En el dinámico ecosistema de los centros de datos, la
gestión de la energía está experimentando una transformación profunda. Durante
décadas, los sistemas de Suministro de Energía Ininterrumpida (UPS)
han sido el pilar de la continuidad eléctrica, apoyándose inicialmente en
baterías de plomo-ácido y, más recientemente, en ion-litio. Sin embargo, la
madurez de los Sistemas de Almacenamiento de Energía por Batería (BESS),
impulsada por la química de Ferrofosfato de Litio (LFP), está
permitiendo una redistribución inteligente de las funciones eléctricas para
maximizar la eficiencia y la rentabilidad.
El Nuevo Paradigma: La Arquitectura Multicapa
La propuesta para los centros de datos modernos se aleja del
sobredimensionamiento tradicional de las UPS y propone un modelo de tres
pilares complementarios:
1. Capa de UPS Certificada: Dedicada exclusivamente a
la electrónica crítica (IT, networking e instrumentación), garantizando
la calidad de la energía y el cumplimiento de los estándares Tier.
2. Microred con BESS Operativo: Orientada a la continuidad
de proceso, asumiendo cargas mecánicas que antes dependían de la UPS, como
sistemas de climatización (HVAC), bombas y chillers.
3. BESS dedicado a SRAD: Concebido como un activo
financiero estratégico que permite la monetización mediante servicios de
regulación y disponibilidad, acelerando el retorno de inversión.
Ventajas Operativas y Financieras
Una de las innovaciones más significativas es el uso de BESS
"aguas arriba" de la UPS. Al contar con un BESS que proporciona
una respuesta instantánea y energía durante la transición al grupo electrógeno,
la UPS puede diseñarse con autonomías optimizadas de tan solo 3 a 5 minutos.
Esto no solo reduce significativamente el CAPEX y OPEX de la UPS, sino
que también disminuye el número de baterías en espacios interiores y la carga
térmica asociada.
Desde la perspectiva financiera, el modelo se divide en dos
fases críticas:
• Fase 1 (Aceleración): Recuperación acelerada del
CAPEX (aproximadamente en 2 años) mediante el uso intensivo del BESS para
servicios SRAD.
• Fase 2 (Valor a largo plazo): Una vez amortizado,
el activo se convierte en una herramienta flexible para la resiliencia y la
optimización energética durante sus 20 años de vida útil.
Seguridad y Sostenibilidad
El traslado de funciones hacia BESS industriales, ubicados
preferiblemente en exteriores o áreas compartimentadas, reduce el riesgo
químico y térmico dentro de las salas de servidores. Además, el uso de la
química LFP ofrece un perfil de seguridad superior y una mayor durabilidad
operativa comparada con las soluciones tradicionales.
En términos de sostenibilidad, esta arquitectura prepara a
las infraestructuras para los futuros marcos regulatorios, como el Mecanismo
de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM). El BESS permite el time-shifting,
es decir, desplazar el consumo hacia horas con menor intensidad de carbono y
menores precios, mejorando sustancialmente el desempeño ESG del data center.
Conclusión
La transición hacia una arquitectura multicapa no compromete los requisitos de SLA o Tier; al contrario, los fortalece al diversificar la gestión del riesgo y optimizar la infraestructura para un entorno de alta densidad energética e incertidumbre regulatoria. El BESS ha dejado de ser una solución auxiliar para convertirse en el eje estratégico que define la competitividad y resiliencia del data center moderno. SOLAX POWER
