El análisis de Deloitte y AleaSoft revela cómo los contratos de tolling y los PPA híbridos están transformando la financiación del almacenamiento energético. Pero detrás de esta evolución aparece una cuestión todavía más importante: ¿quién garantiza que la flexibilidad contratada estará realmente disponible?
Una batería puede cambiar la financiación de una planta solar
El pasado 15 de octubre de 2026, Deloitte y AleaSoft Energy Forecasting analizaron, durante el webinar número 70 de AleaSoft, la evolución de los contratos de almacenamiento energético y su impacto sobre la financiación de proyectos renovables.
Las conclusiones, recogidas posteriormente por El Periódico de la Energía, muestran hasta qué punto está cambiando el modelo de negocio de las baterías.
Uno de los ejemplos presentados resulta especialmente significativo.
Deloitte comparó diferentes estructuras comerciales para una instalación fotovoltaica de 140 MWp asociada a un sistema de almacenamiento de 100 MW y cuatro horas de duración.
En el escenario merchant, financiado íntegramente con capital propio, el proyecto necesitaba 142 millones de euros de equity y alcanzaba una rentabilidad del 10,2 %.
Al incorporar un contrato de tolling a diez años, las necesidades de equity descendían hasta 86 millones de euros, con una rentabilidad del 10,0 %.
Una reducción del 39,4 % en el capital propio necesario, manteniendo una rentabilidad prácticamente equivalente.
Conviene interpretar correctamente el resultado: no significa que el proyecto cueste un 39,4 % menos, ni que genere necesariamente más beneficios. Significa que la previsibilidad contractual de los ingresos permite estructurar su financiación de forma diferente y recurrir a deuda en condiciones que pueden resultar más favorables.
Este ejemplo ilustra una transformación fundamental.
Las baterías están dejando de valorarse únicamente por los ingresos que pueden generar en el mercado eléctrico para empezar a valorarse también por su capacidad de respaldar compromisos contractuales financiables.






