24 oct 2026

BESS frente al gas: el almacenamiento entra en una nueva fase de competitividad energética


BloombergNEF anticipa un récord mundial de 188 GW de almacenamiento en 2026, mientras Wood Mackenzie confirma que las baterías de cuatro horas ya presentan menores costes nivelados que las turbinas de gas de punta en los 43 mercados analizados.

24 de octubre de 2026 | Análisis del mercado energético

Durante décadas, el sistema eléctrico se ha construido sobre una premisa fundamental: cuando aumenta la demanda, debe aumentar la generación.

Para responder a los picos de consumo, las centrales de gas han desempeñado un papel esencial. Su capacidad de arranque y regulación las convirtió en una herramienta de flexibilidad para los operadores eléctricos.

Pero esta lógica está empezando a cambiar.

Dos estudios publicados en octubre de 2026, uno de BloombergNEF y otro de Wood Mackenzie, apuntan hacia una transformación profunda: el almacenamiento electroquímico no solo está creciendo a una velocidad extraordinaria, sino que empieza a superar económicamente a determinadas tecnologías convencionales de generación flexible.

La cuestión ya no es si las baterías pueden contribuir a la transición energética. Es qué parte del sistema eléctrico podrán gestionar de manera más eficiente que las alternativas tradicionales.

1. BloombergNEF: 2026 marcará un nuevo récord mundial

El informe 2H 2026 Energy Storage Market Outlook, publicado el 22 de octubre, proyecta la incorporación de 188 GW y 535 GWh de almacenamiento energético durante 2026.

Representa un crecimiento interanual del 45 % en potencia instalada, según las estimaciones de BloombergNEF.

Para 2027, la consultora prevé un nuevo récord de 209 GW y 638 GWh de capacidad adicional.

China, Estados Unidos y Australia concentrarían aproximadamente el 62 % de las nuevas instalaciones de 2026, aunque el crecimiento empieza a extenderse hacia Europa, India, Oriente Medio y otros mercados emergentes.

España figura entre los países donde BloombergNEF espera una aceleración del despliegue en 2027.

Estas cifras reflejan algo más que la expansión de una tecnología.

El almacenamiento está dejando de depender exclusivamente de incentivos o de obligaciones regulatorias de hibridación para encontrar aplicaciones económicas vinculadas a la propia evolución del mercado eléctrico.

La creciente penetración renovable, los vertidos de generación solar y las diferencias entre precios horarios crean una necesidad cada vez mayor de flexibilidad.

La electricidad abundante no siempre está disponible cuando el consumidor la necesita.

Y precisamente ahí aparece el valor del almacenamiento.

2. Wood Mackenzie: las baterías comienzan a superar al gas en costes

El segundo estudio aporta una perspectiva complementaria.

El 8 de octubre, Wood Mackenzie publicó los resultados de su análisis global de costes nivelados de electricidad (LCOE).

Su principal conclusión resulta especialmente significativa: los sistemas BESS de cuatro horas presentan un coste nivelado inferior al de las turbinas de gas de ciclo abierto en los 43 mercados donde se compararon ambas tecnologías.

No estamos hablando de una previsión sobre lo que podría suceder dentro de veinte años, sino de una comparación económica realizada con los parámetros de mercado de 2026.

Wood Mackenzie identifica dos factores principales.

Por un lado, el coste de las centrales de gas destinadas a cubrir picos de demanda está condicionado por la volatilidad del combustible y las dificultades de suministro de turbinas.

Por otro, la fabricación de baterías a gran escala ha mejorado su competitividad económica, especialmente en los mercados con cadenas industriales consolidadas.

Sin embargo, conviene introducir dos matices.

El primero es que un menor LCOE no implica que el almacenamiento pueda sustituir completamente a una central de gas. Una batería de cuatro horas tiene una capacidad energética limitada y necesita disponer de electricidad para recargarse.

El segundo es que los costes de las baterías tampoco descienden de manera ininterrumpida. Wood Mackenzie señala que el CAPEX de los sistemas BESS llave en mano en Europa aumentó aproximadamente un 2 % en 2026, aunque proyecta una reducción del 12 % hasta 2031.

La conclusión es importante, pero debe interpretarse correctamente: las baterías ya pueden ser económicamente preferibles para determinadas funciones de flexibilidad de corta duración, no necesariamente para todas las necesidades de respaldo eléctrico.

3. La conexión entre ambos estudios: el valor se desplaza de la generación a la flexibilidad

Analizados por separado, ambos informes describen tendencias diferentes.

BloombergNEF estudia la expansión del mercado.

Wood Mackenzie compara los costes de las tecnologías.

Pero, considerados conjuntamente, sugieren una transformación mucho más profunda.

Durante gran parte de la historia del sistema eléctrico, el valor económico se ha concentrado en producir electricidad y disponer de potencia suficiente para satisfacer la demanda.

Con una penetración creciente de energía solar y eólica, aparece una nueva variable: el momento en que esa electricidad está disponible.

Un sistema puede disponer de una producción renovable abundante durante determinadas horas y necesitar generación adicional pocas horas después.

La respuesta convencional consiste en aumentar la producción de centrales gestionables.

El almacenamiento introduce una alternativa: aprovechar parte de la energía disponible previamente y trasladarla al momento de mayor demanda.

Este cambio tiene implicaciones importantes para la inversión energética.

Un BESS puede desempeñar varias funciones dentro de una misma infraestructura:

  • Desplazar energía desde horas de mayor disponibilidad hacia horas de mayor valor.

  • Reducir vertidos de generación renovable cuando exista capacidad de almacenamiento.

  • Responder rápidamente a determinados desequilibrios eléctricos.

  • Gestionar picos de potencia en instalaciones industriales.

  • Participar en servicios de flexibilidad cuando el marco técnico y regulatorio lo permita.

Sin embargo, estas aplicaciones no deben considerarse ingresos automáticamente acumulables: cada una puede exigir reservas de energía, disponibilidad de potencia o compromisos operativos incompatibles con otros usos.

El verdadero valor del BESS dependerá de cómo se combinen estos servicios.

4. España: abundancia solar y necesidad de flexibilidad

España reúne algunas de las condiciones que hacen especialmente interesante esta evolución.

La expansión fotovoltaica ha incrementado la disponibilidad de generación renovable durante determinadas franjas del día.

Pero esta ventaja también plantea nuevos desafíos.

Cuando muchas instalaciones producen simultáneamente, los precios mayoristas pueden reducirse considerablemente. En determinadas circunstancias aparecen precios nulos o negativos y restricciones a la generación renovable.

Para los propietarios de plantas solares, esto puede reducir el valor de la electricidad producida precisamente durante las horas de mayor generación.

Para los consumidores industriales, disponer de abundante electricidad renovable en el sistema no garantiza poder utilizarla a un precio competitivo durante todas sus horas de funcionamiento.

El almacenamiento permite abordar parte de este desajuste.

Pero la viabilidad económica de un proyecto español no puede deducirse directamente de las conclusiones globales de Wood Mackenzie.

Debe analizarse considerando el perfil horario de precios, los costes de conexión, la energía de carga, la eficiencia, la degradación, la financiación y las oportunidades reales de remuneración por servicios al sistema.

Además, el desarrollo masivo de baterías puede reducir los diferenciales horarios de precio que justificaban inicialmente parte de sus ingresos.

Por eso, la competitividad tecnológica no garantiza por sí sola la rentabilidad de todos los proyectos.

España no necesita únicamente más capacidad BESS anunciada. Necesita modelos de negocio capaces de convertir esa capacidad en flexibilidad útil y financieramente sostenible.

5. Centros de datos e industria: nuevos impulsores de la demanda

Existe además un factor que podría acelerar esta transformación: el crecimiento de grandes consumidores eléctricos.

Los centros de datos dedicados a inteligencia artificial necesitan cantidades crecientes de electricidad y presentan exigencias muy elevadas de disponibilidad, calidad de suministro y continuidad operativa.

BloombergNEF ha incorporado por primera vez el almacenamiento situado en centros de datos estadounidenses a sus previsiones específicas de esta aplicación.

Según las cifras publicadas por Energy-Storage.News sobre el informe, la consultora estima que esa capacidad podría pasar de 0,5 GW y 1,4 GWh en 2025 a 4,9 GW y 7,4 GWh en 2026, excluyendo los sistemas convencionales UPS.

Son previsiones, no capacidades de 2026 ya verificadas.

Este crecimiento no significa que las baterías vayan a sustituir todos los sistemas convencionales de respaldo.

De hecho, las aplicaciones pueden ser muy diferentes: gestionar picos de demanda, optimizar contratos eléctricos, complementar generación local, participar en servicios de red o mejorar la utilización de una conexión existente.

En centros de datos, además, cualquier utilización flexible del almacenamiento debe respetar las reservas energéticas necesarias para mantener la continuidad del servicio.

La industria electrointensiva presenta oportunidades similares, especialmente cuando combina generación fotovoltaica, almacenamiento y electrificación de procesos térmicos.

En ambos mercados, la batería empieza a adquirir valor no solamente como equipo energético, sino como componente de una estrategia de gestión de potencia, costes y disponibilidad.

6. La siguiente competencia será por la gestión inteligente de la energía

La expansión mundial del almacenamiento abrirá oportunidades comerciales para fabricantes, integradores, desarrolladores y operadores energéticos.

Pero también intensificará la competencia.

En un mercado con mayor oferta de baterías, vender capacidad instalada será cada vez menos suficiente para diferenciarse.

El valor se desplazará progresivamente hacia la integración de sistemas, la fiabilidad, el control de costes durante toda la vida útil y la capacidad para gestionar diferentes aplicaciones energéticas.

Para fabricantes como SolaX Power, esta evolución refuerza el interés de las soluciones que combinan fotovoltaica, almacenamiento y gestión energética, particularmente en aplicaciones comerciales e industriales.

La oportunidad no reside únicamente en instalar más kWh.

Reside en demostrar qué beneficios económicos y operativos puede aportar cada kWh almacenado en las condiciones reales del cliente.

Conclusión: el gas no desaparece, pero cambia el equilibrio competitivo

Las conclusiones de BloombergNEF y Wood Mackenzie no significan que las baterías hayan ganado definitivamente la competencia frente al gas.

Las tecnologías continúan teniendo características diferentes y, en determinados sistemas, seguirán siendo complementarias.

Pero sí señalan un cambio relevante.

La capacidad de responder a los picos de demanda ya no tiene por qué depender exclusivamente de poner en funcionamiento nueva generación térmica.

Una parte creciente de esa flexibilidad puede obtenerse almacenando electricidad cuando está disponible y utilizándola cuando aporta mayor valor.

BloombergNEF muestra la velocidad a la que aumenta la escala del almacenamiento.

Wood Mackenzie muestra por qué, en determinadas aplicaciones, su competitividad económica está alterando las decisiones de inversión.

La transición energética ya no consiste solamente en producir electricidad limpia y barata. Consiste en conseguir que esa electricidad esté disponible cuando se necesita, con el coste y la fiabilidad adecuados.

Y en esa transformación, el almacenamiento ha dejado de ser un complemento para convertirse en uno de los elementos centrales del futuro sistema eléctrico.


Fuentes

  1. BloombergNEF — Energy Storage Growth Surge Goes Global: Three Things to Know, 22/10/2026

  2. Wood Mackenzie — Four-hour battery storage now beats gas peaking on cost globally, 08/10/2026

  3. Energy-Storage.News — Global energy storage deployments will see 45% year-on-year growth surge in 2026, 22/10/2026

Análisis editorial basado en información pública de ambos estudios. Las interpretaciones estratégicas no son conclusiones atribuidas directamente a las consultoras.

España desperdicia 19,7 TWh renovables mientras los centros de datos buscan electricidad: ¿está bien planteado el nuevo Real Decreto?


El estudio de APPA Renovables revela que España vertió una cantidad récord de energía renovable en 2025. Al mismo tiempo, el Gobierno prepara una regulación que obligará a los nuevos centros de datos a respaldar gran parte de su consumo con nueva generación renovable. La CNMC plantea una cuestión fundamental: ¿no sería más eficiente aprovechar primero la energía que ya estamos produciendo y no conseguimos integrar?

1. La paradoja energética española

España dispone de una de las mayores oportunidades energéticas e industriales de Europa.

La combinación de recursos solares y eólicos, infraestructura eléctrica, conectividad internacional y disponibilidad de suelo ofrece condiciones favorables para atraer nuevas actividades intensivas en electricidad.

Entre ellas destacan los centros de datos y las infraestructuras de inteligencia artificial.

Sin embargo, el último Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2025, presentado por APPA Renovables el 23 de octubre y elaborado por Deloitte, revela una contradicción preocupante.

Durante 2025:

  • Se instalaron 12.520 MW de nueva potencia renovable.

  • La generación eléctrica renovable apenas aumentó un 1,3%.

  • Los vertidos renovables estimados alcanzaron 19,69 TWh, un 55,2% más que en 2024.

La cifra adquiere especial relevancia cuando se analiza su composición.

De esos 19,69 TWh, aproximadamente 11,4 TWh corresponden a restricciones técnicas, 7,2 TWh a exceso de oferta en el mercado y 1,1 TWh a la componente de tiempo real.

Esto significa que el problema no se limita a producir demasiada electricidad solar durante las horas centrales del día.

También tenemos dificultades para integrar y transportar la energía disponible.

España está aumentando su capacidad renovable más deprisa que su capacidad para aprovecharla plenamente.

Y precisamente ahora aparece una nueva demanda eléctrica de gran escala.

2. Los centros de datos podrían convertirse en una oportunidad industrial

23 oct 2026

La revolución de las baterías en los centros de datos de IA: el BESS deja de ser un sistema de respaldo para convertirse en infraestructura estratégica


La inteligencia artificial está transformando la arquitectura eléctrica de los centros de datos. Ya no basta con garantizar el suministro: ahora es necesario gestionar grandes potencias, fluctuaciones rápidas y restricciones de acceso a la red. En este nuevo escenario, los sistemas de almacenamiento energético (BESS) adquieren un protagonismo que va mucho más allá de su función tradicional.

Tres recientes artículos de Battery Technology, publicados durante 2026, ponen cifras y argumentos técnicos a una transformación que empieza a modificar el mercado del almacenamiento energético.

Según las previsiones de DataM Intelligence, el mercado mundial de baterías para centros de datos podría pasar de 952 millones de dólares en 2025 a aproximadamente 4.270 millones en 2035, con un crecimiento anual compuesto del 16,2%.

Se trata de una estimación de mercado, no de una demanda garantizada. Sin embargo, lo realmente relevante no es el volumen económico previsto, sino la evolución de las necesidades eléctricas que lo impulsan.

España instaló 12,5 GW renovables en 2025, pero desperdició 19,7 TWh: el próximo reto no es generar más, sino aprovechar mejor la energía


El nuevo estudio de APPA Renovables, elaborado por Deloitte, revela una paradoja cada vez más evidente: España continúa batiendo récords de potencia renovable mientras aumentan los vertidos, persisten las restricciones de red y crece la necesidad de generación convencional. La transición energética necesita algo más que nuevos megavatios. Necesita flexibilidad.

El 23 de octubre de 2026, APPA Renovables presentó su Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2025.

Los resultados económicos son positivos. El sector aportó 17.501 millones de euros al PIB español, sostuvo 140.621 puestos de trabajo y permitió evitar importaciones de combustibles fósiles por un valor estimado de 14.814 millones de euros.

Son cifras que demuestran la importancia estratégica de las renovables para la competitividad española.

Pero el estudio contiene otro dato que merece tanta atención como los anteriores.

Durante 2025, el sistema eléctrico peninsular registró 19,69 TWh de vertidos renovables estimados, un 55,2% más que el año anterior.

Y esta cifra plantea una pregunta incómoda:

¿Tiene sentido seguir aumentando la capacidad de generación sin desarrollar simultáneamente la infraestructura necesaria para aprovecharla?

El gas vuelve a dispararse, pero el verdadero negocio está en las horas: por qué Europa necesita PPA híbridos y almacenamiento BESS


Europa afronta el invierno con el gas en máximos desde 2022 y una nueva escalada del petróleo. Mientras tanto, España ofrece algunos de los PPA solares más baratos de Europa. La aparente contradicción revela uno de los grandes desafíos de la transición energética: no basta con producir electricidad renovable barata; es necesario disponer de ella cuando tiene mayor valor.

Europa vuelve a mirar al gas

El 22 de octubre de 2026, el gas natural TTF superó los 91 €/MWh, alcanzando su mayor nivel desde diciembre de 2022. Ese mismo día, el Brent cerró en 113,17 dólares por barril, impulsado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

Ambos acontecimientos devuelven al primer plano una vulnerabilidad conocida: Europa continúa expuesta a los precios internacionales de los combustibles fósiles.

La creciente penetración renovable ha reducido esa dependencia en determinadas horas, pero no la ha eliminado. Cuando desaparece la producción solar y el sistema necesita recurrir a centrales de gas, el precio del combustible vuelve a influir decisivamente en el mercado eléctrico.

La cuestión es que esta crisis encuentra a Europa con una estructura energética muy diferente a la de 2022.

La paradoja española: gas caro y electricidad solar barata

22 oct 2026

De coste de mantenimiento a activo productivo: cuando las ovejas mejoran la economía de un parque solar


Una profesora empezó con 50 ovejas bajo paneles fotovoltaicos. Acabó con 450. Pero lo verdaderamente interesante no son las ovejas: es la idea de que una infraestructura energética puede producir mucho más que electricidad.

En 2013, Julie Bishop necesitaba más terreno para alimentar a sus ovejas en Nueva Jersey.

Muy cerca de su casa encontró algo que, visto desde otro ángulo, parecía absurdo: una instalación fotovoltaica vallada donde operarios y maquinaria tenían que cortar periódicamente una vegetación que para ella era precisamente un recurso.

Su propuesta fue sencilla:

¿Por qué segar la hierba si pueden comérsela las ovejas?

Así empezó un pequeño experimento con unas 50 ovejas y aproximadamente 6 hectáreas de parque solar.

En 2021, Cornell University documentaba una realidad muy diferente: Bishop gestionaba ya aproximadamente 34 hectáreas de instalaciones solares con 450 ovejas, había convertido el solar grazing en su actividad profesional y cobraba también por asesorar en el diseño de una futura planta fotovoltaica de unas 283 hectáreas preparada específicamente para integrar ganado.

No sabemos que aquello fuera literalmente una “mina de oro”, como sugiere algún titular.

Pero detrás de la anécdota existe algo bastante más importante.

El parque solar deja de ser monofunción

Castilla y León quiere cobrar por el sol: un impuesto que penaliza la inversión y confunde fiscalidad con protección ambiental


El Gobierno de PP y Vox propone un nuevo gravamen sobre los grandes parques fotovoltaicos. Bajo el argumento de proteger el territorio, introduce una carga fiscal que puede perjudicar la competitividad energética, desincentivar inversiones y castigar incluso a quienes realizan mayores esfuerzos de integración ambiental.

Un impuesto difícil de justificar en plena transición energética

España tiene una de las mayores oportunidades energéticas de su historia: convertir sus abundantes recursos renovables en electricidad competitiva para familias, industrias y nuevas actividades económicas.

La energía solar está contribuyendo a reducir los precios del mercado mayorista durante las horas de mayor producción. Su expansión también está acelerando el desarrollo del almacenamiento energético, la electrificación industrial y nuevos modelos de gestión de la demanda.

Sin embargo, mientras España necesita atraer inversiones para consolidar esa ventaja competitiva, el Gobierno de PP y Vox en Castilla y León propone aumentar la presión fiscal sobre una de las tecnologías que la hacen posible.

La medida, incluida en el Proyecto de Ley de Medidas Tributarias, Financieras y Administrativas para 2027, amplía el Impuesto sobre la Afección Medioambiental a los parques fotovoltaicos destinados principalmente a vender electricidad a la red.

Las tarifas propuestas oscilan entre 600 y 2.000 euros anuales por hectárea, según la superficie ocupada.

La Junta presenta el gravamen como una herramienta de compensación ambiental basada en el principio de que quien contamina debe pagar.

El problema es que el impuesto no mide la contaminación, ni la pérdida de biodiversidad, ni el impacto ecológico efectivo. Grava fundamentalmente la superficie ocupada.

Y esa diferencia no es un detalle técnico. Es la principal debilidad de toda la propuesta.

Primera contradicción: se paga por ocupar suelo, aunque se proteja mejor