Envision acaba de demostrar que las baterías pueden formar parte de la arquitectura eléctrica principal de un centro de datos. Y eso podría cambiar el papel de los UPS para siempre.
Durante décadas, hemos diseñado los centros de datos siguiendo una arquitectura relativamente estable.
La red eléctrica suministra corriente alterna. Los transformadores adaptan la tensión. Los sistemas UPS garantizan la continuidad del suministro. Y, finalmente, los servidores convierten nuevamente la electricidad en corriente continua para alimentar sus procesadores.
Un modelo técnicamente consolidado, pero con numerosas etapas de conversión, pérdidas energéticas y equipos dedicados a funciones específicas.
Mientras tanto, los sistemas BESS han evolucionado en paralelo, generalmente como soluciones complementarias para almacenamiento, gestión energética y respaldo.
¿Y si parte de esas funciones pudieran integrarse en una única infraestructura eléctrica?
La respuesta empieza a tomar forma.






