9 abr. 2018

La transición energética, una oportunidad para reindustrializar España

La unión de la política energética, fiscal e I+D+I ha de conseguir los siguientes objetivos:
  1. Precios eléctricos competitivos y estables.
  2. Eliminar paulatinamente las fuentes fósiles del mix eléctrico.
  3. Preparar la electrificación de todos los tipos de transporte.
  4. Triplicar la capacidad de generación eléctrica hasta 2050.
  5. Establecer una potente industria puntera a base de las energías renovables, la eficiencia energética y la electrificación del transporte.
La situación de los autoconsumidores se puede comparar con aquellos ciudadanos que libremente deciden no tener coche privado y viajar en transporte público: a ellos tampoco se obliga a contribuir al mantenimiento del sistema viario con cargos fijos por año. Cuando utilicen el transporte público los costes del uso que hacen en este viaje del sistema viario están recogidos en el precio del título de transporte.

El autoconsumo fotovoltaico no es un problema, sino una solución, porque quita presión a un sistema eléctrico que si no se aumenta drásticamente los años venideros, se encontrará sin duda alguna con falta de capacidad. Por tanto sería de justicia reconocer sin reservas el autoconsumo fotovoltaico como un derecho sin cargo alguno, preferiblemente mediante una modificación de la Ley del Sector Eléctrico. Para compensar por el escaso uso que los autoconsumidores hagan del sistema eléctrico se podría contemplar una tarifa por consumo especial con algún recargo que refleje este uso para las pocas veces que tengan que consumir desde la red de distribución eléctrica.

La figura de abajo nos enseña no solo el espectacular aumento de la capacidad de generación energética de ahora a 2050, sino también el creciente papel para las energías renovables competitivas en detrimento de las fuentes convencionales.


Uniendo la política energética, fiscal y de I+D+I se puede conseguir el doble objetivo de solucionar nuestros problemas energéticos de una vez por todas y preparar la electrificación del transporte.

España está en una posición de ventaja al disponer de un recurso de energía renovable competitiva que no tienen los países de nuestro entorno: el sol que nos permitirá ser completamente autosuficiente con energía renovable competitiva de ahora a 2050.

Supone una oportunidad de oro para relanzar la industria española entera y redirigir la economía española hacia una basada en industria e investigación, desarrollo e innovación (I+D+I), con empleo estable y altos sueldos.

Aparte de descontaminar la generación de electricidad y el transporte la energía renovable competitiva es imprescindible para bajar y estabilizar los precios eléctricos: fundamental para asentar la recuperación económica y tener una economía competitiva.