2 may. 2017

Las grandes corporaciones de EEUU apuestan por las renovables, a pesar de Trump, por que es muy rentable

Mal que le pese a Donald Trump, la lógica empresarial se impone a sus discursos a favor de relanzar la vetusta industria del carbón. La acción sobre el cambio climático ya no se lleva a cabo por acuerdos internacionales, ONGs o movimientos sociales, sino que comienza a ser liderada por la mayoría de las grandes multinacionales del país.



“Las empresas estadounidenses están liderando la transición hacia una economía limpia porque es un negocio inteligente y es lo que quieren sus clientes”, ha dicho Marty Spitzer, director de cambio climático y energías renovables de WWF, “las renovables alimentan las oportunidades económicas de costa a costa sin tener en cuenta ninguna ideología ni ningún partido político. Washington, con Trump a la cabeza, puede frenar este auge, pero estas empresas están diciendo muy claro que la transición hacia una economía baja en carbono es inevitable“.


El informe pone de relieve los beneficios financieros que las empresas pueden recibir de sus inversiones en energía limpia. Por ejemplo, los cerca de 80.000 proyectos de reducción de emisiones que ya han iniciado 190 compañías incluidas en la lista Fortune 500 han supuesto un ahorro de casi 3.700 millones de dólares solo en 2016 y equivalen a cerrar 45 centrales térmicas de carbón. Y si se mira a la eficiencia energética, empresas como Praxair, IBM y Microsoft están entre las que han ahorrado decenas de millones de dólares anuales gracias a sus esfuerzos en este campo.


“El compromiso de las corporaciones con la eficiencia energética y la energía renovable es una tendencia que señalan el reconocimiento cada vez más amplio en el mundo de los negocios de la importancia de la energía limpia y los beneficios económicos que puede producir”, ha explicado Stu Dalheim, vicepresidente corporativo de la relación con los accionistas de Calvert, “muchas de las empresas más grandes de EEUU están logrando importantes ahorros de costes a través de programas de energía limpia y además mitigan los riesgos a largo plazo asociados a la volatilidad de los precios de la energía”.