15 ene 2026

Cómo usar la inteligencia artificial para informar mejor sobre sostenibilidad


Una explicación del AI Playbook for Sustainability Reporting de Google

En diciembre de 2025, Google publicó un documento poco habitual en el mundo empresarial: un manual abierto en el que explica cómo está usando la inteligencia artificial para elaborar sus informes de sostenibilidad y qué ha aprendido en el proceso

. No es un informe de resultados ni un documento legal, sino una guía práctica dirigida a quienes tienen que enfrentarse a una tarea cada vez más compleja: demostrar, con datos fiables, el impacto ambiental y social de una organización.

El problema: informar es cada vez más difícil

Los informes de sostenibilidad ya no son simples memorias corporativas. Hoy deben:

  • manejar grandes volúmenes de datos,

  • cumplir estándares cambiantes,

  • evitar errores que pueden tener consecuencias legales,

  • y ser comprensibles para públicos muy distintos.

Según explica Google en la introducción del documento, muchos equipos trabajan con procesos manuales, documentos dispersos y datos poco estructurados, lo que aumenta el riesgo de errores y consume mucho tiempo

.

La idea central: la IA como apoyo, no como sustituto

El mensaje clave del playbook es claro: la inteligencia artificial no reemplaza a las personas, sino que les ayuda. Google insiste en mantener siempre a un humano en el circuito (“human in the loop”), responsable último de las decisiones y de la veracidad de la información.

Esto cuestiona una suposición común: que la IA sirve sobre todo para “escribir textos”. En realidad, el documento muestra que su mayor valor está en:

  • organizar información,

  • detectar incoherencias,

  • verificar datos,

  • y acelerar revisiones.

Un método en cinco pasos

El núcleo del playbook es un marco de cinco pasos para integrar la IA de forma sensata en el reporting:

  1. Auditar qué tareas son repetitivas y consumen más tiempo.

  2. Decidir si hace falta IA, automatización simple o ninguna de las dos.

  3. Elegir la herramienta adecuada según el tipo de problema.

  4. Probar e iterar, comparando siempre con revisiones humanas.

  5. Documentar lo que funciona para poder escalarlo.

La advertencia implícita es importante: usar IA sin un proceso claro suele empeorar los problemas en lugar de resolverlos.

Ejemplos concretos (no teoría)

El informe incluye casos reales del ciclo de reporting de Google en 2025:

  • validación automática de afirmaciones ambientales para evitar greenwashing,

  • simulación de preguntas de periodistas o inversores escépticos,

  • respuesta coherente a cuestionarios de clientes usando solo fuentes verificadas,

  • y creación de versiones interactivas de los informes para distintos públicos.

Estos ejemplos muestran a la IA como una primera línea de revisión, no como juez final.

Lo que el playbook no promete

Un punto a favor del documento es su honestidad. Google reconoce que la IA:

  • no corrige datos mal definidos,

  • no sustituye una mala estrategia de sostenibilidad,

  • no elimina la responsabilidad humana.

En otras palabras, la IA amplifica lo que ya existe: si el sistema es sólido, ayuda; si es débil, lo hace visible más rápido.

Una conclusión sobria

El AI Playbook for Sustainability Reporting no es una receta mágica. Es una guía práctica basada en experiencia real, que propone usar la inteligencia artificial con cautela, criterio y responsabilidad para mejorar la calidad y la eficiencia del reporting de sostenibilidad.

Más que una revolución tecnológica, plantea algo más modesto —y quizá más importante—: trabajar mejor, con menos ruido y más control, en un ámbito donde la credibilidad lo es todo 

14 ene 2026

Las baterías aceleran su avance sobre el gas


Las baterías están desplazando al gas en los mercados eléctricos más avanzados
. Australia, California y otros sistemas con alta penetración renovable están demostrando que el almacenamiento ya no es una tecnología de apoyo, sino un activo central del sistema eléctrico.

En Australia, por ejemplo, las baterías han pasado de ser experimentales a marcar precios, estabilizar la red y evitar el encendido de centrales de gas en picos de demanda. El resultado es un gas cada vez más relegado a respaldo excepcional, mientras que el valor económico se desplaza hacia activos rápidos, flexibles y libres de emisiones.

Este cambio no es ideológico: es puramente técnico y económico.
Las baterías responden en milisegundos, capturan energía renovable barata y la devuelven al sistema justo cuando más vale. El gas, en comparación, es más lento, más caro de operar y cada vez menos competitivo en servicios dinámicos.


Del titular a la realidad industrial: por qué ahora importa la tecnología

Este nuevo paradigma crea una oportunidad clara para utilities, operadores de red y grandes consumidores:
invertir en flexibilidad, no solo en generación.

Aquí es donde el almacenamiento a escala utility deja de ser una promesa y se convierte en una solución concreta.


Cómo encajan las soluciones de SolaX Power en este nuevo escenario

Las soluciones utility-scale de SolaX están diseñadas precisamente para el tipo de red que está emergiendo: renovable, volátil y orientada a mercados de servicios.

Flexibilidad que sustituye al gas en su rol más rentable

Los sistemas BESS de SolaX permiten:

  • Peak shaving y arbitrage: cargar cuando la energía es barata y descargar en horas de máximo precio.

  • Servicios auxiliares: regulación de frecuencia, control de tensión y respuesta rápida, funciones históricamente dominadas por el gas.

  • Integración renovable: absorber excedentes solares o eólicos que, sin almacenamiento, se perderían.

En mercados como el australiano, este tipo de activos ya están capturando ingresos que antes iban directamente a las plantas de gas.

Escalabilidad real, no teórica

Las soluciones de SolaX para utility:

  • son modulares y containerizadas,

  • permiten crecer por fases,

  • y se integran fácilmente en subestaciones, parques solares o nodos industriales.

Esto reduce riesgo de inversión y acelera despliegues, algo clave en mercados que evolucionan rápido.

Preparadas para operación inteligente

Más allá del hardware, estas plataformas están pensadas para:

  • integración en Virtual Power Plants (VPP)

  • operación optimizada según señales de mercado

  • gestión remota y predictiva

Es decir: no solo almacenan energía, capturan valor.


De “el gas es imprescindible” a “el gas es el último recurso”

La transición que vemos en Australia deja un mensaje claro:
el gas no desaparece de un día para otro, pero pierde primero sus horas más rentables.

Cada batería instalada:

  • reduce horas de operación del gas,

  • baja sus ingresos marginales,

  • y acelera el punto en el que deja de ser competitivo.

Las soluciones de SolaX no prometen eliminar el gas por decreto, sino hacerlo innecesario en la mayoría de los escenarios operativos, que es exactamente como funcionan las transiciones energéticas reales.


Conclusión

La noticia de que “las baterías se están comiendo al gas” ya no es una provocación: es una descripción temprana de lo que está ocurriendo.

Y en ese contexto, las soluciones utility-scale de SolaX encajan como:

  • infraestructura clave de la nueva red,

  • sustituto económico del gas en picos y servicios,

  • y habilitador directo de sistemas eléctricos más limpios y eficientes.

La pregunta ya no es si el almacenamiento será central.
La pregunta es quién estará preparado para capturar ese valor.

13 ene 2026

El almacenamiento energético entra en una nueva era: una oportunidad clave para España


El mercado global de almacenamiento de energía ha alcanzado un punto de inflexión. Según el último análisis de Wood Mackenzie, en 2025 se superarán por primera vez los 100 GW de nuevas instalaciones anuales de almacenamiento a nivel mundial, un hito que confirma que el almacenamiento ha pasado de ser una tecnología emergente a convertirse en infraestructura esencial del sistema eléctrico.

Este crecimiento está impulsado por la expansión acelerada de la energía solar y eólica y por la necesidad de dotar a las redes eléctricas de flexibilidad, estabilidad y capacidad de gestión de picos. Como subraya Wood Mackenzie, el almacenamiento ya no es un complemento: es un habilitador clave de la transición energética.

España: mucha renovable, poco margen sin almacenamiento

España encaja plenamente en esta tendencia global. Con una de las mayores penetraciones de energía solar de Europa, el sistema eléctrico español se enfrenta a:

  • Precios muy bajos o incluso nulos en horas centrales del día.

  • Picos de demanda concentrados en franjas concretas.

  • Mayor exigencia de servicios de red para mantener estabilidad y calidad de suministro.

Tal y como destacan distintos análisis sectoriales alineados con la visión de Wood Mackenzie, sin almacenamiento a escala utility no es posible integrar de forma eficiente el volumen de renovables previsto para esta década. El reto ya no es solo instalar más generación, sino gestionar mejor la energía producida.

De la tendencia global a la solución concreta

El crecimiento del mercado global favorece a los proveedores capaces de ofrecer soluciones completas y preparadas para red. La experiencia internacional demuestra que los proyectos más exitosos combinan:

  • Sistemas BESS escalables y fiables.

  • Electrónica de potencia avanzada.

  • Cumplimiento estricto de códigos de red europeos.

  • Gestión inteligente orientada a mercados eléctricos y servicios auxiliares.

Wood Mackenzie insiste en que el valor del almacenamiento no está solo en los GW instalados, sino en cómo y para qué se utilizan esos sistemas.

El papel de SolaX Power España

En este contexto, SolaX Power España se posiciona como un socio tecnológico alineado con la evolución que describen los principales analistas del sector. Su propuesta para proyectos utility-scale responde directamente a las necesidades identificadas por informes como los de Wood Mackenzie:

  • Sistemas BESS modulares en contenedor, configurables en potencia y energía.

  • PCS e inversores de alta potencia, diseñados para una integración sólida con la red eléctrica.

  • Plataformas de monitorización y control inteligente, preparadas para operación avanzada y servicios de red.

  • Enfoque en mercados con alta penetración renovable, como el español, donde la flexibilidad es crítica.

Mientras el mercado global de almacenamiento supera los 100 GW anuales —tal y como señala Wood Mackenzie— y España acelera su transición energética, la clave está en elegir soluciones tecnológicas contrastadas y preparadas para el futuro.

El sistema eléctrico del mañana será renovable, flexible y apoyado en almacenamiento.
SolaX Power España está lista para liderar ese camino.

El desafío energético moderno ya no es producir energía. Es gestionarla bien.


Las industrias y comercios se enfrentan hoy a un dilema claro:

Costes energéticos al alza, redes cada vez más exigentes y la necesidad real de garantizar continuidad operativa.
En este video Solax Power habla de cómo la combinación correcta de almacenamiento e inteligencia energética marca la diferencia entre reaccionar a los problemas… o adelantarse a ellos.
📉 Menos dependencia de la red 🔋 Más control, estabilidad y eficiencia 🏭 Soluciones pensadas para entornos industriales reales, no para presentaciones bonitas
Dale play y descubre por qué el futuro energético no es solo renovable, es estratégico.



12 ene 2026

SolaX Power: cuando la soberanía energética se defiende en los foros internacionales


La apuesta de España por las energías renovables como palanca de soberanía nacional no es un mensaje genérico ni una declaración aislada. Es una posición defendida al más alto nivel institucional y en el principal foro mundial del sector. En ese escenario, la tecnología que hace posible esa visión adquiere un papel central. Ahí encaja la propuesta de SolaX Power.

Quién lo dice y dónde se dice

El mensaje fue lanzado por el Gobierno de España, a través del secretario de Estado de Energía, durante la Asamblea General de la IRENA (Agencia Internacional de Energías Renovables), celebrada con representantes de más de 160 países.

No es un foro cualquiera: IRENA es el espacio donde se definen las tendencias globales de la transición energética, se debaten modelos de seguridad energética y se contrastan estrategias nacionales. Que España defienda allí que las renovables son una oportunidad de soberanía implica una idea clara:

sin tecnología capaz de gestionar, almacenar y estabilizar la energía renovable, la soberanía es incompleta.

De la declaración política a la realidad técnica

El discurso institucional subraya un punto clave: no basta con instalar más megavatios renovables, es necesario que el sistema eléctrico funcione de forma segura, flexible y predecible. Aquí es donde las soluciones utility-scale de SolaX aportan valor tangible:

  • Sistemas BESS a gran escala que convierten la generación renovable en energía despachable.

  • Inversores solares de alta potencia, preparados para cumplir códigos de red exigentes y operar en entornos complejos.

  • Gestión inteligente y control remoto, imprescindibles para utilities y operadores de red.

Estas tecnologías permiten que el mensaje defendido en IRENA no se quede en una aspiración política, sino que se traduzca en infraestructura operativa real.

Soberanía energética: control del sistema, no solo del recurso

El planteamiento expuesto en la Asamblea de IRENA introduce un matiz clave: la soberanía energética ya no se mide solo por disponer de sol o viento, sino por la capacidad de controlar el sistema eléctrico.
Las soluciones de SolaX contribuyen a ello al permitir:

  • Reducir la dependencia de generación fósil de respaldo.

  • Aumentar la resiliencia de la red ante picos de demanda o caídas de generación.

  • Facilitar modelos avanzados como microrredes o plantas virtuales (VPP).

En este sentido, la tecnología se convierte en un activo estratégico, alineado con los objetivos defendidos por España en los foros internacionales.

Una propuesta alineada con la agenda global

Que este discurso se formule en el marco de IRENA no es casual. Significa que la transición energética ya se concibe como un asunto de competitividad y seguridad nacional, no solo ambiental.

SolaX Power ofrece precisamente las herramientas que permiten a utilities y grandes operadores materializar esa visión: renovables integradas, gestionables y fiables.

Cuando la soberanía energética se defiende en los grandes foros internacionales, necesita tecnología a la altura. SolaX Power es parte de esa respuesta.

11 ene 2026

Energía 2026: de las tendencias a la ejecución real con SolaX Power


Cómo el informe de S&P Global se convierte en oportunidades concretas con SolaX Power

El reciente informe Top Trends 2026 en Energía y Sostenibilidad de S&P Global es claro: el sistema energético global entra en una fase donde crecer ya no es suficiente. Ahora la clave es integrar, flexibilizar y asegurar la red, en un contexto de electrificación acelerada, presión climática y tensiones geopolíticas.

En este escenario, la tecnología deja de ser un complemento y pasa a ser infraestructura crítica. Ahí es donde las soluciones utility-scale de SolaX Power encajan de forma directa y estratégica.


Data centers, electrificación y presión sobre la red

El informe estima que la demanda eléctrica de los data centers crecerá un 17 % global, alcanzando los 2.200 TWh. Este crecimiento no solo exige más generación renovable, sino capacidad de respuesta, estabilidad y control.

Las soluciones utility de SolaX —inversores de alta potencia, sistemas de almacenamiento en contenedores y plataformas avanzadas de gestión— permiten:

  • absorber picos de demanda,

  • suavizar la intermitencia renovable,

  • y ofrecer servicios auxiliares clave para la red.

No se trata solo de producir energía, sino de hacerla gestionable.


Solar a gran escala + almacenamiento: el nuevo estándar

S&P Global subraya el crecimiento imparable de la energía solar y la necesidad de diversificar cadenas de suministro. Pero el verdadero cuello de botella no es la generación, sino la integración en red.

Las soluciones utility-scale de SolaX están diseñadas precisamente para ese punto crítico:

  • inversores preparados para requisitos de red exigentes,

  • integración nativa con Energy Storage Systems (ESS),

  • arquitectura escalable para grandes plantas solares.

Esto convierte a la planta fotovoltaica en un activo flexible, alineado con los nuevos PPAs híbridos y los mercados eléctricos modernos.


Redes más resilientes frente a riesgos climáticos

Otra de las conclusiones clave del informe es que los riesgos climáticos están forzando a los operadores a invertir en resiliencia. Aquí el almacenamiento deja de ser opcional.

Los sistemas de baterías de SolaX permiten:

  • respaldo energético ante eventos extremos,

  • estabilidad operativa en redes tensionadas,

  • mayor seguridad energética para utilities y operadores.

En otras palabras: resiliencia técnica que se traduce en resiliencia económica.


Digitalización y control: de activos aislados a sistemas inteligentes

El informe de S&P Global insiste en la modernización de redes como una prioridad urgente. Esto no es solo hardware: es control, datos y automatización.

Las plataformas de gestión de SolaX permiten:

  • monitorización en tiempo real,

  • control remoto,

  • integración de generación y almacenamiento bajo una lógica de Virtual Power Plant (VPP).

Así, las instalaciones pasan de ser infraestructuras pasivas a actores activos del sistema eléctrico.


Conclusión: de la tendencia al proyecto

El informe de S&P Global marca la dirección.
Las soluciones utility-scale de SolaX permiten recorrer el camino.

✔️ Más demanda → flexibilidad real
✔️ Más renovables → integración segura
✔️ Más riesgo → resiliencia operativa

En un sistema energético cada vez más complejo, la ventaja competitiva no está en generar más, sino en gestionar mejor. Y ahí es donde SolaX convierte las tendencias de 2026 en proyectos viables hoy.

La nueva estrategia de defensa en Europa y España: energía, resiliencia y el papel clave de los sistemas BESS


Durante décadas, cuando hablábamos de defensa pensábamos casi exclusivamente en tanques, cazas y soldados. Hoy, esa visión se queda peligrosamente corta. En la Europa del siglo XXI, y muy especialmente en España, la defensa empieza por algo mucho más básico (y a la vez más crítico): la energía.

Sin electricidad no hay radares, no hay comunicaciones, no hay centros de mando, no hay logística. Y sin resiliencia energética, no hay defensa creíble.

Defensa europea: menos dependencia, más autonomía

La estrategia de defensa europea ha dado un giro claro tras la pandemia, la crisis energética y los conflictos recientes en el entorno geopolítico. El mensaje es nítido: Europa no puede depender de terceros para sostener sus infraestructuras críticas.

Aquí entran en juego tres conceptos clave:

  • Autonomía estratégica

  • Seguridad de suministro

  • Resiliencia ante fallos, ataques o crisis

No es casualidad que tanto la Unión Europea como alianzas militares estén poniendo el foco en la protección de redes eléctricas, centros de datos, bases militares, hospitales y nodos logísticos. La energía ha pasado de ser un “input” invisible a un activo estratégico.

Un apagón ya no es solo un problema técnico: es una vulnerabilidad de defensa.

España: un papel estratégico… con retos energéticos

España ocupa una posición geopolítica clave:

  • Puerta sur de Europa

  • Enlace entre Atlántico, Mediterráneo y África

  • Infraestructuras militares, portuarias e industriales críticas

Pero también arrastra una realidad incómoda: infraestructuras energéticas vulnerables a interrupciones, picos de demanda y dependencia externa en determinados escenarios.

La pregunta incómoda es obvia:
👉 ¿Qué pasa si la red falla justo cuando más la necesitas?

La respuesta moderna no es “más generadores diésel”. Es almacenamiento energético inteligente.

BESS: de solución energética a activo de defensa

Los Battery Energy Storage Systems (BESS) han dejado de ser una herramienta “verde” para convertirse en una pieza central de la seguridad energética.

En entornos de defensa y seguridad, un sistema BESS permite:

  • Operación en isla ante caídas de red

  • Continuidad total de suministro para sistemas críticos

  • Reducción de dependencia de combustibles fósiles

  • Respuesta instantánea frente a picos o fallos

  • Integración con renovables locales (fotovoltaica, microredes)

Dicho sin rodeos:
👉 Un BESS bien diseñado puede marcar la diferencia entre operar o quedar a ciegas.

El enfoque de SolaX Power en entornos críticos

Aquí es donde soluciones industriales robustas, como las de SolaX Power, encajan perfectamente en la nueva lógica de defensa.

Su propuesta para sistemas BESS industriales y de gran escala aporta:

  • Arquitecturas escalables, adaptables a bases militares, centros logísticos o infraestructuras críticas

  • Alta fiabilidad y redundancia, clave en aplicaciones donde el fallo no es una opción

  • Gestión energética avanzada, con control en tiempo real y respuesta rápida

  • Integración sencilla con sistemas fotovoltaicos y redes híbridas

No se trata solo de almacenar energía. Se trata de gestionar el riesgo.

En un contexto de defensa, cada minuto de autonomía energética es tiempo ganado para decidir, responder y proteger.

Defensa moderna = energía inteligente

Un escéptico podría decir:

“Esto es solo una cuestión energética, no militar”.

Error. La historia demuestra que las guerras modernas se ganan (o se pierden) por la logística y la energía. Hoy, esa logística pasa por baterías, electrónica de potencia y software inteligente.

La defensa europea y española ya no puede basarse únicamente en hardware militar tradicional. Necesita:

  • Infraestructuras resilientes

  • Sistemas energéticos autónomos

  • Tecnología fiable y probada

Y ahí los sistemas BESS dejan de ser un complemento para convertirse en infraestructura estratégica.

Conclusión: sin energía no hay defensa

Europa y España están redefiniendo qué significa estar preparados. La pregunta ya no es si invertir en resiliencia energética, sino cuándo y con qué tecnología.

Los sistemas BESS, apoyados por soluciones industriales como las de SolaX Power, no son una moda ni un lujo. Son una línea de defensa silenciosa, pero absolutamente crítica.

Porque en el mundo real, el primer disparo muchas veces no apaga una base…
apaga la luz.