9 ene 2026

Inside the NVIDIA Rubin Platform: Six New Chips, One AI Supercomputer


NVIDIA ha presentado su nueva plataforma Rubin, una arquitectura diseñada para transformar los centros de datos en “fábricas de IA” capaces de entrenar e inferir modelos complejos de forma continua y eficiente. El enfoque de Rubin es extremo co-diseño: no se trata solo de GPUs más potentes, sino de integrar CPU, GPU, redes, seguridad, refrigeración y energía como un único sistema que opera de manera coherente a escala de rack en un centro de datos. En lugar de optimizar componentes aislados, Rubin considera el rack completo como unidad de computación, lo que permite un rendimiento sostenido y menor costo por token —una métrica crítica para IA industrial.


🧱 Los seis chips que componen la plataforma

La plataforma Rubin se construye sobre seis nuevos chips, cada uno con un papel esencial:

Vera CPU: CPU de alto ancho de banda con 88 núcleos diseñados para mover datos y coordinar el flujo de trabajo eficiente entre CPU y GPU.

Rubin GPU: GPU con memoria HBM4 y un “Transformer Engine” optimizado para entrenamiento e inferencia de IA moderna.

NVLink 6 Switch: Interconexión de sexta generación que ofrece alta velocidad de comunicación GPU-GPU en el mismo rack.

ConnectX-9 SuperNIC: Red de alta velocidad para conectar nodos dentro del rack o entre racks.

BlueField-4 DPU: Unidad de procesamiento de datos para ofload de tareas de infraestructura y seguridad.

Spectrum-6 Ethernet Switch: Switch Ethernet de alto rendimiento para interconexiones masivas.

Este conjunto trabaja como una sola máquina coherente en vez de componentes independientes.

🚀 Qué ofrece Rubin

Permite mayor rendimiento sostenido en cargas de IA continuas, no solo picos aislados.

Optimiza energía, comunicaciones y refrigeración para mantener operaciones intensivas estables.

Reduce el costo por token en inferencia y entrenamiento comparado con generaciones anteriores de sistemas.

En esencia, Rubin está enfocado en el tipo de IA que no se detiene: agentes, razonamiento profundo, contextos muy largos y cargas que requieren rendimiento constante y predictible.

Conclusión:
La plataforma Rubin no es solo una nueva GPU poderosa, sino una arquitectura completa de data-center centrada en IA industrial, donde hardware y software se diseñan desde cero para operar como un superordenador de IA integrado.