El reciente análisis de IRENA sobre la necesidad de almacenamiento energético en España subraya una realidad clara: el sistema eléctrico necesita flexibilidad para integrar una penetración renovable cada vez mayor. Con una capacidad instalada cercana a 9 GW y un objetivo de 22,5 GW en 2030, el reto no es solo tecnológico, sino regulatorio y operativo.
Mientras se desarrollan mercados de capacidad, concesiones hidráulicas y grandes infraestructuras de bombeo, existe una vía complementaria, escalable y de despliegue inmediato: el almacenamiento distribuido basado en BESS (Battery Energy Storage Systems).
El reto técnico: no es generar más, es gestionar mejor
España ya ha demostrado liderazgo en solar fotovoltaica. El desafío ahora es resolver:
Desfase entre generación solar diurna y consumo nocturno.
Vertidos de energía en horas valle.
Picos de precio asociados a tecnologías marginales.
Necesidad de estabilidad instantánea de red.
El almacenamiento distribuido permite actuar directamente sobre estos puntos, sin esperar largos ciclos de planificación de infraestructuras.
El papel del BESS distribuido
Los sistemas BESS residenciales y comerciales permiten:
Capturar excedentes solares locales.
Desplazar energía a horas punta.
Reducir dependencia de combustibles fósiles en picos.
Aumentar resiliencia ante fallos de red.
Participar en esquemas de agregación y servicios de flexibilidad.
Miles de sistemas conectados digitalmente pueden funcionar como una planta virtual, aportando capacidad distribuida que complementa el almacenamiento centralizado.
SolaX Power: tecnología preparada para el nuevo escenario energético
SolaX Power desarrolla soluciones BESS integradas (inversor híbrido + batería + plataforma digital) diseñadas para:
Autoconsumo inteligente con optimización horaria.
Respaldo ante cortes (backup integrado).
Gestión avanzada mediante monitorización en la nube.
Escalabilidad modular en entornos residenciales y C&I.
Preparación para integración futura en agregadores energéticos.
La combinación de hardware eficiente y software de gestión permite maximizar el valor económico y operativo del almacenamiento.
Impacto estratégico: del usuario pasivo al actor energético
El almacenamiento distribuido:
Reduce la presión sobre la red en horas críticas.
Disminuye la necesidad de generación marginal fósil.
Mejora la estabilidad local.
Acelera la electrificación (vehículo eléctrico, climatización eléctrica).
Refuerza la seguridad energética al aprovechar energía autóctona.
No sustituye al bombeo hidráulico ni al almacenamiento de larga duración, pero actúa donde el sistema más lo necesita hoy: en la flexibilidad diaria.
Una transición híbrida y resiliente
La transición energética española no será exclusivamente centralizada ni exclusivamente distribuida. Será híbrida.
Grandes proyectos de almacenamiento estructural y miles de sistemas BESS conectados digitalmente pueden trabajar de forma complementaria para:
Optimizar recursos renovables.
Reducir volatilidad de precios.
Fortalecer la resiliencia del sistema.
Acelerar los objetivos del PNIEC.
La pregunta ya no es si el almacenamiento es necesario, sino cómo desplegarlo con rapidez y eficiencia.
El almacenamiento distribuido es una respuesta inmediata.
España se encuentra en los albores de una auténtica "revolución" del almacenamiento de electricidad en baterías. Las cifras de enero de 2026 son contundentes: en solo 31 días se instalaron 57,6 MW de potencia, superando todo lo acumulado en el trienio 2023-2025. Con una cartera de proyectos que supera los 25.000 MW (entre permisos concedidos y en tramitación), el mercado español demanda soluciones que no solo almacenen energía, sino que maximicen la viabilidad económica de los activos.
En este escenario, SolaX Power se posiciona como el socio estratégico ideal, ofreciendo tecnología de vanguardia diseñada para capitalizar el nuevo capítulo de la transición energética: el uso inteligente de la energía solar las 24 horas del día.
SolaX ORI: Redefiniendo la Eficiencia en Gran Escala
La serie SolaX ORI, nuestra solución insignia para aplicaciones de servicios públicos (Utility-scale), aborda directamente el desafío de los costes operativos. Gracias a su sistema inteligente de enfriamiento híbrido en tres etapas, los proyectos pueden alcanzar un ahorro energético de hasta el 28,1%. Este avance tecnológico es crítico para reducir el LCOE (coste nivelado de la energía) y asegurar la rentabilidad a largo plazo en un entorno de mercado altamente competitivo.
Inteligencia Artificial para una Rentabilidad Superior
La gestión de un BESS en el mercado actual requiere precisión quirúrgica. Los sistemas de SolaX integran gestión de energía impulsada por IA, permitiendo:
Arbitraje de Precios: Optimización de precisión para cargar y descargar baterías en los momentos financieros más oportunos.
Mantenimiento Preventivo: El monitoreo inteligente detecta anomalías antes de que generen fallos costosos, minimizando las visitas técnicas.
Gestión Remota Avanzada: Mediante SolaXCloud y VPP (Virtual Power Plants), los operadores controlan activos a gran escala sin necesidad de presencia física constante, optimizando el O&M.
Integración Robusta en la Red de Transporte
Con 386 nudos reservados para generación y 82 nudos para demanda en el sistema eléctrico español, la capacidad de respuesta de los equipos es vital. Los inversores X3-GRAND HV de SolaX ofrecen funciones avanzadas de soporte a la red, esenciales para operar en estos puntos críticos de conexión.
Además, nuestras soluciones contenerizadas están diseñadas para la máxima resiliencia:
Protección Multinivel: Sistema de seguridad contra incendios de capas múltiples para una mitigación de riesgos total.
Robustez Extrema: Clasificación IP66, protección contra sobretensiones y operatividad garantizada hasta los 5000 metros de altitud.
Conclusión: La Infraestructura Crítica del Futuro
El sector renovable español tiene el potencial de más que doblar su potencia actual si se consolidan los proyectos en curso. SolaX Power no solo provee hardware de alta fidelidad, sino un ecosistema digital completo para transformar las baterías en activos financieros dinámicos. En un sistema que "hace cola" con casi 100.000 MW de demanda en la red de transporte, los BESS de SolaX son la llave para una red eléctrica flexible, segura y altamente rentable.
La seguridad energética vuelve al centro del debate. En intervenciones recientes, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha subrayado que entramos en una “Age of Electricity”: la electricidad crecerá más rápido que el resto de la demanda energética y será el vector clave de competitividad, descarbonización y estabilidad económica. Ese diagnóstico tiene una implicación directa: si la electricidad gana peso, la resiliencia de la red deja de ser un complemento y pasa a ser condición de posibilidad.
La AIE viene señalando que el fuerte aumento de la demanda eléctrica hasta 2030 exige más inversión en redes y flexibilidad. En sistemas con alta penetración renovable, el riesgo ya no es solo “falta de energía”, sino congestión, picos de demanda, rampas rápidas y estabilidad de frecuencia. Dicho de otro modo: la seguridad energética del siglo XXI depende cada vez más de la calidad operativa del sistema eléctrico.
BESS: la palanca más rápida para ganar resiliencia
En este contexto, los Battery Energy Storage Systems (BESS) escalan posiciones estratégicas. No sustituyen a las redes ni a la planificación de largo plazo, pero aportan algo que hoy escasea: flexibilidad inmediata.
¿Qué resuelven técnicamente?
Estabilidad de frecuencia y respuesta rápida: inyectan o absorben potencia en milisegundos, reduciendo el riesgo de eventos en cascada.
Gestión de picos (peak shaving): alivian transformadores y líneas en horas críticas, evitando refuerzos costosos o retrasos en conexiones.
“Firming” de renovables: suavizan las rampas de solar y eólica, disminuyendo vertidos y mejorando la calidad de suministro.
Continuidad operativa: ofrecen respaldo para cargas críticas en industria, logística o servicios esenciales (según normativa local).
La propia AIE reconoce el papel creciente del almacenamiento en baterías para equilibrar el sistema a escalas subhorarias y diarias, clave en sistemas más electrificados y con mayor cuota renovable.
De la declaración estratégica a la acción
Si aceptamos que la resiliencia es el nuevo centro de gravedad, la conclusión es operativa: hay que acelerar el despliegue de flexibilidad distribuida y a escala de red. Los BESS son modulares, escalables y relativamente rápidos de instalar frente a otras infraestructuras. Además, permiten optimizar la red existente, comprando tiempo mientras llegan refuerzos estructurales.
A nivel país y operador de sistema, impulsar almacenamiento reduce congestiones y mejora la integración renovable. A nivel de distribución (DSO), mitiga saturaciones locales y facilita nuevas conexiones. Y en el ámbito C&I (comercial e industrial), convierte la resiliencia en una ventaja competitiva: menos exposición a picos tarifarios, mayor continuidad y potencial participación en programas de flexibilidad si el mercado lo habilita.
Caso práctico: BESS C&I integrados
Soluciones integradas como las de SolaX Power ilustran cómo el almacenamiento ha evolucionado de “batería aislada” a sistema completo: batería + PCS (power conversion system) + EMS (energy management system) + monitorización. Este enfoque permite combinar autoconsumo fotovoltaico, gestión de demanda, carga de vehículos eléctricos y respaldo, bajo una lógica de control inteligente.
El valor ya no es solo técnico, sino económico:
Arbitraje y reducción de potencia contratada,
Mitigación de picos,
Protección ante microcortes,
Preparación para agregación futura (VPP) cuando la regulación lo permita.
Rigor y realismo
Para evitar el “marketing sin base”, conviene reconocer límites: los BESS actuales destacan en resiliencia de corto plazo (horas); no sustituyen por sí solos la seguridad energética estacional. También exigen estándares de seguridad, integración conforme a códigos de red y una estrategia EMS sólida para asegurar retorno.
Pero precisamente por eso su papel es complementario y estratégico: en la transición hacia sistemas más eléctricos, la flexibilidad rápida es el eslabón crítico que permite que el resto funcione.
Impulso a todos los niveles
Si la seguridad energética se redefine como resiliencia eléctrica, el almacenamiento debe incorporarse de forma sistemática:
Planificación nacional y regional que incluya objetivos explícitos de almacenamiento junto a redes.
Permitting ágil para proyectos standalone e híbridos (PV + BESS).
Mercados de flexibilidad claros, que remuneren servicios de red.
Programas C&I y municipales para infraestructuras críticas.
La conclusión es coherente con el mensaje estratégico de la AIE: en la “Age of Electricity”, la resiliencia no es opcional. Y entre las herramientas disponibles hoy, los BESS son la palanca más rápida, modular y desplegable para fortalecerla. Impulsarlos no es solo apoyar una tecnología; es reforzar la seguridad del sistema en su nueva realidad eléctrica.
La transición energética global está cambiando más rápido de lo que muchos indicadores tradicionales muestran. El informe reciente del think tank Ember propone que medir simplemente la energía primaria —el total de combustibles y recursos energéticos disponibles— no captura la verdadera transformación del sistema. En cambio, sugiere evaluar la energía desde la perspectiva del consumidor, es decir, como energía útil: la energía que finalmente realiza trabajo o genera calor útil para actividades humanas reales.
Este cambio de paradigma, de energía primaria a energía útil, resalta dos tendencias críticas:
La electrificación eficiente está reduciendo el desperdicio de energía en conversiones térmicas innecesarias.
La compatibilidad entre electricidad variable (solar y eólica) y los servicios que exige la red depende del almacenamiento inteligente de energía.
En este contexto —donde la eficiencia y la gestión inteligente de energía son fundamentales— los sistemas de almacenamiento de energía a gran escala (BESS) no son accesorios, sino infraestructura esencial para permitir la electrificación eficiente y la transición hacia un sistema energético más flexible, confiable y rentable.
El reto de la energía útil y los picos de demanda
Según Ember, gran parte de la energía primaria nunca llega como energía útil debido a pérdidas en procesos térmicos tradicionales: centrales térmicas, motores de combustión interna, calderas, etc.
Esto tiene implicaciones claras:
Los modelos que proyectan la energía futura basándose en energía primaria sobreestiman la necesidad de combustibles fósiles.
La demanda efectiva de energía útil puede ser satisfecha con menos energía primaria si esta se electrifica y gestiona eficientemente.
La electrificación —especialmente con tecnologías de alta eficiencia como vehículos eléctricos o bombas de calor— exige que la red sea flexible y capaz de responder a variaciones en generación y consumo.
Ahí es donde los BESS de SolaX Power juegan un papel estratégico: cerrar la brecha entre generación renovable variable y demanda estable de energía útil.
Los sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) de SolaX Power están diseñados para operar a escala utility, es decir, para integrarse con redes eléctricas de gran tamaño que deben equilibrar continuamente producción y consumo.
Características técnicas clave:
Arquitectura modular y contenedorizada, que facilita instalación escalable y mantenimiento eficiente.
Sistemas de gestión de baterías (BMS) con monitorización en tiempo real para maximizar la vida útil y la eficiencia.
Alto rendimiento en ciclos de carga y descarga, con eficiencias que reducen pérdidas energéticas y amortizan el coste del sistema.
Funciones de integración con la red, como regulación de frecuencia, reserva de potencia, arbitraje de energía y respuesta a variaciones rápidas de demanda.
Estas capacidades permiten que un BESS de SolaX:
Almacene excedentes de energía renovable cuando la generación supera la demanda.
Libere energía instantáneamente cuando la demanda supera la generación.
Proporcione servicios auxiliares críticos que antes dependían de fuentes fósiles.
Conexión directa con el enfoque de energía útil
El informe de Ember resalta que el verdadero indicador de progreso no es cuánto combustible entra en el sistema, sino cuánta energía útil se entrega de forma eficiente al consumidor.
Los BESS de SolaX abordan este problema directamente:
✅ Reducen pérdidas al almacenar energía cuando está disponible y liberarla cuando se necesita, evitando que la red dependa de centrales térmicas de respuesta lenta y menos eficientes. ✅ Aumentan la proporción de energía renovable utilizable, lo que reduce la necesidad de combustibles fósiles para respaldo o picos de carga. ✅ Permiten una red más flexible, en la que la electricidad, no el combustible, es la unidad de valor principal.
En otras palabras:
Los BESS de SolaX convierten más energía primaria renovable en energía útil gestionable, maximizando el valor económico y operativo de cada MWh generado.
Beneficios económicos y operativos para utilities
Desde una perspectiva comercial y técnica, los BESS de SolaX ofrecen beneficios que se alinean con la visión del informe de Ember:
Reducción del coste nivelado de almacenamiento y energía (LCOS/LCOE)
Al mejorar la eficiencia del ciclo de vida y reducir pérdidas, los BESS ayudan a:
disminuir el coste total de proveer energía útil,
mejorar la competitividad de las energías renovables frente a activos térmicos tradicionales,
capturar mejores ingresos gracias a arbitraje de precios y servicios auxiliares.
Mejora de la estabilidad de red y respuesta a picos
Los BESS permiten:
respuesta inmediata a eventos de carga/desbalance,
reducción de costos de infraestructura para picos de demanda,
menor dependencia de peajes de última hora o compras caras de energía en mercados spot.
Nuevas fuentes de ingresos
Los BESS no solo almacenan para consumo interno de la red. También pueden participar en mercados:
regulación de frecuencia,
mercados de capacidad,
servicios auxiliares remunerados,
venta de energía en momentos de precio alto.
Estas funciones traducen eficiencia técnica en ingresos comerciales.
Conclusión: una infraestructura que habilita el futuro energético
El enfoque del informe de Ember nos dice que:
la transición energética se define por la eficiencia en entregar energía útil, no por cuánto combustible se consume.
Los BESS de SolaX Power son esenciales para:
traducir generación renovable en energía útil fiable,
reducir la ineficiencia asociada a activos térmicos tradicionales,
apoyar a utilities en la gestión y monetización de sus activos,
y, en términos económicos, maximizar el valor de cada MWh producido y distribuido.
En un mundo donde el valor ya no está en el combustible, sino en la capacidad de gestionar y entregar energía útil de forma eficiente, rentable y predecible, los BESS de SolaX Power representan una pieza fundamental en la arquitectura energética del futuro.
La transición global hacia los vehículos eléctricos (EV) es uno de los cambios tecnológicos más significativos en la historia del transporte, representando más del 20% de las ventas de autos nuevos en 2024. En este contexto, la integración de las energías renovables y la infraestructura de carga es crítica para alcanzar los objetivos de descarbonización. El SolaX Smart EV Charger G2 surge como una solución de nueva generación diseñada para optimizar esta transición, ofreciendo un equilibrio entre eficiencia técnica para el instalador y ahorro inteligente para el cliente final.
Para el Cliente: Máximo Ahorro y Energía 100% Verde
El Smart EV Charger G2 no es solo un punto de carga, sino una herramienta de gestión energética.
Carga con Energía 100% Limpia: El cargador puede utilizar exclusivamente el excedente de energía solar de su instalación fotovoltaica, permitiendo que su vehículo funcione con energía 100% verde.
Optimización de Costos: Mediante la SolaXCloud App, los usuarios pueden programar horarios de carga para aprovechar tarifas eléctricas más bajas o momentos de máxima generación solar, reduciendo significativamente el coste energético doméstico.
Control Total y Remoto: Con conectividad WiFi, 4G opcional y Ethernet, el usuario puede monitorear la carga en tiempo real y gestionar accesos mediante RFID.
Diseño Versátil: Disponible en 4.6kW, 7.2kW, 11kW y 22kW, compatible con instalaciones monofásicas y trifásicas.
V2G / V2H: El Vehículo como Batería Doméstica
El Smart EV Charger G2 está diseñado con hardware preparado para funciones AC V2G, con comunicación digital mediante protocolo ISO15118. Esta arquitectura permite que, mediante futuras actualizaciones de software y vehículos compatibles, el coche pueda actuar como una batería doméstica activa.
Esto abre escenarios energéticos avanzados:
Usar la batería del coche para alimentar la vivienda sin desconectarse de la red
Cargar el vehículo en el trabajo o en horas valle
Utilizar esa energía almacenada durante horas de tarifa alta
Integrarlo como parte del sistema de respaldo energético del hogar
El vehículo deja de ser solo transporte y pasa a ser un elemento clave de la infraestructura energética residencial
Para el Instalador: Flexibilidad, Seguridad y Facilidad de Integración
SolaX ha diseñado la serie G2 pensando en robustez técnica y simplicidad de despliegue:
Balance Dinámico de Carga: Ajuste automático de potencia según consumo del hogar.
Conmutación Automática 1F/3F: Maximiza el uso del excedente solar incluso en sistemas de exportación cero.
Protección Integral: Protección AC 30mA + DC 6mA integrada.
Instalación Adaptable: IP65 / IK10, apto para interior y exterior.
Conectividad Abierta: Soporte OCPP, Modbus TCP/RTU y API abierta para integración EMS.
El Futuro de la Gestión Energética
La infraestructura energética residencial está evolucionando hacia sistemas inteligentes donde inversor, batería, vehículo y red trabajan como una única arquitectura coordinada. Integrado en el ecosistema SolaX, el Smart EV Charger G2 permite a los instaladores ofrecer soluciones completas de Smart Energy Management, preparadas para redes eléctricas modernas, tarifas dinámicas y modelos de autoconsumo avanzados.
La transición global hacia los vehículos eléctricos (EV) es uno de los cambios tecnológicos más significativos en la historia del transporte, representando más del 20% de las ventas de autos nuevos en 2024. En este contexto, la integración de las energías renovables y la infraestructura de carga es crítica para alcanzar los objetivos de descarbonización. El SolaX Smart EV Charger G2 surge como una solución de vanguardia diseñada para optimizar esta transición, ofreciendo un equilibrio entre eficiencia técnica para el instalador y ahorro inteligente para el cliente final.
Para el Cliente: Máximo Ahorro y Energía 100% Verde
El Smart EV Charger G2 no es solo un punto de carga, sino una herramienta de gestión energética. Sus beneficios comerciales clave incluyen:
Carga con Energía 100% Limpia: El cargador es capaz de utilizar exclusivamente el excedente de energía solar de su instalación fotovoltaica, permitiendo que su vehículo funcione con energía 100% verde.
Optimización de Costos: Mediante la SolaXCloud App, los usuarios pueden programar horarios de carga para aprovechar las tarifas eléctricas más bajas o los momentos de máxima generación solar, lo que puede reducir significativamente las facturas de electricidad.
Control Total y Remoto: Gracias a su conectividad de 3 modos (WiFi, 4G opcional y Ethernet), el usuario puede monitorear el estado de la carga en tiempo real y gestionar el acceso mediante tarjetas RFID inteligentes.
Diseño Versátil: Disponible en potencias de 4.6kW, 7.2kW, 11kW y 22kW, se adapta tanto a hogares con corriente monofásica como a instalaciones comerciales trifásicas.
Para el Instalador: Flexibilidad, Seguridad y Facilidad de Integración
SolaX ha diseñado la serie G2 pensando en la robustez técnica y la simplicidad en el despliegue profesional:
Balance Dinámico de Carga: El cargador incluye un control inteligente que ajusta la potencia de carga en tiempo real según el consumo del resto de la vivienda, evitando sobrecargas en el cuadro eléctrico.
Conmutación Automática de Fases: Una de las características técnicas más avanzadas es su capacidad de conmutar automáticamente entre una y tres fases, lo que maximiza la utilización del excedente solar incluso en sistemas de exportación cero.
Protección de Seguridad Integral: Incorpora protección contra fugas de corriente (30mA AC y 6mA DC), eliminando la necesidad de instalar interruptores diferenciales externos costosos de tipo B.
Instalación Adaptable: Su diseño permite la instalación tanto en interiores como en exteriores, con grados de protección IP65 (para versiones con cable) e IP54 (para versiones con toma), además de una alta resistencia a impactos con carcasas IK10.
El Futuro de la Gestión Energética
La inteligencia artificial y el análisis de datos están reconfigurando la infraestructura de carga para mejorar la estabilidad de la red y la experiencia del usuario. Al integrar el Smart EV Charger G2 dentro del ecosistema SolaX (que incluye inversores, baterías y bombas de calor), los instaladores pueden ofrecer una solución de Smart Energy Management completa, preparada para los desafíos de la red eléctrica moderna y las necesidades de sostenibilidad de los clientes más exigentes.