Del papel a la red: la próxima gran prueba del almacenamiento energético español.
España está dando pasos importantes hacia un sistema eléctrico más flexible. Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre anunciar una batería, autorizar su construcción y conseguir que empiece a generar valor para el sistema.
Octubre de 2026 ofrece una buena fotografía de esta transición.
Según un análisis de Energía Estratégica de los expedientes publicados en el Boletín Oficial del Estado, 928,81 MW de almacenamiento mediante baterías avanzaron en distintas fases de tramitación administrativa.
El desglose resulta especialmente revelador:
566,55 MW obtuvieron autorización administrativa previa, autorización de construcción o ambas.
362,26 MW figuraron en procedimientos de información pública o evaluación ambiental.
La cifra es importante. Pero conviene interpretarla correctamente.
No son 928,81 MW de nuevas baterías operativas. Ni siquiera son 928,81 MW con autorización para construir.
Son proyectos que han alcanzado diferentes hitos administrativos. Y esa distinción es esencial para comprender hacia dónde se dirige realmente el mercado BESS español.







