España quiere convertirse en uno de los grandes centros europeos de infraestructura digital e inteligencia artificial. Pero existe un problema que amenaza con condicionar ese crecimiento: la disponibilidad de energía eléctrica, la capacidad de las redes y las exigencias de sostenibilidad.
El Ministerio para la Transición Ecológica reconoce que ya se han concedido más de 12 GW de capacidad de acceso a centros de datos entre las redes de transporte y distribución.
Y ahora llega un nuevo elemento que puede cambiar las reglas del juego: el proyecto de Real Decreto sobre sostenibilidad energética, medioambiental y resiliencia de los centros de datos, actualmente pendiente de aprobación.
La cuestión ya no es únicamente cuánta electricidad necesita un centro de datos.
La cuestión es cómo garantizarla, cuándo consumirla y con qué capacidad real de adaptación al sistema eléctrico.






