La batería ya no solo desplaza electricidad. Empieza a desplazar también el atributo renovable en el tiempo.
Y eso llega justo cuando España está planteando exigir a los nuevos centros de datos algo especialmente difícil: que al menos el 80% de la electricidad consumida en cada hora de funcionamiento esté respaldada por generación renovable producida en esa misma hora.
La coincidencia es difícil de ignorar.
Google acaba de patrocinar un piloto junto con esVolta, LevelTen Energy y Quintrace para estudiar precisamente cómo una batería puede almacenar electricidad renovable excedentaria y trasladarla hacia las horas en las que el consumo de Google supera la disponibilidad renovable.
No hablamos solo de mover electrones.
Hablamos de mover renovabilidad de una hora a otra.






