31 dic. 2020

19 ene. 2020

Microsoft da un paso más contra el calentamiento global: será climáticamente negativa y eliminará todo el carbono que ha emitido desde 1975

Microsoft quiere marcar la diferencia en la lucha contra el cambio climático. No se va a quedar en los objetivos de neutralidad de CO2 como se incluyen en la mayoría de los planes de las grandes multinacionales. Su presidente ejecutivo, Satya Nadella, ha dicho que quería alcanzar el objetivo para 2050, pero para hacerlo, la compañía apunta a convertirse en «carbono negativo» para 2030, eliminando más carbono del medio ambiente del que emite.

Eso va más allá de una promesa de su rival tecnológico Amazon, que tiene la intención de ser «neutral en carbono» para 2040.

«Cuando se trata de carbono, la neutralidad no es suficiente», ha dicho por su parte el presidente de Microsoft, Brad Smith, «el carbono en nuestra atmósfera ha creado una capa de gas que atrapa el calor y está cambiando el clima mundial. Si no frenamos las emisiones y las temperaturas continúan subiendo, la ciencia nos dice que los resultados serán catastróficos».

Por ello, la compañía ha anunciado que establecerá un fondo de innovación climática de 1.000 millones de dólares (901 millones de euros) para desarrollar tecnologías de lucha contra el CO2.

Pero ¿cómo logrará Microsoft su objetivo?

Microsoft ha sugerido una variedad de maneras en las que podría eliminar el carbono de la atmósfera, como por ejemplo:

1- Creación de nuevos bosques y expandiendo los existentes.

2- Secuestrar el carbono en el suelo: un proceso para devolver el carbono al suelo. Esto podría lograrse agregando microbios y nutrientes a la tierra reseca, lo que debería tener los beneficios adicionales de hacer que el suelo sea más fértil y menos susceptible a la erosión.

3- Capturar directamente el CO2 del aire, mediante la succión del dióxido de carbono de la atmósfera, posiblemente mediante el uso de ventiladores grandes para mover el aire a través de un filtro que puede eliminar el gas.

4- Utilizar bioenergía con captura de carbono: cultivar cultivos y luego capturar el CO2 que emiten cuando, por ejemplo, se queman para producir calor o se fermentan para producir combustibles como el bioetanol. Las emisiones negativas son posibles si la cantidad de CO2 almacenado como resultado es mayor que la emitida durante la producción, el transporte y el uso.

Los noruegos que quieren enseñar a España a usar bien el Sol

Parece un chiste malo, pero la realidad supera a la ficción en este caso. ¿Puede una empresa noruega imponerse en el mercado de la energía solar en España?


Alto, rubio y ropa de estética nórdica –después de todo es noruego– Andreas Thorsheim se enfrenta a la complicada personalidad de la vida al sur de los Pirineos. Fundador de Otovo, una suerte de marketplace de paneles solares y energía renovable, este emprendedor ha pasado de ser líder con sus servicios en su país de origen –6 de cada 10 hogares, en un país en el que apenas hay horas de luz, tienen instalación solar– ha decidido abrir sede en España –un país con apenas instalaciones, pero con horas prácticamente ilimitadas de Sol–. "Para cualquier empresario del sector, España es el país más obvio", argumenta Thorsheim.

Controlando casi el 60% del mercado Noruego –la mayor parte de la población vive en viviendas unifamiliares–, Otovo quiere enfrentarse a las complejidades del español tras haber pasado por Francia, tras la compra de In Sun We Trust por 3,7 millones, y Suecia.

Extremadura cuadruplicará en 2020 la potencia fotovoltaica instalada

Lo dijo ayer la consejera extremeña de Transición Ecológica y Sostenibilidad, Olga García, en el marco del acto simbólico de colocación de la primera piedra del proyecto Talayuela Solar, un megaparque fotovoltaico (FV) que han promovido en el norte de Cáceres dos multinacionales: Solarcentury y Encavis. Según la consejera, “vamos a cuadriplicar la potencia fotovoltaica instalada que había hace apenas dos años en nuestra región”. Y, según el último Balance Eléctrico publicado por la Junta de Extremadura, en la región había 564 megavatios de potencia fotovoltaica instalados en 2018, por lo que la región cerrará 2020 con más de 2.000 megas (bastantes más) de potencia solar instalados, más potencia FV que nuclear.


Las instalaciones de autoconsumo en Andalucía se septuplican en 2019, hasta sumar 2.700

El número de instalaciones de autoconsumo, que generan electricidad con energía solar para autoconsumirla, superó las 2.700 en Andalucía al cierre del 2019, lo que supone septuplicar las 382 existentes en el 2018, según ha informado este viernes un comunicado de la Junta de Andalucía.

Estas instalaciones suman una capacidad de generación de 32 megavatios (MW), según datos de la Agencia Andaluza de la Energía expuestos en la reunión que este viernes ha celebrado la Mesa para el Autoconsumo de Andalucía.

Esta mesa suma siete nuevos integrantes: la Asociación Profesional Andaluza de Gestores Energéticos (APADGE); la de Técnicos en Energía de Andalucía (ATEAN); la de Empresas de Eficiencia Energética (A3E); la de Empresas de Energía Renovables (APPA); la de Empresas Eléctricas (ASEME); el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales y el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Industriales.

15 ene. 2020

LONGi Solar cree que la fotovoltaica, junto con el almacenamiento energético, es la solución definitiva

Abu Dhabi acoge desde ayer la World Future Energy Summit (WFES) 2020. 

Un encuentro organizado por Masdar en el que jefes de estado, representantes empresariales y expertos de todo el mundo debaten sobre la energía del futuro. 

Y lo hacen bajo el lema ‘Repensar el consumo, la producción y la inversión global’. 

La fotovoltaica junto con el almacenamiento energético es la solución definitiva, y será pronto la más económica, apuntan desde LONGi.

Las energías renovables podrían crear más de 40 millones de empleos para 2050

La energía renovable podría emplear a más de 40 millones de personas para 2050 si se cumple la hoja de ruta de energía segura para el clima de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA), según un informe publicado por la agencia durante su 10ª Asamblea. El informe revela que el empleo total en el sector energético puede alcanzar los 100 millones para 2050, en comparación con los 58 millones actuales si la comunidad internacional utiliza todo su potencial de energía renovable.

El informe, titulado «Medición de los aspectos socioeconómicos de la transición: enfoque en el empleo», ofrece información detallada sobre cómo la transición energética afectará el empleo a nivel mundial y regional. El análisis destaca el potencial de las disparidades regionales en la creación de empleo con ganancias de empleo en algunas partes del mundo que superan las pérdidas en otras. La identificación de políticas para equilibrar el impacto de la transición mientras se maximizan las oportunidades socioeconómicas se considera clave.