26 jun. 2018

La energía solar como futuro para la agricultura

Consolidar un sistema económico solvente y, a la vez, respetuoso con el medio ambiente forma parte de los objetivos de muchos gobiernos y empresas actuales. Se trata no solamente de un deseo, sino también de una responsabilidad. En este sentido, uno de los campos en los que la innovación se ha convertido en más que necesaria es el sector agrícola. Este es, por otra parte, uno de los sectores que más han dependido durante mucho tiempo del gasto eléctrico. La alternativa a los métodos tradicionales pasa por las energías renovables, materializadas en métodos como, por ejemplo, el bombeo solar.

Aunque el Estado español se encuentra, todavía, lejos de otros territorios como Bélgica o Alemania, los datos más recientes relativos a la implementación de la energía fotovoltaica se muestran positivos. La Unión Española Fotovoltaica constató que, en nuestro país, se instalaron 135 MW de nueva potencia fotovoltaica durante el año pasado. Esta cifra supone más del doble que en el año anterior, 2016, cuando la cifra se situó en los 55MW y que, en el año precedente a este, 2015, cuando las cifras fueron de 49 MW. A esto ha contribuido sin duda el abaratamiento de este tipo de energía, que además se presenta como una opción más respetuosa con el medio ambiente y más sostenible.

Como resultado de todos estos factores, cada vez más empresas apuestan por la energía solar y, en concreto, por la tecnología fotovoltaica, destacando entre ellas las que se enmarcan en sectores como el agroalimentario, el vitivinícola o el agrícola.

En los últimos años, los paneles y las placas solares se han ido constituyendo como el mejor mecanismo de aprovechar la energía solar para la producción agraria. Gracias a ellos, los agricultores consiguen mover las bombas de riego de sus explotaciones. Estas son las mismas bombas que hace unos años funcionaban por medio de generadores eléctricos que arrancaban, a su vez, gracias a motores de gasoil. Los más escépticos se han pasado a los paneles solares de manera gradual, sin prescindir en un primer momento de los generados de gasoil. Sin embargo, quienes prueban esta nueva alternativa, acaban convencidos. Los paneles solares están a la altura, son inagotables, reducen las cifras de sus facturas y respetan el propio medio en el que nace la producción.