22 sept 2026

La batería deja de ser un complemento: empieza la era de la flexibilidad


La caída del 97% en el precio de las celdas de ion-litio en 25 años ha cambiado por completo la economía del almacenamiento. El siguiente salto no será solo fabricar más baterías, sino utilizarlas para transformar cómo consumimos, producimos y gestionamos la electricidad.

La historia del ion-litio es una de las curvas tecnológicas más extraordinarias de las últimas décadas.

Según la International Energy Agency (IEA), la demanda anual mundial de baterías en 2025 fue casi 1.000 veces superior a la del año 2000, mientras que el precio medio de las celdas cayó alrededor de un 97% durante ese mismo periodo.

El mercado mundial supera ya los 150.000 millones de dólares.

Pero quizá el dato más importante no sea su tamaño.

Es dónde están empezando a utilizarse esas baterías.

BESS deja de ser un complemento: IRENA lo coloca en el centro de la transición energética

El nuevo informe 2026 de IRENA deja una conclusión difícil de ignorar: el gran reto de la transición energética ya no es únicamente instalar más renovables, sino hacer que esa energía pueda integrarse, almacenarse y utilizarse cuando realmente se necesita.

Y ahí el almacenamiento con baterías pasa de ser “una opción interesante” a convertirse en infraestructura crítica.

IRENA estima que en 2025 se instalaron alrededor de 112 GW / 307 GWh de nueva capacidad de almacenamiento en baterías, un 48% más que en 2024. El organismo destaca que los BESS permiten absorber excedentes, descargar energía cuando el sistema lo requiere, reducir congestiones y contribuir a la estabilidad de red.

El dato económico es todavía más potente. El coste de los sistemas de almacenamiento completamente instalados cayó casi un 30% entre 2024 y 2025 y alrededor de un 95% desde 2010, hasta situarse en torno a 140 USD/kWh. Al mismo tiempo, la combinación de solar + almacenamiento ya representó aproximadamente una cuarta parte de la nueva capacidad solar utility-scale instalada en 2025.

California demuestra que las baterías no almacenan energía: cambian el sistema eléctrico

El despliegue de BESS empieza a mostrar algo mucho más importante que el arbitraje: la capacidad de trasladar la generación renovable hacia las horas en las que el sistema realmente la necesita.

Durante años hemos explicado el almacenamiento con una frase sencilla: cargar cuando sobra electricidad y descargar cuando falta.

California está empezando a demostrar que el efecto puede ser bastante más profundo.

Los perfiles medios de generación de CAISO correspondientes al primer semestre de 2024 y de 2026 muestran una transformación notable: según los datos horarios de la EIA citados por Gavin Mooney, la generación eléctrica con gas cayó aproximadamente un 62%, mientras la generación solar aumentó alrededor de un 20%.

Pero el dato realmente interesante no es ninguno de esos dos.

Es lo que ocurre entre el mediodía y la noche.

La solar ya no termina cuando se pone el sol

21 sept 2026

Cuando la red es escasa, no todos los MW valen lo mismo

España abre la puerta a priorizar los proyectos que aporten más valor económico, industrial y energético

Durante años, la conversación sobre nuevos centros de datos en España se ha centrado en una pregunta:

¿Hay potencia eléctrica disponible?

El nuevo Real Decreto 731/2026 introduce otra cuestión mucho más interesante:

Si la capacidad es limitada, ¿qué proyecto debería utilizarla?

Y eso puede cambiar las reglas del juego.

El Gobierno reconoce expresamente que el despliegue renovable español está atrayendo inversiones de elevado consumo eléctrico, citando específicamente los centros de procesamiento de datos y el hidrógeno renovable. Al mismo tiempo, advierte de que la demanda de acceso y conexión puede superar la capacidad disponible en determinados nudos.

La respuesta regulatoria es significativa: establecer una gobernanza que permita priorizar proyectos con mayor impacto positivo sobre la economía y mayor contribución a la autonomía y liderazgo industrial de España.

20 sept 2026

La IA empieza a reservar sus baterías antes de construir sus data centers

NeoVolta firma un compromiso vinculante de unos 53 millones de dólares para suministrar BESS a proyectos de Edge AI Data Centers en Ontario. La carrera por la infraestructura de IA empieza a convertirse también en una carrera por asegurar capacidad de almacenamiento.

Durante meses hemos hablado de una cuestión aparentemente inevitable:

si los data centers de IA necesitan cada vez más potencia, ¿de dónde saldrá esa electricidad?

Ahora empieza a aparecer una segunda pregunta:

¿dónde se almacenará?

NeoVolta anunció el 17 de septiembre un acuerdo vinculante de reserva de capacidad con Infinite Grid Capital para suministrar sistemas BESS destinados a proyectos de Edge AI Data Centers en el norte de Ontario durante 2027.

El compromiso asciende aproximadamente a:

53 millones de dólares

Pero la cifra más interesante está detrás.

El acuerdo constituye el primer compromiso comercial importante dentro de un marco previamente anunciado entre ambas compañías que contempla potencialmente:

1,1 GWh de BESS

aproximadamente 200 millones de dólares

en varios mercados.

La segunda vida de la fotovoltaica española no es instalar más paneles: es añadir baterías

Dos proyectos publicados en el BOE muestran hacia dónde puede dirigirse una parte importante del mercado BESS español: añadir almacenamiento a plantas fotovoltaicas que ya están construidas, conectadas y produciendo.

Durante años, el crecimiento renovable español se ha medido principalmente en una unidad:

MW solares instalados.

Pero el siguiente gran mercado puede estar en otro sitio.

No necesariamente en construir más plantas.

Sino en transformar las que ya existen.

El BOE del 17 de septiembre acaba de publicar la tramitación de dos proyectos de almacenamiento vinculados a instalaciones fotovoltaicas de Solaria en Valladolid.

Y juntos representan aproximadamente:

51 MW de BESS + 261 MWh de almacenamiento.

Pero esa no es realmente la cifra importante.

Lo importante es que las plantas solares ya existen y están operando.

19 sept 2026

Google acaba de probar una pieza que puede cambiar la ecuación energética de los centros de datos en España


La batería ya no solo desplaza electricidad. Empieza a desplazar también el atributo renovable en el tiempo.

Y eso llega justo cuando España está planteando exigir a los nuevos centros de datos algo especialmente difícil: que al menos el 80% de la electricidad consumida en cada hora de funcionamiento esté respaldada por generación renovable producida en esa misma hora.

La coincidencia es difícil de ignorar.

Google acaba de patrocinar un piloto junto con esVolta, LevelTen Energy y Quintrace para estudiar precisamente cómo una batería puede almacenar electricidad renovable excedentaria y trasladarla hacia las horas en las que el consumo de Google supera la disponibilidad renovable.

No hablamos solo de mover electrones.

Hablamos de mover renovabilidad de una hora a otra.