12 oct 2026

Las baterías ya son más baratas que el gas de punta. Entonces, ¿por qué España sigue pagando una electricidad tan cara?


Dos noticias publicadas casi simultáneamente revelan una de las grandes contradicciones de la transición energética: mientras el almacenamiento alcanza un punto de inflexión económico, España continúa expuesta al elevado coste del gas cuando disminuye la generación renovable.

Un punto de inflexión que cambia las reglas del juego

El pasado 8 de octubre, Wood Mackenzie publicó una conclusión de enorme trascendencia para el sector energético mundial:

Las baterías de cuatro horas ya presentan un coste nivelado inferior al de las turbinas de gas de ciclo abierto en los 43 mercados donde ambas tecnologías fueron analizadas.

No estamos hablando de una previsión para 2035, sino de una comparación de costes realizada en 2026.

El cambio responde a dos tendencias que avanzan en direcciones opuestas.

Por un lado, la fabricación de baterías ha alcanzado una escala industrial que está transformando su competitividad, aunque persisten fluctuaciones regionales en los costes.

Por otro, las turbinas de gas se enfrentan a mayores costes de inversión, limitaciones de suministro y volatilidad en los precios del combustible.

En Oriente Medio y África, Wood Mackenzie estima que el coste nivelado del almacenamiento de cuatro horas podría pasar de 120 dólares/MWh en 2026 a 80 dólares/MWh en 2035.

El almacenamiento está dejando de ser exclusivamente una herramienta de integración renovable para convertirse también en una alternativa económica a la generación convencional de punta.

Conviene precisar que el estudio compara baterías con turbinas de gas de ciclo abierto, no con todos los ciclos combinados. Tampoco significa que una batería de cuatro horas pueda garantizar suministro durante periodos prolongados de escasez renovable.

Pero el mensaje económico es contundente.

Mientras tanto, España afronta su tercer inicio de otoño más caro

SolaX Power refuerza su apuesta por el almacenamiento a gran escala en Europa: 20 MWh, Black-Start y garantías a 10 años


La compañía anuncia en Polonia un nuevo proyecto BESS que demuestra cómo el almacenamiento energético está evolucionando desde una solución de gestión de energía hacia una infraestructura de flexibilidad, resiliencia y seguridad del suministro.

10 de octubre de 2026

La transición energética europea necesita algo más que instalar nueva capacidad renovable. El crecimiento de la generación solar y eólica exige sistemas capaces de almacenar energía, gestionar la variabilidad de la producción y contribuir a la estabilidad de las redes eléctricas.

En este contexto, SolaX Power ha anunciado en el Energy Storage Summit CEE 2026, celebrado en Varsovia, dos acuerdos estratégicos que refuerzan su posicionamiento en el mercado europeo del almacenamiento energético a gran escala.

El más destacado contempla el suministro de tecnología para un sistema BESS de 10 MW de potencia y 20 MWh de capacidad, ampliable posteriormente hasta 40 MWh, con funcionalidad Black-Start y un contrato de servicio a largo plazo de diez años.

La noticia representa algo más que un nuevo contrato comercial. Refleja cómo están cambiando las exigencias técnicas, operativas y financieras del almacenamiento energético.

De almacenar electricidad a garantizar la continuidad del suministro

Canarias acelera la revolución de las baterías: el almacenamiento se convierte en una infraestructura estratégica


El auge de los grandes sistemas BESS en Tenerife demuestra que la transición energética ya no depende únicamente de instalar más renovables. El verdadero desafío es disponer de esa energía cuando el sistema la necesita.

La transición energética de Canarias está entrando en una nueva etapa. Según informa El Día este 11 de octubre, Tenerife vive un auge de proyectos de grandes baterías que refleja el creciente interés por el almacenamiento eléctrico.

Detrás de esta tendencia hay una realidad que afecta a toda España, pero que resulta especialmente importante en los sistemas insulares: generar electricidad renovable no es suficiente. También hay que poder almacenarla, gestionarla y suministrarla cuando sea necesaria.

Un sistema eléctrico que necesita flexibilidad

10 oct 2026

Del autoconsumo a las centrales eléctricas virtuales: España prepara una nueva etapa para las baterías distribuidas

Los nuevos decretos sobre autoconsumo y comunidades energéticas, junto con la regulación del agregador independiente, pueden abrir una etapa en la que millones de consumidores no solo produzcan su electricidad, sino que también aporten flexibilidad al sistema eléctrico. El almacenamiento BESS será una de las tecnologías clave para hacerlo posible.

España prepara una reforma para impulsar el autoconsumo

Centros de datos: del 80% renovable a la flexibilidad real. La CNMC abre una nueva oportunidad para las baterías


España necesita algo más que nuevos megavatios renovables: necesita almacenamiento, gestión inteligente de la demanda y centros de datos capaces de contribuir a la estabilidad del sistema eléctrico.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) acaba de introducir un elemento fundamental en el debate sobre el futuro decreto de centros de datos: no basta con exigir que estas instalaciones consuman electricidad renovable. También hay que valorar cuándo consumen, cómo gestionan su demanda y qué pueden aportar al sistema eléctrico.

En su informe del 22 de septiembre de 2026, recogido por El Periódico de la Energía el 9 de octubre, el regulador recomienda flexibilizar la obligación de cubrir el 80% del consumo mediante nueva generación renovable y revisar las exigencias de correlación horaria.

Pero detrás de esta recomendación hay una reflexión mucho más importante: el verdadero reto de la transición energética no consiste únicamente en producir más electricidad limpia, sino en aprovecharla cuando está disponible y garantizar el suministro cuando no lo está.

España tiene renovables. Lo que necesita es flexibilidad.

8 oct 2026

Alemania rompe una barrera histórica para las baterías: almacenar energía solar y electricidad de red sin perder las ayudas renovables


La nueva regulación MiSpeL permite combinar autoconsumo, arbitraje energético y almacenamiento renovable dentro de un mismo sistema BESS. Un paso hacia un mercado eléctrico donde las baterías dejan de estar condicionadas por el origen exclusivo de la energía que almacenan.

1. Alemania cambia las reglas del almacenamiento energético

La nueva soberanía energética: las renovables reducen la dependencia del gas, pero el almacenamiento decidirá hasta dónde podemos llegar

Europa, China e India avanzan tres veces más rápido que las regiones exportadoras de combustibles fósiles en la transición hacia energías no fósiles. El último informe de DNV confirma un cambio de prioridades: reducir la dependencia energética se ha convertido en una cuestión de competitividad, seguridad y autonomía estratégica. Pero generar electricidad renovable no basta. La capacidad para almacenarla, gestionarla y utilizarla cuando realmente se necesita será decisiva.

La transición energética ha dejado de ser únicamente una cuestión climática