20 abr 2026

Acceso flexible y congestión de red: el papel estructural de los BESS en el sistema eléctrico


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La electrificación de la demanda en Europa está tensionando crecientemente las redes eléctricas. Nuevos consumos intensivos —centros de datos, electrificación industrial, movilidad eléctrica y almacenamiento— están desplazando el cuello de botella desde la generación hacia la capacidad de red.

En este contexto, el acceso a red se está consolidando como un factor crítico para la viabilidad de nuevos proyectos energéticos e industriales.


Evolución regulatoria: del acceso firme al acceso flexible

El modelo tradicional de acceso se ha basado en capacidad firme:
la red debía garantizar el suministro en cualquier momento.

La propuesta de la CNMC introduce un cambio relevante mediante los permisos de acceso flexible para la demanda, que permiten la conexión en ausencia de capacidad firme, condicionada a posibles limitaciones en situaciones de congestión.

Este enfoque responde a una lógica operativa clara:

  • La congestión no es continua, sino temporal y localizada

  • Existe capacidad infrautilizada en determinados periodos

  • La gestión activa de la demanda puede aumentar la utilización efectiva de la red


BESS como recurso de flexibilidad

El artículo identifica explícitamente a los sistemas de almacenamiento como candidatos adecuados para este modelo, dada su capacidad de modulación de consumo.

Desde un punto de vista técnico, los BESS presentan características diferenciales:

  • Bidireccionalidad: consumo (carga) y generación (descarga)

  • Desacoplamiento temporal entre producción y consumo

  • Alta capacidad de respuesta (segundos/minutos)

  • Optimización multi-servicio (arbitraje, servicios de ajuste, gestión de congestión, peak shaving)

En el marco de acceso flexible, esto se traduce en:

  • Carga en periodos de baja utilización de red

  • Reducción o interrupción en situaciones de congestión

  • Potencial contribución a la estabilidad del sistema


Inconsistencia de diseño: almacenamiento como demanda firme

El propio texto apunta una paradoja relevante:
se espera que el almacenamiento contribuya a resolver la congestión, pero se le sigue tratando regulatoriamente como demanda convencional.

Esta aproximación presenta limitaciones:

  • No internaliza el valor sistémico de la flexibilidad

  • Penaliza el acceso en nudos congestionados

  • Reduce la eficiencia en la asignación de capacidad

Una caracterización más adecuada sería considerar los BESS como activos híbridos o recursos de red distribuidos, alineando su regulación con su función operativa real.


Condición necesaria: previsibilidad operativa

El principal reto identificado es la incertidumbre sobre las restricciones de consumo.

Para garantizar la viabilidad económica de los proyectos, es necesario definir:

  • Criterios claros de activación de limitaciones

  • Señales temporales (horarias/estacionales)

  • Marcos contractuales que permitan modelizar ingresos

Sin este nivel de previsibilidad, la flexibilidad no puede integrarse adecuadamente en los modelos de negocio ni en la financiación de activos.


Conclusión

El acceso flexible introduce una transición desde un modelo de expansión de red basado exclusivamente en CAPEX hacia uno que incorpora optimización operativa de la infraestructura existente.

En este nuevo paradigma, los BESS emergen como:

  • Recursos clave para la gestión de congestión

  • Facilitadores de una mayor penetración renovable

  • Elementos de eficiencia sistémica

La cuestión no es únicamente ampliar la red, sino maximizar su factor de utilización.
Y en ese objetivo, la flexibilidad —particularmente la aportada por almacenamiento— se convierte en un vector estratégico.