8 may 2020

Las siete claves para una salida ‘verde’ de la crisis del COVID-19

Ha llegado el momento de buscar soluciones a la crisis económica a la que se enfrenta el mundo por el parón del coronavirus. Aunque la Unión Europea tiene claro que la solución es caminar hacia una economía verde, no está de más que lo apoye una coalición de líderes de grandes multinacionales del sector energético, industrial y financiero, además de la sociedad civil. La Energy Transitions Commission propone siete claves para ayudar a la recuperación de la mano de la descarbonización.

Son directores generales, presidentes y altos ejecutivos de 40 organizaciones, entre ellas Allianz, BP, Dalmia Cement, Iberdrola, Envision, el aeropuerto de Heathrow, HSBC, Orsted, Schneider Electric, Shell, SNAM, que piden a los gobiernos «que gasten los paquetes de estímulo económico de manera inteligente y que inviertan en la economía del futuro».

El informe ‘7 Priorities to Help the Global Economy Recover’, mientras se construye una economía más sana, más resilient y de emisiones cero netas, explica cuáles son los sectores que hay que fomentar y cuáles son las razones para ello.

1. Inversión masiva en energía renovable

2. Impulsar la construcción con edificios verdes

3. Fomentar el automóvil pero mantener la calidad del aire

4. Apoyo a los compromisos climáticos de las empresas

5.- Apoyo a actividades de bajas emisiones: hidrógeno, eficiencia…

6.- Acelerar la transición de la industria de los combustibles fósiles

7.- Evitar que el precio del CO2 no se desplome

4 may 2020

Una investigación asegura que el peso no penaliza la eficiencia de un coche eléctrico

En contra de la creencia general, la reducción de peso en los coches eléctricos no es tan importante a la hora de disminuir su consumo de energía. Esa es la conclusión a la que ha llegado una investigación realizada por un estudiante de la Universidad Técnica de Ingolstadt, que muestra cómo es posible aprovechar el incremento de energía cinética que conlleva el peso extra para reducir los consumos y recuperar más energía en las frenadas y desaceleraciones.

Aumentar la autonomía es una de las grandes preocupaciones de los fabricantes de coches eléctricos. Recurrir a aumentar la capacidad de la batería conlleva que esta sea más grande y aumente el peso total del vehículo además de su precio. Por eso, durante años, los expertos han discutido sobre la necesidad de aligerar la estructura y la carrocería de los coches eléctricos. El objetivo es hacerlos más livianos y reducir así su consumo energético, manteniendo la batería en una capacidad equilibrada que no incremente el peso ni el coste.

3 may 2020

Estamos ante la mayor oportunidad para construir un mundo más justo y sostenible

Así lo cree el Grupo Verde Europeo (Verdes/ALE), que ha lanzado un plan de reconstrucción, denominado ‘Proteger nuestro futuro: Plan de recuperación y resiliencia’ en el que piden destinar cinco billones de euros para construir un futuro más resiliente, sostenible y justo para Europa y el mundo, y rescatar a empresas con condiciones ecológicas, sociales y económicas contundentes.

En palabras de Ska Keller y Philippe Lamberts, presidentes del Grupo Verde en el Parlamento Europeo: “La forma de recuperarse de esta crisis es construir un modelo más resiliente, sostenible y justo para Europa y el mundo. Sería una rendición inconcebible invertir los escasos recursos para volver a la insostenible normalidad anterior, que ha demostrado ser tan frágil, o eliminar cualquiera de los logros pasados de la UE o las ambiciones existentes".

Los presidentes del Grupo Verde Europeo sostienen que "tenemos una oportunidad de convertir la recuperación de esta crisis sin precedentes en la transformación social, económica y ambiental más ambiciosa que haya visto el mundo. Esta recuperación debe basarse en la sostenibilidad, para que no permitamos que una crisis profundice en otra. El plan de recuperación de la Comisión debe incluir un compromiso intersectorial para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados. Debe priorizar la protección de la biodiversidad, la reducción de la contaminación y la ecología. Para ello la UE debería invertir en un plan de inversión sostenible, sin precedentes, de cinco billones de euros para los próximos 12 años”.

Rescates vinculados a condiciones muy claras
Para Florent Marcellesi e Inés Sabanés, coportavoces de EQUO, el partido verde en España, “los rescates y ayudas a empresas privadas como Iberia o a sectores estratégicos como el turismo tendrían que ir vinculados a condiciones ecológicas, sociales y económicas muy claras. No podemos repetir errores de la crisis del 2008 cuando se privatizaron los beneficios y se socializaron las pérdidas. Las ayudas tienen que ir condicionados a que las empresas rescatadas no operan o no tienen filiales en paraísos fiscales, cumplen con el Acuerdo climático de París, protegen la biodiversidad, pagan igual a hombres y mujeres y no pagan dividendos durante al menos dos años”.

Añaden que “esta crisis debe hacernos reflexionar sobre cómo podemos construir un mundo más justo y sostenible. Tenemos la responsabilidad común de ayudar a las personas y países más afectados por la crisis y abordar las desigualdades en la UE. Debemos ser lo suficientemente valientes para impulsar acciones que limiten los salarios, dividendos y bonos de los dirigentes de las grandes corporaciones. Además, es hora de poner fin a las subvenciones a empresas insostenibles que dañan nuestro planeta y sus ecosistemas. Juntos, podemos crear una economía centrada en la mayoría y nuestro entorno, el empleo de calidad y verde, y la buena gobernanza".

30 abr 2020

El discurso de Carl Sagan que deberían escuchar todos los políticos para que la humanidad sobreviva

Como casi siempre, sus palabras fueron poderosas, inspiradoras y, aquí viene el sentido de esta publicación en 2020, asombrosamente proféticas y más relevantes que nunca. Tomando únicamente el discurso final a modo de conclusión, Sagan nos habla en apenas dos minutos de muchas de las claves para sobrevivir que quienes gobiernan parecen ignorar.

Si quemas un pedazo de carbón en alguna parte, el dióxido de carbono sube a la atmósfera, y sabes que las moléculas de dióxido de carbono son excepcionalmente estúpidas. No saben nada sobre las fronteras nacionales. No tienen pasaportes. Son totalmente desconocedoras del importante concepto de soberanía nacional. Simplemente cruzan como si tal cosa las fronteras nacionales una tras otra. Hay una lección de esto, y es que el mundo es una unidad, las fronteras nacionales no tienen relación con estos problemas ambientales globales. Ninguna nación puede resolver este problema por sí sola. Tiene que ser que todas las naciones trabajen juntas.

Lo que es más importante: no hay forma de mitigar estos problemas para que introduzcamos la tecnología mitigadora o lo que sea hoy y luego en 2 o 3 o 4 años, o algo comparable al mandato político, el problema se resolverá. En cambio, presenta las circunstancias atenuantes ahora, y décadas después, cuando alguien que ni siquiera conoces ocupe tu cargo político, los beneficios llegarán.

Resolver estos problemas requiere una perspectiva transnacional y transgeneracional. En mi opinión, esa es una perspectiva muy adulta. Desprovincializando, deschauvinizando una conciencia de una especie en un planeta frágil exquisito, y por eso creo que este gravísimo problema ambiental global puede tener un lado positivo. La unión del planeta. El fin de nuestra adolescencia. El acercamiento a la madurez de nuestra especie.


La fotovoltaica y la eólica amenazan las plantas de carbón y de gas ya construidas


Hace tiempo que las renovables se convirtieron en la opción de generación eléctrica más barata para las nuevas instalaciones. Pero el último informe de BloombergNEF (BNEF) dice ahora que incluso las plantas de carbón y gas existentes empiezan a estar en riesgo por el empuje de la fotovoltaica y la eólica. También el almacenamiento energético ha ganado enteros en competitividad en los últimos seis meses frente a las fuentes convencionales, y ahora cuesta la mitad que hace dos años.

El último análisis realizado por BNEF muestra que el coste de la energía (LCOE) de la eólica terrestre y la fotovoltaica en grandes plantas ha caído un 9% y un 4% en la segunda mitad de 2019, hasta los 44 y los 50 dólares MWh, respectivamente. Mientras, el LCOE para el almacenamiento en baterías se ha reducido hasta los 150 dolares MWh, aproximadamente la mitad que hace dos años.

“A nivel mundial, estimamos que algunos de los proyectos fotovoltaicos más baratos financiados en los últimos seis meses podrán alcanzar un LCOE de 23-29 dólares MWh, lo que supone rendimientos competitivos para sus inversores de capital. Estos proyectos se pueden encontrar en Australia, China, Chile y EEUU, donde la energía solar desafiará el negocio de las plantas ya existente de combustibles fósiles.

29 abr 2020

Los costes de las renovables se desploman en 2020: la energía solar y la eólica terrestre son las fuentes más baratas en casi todo el mundo

La energía solar fotovoltaica y la energía eólica terrestre son ahora las fuentes más baratas de generación eléctrica en al menos dos tercios de la población mundial. Esos dos tercios viven en lugares que comprenden el 71% del producto interno bruto y el 85% de la generación de energía. El almacenamiento en baterías es ahora la tecnología de nueva construcción más barata para energía de respaldo para los picos de la demanda (hasta dos horas de duración de descarga) en las regiones importadoras de gas, como Europa, China o Japón.

El último análisis realizado por la empresa de investigación BloombergNEF (BNEF) muestra que el costo nivelado de referencia mundial de la electricidad, o LCOE, para la energía eólica terrestre y energía fotovoltaica a gran escala ha caído un 9% y un 4% desde la segunda mitad de 2019, a € 40,5 y € 46,1 / MWh, respectivamente. Mientras tanto, el LCOE de referencia para el almacenamiento de baterías se ha reducido a € 138,1 / MWh, aproximadamente la mitad de lo que era hace dos años.

26 abr 2020

Los tribunales allanan la nacionalización de decenas de centrales hidroeléctricas


El límite de 75 años para la explotación de las centrales hidroeléctricas por parte de las compañías privadas titulares de sus concesiones supone "un plazo máximo improrrogable", que en todo caso puede ser recortado pero en ninguno ampliado y que, además, conlleva para las empresas la obligación de indemnizar al Estado por los rendimientos que hayan obtenido durante el tiempo que las han explotado por encima de ese plazo.

Ese criterio, que allana más si cabe la eventual recuperación por el Gobierno central del más de medio centenar de concesiones hidroeléctricas que han vencido en los últimos años o van a hacerlo en los próximos, figura en la reciente sentencia por la que la Audiencia Nacional avala la reversión al Estado de la central oscense de Lafortunada-Cinqueta, una de las mayores del Pirineo.

Esas sentencias cortocircuitan, por otro lado, las maniobras de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy para ir ampliando la faceta energética de la explotación privada de un recurso público como el agua conforme iban venciendo las autorizaciones, ya fuera con desmesuradas prórrogas como el siglo y medio de la central gallega de Peares en el primer caso o, en el segundo, tras la caducidad del primer expediente de Lafortunada por rebasar los plazos admisibles de reposo en un cajón.

El organismo de cuenca, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, ha conseguido producir electricidad en las dos primeras con un coste de un céntimo por kilowatio, una cifra doce veces inferior al precio que, con los costes y sobrecostes del sistema, acaba pagando por esa energía un consumidor medio.

Otros documentos, como el Esquema de Temas Importantes del nuevo Plan Hidrológico del Ebro, contemplan impulsar la recuperación de hasta 19 centrales cuyas concesiones vencen antes de que finalice el 2027 para dar a la energía que se produce en ellas un destino público y social que incluye, entre otros usos, regadíos sociales, redes municipales y polígonos industriales.