31 ene 2026

SOLAX POWER; Reinventando el Data Center


En el dinámico ecosistema de los centros de datos, la gestión de la energía está experimentando una transformación profunda. Durante décadas, los sistemas de Suministro de Energía Ininterrumpida (UPS) han sido el pilar de la continuidad eléctrica, apoyándose inicialmente en baterías de plomo-ácido y, más recientemente, en ion-litio. Sin embargo, la madurez de los Sistemas de Almacenamiento de Energía por Batería (BESS), impulsada por la química de Ferrofosfato de Litio (LFP), está permitiendo una redistribución inteligente de las funciones eléctricas para maximizar la eficiencia y la rentabilidad.

El Nuevo Paradigma: La Arquitectura Multicapa

La propuesta para los centros de datos modernos se aleja del sobredimensionamiento tradicional de las UPS y propone un modelo de tres pilares complementarios:

1. Capa de UPS Certificada: Dedicada exclusivamente a la electrónica crítica (IT, networking e instrumentación), garantizando la calidad de la energía y el cumplimiento de los estándares Tier.

2. Microred con BESS Operativo: Orientada a la continuidad de proceso, asumiendo cargas mecánicas que antes dependían de la UPS, como sistemas de climatización (HVAC), bombas y chillers.

3. BESS dedicado a SRAD: Concebido como un activo financiero estratégico que permite la monetización mediante servicios de regulación y disponibilidad, acelerando el retorno de inversión.

Ventajas Operativas y Financieras

Una de las innovaciones más significativas es el uso de BESS "aguas arriba" de la UPS. Al contar con un BESS que proporciona una respuesta instantánea y energía durante la transición al grupo electrógeno, la UPS puede diseñarse con autonomías optimizadas de tan solo 3 a 5 minutos. Esto no solo reduce significativamente el CAPEX y OPEX de la UPS, sino que también disminuye el número de baterías en espacios interiores y la carga térmica asociada.

Desde la perspectiva financiera, el modelo se divide en dos fases críticas:

Fase 1 (Aceleración): Recuperación acelerada del CAPEX (aproximadamente en 2 años) mediante el uso intensivo del BESS para servicios SRAD.

Fase 2 (Valor a largo plazo): Una vez amortizado, el activo se convierte en una herramienta flexible para la resiliencia y la optimización energética durante sus 20 años de vida útil.

Seguridad y Sostenibilidad

El traslado de funciones hacia BESS industriales, ubicados preferiblemente en exteriores o áreas compartimentadas, reduce el riesgo químico y térmico dentro de las salas de servidores. Además, el uso de la química LFP ofrece un perfil de seguridad superior y una mayor durabilidad operativa comparada con las soluciones tradicionales.

En términos de sostenibilidad, esta arquitectura prepara a las infraestructuras para los futuros marcos regulatorios, como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM). El BESS permite el time-shifting, es decir, desplazar el consumo hacia horas con menor intensidad de carbono y menores precios, mejorando sustancialmente el desempeño ESG del data center.

Conclusión

La transición hacia una arquitectura multicapa no compromete los requisitos de SLA o Tier; al contrario, los fortalece al diversificar la gestión del riesgo y optimizar la infraestructura para un entorno de alta densidad energética e incertidumbre regulatoria. El BESS ha dejado de ser una solución auxiliar para convertirse en el eje estratégico que define la competitividad y resiliencia del data center moderno. SOLAX POWER



Almacenamiento energético y estabilidad del sistema: una reflexión más allá del arbitraje


El almacenamiento energético se ha consolidado como uno de los elementos clave en el proceso de transformación del sistema eléctrico. Su papel en la integración de energías renovables, la gestión de la flexibilidad y el refuerzo de la seguridad de suministro es ampliamente reconocido. Sin embargo, en determinados ámbitos de alta exigencia operativa, su evaluación sigue realizándose, en muchos casos, desde un marco de análisis limitado, centrado casi exclusivamente en el arbitraje energético o en el impacto directo sobre el coste de la electricidad.

Este enfoque, aunque comprensible en determinados contextos, no refleja plenamente el valor sistémico que el almacenamiento puede aportar en un sistema eléctrico cada vez más complejo y con mayores requerimientos de estabilidad.

Un enfoque conservador coherente con la seguridad de suministro

En la actualidad, muchas infraestructuras de elevada criticidad operan bajo esquemas energéticos consolidados, priorizando de forma absoluta la continuidad del servicio y la minimización del riesgo. Este planteamiento responde a criterios técnicos y regulatorios bien establecidos, y ha demostrado su eficacia durante años.

Desde esta perspectiva, el almacenamiento energético suele evaluarse con cautela, especialmente cuando no se identifica un beneficio económico inmediato o cuando su aportación se analiza únicamente en términos de optimización de precios horarios. En sistemas con contratos de suministro estables o con exposición limitada al mercado spot, este análisis conduce de forma natural a decisiones prudentes.

Reconocer esta realidad es esencial para mantener un debate riguroso y alineado con los principios de seguridad de suministro.

Las limitaciones de una evaluación basada exclusivamente en el arbitraje

Reducir el papel del almacenamiento energético al arbitraje supone obviar otras funciones que adquieren creciente relevancia en un sistema con alta penetración de generación renovable. El valor del almacenamiento no se limita al desplazamiento temporal de energía, sino que se extiende a la provisión de flexibilidad, capacidad de respuesta rápida y apoyo a la estabilidad operativa.

Desde un punto de vista sistémico, el almacenamiento puede contribuir a:

  • la gestión de rampas de carga,

  • la mitigación de perturbaciones de corta duración,

  • la reducción del estrés sobre los sistemas de respaldo,

  • y la mejora de la calidad y continuidad del suministro.

Estas aportaciones no siempre se reflejan de forma directa en indicadores económicos a corto plazo, pero sí influyen de manera significativa en la robustez del sistema eléctrico.

Alemania abre el camino: un nuevo mercado para estabilizar la red.

El caso alemán muestra cómo el almacenamiento energético empieza a ser remunerado no solo por la energía que desplaza, sino por su capacidad para reducir picos de carga y aliviar la congestión de red. Este tipo de mecanismos convierte beneficios sistémicos tradicionalmente no monetizados en ingresos explícitos, anticipando una evolución regulatoria que el resto de mercados europeos seguirán.

Lo que estamos viendo en Alemania no es SRAD clásico, sino BESS stand-alone remunerado por servicios de flexibilidad y alivio de red. 

Pero el avance más significativo en el ámbito del almacenamiento energético no radica tanto en la ampliación de las capacidades de un sistema individual, sino en la posibilidad de desplegar múltiples sistemas de menor escala de forma coordinada y distribuida. Este enfoque permite que el almacenamiento evolucione desde un conjunto de activos independientes hacia un elemento estructural del sistema eléctrico, aportando flexibilidad, estabilidad y resiliencia de manera localizada y alineada con las necesidades reales de la red.

La estrategia, basada en la coordinación de múltiples sistemas de almacenamiento distribuidos, se enmarca en el concepto de Virtual Power Plant (VPP), donde activos de menor escala operan de forma agregada para aportar flexibilidad, estabilidad y servicios avanzados al sistema eléctrico.

Estabilidad operativa y resiliencia en un sistema en transición

En un sistema eléctrico en transición, los retos operativos no se limitan a los eventos de interrupción prolongada, sino que incluyen fenómenos más frecuentes y menos visibles, como variaciones rápidas de carga, microinterrupciones o desequilibrios temporales. La acumulación de estos eventos puede tener efectos relevantes sobre la operación y el mantenimiento de las infraestructuras.

En este contexto, el almacenamiento energético puede desempeñar un papel complementario como elemento de estabilización, proporcionando una respuesta rápida y controlada ante perturbaciones del sistema, incluso con capacidades energéticas moderadas y correctamente dimensionadas.

Diseño funcional y asignación de roles

Otro aspecto relevante es el enfoque de diseño. La evaluación del almacenamiento no debería centrarse exclusivamente en su capacidad para cubrir grandes volúmenes de energía durante periodos prolongados, sino en la función concreta que se le asigna dentro de la arquitectura energética.

Diseños orientados a potencia, a la gestión de transitorios o al soporte en tiempos de conmutación pueden aportar valor sin necesidad de sobredimensionar las instalaciones, facilitando su integración y reduciendo barreras técnicas, regulatorias y económicas.

Un marco regulatorio y de mercado en evolución

La evolución del marco regulatorio y la creciente necesidad de flexibilidad del sistema eléctrico están ampliando progresivamente el abanico de servicios que puede prestar el almacenamiento energético. Este proceso, alineado con los objetivos de descarbonización, integración de renovables y seguridad de suministro, invita a revisar periódicamente los criterios de evaluación de estas soluciones.

Ello no implica que el almacenamiento deba incorporarse de forma generalizada en todos los casos, sino que su análisis requiere una visión más amplia, que tenga en cuenta tanto los beneficios económicos como su contribución al funcionamiento eficiente y seguro del sistema eléctrico.

Hacia una visión sistémica en la toma de decisiones

El debate sobre el almacenamiento energético no debería plantearse como una dicotomía entre adopción inmediata o descarte definitivo. Existen contextos en los que su incorporación no aportará valor a corto plazo, y otros en los que puede convertirse en una herramienta relevante para mejorar la resiliencia y la flexibilidad operativa.

Desde una perspectiva sectorial, resulta oportuno avanzar hacia un marco de análisis que incorpore variables más allá del coste directo de la energía, incluyendo la estabilidad del sistema, la integración eficiente de renovables y la reducción de riesgos operativos.

Conclusión

El almacenamiento energético no constituye una solución universal ni un sustituto de las infraestructuras existentes. No obstante, su papel en el sistema eléctrico va más allá del arbitraje y merece ser evaluado con criterios acordes a la complejidad y exigencias del actual proceso de transición energética.

En este contexto, el almacenamiento empieza a consolidarse como una herramienta que, sin alterar los principios de seguridad de suministro, debe formar parte del análisis estratégico en el diseño y evolución de las infraestructuras energéticas más exigentes.



Hacia una Distribución Eléctrica Más Inteligente: Tecnología y Oportunidades


La forma en que generamos, distribuimos y consumimos energía está cambiando. Según un reciente informe de mercado sobre Smart Power Distribution Systems, se espera que el sector crezca de manera constante en los próximos años, impulsado por la necesidad de modernizar redes, integrar fuentes renovables y aplicar tecnologías de control más avanzadas. En concreto, el mercado global —valorado en decenas de miles de millones de dólares— podría llegar a superar los 140 000 millones de USD para 2031, con una tasa de crecimiento anual de más del 7 % entre 2025 y 2031.

Este impulso no es sorprendente: las redes eléctricas antiguas están siendo actualizadas para trabajar de forma más flexible, con sensores, automatización y análisis de datos en tiempo real. Esto permite una distribución de energía más eficiente, reduce interrupciones y facilita la integración de recursos como la energía solar o eólica.


El Rol Creciente de la Energía Solar y del Almacenamiento

Una parte importante de esta transformación es la generación distribuida: pequeños productores de energía, como instalaciones solares en viviendas o empresas, que inyectan energía directamente en la red o la usan localmente. Para que esto funcione de forma inteligente, se necesita hardware y software que puedan medir, controlar y coordinar flujos energéticos de forma dinámica.

Aquí es donde entran en juego tecnologías como los inversores solares inteligentes, los sistemas de almacenamiento de energía (baterías) y las plataformas de gestión energética, que ayudan a equilibrar la oferta y la demanda y permiten que la energía solar no sea solo una fuente aislada, sino una parte activa de un sistema de distribución más amplio.


Cómo Encajan los Productos de SolaX Power

SolaX Power es un fabricante con presencia global en el campo de la energía solar y el almacenamiento, y sus soluciones encajan de forma natural en la tendencia hacia redes inteligentes. Sus productos aportan varias piezas claves:

1. Inversores Fotovoltaicos

Los inversores convierten la energía que generan los paneles solares en electricidad utilizable (corriente alterna). En un contexto de distribución inteligente, estos dispositivos permiten:

  • Monitorear la energía producida en tiempo real.

  • Ajustar la inyección de energía según las necesidades de la red o del propio consumo.

  • Integrarse con sistemas de almacenamiento o control remoto.

Esto convierte a los inversores en un puente esencial entre la generación local y la gestión de la red.

2. Sistemas de Almacenamiento de Energía

Las baterías permiten guardar energía cuando hay producción excedente (por ejemplo, durante las horas de más sol) y usarla cuando la demanda es alta. En redes inteligentes, esto ayuda a:

  • Reducir picos de carga.

  • Mejorar la estabilidad de suministro.

  • Optimizar el uso de energías renovables en general.

Al combinar almacenamiento con generación solar, se obtiene una solución más robusta y adaptable.

3. Plataformas de Monitorización y Gestión

Más allá del hardware, las soluciones que permiten ver y controlar lo que está ocurriendo son clave. Plataformas en la nube y sistemas de monitorización permiten:

  • Acceder a datos desde cualquier lugar.

  • Ajustar la operación para maximizar eficiencia.

  • Integrar múltiples instalaciones como parte de una red distribuida.

Estas capacidades son cada vez más demandadas por operadores de redes, empresas y usuarios que quieren un control más inteligente de su energía.


Conclusión: Tecnología que Forma Parte del Cambio

El crecimiento proyectado del mercado de sistemas de distribución de energía inteligente refleja una realidad: las redes del futuro serán más flexibles, conectadas y resilientes. Productos como los inversores, los sistemas de almacenamiento y las plataformas de gestión desempeñan un papel fundamental en este ecosistema. Soluciones bien diseñadas permiten que la energía solar y otras fuentes renovables no solo se produzcan localmente, sino que también se integren de forma eficiente en sistemas más amplios, aportando valor tanto al consumidor como a la red en general.

La transición hacia una energía más limpia y eficiente no es solo una tendencia tecnológica, sino una oportunidad real para mejorar la forma en que gestionamos uno de nuestros recursos más esenciales.



Energía solar en España: oportunidad, crecimiento y soluciones inteligentes


En los últimos años, España ha consolidado una posición liderando la transición energética en Europa gracias a la energía solar fotovoltaica. En 2025, la potencia instalada de energía solar fotovoltaica superó los 48 GW, consolidando a esta tecnología como la principal fuente renovable en el mix energético nacional y representando casi una cuarta parte de la capacidad total instalada.

Este impulso no es casual: la combinación de un gran recurso solar, políticas de apoyo continuado, y una creciente demanda de autoconsumo residencial y comercial han creado un escenario dinámico para soluciones energía renovable en hogares, comunidades y empresas.

¿Qué está buscando el mercado español?

Los hogares y negocios españoles están interesados en sistemas que no solo capturen energía solar, sino que también la gestionen de forma inteligente, reduzcan costes y aumenten la independencia de la red eléctrica. Incluyen tendencias como:

  • Sistemas de autoconsumo con almacenamiento, para aprovechar mejor la energía generada en horas de sol.

  • Soluciones híbridas inteligentes, que combinen paneles solares, baterías y gestión energética digital.

  • Tecnología escalable, que funcione tanto en viviendas como en instalaciones comerciales e industriales.

SolaX Power: energía solar inteligente al alcance

En ese contexto, los productos de SolaX Power encajan de forma natural como soluciones que responden a las necesidades del mercado español.

Soluciones domésticas y de autoconsumo

  • SolaX ofrece inversores híbridos y de almacenamiento de energía pensados para viviendas con paneles solares.

  • Estos sistemas permiten convertir la energía del sol en electricidad utilizable, gestionar baterías y, con herramientas digitales como SolaXCloud, controlar la producción y el consumo desde tu móvil o PC.

Este tipo de producto da respuesta a una demanda creciente de control y eficiencia energética, ayudando a reducir la factura eléctrica y a utilizar al máximo la energía producida en casa.

Gestión inteligente y almacenamiento

Además de inversores, SolaX ofrece sistemas de almacenamiento de energía y baterías avanzadas. Estos permiten almacenar la energía solar no utilizada para más tarde, una característica clave en un mercado donde la producción solar puede superar la demanda en las horas de sol.

Las baterías con tecnología LFP y un sistema de gestión inteligente (BMS) aseguran seguridad, eficiencia y mayor duración, algo muy valorado tanto en residencias como en instalaciones comerciales.

Soluciones comerciales e industriales

SolaX no se limita al hogar: también ofrece productos para negocios, industrias y proyectos a mayor escala, con inversores y sistemas diseñados para responder a una demanda energética más elevada y compleja.

Conexión con la evolución del mercado solar español

España sigue creciendo en capacidad solar con rapidez —aunque a ritmos ligeramente menores que años anteriores— y el autoconsumo sigue siendo un segmento estratégico para lograr una mayor independencia energética.

Integrar un sistema con tecnología modular, almacenamiento y gestión inteligente como la que propone SolaX Power tiene sentido tanto para propietarios particulares como para empresas que quieren aprovechar al máximo su instalación solar y adaptarse a un mix energético cada vez más renovable.

El nuevo sistema eléctrico ya está aquí: el papel del almacenamiento inteligente de SolaX


Durante décadas, el sistema eléctrico se ha basado en una idea sencilla: producir electricidad y consumirla en el mismo instante. Pero la transición hacia energías renovables ha cambiado las reglas del juego. Hoy, el reto ya no es solo generar energía limpia, sino gestionarla de forma inteligente.

En este nuevo contexto, el almacenamiento energético y la gestión digital dejan de ser un complemento para convertirse en una pieza central del sistema.

De producir energía a gestionar flexibilidad

La generación solar y eólica ha crecido de forma extraordinaria en países como España. Sin embargo, su naturaleza variable introduce un nuevo desafío: la energía no siempre se produce cuando más se necesita.

Aquí es donde surge un nuevo paradigma eléctrico:

  • ya no basta con generar kilovatios hora,

  • es imprescindible decidir cuándo usarlos, guardarlos o devolverlos a la red.

El almacenamiento mediante baterías permite precisamente eso: desacoplar producción y consumo, aportando flexibilidad tanto al usuario como al sistema eléctrico en su conjunto.

El autoconsumo evoluciona

El autoconsumo solar ha pasado de ser una simple reducción de la factura eléctrica a convertirse en una herramienta de gestión energética avanzada.

Un sistema moderno combina:

  • generación fotovoltaica,

  • baterías de almacenamiento,

  • y un inversor capaz de tomar decisiones en tiempo real.

El resultado es un consumo más eficiente, una menor exposición a la volatilidad de precios y una mejor integración con la red eléctrica.

La aportación de SolaX Power a este nuevo escenario

Desde esta perspectiva, la tecnología debe adaptarse a un sistema eléctrico más dinámico, distribuido y digitalizado. En ese sentido, SolaX desarrolla soluciones que no se limitan a convertir energía, sino que la gestionan.

Sus inversores híbridos y sistemas de almacenamiento permiten:

  • priorizar el autoconsumo,

  • almacenar excedentes solares,

  • descargar energía en los momentos de mayor demanda,

  • y adaptarse a señales externas como precios o condiciones de red.

Todo ello con tiempos de respuesta muy rápidos, una característica clave en un sistema dominado por renovables.

Del hogar a la red: un enfoque escalable

Uno de los cambios más relevantes del nuevo paradigma es que la flexibilidad ya no procede solo de grandes centrales, sino también de miles de sistemas distribuidos.

Las soluciones de almacenamiento actuales pueden instalarse:

  • en viviendas,

  • en edificios comerciales,

  • en instalaciones industriales.

Cuando estos sistemas se monitorizan y gestionan digitalmente, pueden incluso actuar de forma coordinada, contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico sin que el usuario pierda el control sobre su energía.

Energía más inteligente, no solo más limpia

La transición energética no consiste únicamente en sustituir fuentes fósiles por renovables. Supone un cambio más profundo: pasar de un sistema rígido a uno flexible, capaz de adaptarse en tiempo real.

En este escenario, el almacenamiento y la gestión inteligente de la energía no son una promesa de futuro, sino una realidad cada vez más presente. Tecnologías como las que impulsa SolaX Power permiten a usuarios y empresas participar activamente en este nuevo modelo energético: más eficiente, más resiliente y mejor preparado para los retos que vienen.

30 ene 2026

Integración de BESS: El Nuevo Pilar Estratégico de los Centros de Datos de IA

En la era actual, definida por el rápido crecimiento de la Inteligencia Artificial (IA) y la necesidad de una infraestructura de energía resiliente, los Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) han pasado de ser un componente opcional a convertirse en infraestructura crítica. Los centros de datos de IA (AIDC) operan con densidades de potencia mucho más altas que las instalaciones convencionales y tienen una tolerancia casi nula a las interrupciones, lo que impulsa una dependencia creciente de los BESS para la gestión de picos (peak shaving), la calidad de la energía y la resiliencia de la red.

Uptime y Resiliencia: La Prioridad Absoluta

Para los operadores de centros de datos, el costo de estar fuera de línea es prohibitivo; se estima que más del 50% de las interrupciones cuestan más de 100,000 dólares, y una parte creciente supera el millón de dólares. En el caso específico de la IA, una falla de energía no solo implica pérdida de electricidad, sino la interrupción de modelos de entrenamiento que pueden representar semanas de trabajo y procesamiento de datos.

Los sistemas BESS, combinados con sistemas de Alimentación Ininterrumpida (UPS) de alta eficiencia, permiten estabilizar el entorno eléctrico local, proteger contra caídas de voltaje y permitir el "islanding" (aislamiento), que faculta al centro de datos para operar de forma independiente de la red principal durante apagones o inestabilidad climática. Además, mientras que los racks basados en CPU son la norma tradicional, los racks de IA consumen aproximadamente 10 veces más energía, lo que exige una entrega de potencia rápida y estable que solo las baterías pueden proporcionar en los primeros segundos de una interrupción.

BESS como Solución a las Limitaciones de la Red

Uno de los mayores obstáculos para el desarrollo de nuevos centros de datos es la disponibilidad de energía y los largos tiempos de espera para la interconexión a la red.

Aceleración de proyectos: La instalación de BESS permite a los desarrolladores reducir su impacto en la red y acelerar su proceso de interconexión al ser capaces de "afeitar" sus picos de demanda.

Casos de éxito: En Oregón, se ha implementado un sistema BESS de 31 MW / 62 MWh diseñado específicamente para permitir el lanzamiento de un centro de datos a gran escala que, de otro modo, habría tenido que esperar años por la potencia de la empresa de servicios públicos.

Microgrids: Alrededor de un tercio de los nuevos centros de datos de IA están utilizando sistemas "detrás del medidor" (behind-the-meter), que incluyen baterías y generación local, para avanzar sin depender totalmente de la capacidad de la red.

Desafíos Económicos y Volatilidad de Materias Primas

A pesar de su importancia, el despliegue de BESS enfrenta presiones de costos debido a la volatilidad de los metales. El litio, que representa aproximadamente el 60% del costo total del sistema, ha experimentado aumentos drásticos de precio (hasta un 65% en periodos breves), lo que puede pausar proyectos para desarrolladores sin contratos de suministro a largo plazo. Otros metales esenciales como el cobre y el aluminio también han visto incrementos significativos, afectando los costos de cableado, inversores y gabinetes.

Esta situación favorece a los desarrolladores más grandes y verticalmente integrados, quienes tienen el apalancamiento de adquisiciones y la solidez financiera para absorber las fluctuaciones de costos y asegurar el éxito del proyecto.

En conclusión, la integración de BESS ya no es un elemento opcional de sostenibilidad, sino un requisito previo para la viabilidad operativa de los centros de datos modernos. A medida que la "Ley de la Red" dicta el ritmo de la innovación, las baterías definirán qué instalaciones pueden escalar con confianza en un entorno de demanda energética sin precedentes. 

España entra en la fase decisiva de su transición energética: por qué el almacenamiento será clave


La transición energética en España está entrando en una nueva etapa. Tras años de crecimiento acelerado en solar y eólica, el sistema eléctrico se enfrenta ahora a retos estructurales que están redefiniendo dónde se crea el valor y qué tecnologías serán críticas en los próximos años.

Según el último análisis sectorial de Wood Mackenzie, el sector eléctrico europeo —y especialmente los mercados con alta penetración renovable como España— está pasando de una fase de expansión rápida a una fase de reconfiguración estratégica, marcada por la volatilidad de precios, la saturación de redes y un enfoque mucho más selectivo en nuevas inversiones.

Este diagnóstico encaja de forma muy clara con la realidad del mercado español.


Un sistema que crece más rápido que su infraestructura

España ha sido uno de los líderes europeos en nueva capacidad solar. Sin embargo, esta fortaleza empieza a mostrar tensiones:

  • Más del 80% de los nodos de la red eléctrica están saturados, según las eléctricas españolas (Aelec), lo que limita nuevas conexiones de generación, industria y almacenamiento. (Reuters)

  • La generación solar ha superado en muchos momentos la capacidad del sistema para absorberla, provocando:

    • Precios horarios muy bajos o negativos.

    • Vertidos de energía renovable sin compensación.

  • El apagón ibérico de abril de 2025 puso de manifiesto la necesidad de reforzar:

    • La estabilidad del sistema.

    • La flexibilidad.

    • La capacidad de respuesta rápida. (Reuters, FT)

En paralelo, la inversión en redes está aumentando, pero el propio regulador reconoce que el esfuerzo llega con retraso y que será necesario acelerar durante la segunda mitad de la década. (Reuters)


Del “más megavatios” a “mejor sistema”

El informe de Wood Mackenzie subraya un cambio clave:
el valor ya no está solo en instalar nueva generación, sino en hacer que el sistema funcione de forma eficiente y estable con alta renovable.

En España, esto se traduce en:

  • Mayor volatilidad intradía.

  • Más canibalización de precios solares.

  • Mayor importancia de:

    • Flexibilidad.

    • Desplazamiento horario de energía.

    • Servicios al sistema.

Este nuevo contexto convierte al almacenamiento con baterías (BESS) en una pieza estructural del mercado, no solo en un complemento.


Riesgos y oportunidades para el mercado español

Riesgos

  • Rentabilidad más baja para proyectos solares “puros” sin hibridación.

  • Mayor incertidumbre regulatoria en servicios de ajuste y mercados de flexibilidad.

  • Compresión futura de márgenes si el despliegue de baterías es muy rápido.

Oportunidades

  • Crecimiento estructural del almacenamiento.

  • Mayor valor para proyectos híbridos (solar + BESS).

  • Demanda creciente de soluciones detrás del contador en industria y servicios.

  • Necesidad de resiliencia y estabilidad tras el apagón de 2025.

Como destaca Wood Mackenzie, esta fase no es un freno a la transición, sino el paso hacia su etapa más madura: menos volumen indiscriminado y más foco en calidad, flexibilidad y rentabilidad real.


Cómo encajan las soluciones de SolaX Power en este escenario

En este nuevo entorno, las soluciones de SolaX Power están bien posicionadas para capturar valor en los segmentos donde el mercado español está creciendo con más solidez.

1. Comercial & Industrial (C&I)

El segmento C&I es uno de los más favorecidos por el nuevo contexto:

  • Empresas con tarifas volátiles.

  • Necesidad de peak shaving.

  • Optimización del autoconsumo.

  • Restricciones de exportación a red.

Las soluciones C&I de SolaX permiten:

  • Reducir costes energéticos.

  • Aumentar el autoconsumo efectivo.

  • Mejorar la resiliencia operativa.

  • Gestionar picos de potencia.

Este tipo de proyectos ofrece flujos de caja más defensivos y menos dependientes del mercado mayorista.


2. Proyectos híbridos solar + BESS

Con nodos de red saturados, el valor del punto de conexión es cada vez mayor.

La integración de baterías con plantas solares permite:

  • Reducir vertidos.

  • Desplazar energía a horas de mayor precio.

  • Mejorar el perfil de entrega.

  • Aumentar la bancabilidad de proyectos existentes.

Las soluciones modulares e integradas de SolaX facilitan este tipo de hibridación, especialmente en plantas medianas y en repowering.


3. Microredes y resiliencia energética

Tras el apagón de 2025, la resiliencia se ha convertido en un factor estratégico para:

  • Industria crítica.

  • Logística.

  • Centros de datos.

  • Infraestructuras sensibles.

Las soluciones de SolaX para microgrids y backup energético encajan directamente con esta nueva prioridad del mercado.


Una transición más exigente, pero con más valor añadido

España está entrando en una fase más compleja de su transición energética. El crecimiento seguirá, pero estará cada vez más condicionado por:

  • Infraestructura.

  • Flexibilidad.

  • Estabilidad del sistema.

  • Rentabilidad real de los proyectos.

Como señala Wood Mackenzie, el sector se mueve hacia una etapa de selección estratégica, donde tecnologías como el almacenamiento y las soluciones integradas ganan protagonismo.

En este contexto, proveedores como SolaX Power, con un fuerte posicionamiento en C&I, soluciones híbridas y sistemas integrados, están bien situados para apoyar a empresas y desarrolladores en esta nueva fase de la transición energética en España.