La reciente activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) por parte del operador del sistema eléctrico pone de manifiesto una realidad cada vez más clara: en un sistema con alta penetración de renovables y mayor exposición a eventos extremos, la flexibilidad se ha convertido en un elemento crítico para garantizar la seguridad de suministro.
El SRAD ha sido activado como medida preventiva para evitar situaciones de desequilibrio que podrían haber derivado en un apagón, demostrando que la gestión activa de la demanda ya no es un mecanismo excepcional, sino una herramienta estructural del sistema eléctrico.
Pero además de su papel técnico, el SRAD está consolidándose como un nuevo vector de rentabilidad para la industria.
De medida de emergencia a componente estructural del sistema
La entrada en funcionamiento del SRAD confirma la evolución del sistema eléctrico hacia un modelo en el que no solo la generación, sino también el consumo, juega un papel activo en el equilibrio de la red.
En este nuevo contexto, los consumidores industriales y comerciales pueden contribuir de forma directa a la estabilidad del sistema, reduciendo su demanda de manera rápida y controlada cuando la red lo requiere.
Esta capacidad de respuesta se convierte así en un nuevo activo energético, alineado tanto con los objetivos de seguridad de suministro como con la eficiencia operativa y financiera de las empresas.
Almacenamiento: continuidad operativa incluso en momentos críticos
Uno de los principales retos de la respuesta a la demanda es garantizar que la reducción de consumo no afecte a la actividad productiva.
Las soluciones de almacenamiento de SolaX Power permiten desacoplar la operación interna de la señal externa de la red:
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La batería puede cubrir parte del consumo durante la activación del SRAD
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La instalación reduce su demanda vista desde la red
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El proceso productivo puede mantenerse estable
De este modo, la empresa puede contribuir a evitar situaciones de estrés del sistema sin comprometer su continuidad operativa.
Flexibilidad: estabilidad para la red y rentabilidad para la empresa
La activación real del SRAD refuerza el valor estratégico de la flexibilidad. Además de mejorar la resiliencia del sistema eléctrico, la participación en estos mecanismos permite a muchas empresas:
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Generar ingresos recurrentes por disponibilidad
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Monetizar activos energéticos existentes
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Mejorar el retorno de inversión en almacenamiento
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Acelerar el payback de proyectos de baterías y gestión energética
En este nuevo modelo, la flexibilidad no solo reduce riesgos, sino que también se convierte en una fuente adicional de valor económico, integrada en la estrategia energética de la empresa.
Preparados para un sistema eléctrico más exigente
La evolución del sistema eléctrico apunta hacia una mayor frecuencia de situaciones en las que será necesario activar mecanismos de flexibilidad para evitar desequilibrios y riesgos de cortes de suministro.
Las soluciones C&I de SolaX integran:
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Inversores de almacenamiento de alto rendimiento
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Sistemas de baterías modulares y escalables
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Plataformas de monitorización y control remoto
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Preparación para entornos de agregación y VPP
Esto permite a las empresas estar técnicamente preparadas para responder en minutos, cumpliendo los requisitos del operador del sistema y maximizando el valor de su flexibilidad.
Conclusión
La reciente activación del SRAD no es un hecho aislado, sino una señal clara del nuevo paradigma energético: la seguridad de suministro dependerá cada vez más de la flexibilidad distribuida.
Con las soluciones de SolaX Power, las empresas pueden contribuir activamente a evitar apagones, reforzar su resiliencia y, al mismo tiempo, convertir la flexibilidad energética en una palanca real de rentabilidad, transformando la gestión energética en una ventaja competitiva en un sistema eléctrico cada vez más dinámico y exigente.
