19 mar 2026

Del control de tensión a la flexibilidad total: el papel clave de los BESS en la nueva red eléctrica española


La reciente noticia de que más de 50 instalaciones renovables ya participan en el control de tensión de la red en España marca un punto de inflexión: el sistema eléctrico está cambiando de forma estructural.

Ya no basta con generar energía.
Ahora, el valor está en cómo se interactúa con la red.

Y en este nuevo paradigma, los sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) están llamados a desempeñar un papel central.


De generar energía a estabilizar la red

Tradicionalmente, la estabilidad del sistema —incluyendo el control de tensión— recaía en grandes centrales convencionales.

Pero el crecimiento de renovables distribuidas ha cambiado esto:

  • La red es más descentralizada

  • Los flujos de energía son bidireccionales

  • El control de parámetros eléctricos es más complejo y local

Hoy, los inversores —presentes tanto en plantas fotovoltaicas como en BESS— son los encargados de gestionar la potencia reactiva, clave para mantener la tensión dentro de límites seguros (CUBE CONCEPTS)

Esto abre la puerta a nuevos actores… y a nuevas oportunidades.


La siguiente fase: mercados zonales de capacidad reactiva

Red Eléctrica ya trabaja en el diseño de mercados zonales de capacidad reactiva, donde:

  • La necesidad de estabilidad se gestiona por zonas específicas

  • Los activos compiten por ofrecer servicios de red

  • Se remunera no solo la energía, sino la capacidad de respuesta técnica

Este enfoque refleja una tendencia más amplia:
los sistemas eléctricos avanzan hacia mercados donde la flexibilidad es tan valiosa como la generación.


¿Dónde encajan los BESS?

Los sistemas BESS no solo almacenan energía.
Son, en esencia, activos de red multifunción.

1. Control de tensión en tiempo real

Gracias a sus inversores, pueden:

  • Inyectar o absorber potencia reactiva

  • Responder en milisegundos

  • Operar incluso sin estar cargando o descargando energía

Esto los convierte en candidatos ideales para mercados zonales.


2. Flexibilidad operativa total

A diferencia de otras tecnologías, un BESS puede:

  • Combinar servicios: energía + estabilidad + respaldo

  • Adaptarse dinámicamente a señales del mercado

  • Operar en múltiples mercados simultáneamente

De hecho, el almacenamiento ya se considera un elemento estratégico del sistema eléctrico español, más allá del arbitraje de precios (DPV ENERGY)


3. Solución a los nuevos retos del sistema

España afronta varios desafíos estructurales:

  • Saturación de redes

  • Vertidos renovables

  • Volatilidad de precios

  • Necesidad de mayor resiliencia

Tras eventos recientes, el almacenamiento se ha identificado como clave para la seguridad del sistema eléctrico (El País)

 Aquí es donde los BESS dejan de ser opcionales y pasan a ser infraestructura crítica.


El reto: modelos de negocio en evolución

El despliegue de BESS en España está creciendo, pero aún depende de:

  • Diseño regulatorio adecuado

  • Nuevos mercados (capacidad, servicios auxiliares, reactiva)

  • Señales de precio claras

Por ejemplo, el futuro mercado de capacidad podría proporcionar ingresos estables a largo plazo para baterías (modoenergy.com)

Pero la clave será la combinación de ingresos:

 energía + servicios de red + capacidad + flexibilidad


SolaX: tecnología preparada para la nueva red

En este contexto, la diferencia ya no está solo en almacenar energía, sino en cómo interactúa el sistema con la red.

Las soluciones BESS de SolaX están diseñadas precisamente para este nuevo entorno:

  • Inversores avanzados preparados para servicios de red

  • Arquitectura flexible para múltiples aplicaciones

  • Integración con entornos residenciales, C&I y utility-scale

  • Capacidad de adaptación a futuros mercados eléctricos


Conclusión

El sistema eléctrico está evolucionando desde un modelo centrado en la generación hacia uno basado en la flexibilidad y la estabilidad dinámica.

Los mercados zonales de capacidad reactiva son solo el principio.

En este nuevo escenario, los BESS no son un complemento.
Son una pieza fundamental del sistema.

Y las empresas que entiendan este cambio —y se posicionen a tiempo— serán las que lideren la transición energética.