3 ago 2026

España entra en la era del BESS: la gran ola del almacenamiento hibridado ya tiene fecha

La fotovoltaica ya no competirá únicamente por producir más energía, sino por decidir cuándo, cómo y con qué servicios entregar cada kilovatio hora

Durante años, el objetivo del sector fotovoltaico español fue instalar más potencia y generar más energía renovable.

Ahora el reto ha cambiado.

España ya produce grandes volúmenes de electricidad solar en las mismas horas, presionando los precios mayoristas, aumentando los vertidos y reduciendo progresivamente el valor económico de cada nuevo megavatio fotovoltaico.

La siguiente etapa no consiste simplemente en producir más.

Consiste en hacer gestionable esa producción.

Y ahí es donde el almacenamiento energético mediante baterías —BESS— pasa de ser un complemento tecnológico a convertirse en una pieza central del sistema eléctrico.

El despliegue masivo podría comenzar entre finales de 2026 y principios de 2027

José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica, prevé que España comience a ver una gran cantidad de proyectos de almacenamiento, especialmente hibridados con plantas renovables, entre finales de 2026 y comienzos de 2027.

El razonamiento económico es directo:

  • cargar las baterías cuando la electricidad tiene menor valor;

  • evitar vender toda la producción solar en las horas de máxima saturación;

  • desplazar la energía hacia los periodos de mayor demanda;

  • y utilizar el BESS para prestar servicios adicionales al sistema eléctrico.

La batería permite transformar una planta que únicamente produce energía cuando hay sol en una instalación capaz de decidir cuándo entregar potencia y qué valor obtener por ella.

De vender energía a gestionar el valor del kilovatio hora

Esta transformación cambia profundamente el modelo de negocio renovable.

Hasta ahora, gran parte del sector se ha concentrado en desarrollar proyectos, obtener permisos, construir plantas y maximizar la producción anual.

En el nuevo escenario, producir muchos megavatios hora ya no garantiza necesariamente una mayor rentabilidad.

El verdadero diferenciador será la capacidad de combinar diferentes fuentes de ingresos:

  • arbitraje energético;

  • reducción de vertidos;

  • desplazamiento de la generación solar;

  • participación en mercados de balance;

  • control de potencia activa y reactiva;

  • soporte de tensión;

  • gestión de congestiones;

  • capacidad de respaldo;

  • y futuros servicios de estabilidad de red.

La batería deja así de ser un simple almacén de energía.

Se convierte en un activo flexible, despachable y controlable.

El ganador no será necesariamente quien tenga la planta más grande, sino quien consiga extraer el mayor valor posible de cada kilovatio hora producido.

La regulación española comienza a eliminar barreras

El avance del almacenamiento no depende únicamente de la reducción del precio de las baterías.

También necesita un marco regulatorio que reconozca correctamente el funcionamiento de una instalación híbrida.

El Real Decreto 997/2025 introdujo una nueva metodología para calcular la potencia instalada cuando generación y almacenamiento comparten inversores, transformadores u otros elementos limitantes.

Esto evita que la potencia administrativa se determine simplemente sumando todos los módulos, aunque físicamente la instalación nunca pueda entregar simultáneamente esa potencia a la red.

La norma también exime de evaluación ambiental simplificada a determinados módulos de almacenamiento electroquímico instalados dentro de la superficie previamente evaluada de una planta renovable que ya dispone de resolución ambiental favorable.

Además, para estos proyectos se contempla una reducción de los plazos de determinadas autorizaciones administrativas.

No elimina toda la complejidad regulatoria, pero sí mejora considerablemente la lógica técnica y administrativa de la hibridación.

Hibridar permite aprovechar activos que ya existen

La ventaja de incorporar un BESS a una planta fotovoltaica existente no se limita al arbitraje de precios.

La hibridación permite reutilizar:

  • el punto de conexión;

  • la infraestructura de evacuación;

  • los transformadores;

  • parte de la ingeniería eléctrica;

  • los sistemas de control;

  • los terrenos ya ocupados;

  • y determinados permisos previamente obtenidos.

En lugar de esperar durante años a conseguir un nuevo acceso a la red, el promotor puede aprovechar mejor una conexión que ya tiene concedida, siempre dentro de sus límites técnicos.

Esto resulta especialmente importante en un país donde la capacidad de conexión se está convirtiendo en uno de los recursos más escasos y valiosos del sistema eléctrico.

El BESS también deberá contribuir a la estabilidad de la red

La siguiente frontera no será únicamente almacenar energía.

Será ayudar a sostener eléctricamente un sistema con una proporción creciente de generación conectada mediante electrónica de potencia.

Las capacidades grid-forming permiten que determinados convertidores creen una referencia eléctrica de tensión y frecuencia, en lugar de limitarse a seguir la señal proporcionada por una red ya estable.

Esta funcionalidad puede permitir que los BESS contribuyan a:

  • reforzar redes débiles;

  • mejorar la estabilidad de frecuencia;

  • ofrecer respuesta rápida ante perturbaciones;

  • facilitar la operación en isla;

  • participar en procesos de restauración;

  • y reducir parcialmente la dependencia de equipos síncronos tradicionales.

ENTSO-E ya ha desarrollado requisitos técnicos específicos para que los módulos de almacenamiento y generación no síncrona puedan incorporar capacidades grid-forming en la futura revisión de los códigos europeos de conexión. Sin embargo, su implantación regulatoria completa sigue siendo un proceso en desarrollo, por lo que no debe presentarse todavía como un mercado plenamente definido y homogéneo en toda Europa.

La financiación seguirá siendo el verdadero filtro

Sería demasiado optimista pensar que, una vez eliminadas algunas barreras administrativas, el único límite será el plazo de entrega de las baterías.

Un proyecto BESS necesita demostrar:

  • previsibilidad de ingresos;

  • bancabilidad del modelo económico;

  • acceso real a los mercados previstos;

  • garantías de capacidad y degradación;

  • disponibilidad operativa;

  • seguridad contra incendios;

  • integración entre baterías, PCS y EMS;

  • cumplimiento de los códigos de red;

  • y una estrategia clara de operación durante toda la vida del activo.

No todos los proyectos anunciados llegarán a construirse.

Y no todos los BESS construidos obtendrán la misma rentabilidad.

La diferencia estará en la calidad de la ingeniería, el sistema de control, las garantías contractuales y la capacidad de adaptar la operación a unos mercados eléctricos que cambiarán durante los próximos quince o veinte años.

2026 puede ser el punto de inflexión

La noticia debe interpretarse con una precisión importante: el artículo publicado en agosto de 2026 recupera declaraciones realizadas previamente en el I Foro China-España de Energía Verde.

Por tanto, no se trata de un anuncio regulatorio nuevo, sino de una previsión sectorial que está llegando al periodo en el que deberá empezar a comprobarse.

Aun así, la dirección del mercado parece clara.

España ha construido durante años una enorme capacidad de generación renovable.

Ahora necesita convertir esa energía en potencia gestionable, estabilidad, seguridad de suministro y valor económico.

La gran carrera energética de los próximos años no será únicamente instalar más megavatios solares.

Será controlar mejor los que ya existen.

Y en esa nueva etapa, el BESS deja de ser una promesa futura para convertirse en una infraestructura estratégica del sistema eléctrico español.

¿Puede un BESS grid-forming sustituir a un condensador síncrono?

La evolución del almacenamiento energético está entrando en una nueva etapa.

Durante los últimos años, el valor de un sistema BESS se ha asociado principalmente al arbitraje energético, los mercados de capacidad y los servicios de regulación de frecuencia.

Sin embargo, empieza a surgir una pregunta mucho más ambiciosa:

¿Puede una batería llegar a sustituir parte de la infraestructura eléctrica tradicional necesaria para mantener estable una red?

Australia acaba de situar esta cuestión en el centro del debate.

El operador del sistema (AEMO) está analizando si los sistemas grid-forming pueden asumir funciones que hoy realizan los condensadores síncronos, unas máquinas esenciales para mantener la estabilidad de redes con una elevada penetración de energías renovables.

Y la respuesta podría cambiar completamente el papel del almacenamiento en el sistema eléctrico.


¿Qué hace realmente un condensador síncrono?

Aunque no genera energía activa, un condensador síncrono presta servicios fundamentales para la red:

✅ Aporta inercia física.

✅ Controla la tensión mediante potencia reactiva.

✅ Incrementa la potencia de cortocircuito.

✅ Mejora la estabilidad durante perturbaciones.

✅ Facilita el funcionamiento de las protecciones eléctricas.

Durante décadas estas funciones eran proporcionadas de forma natural por las grandes centrales térmicas.

Pero a medida que estas desaparecen, también lo hacen muchos de estos servicios.


El reto de una red dominada por inversores

La energía solar, la eólica y las baterías utilizan electrónica de potencia.

Son equipos extraordinariamente rápidos y eficientes.

Pero tradicionalmente han trabajado en modo grid-following.

Es decir, necesitan que exista previamente una red estable sobre la que sincronizarse.

El problema aparece cuando cada vez quedan menos máquinas síncronas funcionando.

¿Quién mantiene entonces la referencia eléctrica del sistema?


Aquí aparece el concepto Grid-Forming

Los nuevos inversores grid-forming no esperan a que exista una red estable.

Son capaces de crearla.

Pueden establecer:

  • frecuencia;

  • tensión;

  • referencia de fase;

  • estabilidad durante perturbaciones;

  • funcionamiento en isla;

  • black start;

  • resincronización con la red.

En otras palabras, dejan de seguir la red para comenzar a contribuir activamente a construirla.


Pero todavía existe una gran pregunta

El debate ya no gira únicamente alrededor de la tensión o la frecuencia.

La cuestión más importante es otra.

¿Puede un inversor suministrar suficiente corriente de cortocircuito cuando aparece un fallo en la red?

Las protecciones eléctricas tradicionales necesitan detectar rápidamente una falta para desconectar únicamente el tramo afectado.

Las máquinas síncronas proporcionan naturalmente corrientes de falta muy elevadas.

Los inversores, por el contrario, suelen limitar electrónicamente esa corriente para proteger sus componentes.

Por eso, el gran desafío técnico consiste en demostrar que un BESS puede proporcionar una respuesta suficiente para garantizar el correcto funcionamiento de las protecciones.

Y precisamente eso es lo que AEMO quiere validar mediante nuevos ensayos.


¿Qué ocurriría si se demuestra?

Las implicaciones serían enormes.

El almacenamiento dejaría de competir únicamente en:

  • arbitraje;

  • regulación de frecuencia;

  • mercados de capacidad;

  • servicios auxiliares.

También podría competir en:

✅ fortaleza de red.

✅ soporte de tensión.

✅ sustitución parcial de condensadores síncronos.

✅ reducción de inversiones en nuevas infraestructuras.

✅ estabilización de redes débiles.

El mercado potencial aumentaría de forma muy significativa.


Los centros de datos también pueden beneficiarse

La conversación suele centrarse en las redes nacionales.

Pero los mismos principios son aplicables a instalaciones críticas.

Los grandes centros de datos comienzan a incorporar:

  • microredes;

  • generación distribuida;

  • BESS;

  • UPS de nueva generación;

  • operación en isla.

En este contexto, las capacidades grid-forming permiten mejorar la estabilidad interna del sistema eléctrico y facilitar transiciones prácticamente instantáneas entre red, baterías y generación de respaldo.

A medida que aumentan las cargas de IA y los requisitos de disponibilidad, estas funciones dejarán de ser una característica diferenciadora para convertirse en un requisito operativo.


¿Qué significa para fabricantes como SolaX Power?

El mercado ya no valorará únicamente:

  • €/kWh;

  • eficiencia;

  • densidad energética.

Cada vez será más importante demostrar capacidades como:

✅ Grid-forming certificado.

✅ Black Start.

✅ Funcionamiento en isla.

✅ Resincronización automática.

✅ Fault Ride Through.

✅ Control avanzado mediante EMS.

✅ Coordinación con generación distribuida.

La diferenciación tecnológica se desplazará desde la batería hacia el software de control y la electrónica de potencia.


Conclusión

Probablemente la pregunta correcta no sea si un BESS sustituirá completamente a un condensador síncrono.

La verdadera cuestión es:

¿Qué parte de sus funciones podrá asumir de forma segura, fiable y económicamente más eficiente?

Todo apunta a que la respuesta será: cada vez más.

La transición energética ya no depende únicamente de producir electricidad renovable.

Depende de conseguir que una red dominada por inversores siga siendo tan estable y fiable como la que durante décadas construyeron las máquinas síncronas.

Y ahí, el almacenamiento energético está llamado a desempeñar un papel protagonista.

Porque el futuro del BESS no consistirá solo en almacenar energía.

Consistirá en mantener viva la red eléctrica.

#BESS #GridForming #EnergyStorage #GridStability #SynchronousCondenser #Microgrids #DataCenters #BlackStart #SolaXPower #SmartGrids

2 ago 2026

SolaX AEGIS: almacenamiento off-grid todo en uno para convertir una red débil en un suministro fiable

La electrificación residencial y comercial avanza con rapidez, pero no todas las instalaciones pueden apoyarse en una red estable. Viviendas aisladas, explotaciones agrícolas, pequeños negocios, islas y emplazamientos remotos siguen dependiendo con frecuencia de generadores diésel, sistemas sobredimensionados o soluciones compuestas por equipos de distintos fabricantes.

SolaX AEGIS nace para simplificar ese escenario.

La nueva plataforma integra en un único armario el inversor off-grid, una batería de 16 kWh, el BMS, las protecciones, la monitorización y la gestión energética. Está disponible en configuraciones de 6 y 8 kW, convirtiendo una arquitectura tradicionalmente fragmentada en una solución compacta, coordinada y preparada para operar tanto con red débil como en completo aislamiento.

Potencia suficiente para alimentar toda la vivienda

El modelo AEG0816 entrega 8 kW de potencia nominal y admite hasta el 200% de sobrecarga EPS durante cinco segundos. Esta capacidad resulta especialmente relevante para cargas con elevados picos de arranque, como bombas, compresores, sistemas de climatización o determinados electrodomésticos.

La transferencia entre red y respaldo se realiza en menos de 4 milisegundos con una unidad, reduciendo el riesgo de interrupción perceptible en iluminación, comunicaciones, informática doméstica y otros equipos electrónicos. En configuraciones paralelas, el tiempo declarado se mantiene por debajo de 10 ms.

No se trata únicamente de almacenar energía. AEGIS está diseñado para mantener las cargas esenciales operativas cuando la red deja de estar disponible.

Hasta 24 kW y 48 kWh mediante paralelización

Cuando una sola unidad no es suficiente, pueden conectarse hasta tres armarios en paralelo, sin necesidad de una caja adicional de paralelización.

La arquitectura permite combinar equipos de distinta potencia y alcanzar hasta:

24 kW de potencia nominal

48 kWh de almacenamiento

La lógica interna incorpora equilibrado de SOC entre baterías para optimizar su utilización durante la operación aislada. Esta escalabilidad amplía el campo de aplicación desde una vivienda convencional hasta propiedades de mayor tamaño, pequeños edificios comerciales o instalaciones industriales ligeras.

Integración nativa con generadores

En muchos sistemas off-grid, el generador sigue siendo necesario para cubrir periodos prolongados sin producción solar. La diferencia está en cómo se utiliza.

AEGIS dispone de un puerto dedicado para generador y puede ordenar automáticamente su arranque o parada utilizando umbrales configurables de SOC. El generador deja así de funcionar continuamente y pasa a actuar como respaldo gestionado por el sistema.

Esta coordinación permite:

  • Reducir horas de funcionamiento.

  • Disminuir consumo de combustible.

  • Evitar arranques innecesarios.

  • Mantener una reserva energética mínima.

  • Combinar fotovoltaica, batería y generación auxiliar dentro de una sola estrategia.

Para viviendas remotas, telecomunicaciones, explotaciones agrícolas o comunidades insulares, esta función puede ser tan importante como la propia capacidad de la batería.

Gestión inteligente de cargas

No todas las cargas tienen la misma importancia.

AEGIS permite separar consumos esenciales y no esenciales, activando estos últimos de acuerdo con el estado de carga de la batería. La iluminación, las comunicaciones o la refrigeración pueden mantenerse permanentemente alimentadas, mientras que bombas, termos u otros consumos gestionables se habilitan cuando existe suficiente energía disponible.

Esta lógica transforma una capacidad limitada en un recurso mucho más útil. En lugar de agotar la batería alimentando todos los equipos por igual, el sistema prioriza dónde debe utilizarse la energía.

Seguridad coordinada desde la celda hasta la nube

La integración de batería e inversor permite aplicar una estrategia de protección común, en lugar de depender de varios equipos que actúan de forma independiente.

SolaX declara para AEGIS:

  • Más de 50 protecciones activas mediante BMS y DSP.

  • Más de 10 mecanismos de alerta temprana.

  • Monitorización permanente de temperatura.

  • Protección dual frente a sobretensión.

  • Interruptor integrado para sobrecargas de bypass.

  • Extinción mediante aerosol.

  • Canal de alivio de presión.

  • Monitorización remota mediante SolaXCloud.

La batería utiliza arquitectura Cell-to-Pack, ofrece 16 kWh nominales, un 95% de profundidad de descarga y una vida declarada superior a 8.000 ciclos.

SolaX también indica que la plataforma ha superado más de 300 ensayos ambientales, mecánicos, eléctricos y de seguridad, incluyendo pruebas de choque térmico, vibración, sobrecarga y propagación térmica.

Diseñado para climas exigentes

AEGIS mantiene, según la documentación del fabricante, el 100% de su potencia nominal hasta 45 °C, evitando la reducción térmica prematura que puede limitar otros equipos en climas cálidos.

Además, su nivel sonoro puede situarse en torno a 35 dB bajo condiciones específicas de ensayo, facilitando su instalación en espacios residenciales o pequeños recintos técnicos.

Menos cableado, menos errores, menor tiempo de instalación

Una solución tradicional requiere seleccionar por separado inversor, batería, protecciones, comunicaciones y aplicaciones de monitorización. Después hay que garantizar que todos los componentes sean compatibles.

AEGIS sustituye esa cadena por una plataforma integrada:

  • Una sola aplicación para puesta en marcha y monitorización.

  • Entrada de cables por ambos laterales.

  • Canales interiores de organización.

  • Wi-Fi integrado.

  • Actualización local y OTA.

  • Acceso simplificado a ventiladores y filtros.

SolaX estima una instalación física por una sola persona en aproximadamente ocho minutos y una sustitución de determinados componentes en cinco minutos, cifras que deben entenderse como tiempos de manipulación y acceso del producto, no como el tiempo completo de ingeniería y legalización de una instalación.

Una plataforma claramente orientada al off-grid

AEGIS puede conectarse a la red, pero su arquitectura está pensada para importar energía sin verter excedentes. La propia documentación especifica “Grid Import Only”, por lo que su principal valor no está en vender energía a la red, sino en proporcionar autonomía, respaldo y estabilidad donde la red es limitada o poco fiable.

Eso define con precisión su posicionamiento:

AEGIS no es simplemente una batería doméstica. Es una microinfraestructura energética integrada para lugares donde disponer de electricidad fiable ya no puede darse por sentado.

Con 16 kWh de almacenamiento, hasta 8 kW por unidad, integración con generadores, respuesta rápida ante cortes y una arquitectura ampliable hasta tres armarios, SolaX AEGIS lleva la filosofía all-in-one al mercado off-grid.

Menos componentes. Menos complejidad. Más control sobre la energía.

SolaX ORI: el BESS que convierte el almacenamiento en infraestructura crítica para los data centers

No se trata solo de tener baterías. Se trata de mantener el centro de datos operativo cuando la red deja de estar disponible.

El crecimiento de la inteligencia artificial está obligando a replantear la arquitectura eléctrica de los centros de datos.

Los nuevos campus necesitan más potencia, conexiones más rápidas y una resiliencia que ya no puede depender exclusivamente de la combinación tradicional de UPS y generadores.

En este escenario, SolaX ORI aporta algo especialmente valioso: una plataforma de almacenamiento de gran escala capaz de combinar potencia, autonomía, funcionamiento en isla y soporte activo a la red interna del data center.

Una configuración ORI puede integrar:

2,5 MW de potencia por bloque

🔋 5,015 MWh de capacidad

🔌 Arquitectura de 1.500 VDC

🌡️ Refrigeración líquida

🧩 Diseño modular y contenerizado

⚙️ Grid forming

🔄 Black start

🛡️ Reserva garantizada para contingencias

Una configuración de aproximadamente 7,5 MW y 15 MWh ofrecería alrededor de dos horas de almacenamiento a potencia nominal.

Mucho más que un sistema para reducir la factura eléctrica

En una instalación industrial convencional, un BESS suele justificarse mediante arbitraje energético, autoconsumo o reducción de picos.

En un data center, el valor principal es diferente.

La batería pasa a formar parte de la arquitectura de continuidad eléctrica.

SolaX ORI puede utilizarse para:

• Sostener la carga durante una pérdida de red.

• Reducir la dependencia inmediata de los generadores.

• Suavizar las rampas de potencia provocadas por las cargas de IA.

• Limitar la potencia máxima solicitada en la acometida.

• Facilitar conexiones flexibles en redes congestionadas.

• Mantener servicios auxiliares y sistemas de refrigeración.

• Operar el campus como una microred energética.

La diferencia no consiste únicamente en almacenar energía, sino en mantener una red eléctrica interna estable cuando desaparece la referencia de la red pública.

Grid forming: la batería deja de seguir la red y pasa a crearla

La mayoría de los inversores convencionales funcionan en modo grid following: necesitan una red externa que proporcione una referencia de tensión y frecuencia.

En un data center aislado, eso no es suficiente.

SolaX ORI dispone de capacidad grid-forming, permitiendo que el PCS establezca y mantenga la tensión y la frecuencia de la microred.

Esto significa que el BESS puede actuar como una fuente eléctrica activa:

La batería no se limita a inyectar potencia en una red existente. Puede formar y estabilizar la red interna del data center.

Esta capacidad permite coordinar:

BESS → UPS → cargas IT → refrigeración → generadores → renovables

También facilita una respuesta rápida ante variaciones de frecuencia, tensión o potencia, sin depender exclusivamente de la inercia y el tiempo de reacción de los generadores.

Black start: recuperar el sistema sin depender de la red pública

SolaX ORI dispone además de black start.

Esto permite arrancar desde una condición desenergizada y comenzar a reconstruir la red interna sin necesitar inicialmente tensión de la compañía eléctrica.

Una posible secuencia sería:

  1. El BESS energiza las barras y los servicios auxiliares esenciales.

  2. Se recuperan progresivamente los controles, la refrigeración y las cargas críticas.

  3. Arrancan y se sincronizan los generadores.

  4. La carga se incrementa de forma escalonada.

  5. La instalación se resincroniza con la red pública cuando vuelve a estar disponible.

En un campus crítico, esta capacidad aporta una diferencia fundamental respecto a un BESS que únicamente puede operar conectado a una red ya establecida.

Reserva garantizada para contingencias

Uno de los principales riesgos de utilizar una batería para optimización energética es llegar a una pérdida de red con un estado de carga insuficiente.

Por eso, la arquitectura de ORI para data centers puede mantener una reserva garantizada para contingencias.

El EMS conserva permanentemente un nivel mínimo de energía disponible para backup, evitando que el peak shaving, el arbitraje o los servicios de red consuman la capacidad necesaria para preservar la continuidad del centro de datos.

La estrategia puede establecer diferentes niveles de reserva:

• Reserva para pérdida de red.

• Reserva para el arranque y estabilización de los generadores.

• Reserva para preservar las cargas IT prioritarias.

• Reserva adicional ante previsiones de riesgo en la red.

• Margen asociado a degradación, temperatura y disponibilidad de equipos.

De esta forma, el BESS puede generar valor económico diariamente sin comprometer su función crítica.

La batería solo utiliza para optimización la energía disponible por encima de la reserva exigida para contingencias.

Dos horas cambian completamente la conversación

Algunos sistemas de alta potencia para data centers están diseñados principalmente para cubrir eventos de pocos minutos.

SolaX ORI sigue una filosofía diferente.

Un bloque de 2,5 MW y 5,015 MWh proporciona aproximadamente dos horas de funcionamiento a potencia nominal.

Esa autonomía permite ir mucho más allá de cubrir el intervalo de arranque de los generadores.

Puede utilizarse para:

✅ Superar perturbaciones prolongadas de red.

✅ Evitar el arranque de generadores ante interrupciones breves.

✅ Soportar conexiones eléctricas con capacidad limitada.

✅ Desplazar consumo durante periodos punta.

✅ Reducir las horas de funcionamiento de los grupos electrógenos.

✅ Mantener una parte prioritaria del campus durante una contingencia.

✅ Participar en mercados eléctricos sin utilizar la reserva crítica.

Para muchos data centers, esta combinación de potencia y duración aporta más valor que una batería diseñada únicamente para transitorios.

Una respuesta directa al crecimiento de la IA

Las cargas de inteligencia artificial pueden producir rampas de potencia mucho más rápidas y pronunciadas que las cargas IT tradicionales.

Esto somete a una mayor presión a:

• La acometida eléctrica.

• Los transformadores.

• Los sistemas UPS.

• Los generadores.

• La red interna del campus.

• Los sistemas de refrigeración.

ORI puede actuar como amortiguador energético.

Cuando la carga IT aumenta rápidamente, el BESS aporta parte de la potencia. Cuando disminuye, el sistema recupera progresivamente el estado de carga.

El resultado es una demanda más estable vista desde la red y una menor exposición a picos bruscos de potencia.

Modularidad para crecer al ritmo del campus

Los data centers no suelen alcanzar su potencia final desde el primer día.

Un campus puede comenzar con 5 MW, crecer hasta 20 MW y ampliar posteriormente nuevos edificios o módulos IT.

SolaX ORI permite añadir bloques de almacenamiento conforme aumenta la carga.

Esto resulta especialmente interesante para:

• Campus construidos por fases.

• Ampliaciones brownfield.

• Ubicaciones con potencia de red restringida.

• Data centers modulares.

• Proyectos que necesitan adelantar la puesta en servicio de capacidad IT.

El BESS puede convertirse así en una herramienta para desacoplar parcialmente el crecimiento del data center del ritmo de ampliación de la red eléctrica.

Seguridad y disponibilidad: requisitos imprescindibles

En un data center no basta con disponer de capacidad energética.

El sistema debe ser seguro, mantenible y tolerante a fallos.

ORI incorpora una arquitectura basada en baterías LFP, refrigeración líquida, monitorización multinivel, compartimentación y sistemas integrados de protección frente a incendios.

Su diseño modular permite aislar equipos o clústeres afectados sin perder necesariamente toda la capacidad del sistema.

Esto es especialmente importante en infraestructuras donde una única avería no debería provocar la pérdida completa del almacenamiento.

ORI no sustituye automáticamente al UPS

Es importante mantener una distinción técnica.

El UPS sigue siendo responsable de proteger la carga IT frente a interrupciones y perturbaciones extremadamente rápidas, especialmente cuando se exige transferencia sin corte.

ORI opera en una capa complementaria.

Aporta:

• Energía.

• Autonomía.

• Estabilidad de microred.

• Grid forming.

• Black start.

• Soporte durante contingencias prolongadas.

• Coordinación con generadores y red.

Una arquitectura sólida podría integrar:

Red → UPS → cargas IT

complementada por:

ORI → barras críticas → refrigeración → UPS → generadores

El resultado no es simplemente una batería conectada al data center, sino una infraestructura energética coordinada en la que cada activo cumple una función específica.

La ventaja de SolaX ORI

La propuesta de valor de ORI para centros de datos puede resumirse en cinco elementos:

Potencia, mediante bloques escalables de varios megavatios.

Autonomía, con configuraciones de varias horas.

Grid forming, para formar y estabilizar la microred interna.

Black start, para recuperar la instalación desde una condición desenergizada.

Reserva garantizada, para que la optimización económica nunca comprometa la contingencia.

Conclusión

Los data centers de IA no necesitan únicamente más generación.

Necesitan una infraestructura capaz de decidir, en cada momento, si la prioridad es reducir picos, sostener la red, proteger las cargas críticas, arrancar la microred o conservar capacidad para una contingencia.

SolaX ORI reúne las características necesarias para desempeñar ese papel:

Un BESS de gran escala que no solo almacena energía, sino que aporta potencia, forma red, permite black start y conserva una reserva específica para contingencias.

En los centros de datos del futuro, la batería dejará de ser un activo auxiliar.

Será una pieza central de la infraestructura crítica.

España demuestra el futuro de las redes: más renovables sin construir nuevas líneas gracias al almacenamiento

La transición energética está entrando en una nueva fase.

Ya no se trata únicamente de instalar más potencia renovable, sino de aprovechar mucho mejor la infraestructura eléctrica existente.

La prueba llega desde Las Lomillas, en Cuenca, donde EDP ha puesto en operación un sistema híbrido que combina:

🌬️ 49,5 MW eólicos

☀️ 36 MW fotovoltaicos

🔋 36 MW / 72 MWh de almacenamiento BESS

Un único punto de conexión a la red

El dato más importante no es únicamente la capacidad de la batería.

Lo realmente relevante es la arquitectura del proyecto: tres tecnologías energéticas coordinadas detrás de una misma conexión eléctrica.


La conexión eléctrica se convierte en el activo más valioso

Durante años, el desarrollo renovable se ha centrado en construir nuevas plantas y conseguir nuevos puntos de evacuación.

Pero el problema está cambiando.

En muchas regiones, la principal limitación ya no es la disponibilidad de sol, viento o suelo.

La limitación es la capacidad de la red eléctrica.

Los puntos de conexión son cada vez más escasos, los procesos administrativos son largos y la construcción de nuevas infraestructuras puede tardar años.

Por eso, el verdadero reto consiste en conseguir que una misma conexión transporte más energía útil durante más horas.

Y ahí es donde entra el almacenamiento.


Eólica, solar y batería: tres perfiles que se complementan

La generación eólica y la fotovoltaica no producen de la misma forma.

La energía solar se concentra principalmente en las horas centrales del día, mientras que la eólica puede producir durante la noche o en periodos con menor irradiación.

El BESS añade una tercera capa de flexibilidad.

La batería puede almacenar energía cuando la producción renovable supera la capacidad de exportación o cuando los precios eléctricos son bajos, y entregarla posteriormente cuando la red dispone de capacidad o cuando la energía tiene un mayor valor.

Esto permite:

✅ Reducir vertidos de energía renovable.

✅ Aprovechar mejor el punto de conexión existente.

✅ Desplazar energía hacia las horas de mayor demanda.

✅ Mejorar el perfil de entrega de la planta.

✅ Aumentar la flexibilidad operativa del sistema.

El resultado es una instalación renovable más gestionable y con una utilización más eficiente de la infraestructura eléctrica.


El verdadero cerebro del sistema es el EMS

Una planta híbrida de este tipo no funciona simplemente conectando una batería junto a una instalación solar y un parque eólico.

Es necesario un Energy Management System (EMS) capaz de coordinar en tiempo real:

  • La producción fotovoltaica.

  • La generación eólica.

  • El estado de carga de la batería.

  • La potencia máxima del punto de conexión.

  • Las previsiones meteorológicas.

  • Los precios del mercado eléctrico.

  • Las consignas del operador de red.

  • La disponibilidad y degradación de los activos.

El EMS decide cuándo cargar, cuándo descargar y cómo repartir la capacidad disponible entre las distintas tecnologías.

El almacenamiento deja así de ser un equipo aislado para convertirse en una parte activa de la operación energética.


Más potencia instalada no significa más potencia exportada

Uno de los aspectos más interesantes de estos proyectos es que la potencia total instalada puede ser superior a la potencia que se exporta simultáneamente a la red.

Esto es posible porque:

  • La eólica y la solar no alcanzan siempre su máxima producción al mismo tiempo.

  • La batería puede absorber parte de los excedentes.

  • El EMS limita la exportación para respetar la capacidad del punto de conexión.

La clave no está en aumentar indiscriminadamente la potencia entregada a la red.

La clave está en optimizar el uso de la conexión disponible.

En un sistema eléctrico congestionado, esta capacidad de control puede ser tan valiosa como la propia generación.


¿Por qué este proyecto es importante para España?

España dispone de miles de megavatios renovables instalados y de numerosos proyectos que esperan capacidad de conexión.

Al mismo tiempo, aumentan los periodos con precios muy bajos o negativos, los vertidos de generación renovable y las restricciones técnicas del sistema.

El almacenamiento puede ayudar a resolver parte de estos problemas.

No sustituye completamente a las nuevas redes, pero permite utilizar mejor las que ya existen.

Esto puede:

✅ Acelerar la integración de nueva potencia renovable.

✅ Reducir la necesidad de limitar generación.

✅ Suavizar rampas de producción.

✅ Aportar servicios de ajuste y estabilidad.

✅ Mejorar la rentabilidad de plantas existentes.

✅ Reducir la exposición a precios negativos.

El BESS pasa así de ser un complemento opcional a convertirse en una infraestructura estratégica.


Una oportunidad directa para SolaX Power

Esta tendencia abre oportunidades tanto en proyectos utility-scale como en instalaciones comerciales e industriales.

El mercado ya no demanda únicamente baterías.

Demanda soluciones capaces de integrar:

  • BESS.

  • PCS.

  • Inversores.

  • EMS.

  • Generación renovable.

  • Control del punto de conexión.

  • Predicción energética.

  • Optimización económica.

  • Servicios de red.

Para SolaX Power, la oportunidad consiste en ofrecer una solución completa que combine hardware, software, control y servicio.

La diferenciación no estará únicamente en el precio por kWh instalado.

Estará en la capacidad de garantizar que todos los activos trabajan de forma coordinada, segura y rentable.


Conclusión

El proyecto de Las Lomillas demuestra que el almacenamiento ya no es únicamente una herramienta para guardar electricidad.

Es el elemento que permite combinar distintas tecnologías, reducir vertidos y maximizar el valor de una conexión eléctrica existente.

En un escenario donde la red es cada vez más limitada y valiosa, la batería se convierte en una pieza central del sistema.

Porque el futuro de la energía no consistirá únicamente en producir más electricidad renovable.

Consistirá en almacenarla, controlarla y entregarla exactamente cuando más valor aporta.

31 jul 2026

De 50 MW de red a un campus energético de 600 MW: el BESS cambia las reglas

EDP y Solaria muestran dos modelos distintos, pero complementarios: aprovechar al máximo las conexiones existentes y llevar la generación directamente hasta los grandes consumidores digitales.

Durante años, el almacenamiento se presentó como una tecnología destinada a guardar los excedentes solares del mediodía y devolverlos a la red por la noche.

Esa explicación ya se ha quedado pequeña.

Los nuevos proyectos de EDP en Cuenca y Solaria en Italia demuestran que el BESS está evolucionando hacia algo mucho más estratégico: una infraestructura capaz de multiplicar el valor de una conexión eléctrica, coordinar diferentes tecnologías y facilitar la llegada de enormes consumidores como los centros de datos.

122 MW detrás de una conexión de aproximadamente 50 MW

EDP ha comenzado las pruebas del sistema de baterías de Las Lomillas, en Cuenca, considerado por la compañía como el primer proyecto renovable con triple hibridación de la Península Ibérica.

La instalación integra:

  • 49,5 MW de energía eólica

  • 36 MW de energía solar

  • 36 MW / 72 MWh de almacenamiento BESS

En total, el emplazamiento reúne 122 MW de activos energéticos, aunque su capacidad de evacuación a la red es de aproximadamente 50 MW.

La clave no está en sumar potencia sin control, sino en coordinarla.

Un sistema de gestión energética decide cuándo resulta más eficiente inyectar directamente la producción eólica y solar, almacenarla en las baterías o incluso cargar el BESS desde la red para descargar posteriormente.

El almacenamiento convierte así una conexión limitada en una infraestructura mucho más productiva.

En lugar de construir una nueva línea de evacuación para cada tecnología, el sistema utiliza mejor la infraestructura existente y adapta su entrega a las necesidades del mercado y de la red.

El BESS como multiplicador de la conexión

Las Lomillas representa un cambio importante en el diseño de los proyectos renovables.

La pregunta ya no es únicamente:

¿Cuántos megavatios podemos instalar?

La pregunta correcta empieza a ser:

¿Cuánto valor podemos extraer de cada megavatio de conexión disponible?

El BESS permite desacoplar parcialmente la generación renovable de la capacidad instantánea de evacuación. Cuando la producción conjunta supera lo que puede aceptar la conexión, parte de la energía puede almacenarse y entregarse posteriormente.

Esto no elimina todas las restricciones de red, pero sí permite gestionarlas de una manera mucho más inteligente.

El proyecto ha recibido hasta 6,2 millones de euros del programa de apoyo del IDAE para almacenamiento innovador hibridado con generación renovable.

Solaria da el siguiente paso: unir energía, almacenamiento y centros de datos

El segundo modelo aparece en Spinazzola, Italia.

Solaria ha obtenido la autorización ambiental para una gran planta de 600 MW solares, que prevé combinar con 325 MW adicionales de almacenamiento BESS y un centro de datos de 400 MW.

La compañía no ha publicado en este anuncio la capacidad energética del BESS en MWh. Por tanto, no es posible conocer todavía su duración ni determinar cuánto tiempo podría sostener una determinada potencia.

También debe señalarse que no estamos ante una instalación ya operativa: Solaria ha alcanzado un hito ambiental relevante, pero el proyecto todavía deberá completar otras fases de desarrollo, financiación, construcción y conexión.

Aun así, su planteamiento es especialmente significativo.

En lugar de generar electricidad en un punto y buscar posteriormente quién la consume, Spinazzola propone reunir en un mismo ecosistema:

generación renovable + almacenamiento + demanda digital de gran escala.

Dos soluciones para el mismo problema

EDP y Solaria están atacando dos caras del mismo desafío.

EDP optimiza una conexión existente.

La batería coordina la generación eólica y solar para aprovechar mejor una infraestructura de evacuación limitada.

Solaria acerca el consumidor a la generación.

El centro de datos actúa como una gran demanda ancla alrededor de la cual pueden desarrollarse la planta solar, el almacenamiento y la infraestructura eléctrica.

No son proyectos equivalentes, pero comparten una misma conclusión: la transición energética ya no puede diseñarse separando generación, almacenamiento, red y consumo.

Todo debe funcionar como un único sistema.

Del centro de datos pasivo al centro de datos energético

Un centro de datos de 400 MW representa una demanda eléctrica extraordinaria.

Pero, si se diseña correctamente, también puede aportar previsibilidad de consumo, contratación energética a largo plazo y cierto grado de flexibilidad operativa.

El BESS puede situarse entre la generación, la red y el centro de datos para realizar funciones como:

  • desplazamiento temporal de energía;

  • limitación de picos;

  • soporte ante perturbaciones;

  • optimización del punto de conexión;

  • participación en servicios de red;

  • coordinación con generación renovable.

Esto no significa que la batería pueda sustituir por sí sola a toda la infraestructura de respaldo de un centro de datos. La capacidad real dependerá de su duración, arquitectura eléctrica, estrategia de redundancia y requisitos de disponibilidad.

Pero sí puede transformar un activo tradicionalmente pasivo en una infraestructura energética mucho más flexible.

La verdadera revolución del almacenamiento

Las Lomillas demuestra que una conexión de aproximadamente 50 MW puede soportar un ecosistema con 122 MW de activos coordinados.

Spinazzola plantea que una planta solar de 600 MW puede convertirse en la base energética de un centro de datos de 400 MW, acompañada por un BESS de 325 MW.

El mensaje es claro:

El BESS ya no es un accesorio añadido al final de un proyecto renovable. Está empezando a definir cómo se dimensionan la generación, la conexión y el propio consumidor.

Para fabricantes e integradores como SolaX Power, la oportunidad no se limita al suministro de baterías.

El verdadero valor estará en combinar inversores, almacenamiento y sistemas inteligentes de gestión energética capaces de decidir cuándo producir, cargar, descargar, consumir o prestar flexibilidad.

Porque el futuro eléctrico no consistirá simplemente en instalar más megavatios.

Consistirá en conseguir que todos esos megavatios trabajen juntos.

Julio dispara el precio eléctrico y confirma la nueva regla del mercado: la energía vale según la hora

El mercado eléctrico español cerró julio con un precio medio de 104,75 €/MWh, un 50,52% más que en junio y casi un 50% por encima de julio de 2025. Al incorporar provisionalmente los costes del sistema, el precio final alcanzó los 122,82 €/MWh.

Pero el dato verdaderamente relevante no es el precio medio.

Es la enorme diferencia entre unas horas y otras.

El 28 de julio, el mercado pasó de un mínimo de 1,08 €/MWh durante las horas solares a un máximo de 234,46 €/MWh. Un diferencial intradiario superior a 233 €/MWh dentro del mismo día.

La fotovoltaica reduce precios, pero no elimina la dependencia del gas

La generación fotovoltaica aumentó un 22,5% y se convirtió en la primera tecnología del mix eléctrico español, con una participación del 28,4%.

Sin embargo, las altas temperaturas elevaron la demanda un 14,5%, con incrementos superiores al 20% durante algunas horas centrales del día. Cuando cayó la producción solar, el consumo siguió siendo elevado y los ciclos combinados tuvieron que aumentar su producción un 27%, hasta aportar el 20% del mix.

El resultado es una situación cada vez más habitual:

  • abundante generación renovable durante las horas solares;

  • precios muy bajos en determinados periodos;

  • demanda elevada al atardecer;

  • entrada de generación de gas;

  • fuertes picos de precio durante la tarde y la noche.

La fotovoltaica produce energía barata, pero el sistema sigue necesitando capacidad para trasladarla en el tiempo.

El almacenamiento convierte energía barata en energía útil

Aquí es donde los sistemas de almacenamiento con baterías —BESS— dejan de ser un complemento y se convierten en una infraestructura estratégica.

Un BESS puede cargar durante las horas de elevada producción renovable y descargar cuando cae la generación solar y aumenta el precio del mercado.

Tomando únicamente como referencia los precios extremos del 28 de julio, un sistema que cargara 1 MWh a 1,08 €/MWh y descargara posteriormente con una eficiencia global del 90% obtendría un margen energético teórico cercano a 210 €/MWh, antes de considerar degradación, peajes, costes operativos y restricciones de mercado.

No significa que ese margen pueda repetirse todos los días. Pero demuestra el valor económico que empieza a existir entre almacenar energía y consumirla inmediatamente.

El precio medio mensual ya no explica el coste energético de una empresa

Dos industrias con el mismo consumo mensual pueden tener costes completamente diferentes dependiendo de la hora en la que consuman.

Una empresa concentrada en las horas solares puede beneficiarse de precios bajos. Otra con cargas elevadas durante la tarde, la noche o los periodos de máxima demanda puede quedar expuesta a los precios más altos del mercado.

Por eso, dimensionar un BESS únicamente a partir del consumo anual es un error.

El análisis debe incorporar:

  • curva horaria de consumo;

  • potencia máxima demandada;

  • contrato de suministro;

  • producción fotovoltaica disponible;

  • duración y potencia del BESS;

  • eficiencia y degradación;

  • previsión de precios;

  • participación potencial en servicios de flexibilidad.

 
Mucho más que arbitraje energético

El caso de negocio de una batería no debe depender exclusivamente de comprar barato y vender caro.

Un BESS correctamente diseñado puede combinar varias fuentes de valor:

Arbitraje energético: desplazar energía desde las horas baratas hacia las caras.

Peak shaving: reducir los máximos de potencia y evitar ampliaciones de capacidad.

Maximización del autoconsumo: almacenar excedentes solares que de otro modo serían exportados a bajo precio o desperdiciados.

Resiliencia: mantener cargas críticas durante fallos o restricciones de red.

Servicios al sistema: aportar regulación de frecuencia, control de potencia, reservas o flexibilidad, cuando la regulación y el mercado lo permitan.

La combinación de estas funciones es lo que puede convertir una batería en un activo rentable durante toda su vida útil.

Una advertencia necesaria

Un diferencial puntual de 233 €/MWh no justifica por sí solo una inversión en almacenamiento.

El caso de negocio debe analizar cuántas veces se producen esos diferenciales, cuánto duran, qué potencia puede capturarse y qué impacto tienen la eficiencia, la degradación y los costes de operación.

La batería no crea valor por estar instalada.

Crea valor cuando un sistema inteligente decide cuándo cargar, cuándo descargar y qué servicio priorizar en cada momento.

De producir más energía a gestionar mejor la energía

Julio muestra con claridad la nueva realidad del sistema eléctrico español.

La cuestión ya no es únicamente cuántos megavatios renovables instalamos.

La cuestión es cuántos megavatios podemos almacenar, desplazar y controlar.

La transición energética está pasando de valorar únicamente el MWh generado a valorar el MW flexible disponible en el momento adecuado.

Y en un mercado capaz de pasar de 1 a 234 €/MWh en pocas horas, esa flexibilidad ya no es opcional.

Es una ventaja competitiva.

Fuente: Energías Renovables, a partir del análisis de Grupo ASE y datos atribuidos a OMIE y Red Eléctrica de España. Las cifras de costes del sistema correspondientes a julio son provisionales.