29 ene 2026

Alemania abre el camino: un nuevo mercado para estabilizar la red… y una oportunidad para España


La transición energética europea está entrando en una nueva fase: ya no basta con instalar renovables, ahora es imprescindible garantizar la estabilidad del sistema eléctrico en un entorno dominado por generación basada en inversores.

En este contexto, Alemania acaba de dar un paso relevante. Desde el 22 de enero de 2026, el país ha lanzado un mercado específico de “reserva instantánea”, un nuevo servicio de sistema diseñado para estabilizar la frecuencia en los primeros milisegundos y segundos tras una perturbación, antes incluso de que actúen las reservas tradicionales.

Este nuevo mercado reconoce, por primera vez de forma explícita, el valor de tecnologías como las baterías con control grid-forming, capaces de aportar inercia sintética y respuesta ultra-rápida, algo que hasta ahora solo proporcionaban de forma natural las máquinas síncronas convencionales.

De la generación a la estabilidad: un cambio de paradigma

Con una penetración muy elevada de solar y eólica, Alemania se enfrenta a una reducción progresiva de la inercia física del sistema. La creación de este mercado supone un cambio de enfoque:

  • Se remunera la disponibilidad de potencia ultra-rápida, no tanto la energía.

  • Se abren las puertas a BESS avanzados como activos clave del sistema.

  • Se ofrecen contratos de varios años, dando visibilidad de ingresos para inversiones en almacenamiento orientadas a servicios de estabilidad.

En otras palabras, Alemania está pasando de un sistema basado en grandes máquinas giratorias a uno donde la inteligencia de control y la electrónica de potencia juegan un papel central.

¿Y España? Un sistema aún más tensionado

Aunque España no cuenta hoy con un mercado equivalente de reserva instantánea, la necesidad técnica es, si cabe, aún mayor en algunos aspectos.

El sistema español presenta:

  • Altísima penetración de fotovoltaica inverter-based.

  • Baja interconexión con Europa.

  • Saturación creciente de nudos de red y problemas de estabilidad local.

  • Dependencia creciente de ciclos combinados para aportar servicios de sistema.

Esto significa que, aunque el principal cuello de botella en España es la capacidad física de red, también existe una necesidad clara de mejorar la estabilidad dinámica y reducir la dependencia de generación térmica para servicios auxiliares.

Medidas similares a las adoptadas en Alemania permitirían:

  • Reconocer económicamente la inercia sintética y la respuesta rápida.

  • Acelerar la adopción de baterías grid-forming.

  • Preparar el sistema para una mayor electrificación y más renovables sin comprometer la seguridad.

El papel de los BESS avanzados y el encaje de SolaX

En este nuevo escenario, no todas las baterías son iguales. Para mercados como el alemán —y para un futuro previsible en España— son clave las soluciones capaces de operar en modo grid-forming, con alta disponibilidad y potencia significativa.

Dentro del porfolio de SolaX, destacan especialmente:

🔹 Sistemas BESS containerizados de escala utility

Las soluciones de SolaX para proyectos de red, con PCS avanzados y arquitectura modular, están diseñadas para:

  • Operación grid-forming y grid-following.

  • Servicios de estabilidad de red.

  • Integración en proyectos de gran escala.

Este tipo de sistemas son los que mejor encajan con mercados como el de reserva instantánea alemán y con futuros esquemas de servicios de sistema en España.

🔹 BESS para C&I de gran tamaño (encaje parcial)

Las soluciones comerciales e industriales de mayor potencia pueden jugar un papel complementario, especialmente:

  • En esquemas de agregación.

  • Para servicios locales a DSOs.

  • En microrredes y entornos con necesidades de estabilidad.

Mirando al futuro

Alemania ha marcado un precedente claro: la estabilidad de red se convierte en un servicio remunerado y tecnológicamente abierto. Para España, donde la saturación de red y la baja inercia ya son retos reales, avanzar hacia modelos similares no es solo deseable, sino probablemente inevitable.

En ese contexto, los BESS avanzados —como los sistemas utility-scale de SolaX— no solo serán una herramienta para integrar más renovables, sino también un pilar clave para garantizar la seguridad y resiliencia del sistema eléctrico.