¿Cuánto vale la electricidad que producimos, pero no podemos aprovechar?
España ha conseguido algo extraordinario: convertirse en una de las grandes potencias renovables europeas.
Sin embargo, empieza a aparecer una contradicción preocupante. Cuanta más electricidad limpia somos capaces de producir, mayor es la cantidad que, en determinados momentos y lugares, no podemos aprovechar.
El último informe de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), publicado en noviembre de 2026, ofrece un dato contundente:
España registró en 2025 una tasa de recorte renovable por restricciones físicas de red del 3,1%, la más elevada de la Unión Europea.
Mientras tanto, el coste de gestionar las congestiones eléctricas en Europa alcanzó los 5.400 millones de euros, frente a 4.300 millones en 2024.
Son dos problemas relacionados, pero diferentes: por un lado, la energía que no llega a aprovecharse; por otro, el coste de mantener el sistema funcionando con seguridad.







