El informe muestra una tendencia clara: el mercado global de colocation se triplicará hasta superar los 220.000 millones de dólares en la próxima década, mientras que la demanda eléctrica de los centros de datos seguirá creciendo de forma acelerada. La combinación de IA, GPUs y cargas intensivas está llevando la potencia por rack desde los 12–15 kW actuales hacia escenarios que pueden superar los 40, 80 o incluso 100 kW en aplicaciones específicas. Esto obliga a repensar tanto la refrigeración (con un fuerte impulso a la refrigeración líquida) como la gestión energética integral del data center.
Energía: de coste operativo a factor estratégico
Más allá de la infraestructura IT, el documento subraya un cambio estructural: la energía ya no es solo un coste operativo, sino un factor estratégico que condiciona la escalabilidad, la localización y la competitividad de los centros de datos. La eficiencia medida por indicadores como el PUE, las restricciones de red en grandes hubs y el aumento de los precios eléctricos convierten la gestión energética avanzada en una ventaja competitiva real.
En este contexto, la colocation no solo compite por latencia, conectividad o seguridad, sino también por su capacidad de ofrecer entornos energéticamente eficientes, con costes previsibles y alineados con los objetivos ESG de clientes y reguladores.
Almacenamiento behind-the-meter: una nueva palanca de rentabilidad
Aquí es donde el almacenamiento “tras el contador” (behind-the-meter, BTM) empieza a jugar un papel cada vez más relevante. Estos sistemas de baterías, instalados dentro del perímetro eléctrico del data center, permiten optimizar el uso de la energía sin depender exclusivamente de la red.
En España, este enfoque es especialmente interesante por varios motivos:
Reducción de picos de potencia (peak shaving): Muchos contratos eléctricos penalizan la potencia máxima demandada. Las baterías pueden cubrir picos cortos, reduciendo el término de potencia y generando ahorros directos.
Evitar o retrasar refuerzos de red: En zonas con capacidad limitada, el BTM permite crecer en carga IT sin necesidad inmediata de ampliar la acometida eléctrica, evitando inversiones elevadas y largos plazos administrativos.
Integración con autoconsumo fotovoltaico: El almacenamiento permite aprovechar mejor la generación solar onsite, aumentando el autoconsumo y reduciendo la exposición a precios altos en horas punta.
Flexibilidad operativa: En un entorno de precios eléctricos volátiles, las baterías aportan capacidad de arbitraje básico (cargar en horas baratas, descargar en caras), mejorando el perfil económico del data center.
Más allá del ahorro energético, el almacenamiento behind-the-meter en data centers puede convertirse también en una herramienta para monetizar flexibilidad, mediante su participación en servicios del sistema eléctrico como el SRAD.
Aunque el almacenamiento BTM no sustituye a la infraestructura crítica de UPS —que sigue siendo imprescindible para garantizar continuidad de servicio con estándares Tier III/IV—, sí se está consolidando como una herramienta financiera y energética complementaria, con retornos muy atractivos.
Conexión con las tendencias del Trendpaper
El informe de Rittal pone el foco en infraestructuras modulares, escalables y preparadas para altas densidades, con especial énfasis en refrigeración líquida, monitorización avanzada y distribución eléctrica inteligente. El almacenamiento BTM encaja de forma natural en esta visión:
Refuerza la eficiencia energética global.
Aporta resiliencia económica frente a picos y restricciones de red.
Facilita el crecimiento de cargas de IA sin sobredimensionar desde el primer día la conexión eléctrica.
Mejora la propuesta de valor de la colocation frente a clientes que buscan costes más estables y menor huella de carbono.
SolaX Power: soluciones concretas para este nuevo escenario
En este marco, los sistemas de almacenamiento de SolaX Power encajan especialmente bien como capa de optimización energética behind-the-meter para data centers y entornos de colocation.
Sus soluciones C&I, como:
ESS-TRENE (gabinetes de ~100–125 kW y ~215–261 kWh)
ESS-AELIO (sistemas modulares de 50–60 kW y hasta ~400 kWh)
ofrecen un equilibrio atractivo entre coste por kWh, modularidad y rapidez de despliegue. Estas plataformas son especialmente adecuadas para:
Peak shaving y reducción de potencia contratada.
Apoyo a fases de crecimiento sin refuerzos inmediatos de red.
Integración con instalaciones fotovoltaicas onsite.
Optimización económica diaria sin interferir con la UPS crítica del data center.
De este modo, SolaX no compite con los grandes sistemas de misión crítica de fabricantes especializados en UPS para data centers, sino que complementa esa infraestructura con una capa flexible orientada a rentabilidad, eficiencia y gestión inteligente de la energía.
Conclusión
La colocation en la era de la IA no solo exige más potencia, más refrigeración y más conectividad, como destaca el Trendpaper de Rittal, sino también una nueva forma de gestionar la energía como activo estratégico. En España, el almacenamiento behind-the-meter se perfila como una palanca clara para mejorar la rentabilidad, facilitar el crecimiento y reforzar el posicionamiento ESG de los data centers.
En este escenario, soluciones como las de SolaX Power permiten dar un paso adicional: transformar la energía de simple coste fijo en una variable gestionable, optimizable y alineada con el nuevo modelo de data center eficiente, escalable y preparado para la IA.

