10 ene 2026

SolaX Power sobre la estabilidad del sistema eléctrico europeo y los requisitos de conexión a red


La transición energética europea —con más generación renovable, almacenamiento distribuido y electrificación de cargas— está tensionando las redes eléctricas tradicionales. ENTSO-E advierte que muchos marcos regulatorios de conexión a red son obsoletos frente a estas nuevas realidades y que, sin actualización urgente, la estabilidad y seguridad del sistema están en riesgo.

Desde la perspectiva de SolaX Power, proveedor global de soluciones de energía inteligente para utilities y proyectos a gran escala, este reto no es solo técnico y regulatorio, sino una oportunidad para modernizar la infraestructura energética.

1) Visión tecnológica: soporte al operador de red

SolaX enfatiza que los equipos y sistemas que desarrolla para utilities —como inversores específicos para conexión a red en grandes plantas y sistemas de almacenamiento de energía en contenedores (BESS)pueden contribuir a reforzar la estabilidad del sistema cuando están diseñados con funciones avanzadas:

  • AI-driven energy management para optimización en tiempo real del flujo energético, reduciendo picos de tensión y variabilidad.

  • Múltiples niveles de protección y seguridad avanzada que apoyan las operaciones en condiciones dinámicas de red.
  • Alta capacidad de oversizing fotovoltaico y soporte de funciones de red (como voltaje y frecuencia) que ayuda a cumplir requisitos técnicos cada vez más exigentes.
SolaX ve estas capacidades como herramientas para que utilities cumplan futuras exigencias y ayuden a gestionar tensiones, variabilidad y flujos bidireccionales en la red.

2) Alineación con la modernización de requisitos de conexión

La llamada de ENTSO-E para actualizar urgentemente los requisitos nacionales de conexión a red implica que utilities deberán adoptar tecnologías con:

  • Funciones de soporte de red mejoradas (reactivos, control de frecuencia, ride-through).

  • Mayor interoperabilidad entre renovables, almacenamiento y sistemas convencionales.

  • Capacidades de monitorización y control avanzadas.

SolaX, al ofrecer inversores para utilities con múltiples MPPTs, alta estabilidad y digitalización de datos, apunta que estas mismas características son las que permiten a sus clientes cumplir y anticiparse a futuros códigos técnicos en Europa.

3) Reducción de costes y mejora del LCOE

Entre las prioridades de un utility está mantener precios competitivos para el usuario final. La tecnología de SolaX para utilities y EESS (“Utility ESS Solutions”) subraya:

  • **Ayuda a reducir el levelized cost of energy (LCOE) gracias a una operación más eficiente.

  • Monitorización y mantenimiento remoto 24/7 que reduce costos operativos.

Este enfoque se alinea con la necesidad, señalada por ENTSO-E, de que las redes sean más flexibles y eficientes, reduciendo costes asociados a la integración masiva de renovables.

4) Contribución a la resiliencia y flexibilidad de la red

La proliferación de soluciones como BESS containerizadas y sistemas híbridos (solar + almacenamiento + control inteligente) aporta:

  • Capacidad de respuesta rápida ante variaciones de generación/demanda.

  • Soporte a redes congestionadas o con altos niveles de energía distribuida.

  • Sistemas que pueden participar en servicios auxiliares (ancillary services) que tradicionalmente ofrecían solo centrales térmicas.

En un sistema eléctrico europeo cada vez más interconectado, estas capacidades no son extras, sino requisitos para mantener estabilidad y competitividad.


Síntesis crítica

Suposiciones interesantes en la posición de SolaX

  • Asume que tecnologías avanzadas pueden compensar deficiencias regulatorias actuales, lo cual es plausible pero depende de la armonización de normas y de que utilities adopten estas soluciones a escala.

  • Postula que funciones como la AI y la monitorización 24/7 mejoran estabilidad, pero estas capacidades tienen que integrarse con políticas de red claras y protocolos de interoperabilidad.

¿Qué diría un escéptico informado?

Alguien crítico podría decir que:

  • La sola tecnología no garantiza estabilidad si los marcos regulatorios no imponen requisitos estrictos uniformes.

  • Que utilities enfrentan barreras regulatorias y económicas para desplegar soluciones avanzadas rápidamente.

  • Que los beneficios —como la reducción del LCOE— pueden tardar en materializarse sin incentivos adecuados o una transición clara de normativa.