11 sept 2026

La transición energética ha estado midiendo mal su éxito

McKinsey cambia la pregunta: ya no basta con instalar más renovables. Hay que construir un sistema capaz de utilizarlas.

Durante años hemos medido el avance de la transición energética casi siempre de la misma forma:

Más GW solares.
Más GW eólicos.
Más inversión renovable.

Pero quizá estamos mirando el indicador equivocado.

McKinsey acaba de plantear una cuestión mucho más incómoda: ¿cuánto valor aporta realmente al sistema cada euro invertido?

Y la respuesta cambia radicalmente el papel del almacenamiento.

Mucha generación. No necesariamente mucho sistema.

En 2025 se invirtieron aproximadamente 3,3 billones de dólares en el sistema energético mundial.

Sin embargo, redes y almacenamiento recibieron conjuntamente unos 479.000 millones de dólares.

McKinsey identifica precisamente ahí uno de los grandes desequilibrios: la generación está creciendo rápidamente mientras que las infraestructuras necesarias para conectarla, equilibrarla y asegurarla —redes, transmisión, almacenamiento, capacidad gestionable y flexibilidad— siguen insuficientemente financiadas y desarrolladas.

Ese matiz lo cambia todo.

Podemos instalar miles de MW renovables y seguir teniendo un sistema con problemas de congestión, vertidos, precios negativos o falta de capacidad cuando realmente necesitamos la electricidad.

Potencia instalada no es lo mismo que energía disponible.

El 80% horario ya ha llegado a la City: cuando la regulación energética empieza a decidir dónde se construye la IA

Hasta hace unas semanas, el debate sobre los centros de datos en España parecía principalmente técnico.

Red eléctrica.

Consumo energético.

Renovables.

Agua.

Ahora ha entrado un actor nuevo: el capital.

La propuesta española para exigir que los grandes data centers respalden hora a hora al menos el 80% de su consumo con nueva generación renovable ya ha llegado a las conversaciones de los grandes inversores internacionales.

Según Cinco Días, la regulación española fue uno de los asuntos analizados esta semana en Londres durante una reunión organizada por Goldman Sachs con decenas de inversores y actores del sector inmobiliario.

Y eso cambia la dimensión del problema.


Ya no se discute únicamente si técnicamente puede hacerse

La pregunta empieza a ser: ¿sigue siendo financiable el proyecto?

La banca española empieza a financiar el salto de la solar al BESS: más de 60 millones para hibridar 90 MWp


Durante años, la gran pregunta alrededor del almacenamiento en España ha sido cuándo pasaríamos de los anuncios y las solicitudes de conexión a los proyectos realmente financiables.

Esta operación aporta una señal interesante.

Alter Enersun ha cerrado una financiación de más de 60 millones de euros con CaixaBank, BBVA y Banco Santander destinada a cinco activos fotovoltaicos de Extremadura que incorporarán almacenamiento mediante baterías.

Las instalaciones suman:

☀️ 90 MWp de fotovoltaica
🔋 135 MWh de almacenamiento
📍 Cinco proyectos en Extremadura

Los activos están situados en Alconchel, Cáceres, San Serván, Jerez de los Caballeros y Barcarrota.

Pero probablemente esos no sean los números más importantes de la noticia.

Los nombres realmente interesantes son:

CaixaBank. BBVA. Santander.

Cuando entra la banca, cambia el mercado

8 sept 2026

57 GWh: Europa entra en la era industrial del almacenamiento


Europa podría instalar 57 GWh de almacenamiento en baterías en 2026. Un 78% más que en 2025. Pero quizá el dato más importante no sea el volumen: es dónde se está produciendo el crecimiento. Y España está entre los mercados protagonistas.

El almacenamiento europeo está cambiando de escala.

Según EUPD Research, las nuevas instalaciones de baterías en Europa pasarían de 32 GWh en 2025 a 57 GWh en 2026, un crecimiento interanual del 78%.

Alemania, Bulgaria, Italia, Reino Unido y España lideran esta expansión. Pero no todos están creciendo de la misma manera.

Y ahí aparece una señal particularmente interesante para España.

España: el crecimiento viene del front-of-the-meter

El 80% hora a hora cambia las reglas: el BESS entra en la arquitectura energética del data center

Durante años hemos hablado de cómo integrar más renovables en el sistema eléctrico. España empieza a enfrentarse al problema contrario: qué hacer con una generación renovable creciente cuando la demanda no aumenta al mismo ritmo.

Precios muy bajos o negativos, vertidos, canibalización de la fotovoltaica y reducción de los precios capturados por los productores son síntomas de una transición energética que está entrando en una nueva fase.

Ya no basta con instalar más solar y eólica.

Ahora necesitamos redes, almacenamiento y nueva demanda eléctrica capaz de consumir esa energía.

Y aquí los centros de datos pueden pasar de ser vistos como parte del problema a convertirse en parte de la solución.

100 MW de data center son también 788 GWh de demanda

7 sept 2026

India abre una nueva etapa: la renovable ya no basta sin almacenamiento


El borrador indio que exige BESS en nuevos proyectos solares y eólicos anticipa una cuestión que Europa —y especialmente España— tendrá que resolver: cuánto almacenamiento necesita realmente cada nuevo MW renovable.

India acaba de poner encima de la mesa una medida difícil de ignorar.

A partir del 1 de julio de 2027, el borrador regulatorio de la Central Electricity Authority propone que los nuevos proyectos públicos de solar y eólica terrestre incorporen almacenamiento en baterías equivalente, como mínimo, al 10% de su potencia durante dos horas.

En 2029, la duración mínima subiría a cuatro horas.

Y hay un segundo elemento posiblemente aún más relevante: los nuevos proyectos deberán incorporar capacidades grid-forming. (Reuters)

No estamos hablando simplemente de instalar más baterías.

Estamos hablando de un cambio en la definición misma de lo que constituye una nueva planta renovable.

11 MW para alimentar 1 MW: cuando hacer sostenible un data center amenaza con convertirlo en una isla energética


APPA pone números al nuevo marco español para centros de datos: cumplir el 80% renovable hora a hora podría exigir un enorme sobredimensionamiento de generación y almacenamiento. El debate ya no es si los data centers deben ser sostenibles, sino cómo conseguirlo sin hacerlos inviables.

España quiere atraer centros de datos, inteligencia artificial e inversión digital. También quiere que esa nueva demanda eléctrica sea compatible con la transición energética.

Ambos objetivos parecen perfectamente compatibles.

El problema aparece cuando se introduce una palabra:

hora.

El proyecto de Real Decreto del Gobierno plantea que los nuevos centros de datos cubran al menos el 80% de su consumo eléctrico con nueva generación renovable en cada hora de funcionamiento. Además, esa generación deberá cumplir requisitos de adicionalidad.

Sobre el papel parece razonable.

Cuando se modeliza un data center funcionando 24/7 frente a una generación solar y eólica variable, la fotografía cambia radicalmente.

APPA acaba de poner números al problema