1. La paradoja energética española
España dispone de una de las mayores oportunidades energéticas e industriales de Europa.
La combinación de recursos solares y eólicos, infraestructura eléctrica, conectividad internacional y disponibilidad de suelo ofrece condiciones favorables para atraer nuevas actividades intensivas en electricidad.
Entre ellas destacan los centros de datos y las infraestructuras de inteligencia artificial.
Sin embargo, el último Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España 2025, presentado por APPA Renovables el 23 de octubre y elaborado por Deloitte, revela una contradicción preocupante.
Durante 2025:
Se instalaron 12.520 MW de nueva potencia renovable.
La generación eléctrica renovable apenas aumentó un 1,3%.
Los vertidos renovables estimados alcanzaron 19,69 TWh, un 55,2% más que en 2024.
La cifra adquiere especial relevancia cuando se analiza su composición.
De esos 19,69 TWh, aproximadamente 11,4 TWh corresponden a restricciones técnicas, 7,2 TWh a exceso de oferta en el mercado y 1,1 TWh a la componente de tiempo real.
Esto significa que el problema no se limita a producir demasiada electricidad solar durante las horas centrales del día.
También tenemos dificultades para integrar y transportar la energía disponible.
España está aumentando su capacidad renovable más deprisa que su capacidad para aprovecharla plenamente.
Y precisamente ahora aparece una nueva demanda eléctrica de gran escala.






