20 ene 2026

Almacenamiento y digitalización: cómo las utilities pueden prepararse para el sistema eléctrico que viene


La transición energética ya no es una hipótesis futura. Está ocurriendo ahora, y lo hace de forma asimétrica, compleja y profundamente eléctrica. Así lo confirma el Energy Transition Outlook 2026 de DNV, que dibuja un sistema energético dominado por renovables, con una creciente presión sobre las redes y una necesidad estructural de flexibilidad y gestión inteligente.

En este contexto, el papel de los fabricantes tecnológicos cambia: ya no se trata solo de generar energía limpia, sino de hacerla gestionable, fiable y económicamente viable a gran escala.

En SolaX Power, creemos que ahí es donde el almacenamiento y la digitalización marcan la diferencia.


Un sistema eléctrico más renovable… y más exigente

Según DNV, la electricidad pasará de representar el 21 % de la energía final global hoy al 43 % en 2060. La solar y la eólica superarán el 50 % de la generación eléctrica mundial antes de 2040. Este crecimiento es imparable, impulsado por costes decrecientes y por la electrificación del transporte, la industria y los edificios.

Pero el informe también es claro en otro punto: la red y la flexibilidad son el cuello de botella.

Sin almacenamiento, la penetración masiva de renovables conduce a:

  • vertidos de energía,

  • volatilidad extrema de precios,

  • congestión de red,

  • y pérdida de valor para los activos.

El sistema necesita algo más que generación. Necesita capacidad de decisión en tiempo real.


El almacenamiento como infraestructura, no como complemento

En el nuevo sistema eléctrico, las baterías dejan de ser un “extra” para convertirse en infraestructura crítica. El almacenamiento permite:

  • desacoplar generación y consumo,

  • estabilizar la red,

  • desplazar energía a los momentos de mayor valor,

  • y aumentar la capacidad efectiva de renovables sin nuevas líneas.

Las soluciones de almacenamiento utility-scale de SolaX están diseñadas precisamente para este entorno: sistemas modulares, escalables y preparados para operar tanto en hibridación con renovables como en aplicaciones independientes (stand-alone).

No se trata solo de almacenar energía, sino de integrarla de forma segura, eficiente y predecible en el sistema eléctrico.


Digitalización: cuando los datos se convierten en valor operativo

DNV subraya que el futuro energético no será solo más limpio, sino también más inteligente. La complejidad del sistema exige herramientas capaces de:

  • anticipar escenarios,

  • optimizar decisiones,

  • y responder dinámicamente a señales de red y mercado.

Desde la perspectiva de SolaX, la digitalización no es un fin en sí mismo, sino un medio para mejorar el rendimiento real de los activos. La monitorización avanzada, el control remoto y la analítica de datos permiten a las utilities:

  • maximizar la disponibilidad de sus sistemas,

  • reducir costes operativos,

  • y extraer más valor del almacenamiento a lo largo de su vida útil.

En un sistema donde los márgenes dependen cada vez más de la flexibilidad, la inteligencia operativa es tan importante como la capacidad instalada.


Prepararse para un futuro que no será uniforme

El informe de DNV también deja claro que la transición no avanzará al mismo ritmo en todas las regiones. Las diferencias regulatorias, de mercado y de infraestructura serán determinantes.

Por eso, las soluciones tecnológicas deben ser:

  • adaptables a distintos marcos normativos,

  • modulares para crecer con el sistema,

  • y robustas frente a escenarios de alta exigencia operativa.

La apuesta de SolaX se basa en esa flexibilidad: ofrecer tecnología preparada para el sistema eléctrico que viene, sin asumir que será idéntico en todos los países o mercados.


Una transición que necesita soluciones prácticas

El Energy Transition Outlook 2026 es claro en su diagnóstico: la transición energética es real, pero avanza demasiado despacio para cumplir los objetivos climáticos. Acelerar exige decisiones políticas, inversión… y tecnología que funcione hoy, no solo en teoría.

Desde SolaX creemos que el almacenamiento y la digitalización son piezas clave para cerrar esa brecha entre ambición y realidad. No como promesa, sino como herramientas concretas para operar un sistema eléctrico más renovable, más estable y más eficiente.

La transición ya está en marcha. La pregunta no es si llegará, sino cómo de bien preparados estaremos para gestionarla.