7 ene 2026

La oportunidad del almacenamiento a gran escala: cómo SolaX Power encaja en el escenario que dibuja BloombergNEF


El New Energy Outlook 2025 de BloombergNEF deja un mensaje claro para el sector energético: la transición hacia un sistema dominado por renovables es económicamente imparable, pero técnicamente incompleta sin almacenamiento. Según el informe, la demanda eléctrica mundial crecerá con fuerza hasta 2050, impulsada por la electrificación del transporte, la industria y los servicios digitales. En ese contexto, la solar y la eólica se consolidan como las tecnologías más competitivas en coste, hasta el punto de dominar las nuevas instalaciones de generación en casi todas las regiones.

Sin embargo, el propio análisis de BNEF introduce un matiz clave que a menudo se pasa por alto en discursos excesivamente optimistas: el ritmo de crecimiento de la solar empieza a moderarse en mercados maduros, no por falta de competitividad, sino por limitaciones de red, precios horarios volátiles y dificultades para gestionar excedentes de generación. Es aquí donde el almacenamiento deja de ser un complemento opcional y pasa a convertirse en infraestructura crítica.

Desde una perspectiva comercial, este escenario abre una oportunidad evidente para soluciones de almacenamiento de energía a escala de red (utility-scale ESS). La lógica económica que describe BNEF es clara: a medida que aumenta la penetración renovable, el valor no está solo en producir más megavatios hora baratos, sino en producirlos en el momento adecuado. Capturar energía en horas de bajo precio y liberarla cuando la red lo necesita es, cada vez más, la diferencia entre proyectos rentables y proyectos con retornos decrecientes.

En este punto encajan de forma natural las soluciones de SolaX Power. Sus sistemas ESS utility-scale están diseñados precisamente para responder a los retos que BNEF identifica: alta variabilidad de generación, necesidad de flexibilidad y presión creciente sobre las redes eléctricas. La propuesta de valor de SolaX no se limita a almacenar energía, sino a convertir el almacenamiento en una herramienta activa de optimización económica y operativa.

Desde el punto de vista del promotor o del operador de red, los sistemas de SolaX aportan varias ventajas comerciales clave. En primer lugar, su arquitectura modular y escalable permite adaptar la inversión al tamaño real del proyecto, algo fundamental en un entorno donde los modelos de ingresos evolucionan rápido. En segundo lugar, su enfoque en alta eficiencia y rápida respuesta permite participar en servicios de red —como regulación de frecuencia o gestión de picos— que BNEF señala como cada vez más relevantes para la estabilidad del sistema eléctrico.

Además, el informe de BloombergNEF deja claro que, en un escenario guiado principalmente por señales de mercado (su Economic Transition Scenario), tecnologías como el hidrógeno o la captura de carbono no alcanzan escala suficiente sin apoyo político fuerte. En cambio, solar + baterías sí lo hacen, porque ya son competitivas por coste. Esto refuerza el posicionamiento comercial de SolaX: sus soluciones no dependen de hipótesis regulatorias futuras, sino de necesidades reales y actuales del sistema eléctrico.

En definitiva, el mensaje que se desprende del New Energy Outlook 2025 es que la transición energética no se frena, pero sí se vuelve más exigente. La pregunta ya no es cuánta capacidad renovable se instala, sino cómo se integra de forma rentable y estable. En ese nuevo equilibrio, el almacenamiento a gran escala pasa al centro del modelo energético. Empresas como SolaX Power, con soluciones ESS orientadas a proyectos utility-scale, no solo encajan en esta visión: son una de las piezas que la hacen viable desde el punto de vista técnico y comercial.