3 oct 2026

Centros de datos al 80% renovable: falta convertirlos en aliados de la red


España ya está regulando cómo deben consumir electricidad los nuevos centros de datos. Ahora falta abordar una cuestión igualmente importante: cómo deben comportarse cuando la red eléctrica entra en dificultades.

España ha abierto un debate regulatorio que probablemente marcará el desarrollo de los centros de datos durante los próximos años.

El proyecto de Real Decreto presentado por el Gobierno en agosto establece que los centros de datos con una potencia de acceso igual o superior a 1 MW deberán cumplir requisitos específicos de sostenibilidad energética, eficiencia y soberanía digital.

Entre ellos destaca uno especialmente exigente:

al menos el 80% de su consumo eléctrico deberá estar respaldado por generación renovable producida en la misma hora.

Además, esa generación deberá ser adicional: cada nuevo MW de consumo deberá ir acompañado de nueva capacidad renovable instalada dentro de las condiciones temporales establecidas por la norma.

Es un cambio importante.

Pero puede ser solo la primera mitad de la ecuación.

España ya tiene 33 GW de baterías con acceso a red. Ahora empieza la carrera de verdad

España acumula ya alrededor de 33 GW de proyectos de baterías con acceso a la red eléctrica. Pero solo una fracción mínima está realmente conectada. El almacenamiento ha dejado de ser una promesa tecnológica: el reto ahora es convertir permisos en activos capaces de generar valor para la red, las renovables y la nueva demanda industrial.

Los números empiezan a ser espectaculares.

Los proyectos de almacenamiento mediante baterías que cuentan con acceso a la red en España alcanzan ya unos 33 GW, según publica El Español-Invertia. La cifra supera incluso la potencia eólica instalada en el país.

Pero hay otro dato mucho más importante.

A finales de agosto apenas 260 MW de baterías estaban conectados, frente a decenas de gigavatios en distintas fases de desarrollo.

Y precisamente ahí está la verdadera historia.

33 GW de permisos no son 33 GW de baterías

Alemania abre la batería sobre ruedas: el V2H/V2G entra en una nueva fase


La nueva regulación alemana MiSpeL permite integrar de forma mucho más flexible baterías estacionarias y vehículos eléctricos con fotovoltaica y red. Para fabricantes como SolaX Power, que ya presentó este año su plataforma V2H, la regulación empieza a alcanzar a la tecnología.

Durante años hemos hablado del vehículo eléctrico como una nueva carga para el sistema eléctrico.

Alemania acaba de dar un paso importante para empezar a verlo de otra manera:

como almacenamiento.

La inflación energética vuelve. Europa necesita baterías, no solo más generación

Europa vuelve a recibir una advertencia conocida.

La inflación de la eurozona alcanzó el 3,8% en septiembre, frente al 3,2% de agosto. Pero el dato verdaderamente importante está detrás del titular: la energía subió un 18,8% interanual, convirtiéndose con diferencia en el principal componente inflacionario.

El BCE ya había identificado el riesgo. El 10 de septiembre elevó sus tipos de interés en 25 puntos básicos precisamente por las presiones inflacionarias asociadas al conflicto en Oriente Medio. Su escenario central contempla una inflación media del 2,5% en 2027, pero sus escenarios adversos muestran qué puede ocurrir si el shock energético se prolonga.

La discusión energética europea, por tanto, ya no debería limitarse a cuántos GW renovables podemos instalar.

La pregunta es otra:

¿Cómo reducimos nuestra exposición económica a la volatilidad energética?

Y aquí el almacenamiento cambia de categoría.

BESS no es solo almacenamiento de renovables

2 oct 2026

España ya paga miles de millones por flexibilidad: el BESS debe capturar parte de ese valor

Los servicios de ajuste del sistema eléctrico español superaron los 4.219 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, un 37,3% más que en el mismo periodo de 2025.

La cifra más llamativa está en las restricciones técnicas: 3.614 millones de euros.

Y hay otro dato todavía más revelador.

Mientras la energía movilizada para resolver esas restricciones aumentó un 31,5%, su coste para la demanda creció un 45%. El precio medio ponderado de las restricciones a subir alcanzó 204,67 €/MWh, frente a 74,10 €/MWh de precio medio del mercado diario.

Esto merece una lectura más profunda que decir simplemente que las eléctricas están aumentando sus ingresos.

España está pagando cada vez más dinero para conseguir flexibilidad allí y cuando el sistema eléctrico la necesita.

El mercado diario puede casar económicamente generación y demanda.

Pero después llega la realidad física de la red.

Congestiones.
Limitaciones locales.
Desvíos.
Necesidades de reserva.
Rampas de generación.
Exceso de renovables en determinadas zonas y falta de capacidad en otras.

Y alguien tiene que resolverlas.

Red Eléctrica recuerda que las restricciones técnicas son precisamente las que permiten hacer físicamente viable lo que previamente ha negociado el mercado. También señala que su coste depende de las ofertas presentadas por los agentes participantes.

Aquí aparece la oportunidad para BESS

Durante demasiado tiempo se ha analizado la rentabilidad de una batería casi exclusivamente mediante una ecuación:

cargar barato → descargar caro.

Ese modelo se está quedando corto.

Un BESS correctamente situado, dimensionado e integrado puede aportar diferentes capas de valor:

🔋 arbitraje energético
🔋 servicios de balance
🔋 gestión de congestiones y determinadas restricciones
🔋 capacidad
🔋 flexibilidad de demanda
🔋 integración renovable
🔋 peak shaving industrial
🔋 respaldo y resiliencia energética

Es decir:

la batería no solo mueve energía en el tiempo. Puede convertir flexibilidad eléctrica en un activo económico.

Y los números españoles empiezan a demostrar cuánto vale esa flexibilidad.

El verdadero problema no son las renovables

La incorporación masiva de renovables transforma radicalmente la operación del sistema.

Según Red Eléctrica, desde 2023 se han incorporado alrededor de 36 GW adicionales de renovables y 7 GW de autoconsumo, mientras que el precio final medio de la energía se ha reducido más de un 15%.

Por tanto, plantear el crecimiento de los servicios de ajuste simplemente como un “coste de las renovables” sería demasiado simplista.

El verdadero reto es otro:

hemos aumentado enormemente la generación renovable, pero todavía necesitamos desplegar con la misma velocidad los recursos capaces de hacerla flexible.

Redes.

Almacenamiento.

Gestión activa de demanda.

Digitalización.

Y generación flexible donde siga siendo necesaria.

De coste del sistema a oportunidad de inversión

Más de 4.200 millones de euros en nueve meses constituyen una señal económica difícil de ignorar.

No significa que todo ese mercado pueda ser capturado por baterías.

Las restricciones son locacionales, existen requisitos técnicos y de habilitación, y diferentes tecnologías competirán por esos ingresos.

Pero sí demuestra algo fundamental:

La flexibilidad ya tiene un valor económico enorme dentro del sistema eléctrico español.

El siguiente paso es conseguir que una parte creciente de ese valor sea proporcionada por tecnologías capaces de almacenar energía renovable y devolverla cuando realmente aporta valor a la red.

Ahí es donde el BESS deja de ser simplemente una batería y empieza a convertirse en infraestructura del sistema eléctrico.

Y quizá la pregunta para los próximos años ya no sea:

¿Son rentables las baterías?

Sino:

¿Cuánto nos cuesta operar un sistema eléctrico cada vez más renovable sin suficiente almacenamiento?

Fuente original: Energías Renovables — “Las eléctricas están haciendo su agosto con los servicios de ajuste”, 2 de octubre de 2026. Datos de Red Eléctrica.

1 oct 2026

BESS empieza a formar parte de la solución de red


Red Eléctrica acaba de lanzar una señal importante: el almacenamiento no debe tratarse como una demanda convencional.

El 1 de octubre, Red Eléctrica publicó la actualización del mapa de capacidad de acceso para demanda en la red de transporte española.

Hay una idea especialmente relevante:

La capacidad de acceso para instalaciones de almacenamiento cuando operan en modo carga se calcula considerando el almacenamiento como una demanda flexible para el sistema eléctrico.

Puede parecer un detalle técnico.

No lo es.

De consumidor de red a activo de flexibilidad

Más redes, sí. Pero también más flexibilidad: el verdadero reto de los centros de datos


Las grandes eléctricas españolas han lanzado un mensaje claro: España necesita acelerar la inversión en redes eléctricas para poder absorber la enorme demanda asociada a los centros de datos.

Endesa, Iberdrola y EDP coinciden en que la falta de capacidad de red y, especialmente, los largos plazos administrativos pueden hacer que inversiones vinculadas a la inteligencia artificial y la digitalización terminen instalándose en otros países.

El diagnóstico es difícil de discutir.

Pero probablemente sea incompleto.

Porque ante el enorme crecimiento previsto de la demanda eléctrica, la respuesta no debería ser únicamente:

más demanda → más red.

Debería ser:

más demanda → más red + almacenamiento + flexibilidad + mejor utilización de la infraestructura existente.

6,3 GW que todavía no consumen electricidad

El debate llega precisamente cuando Red Eléctrica acaba de mostrar la magnitud del fenómeno.

Los centros de datos concentran aproximadamente 6,3 GW de capacidad de acceso concedida, alrededor del 34% de toda la nueva capacidad de demanda concedida en la red de transporte.

Pero existe una característica fundamental:

esa capacidad todavía no representa 6,3 GW de centros de datos funcionando.

Estamos ante una enorme cantidad de capacidad eléctrica reservada para proyectos que todavía deben construirse, conectarse y entrar progresivamente en operación.

Eso convierte la capacidad de red en un recurso estratégico.