3 jun 2026

Los BESS pasan de ser un complemento a convertirse en una pieza central de los nuevos centros de datos de IA


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Durante años, las baterías en los centros de datos tuvieron un papel secundario. Servían principalmente como respaldo temporal entre la pérdida de suministro eléctrico y el arranque de los generadores diésel. Sin embargo, la nueva arquitectura de referencia desarrollada por Siemens, NVIDIA y Fluence para la plataforma NVIDIA Vera Rubin NVL72 marca un cambio de paradigma: el almacenamiento energético deja de ser un sistema auxiliar para convertirse en un elemento estructural del diseño. (Siemens Prensa)

La IA está creando un problema energético sin precedentes

La nueva arquitectura está diseñada para centros de datos de hasta 136 MW de potencia total y 100 MW de carga IT. Para poner la cifra en contexto, equivale al consumo eléctrico de una ciudad mediana. Además, las cargas de IA presentan una característica especialmente complicada: son extremadamente variables y pueden generar fuertes picos de demanda en cuestión de segundos. (Crypto Briefing)

Tradicionalmente, la red eléctrica absorbía estas variaciones. Pero cuando hablamos de campus de cientos de megavatios, esa estrategia deja de ser viable. Las limitaciones de conexión a red y la necesidad de mantener una calidad de suministro impecable obligan a introducir nuevas herramientas de gestión energética. (Siemens)

El BESS como "amortiguador" entre la IA y la red


Aquí es donde entra en juego Fluence Smartstack, integrado directamente en la arquitectura de referencia.

Las baterías permiten desacoplar parcialmente el comportamiento de la carga informática respecto a la red eléctrica. Cuando los aceleradores de IA demandan un pico repentino de potencia, el BESS puede suministrar energía instantáneamente. Cuando la demanda disminuye, las baterías pueden recargarse de forma más gradual. (Crypto Briefing)

En la práctica, el sistema actúa como un enorme amortiguador energético que suaviza las curvas de carga y reduce el impacto sobre la red de distribución. (Crypto Briefing)

Mucho más que almacenamiento

Lo más interesante es que Siemens y Fluence no presentan el BESS únicamente como una solución para almacenar energía.

Entre las funciones destacadas aparecen:

  • Suavizado de cargas de IA (load smoothing).

  • Estabilización de tensión.

  • Soporte de frecuencia.

  • Black start o arranque autónomo.

  • Participación en programas de respuesta a la demanda.

  • Facilitación de la conexión a red. (Barron's)

Esto supone una evolución importante respecto a los sistemas UPS tradicionales, cuyo objetivo principal era mantener el suministro durante unos minutos. El BESS se convierte ahora en un activo operativo que trabaja continuamente. (Barron's)

Un acelerador para nuevos proyectos


Uno de los mayores problemas actuales del sector es la disponibilidad de potencia eléctrica.

Muchos proyectos de centros de datos se encuentran con retrasos de varios años para obtener capacidad de conexión suficiente. Según Fluence, el almacenamiento puede actuar como "bridge power", permitiendo poner en marcha parte de la capacidad antes de disponer de toda la potencia contratada. (Fluence)

Esto convierte al BESS en una herramienta para acelerar el despliegue de infraestructuras de IA, algo especialmente valioso en un mercado donde el tiempo de puesta en servicio se ha convertido en una ventaja competitiva. (Siemens Prensa)

Hacia los centros de datos como activos energéticos

La visión de NVIDIA va incluso más allá. La compañía está impulsando el concepto de "AI Factory", donde energía, computación, refrigeración y automatización se diseñan conjuntamente. Dentro de esa filosofía, los centros de datos dejan de ser consumidores pasivos para convertirse en activos capaces de interactuar con la red eléctrica. (Enlit World)

En este modelo, los BESS pueden:

  • Absorber excedentes energéticos.

  • Reducir picos de demanda.

  • Participar en mercados de flexibilidad.

  • Apoyar la estabilidad de la red.

  • Facilitar una mayor integración de renovables. (Enlit World)

Conclusión

La noticia más relevante no es la arquitectura eléctrica de Siemens ni la potencia de los futuros chips de NVIDIA.

Lo realmente significativo es que uno de los mayores fabricantes industriales del mundo ha decidido incorporar el almacenamiento energético como parte integral de la arquitectura de referencia de los centros de datos de IA.

Hace cinco años el BESS era un extra.

Hoy aparece integrado en el plano base.

Y eso suele ser la señal más clara de que una tecnología ha dejado de ser opcional para convertirse en infraestructura crítica. (Siemens Prensa)