Del Banco Central Europeo a la ingeniería eléctrica: por qué las redes inteligentes y los BESS se están convirtiendo en infraestructuras estratégicas para la competitividad europea.
4 de noviembre de 2026. Dos publicaciones aparentemente independientes. Un mismo mensaje.
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, advierte de que Europa necesita un sistema energético más flexible, capaz de aprovechar mejor la electricidad limpia y reducir su exposición a los riesgos económicos derivados del cambio climático.
Ese mismo día, Alexis Barlari, de Omexom Spain, publica en El Periódico de la Energía una reflexión sobre la resiliencia de la red como infraestructura esencial de la transición energética.
Una visión desde la macroeconomía. Otra desde la ingeniería.
Ambas convergen en una conclusión que merece atención:
Europa no necesita solamente producir más electricidad renovable. Necesita garantizar que esa electricidad esté disponible, sea gestionable y pueda utilizarse con seguridad cuando realmente se necesita.
Y esto cambia profundamente el papel del almacenamiento energético.






