El nuevo informe Renewables 2026 de la Agencia Internacional de la Energía revela cómo la hibridación de renovables y el almacenamiento están transformando el valor de la electricidad. España se encuentra ante una oportunidad extraordinaria, pero también ante un desafío estructural.
España tiene uno de los mejores recursos solares de Europa. Durante años, la expansión fotovoltaica ha demostrado que es posible producir electricidad renovable a costes cada vez más competitivos. Sin embargo, el éxito de esta tecnología está dando lugar a una paradoja: cuanto más aumenta la generación solar concentrada en las mismas horas, más difícil resulta obtener un precio atractivo por esa electricidad.
El nuevo informe Renewables 2026: Analysis and Forecasts to 2031, publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), permite comprender la magnitud de esta transformación.
Su conclusión más relevante no está únicamente en las previsiones de crecimiento renovable, sino en algo mucho más profundo: el valor de la electricidad dependerá cada vez menos de cuánto cuesta producirla y cada vez más de cuándo puede entregarse.






