Fuente principal: OMIE — 3 de septiembre de 2026
Durante años hemos repetido que el crecimiento de la solar y la eólica no solo cambia cómo producimos electricidad. También modifica radicalmente cuándo tiene valor esa electricidad.
Ahora OMIE acaba de dar un paso interesante: desde mediados de agosto publica un índice diario del spread de precios del mercado diario para España y Portugal. El indicador calcula la diferencia entre los periodos cuarto-horarios más caros y los más baratos del día para ventanas equivalentes a 1, 2 y 4 horas. Omie
Y OMIE explica explícitamente para qué sirve: proporcionar una referencia sencilla para evaluar el potencial de arbitraje temporal del mercado. Omie
Ese concepto es precisamente uno de los pilares económicos del almacenamiento.
De producir energía a desplazarla en el tiempo
En un sistema dominado progresivamente por generación renovable, el problema ya no es simplemente cuánta energía podemos generar.
Cada vez importa más:
cuándo está disponible y cuándo la necesita el sistema.
La expansión fotovoltaica puede comprimir fuertemente los precios durante determinadas horas y, unas horas después, el descenso de producción solar combinado con una demanda elevada puede provocar aumentos significativos.
Ese diferencial es el spread.
Y para una batería es una oportunidad evidente:
cargar cuando la energía tiene menor valor → almacenar → descargar cuando tiene mayor valor.
OMIE está empezando a medir públicamente precisamente esa diferencia.
1 h, 2 h y 4 h: una métrica especialmente interesante para BESS
El nuevo indicador calcula spreads para 4, 8 y 16 periodos cuarto-horarios, equivalentes respectivamente a 1, 2 y 4 horas. Omie
La coincidencia con las duraciones habituales de los sistemas BESS resulta especialmente útil.
Una batería de 2 horas puede observar el spread de 2 horas como primera aproximación del valor disponible en el mercado diario. Una batería de 4 horas puede hacer algo similar con la ventana de 4 horas.
Pero OMIE introduce además una distinción muy importante.
El índice puede calcularse mediante:
periodos consecutivos, donde las horas caras y baratas deben formar bloques continuos, o periodos no consecutivos, seleccionando los mejores cuartos de hora independientemente de cuándo ocurran. Omie
Para valorar una batería real, el indicador consecutivo puede resultar especialmente interesante porque se aproxima mejor a ciclos físicos continuos de carga y descarga.
Pero cuidado: spread no significa beneficio
Aquí conviene no confundir dos cosas.
OMIE no ha creado un índice de rentabilidad BESS.
Ha creado un indicador de oportunidad de arbitraje.
La rentabilidad real de una batería dependerá también de la eficiencia round-trip, degradación, profundidad de descarga, número de ciclos, restricciones de SOC, disponibilidad, costes financieros, operación y participación en otros mercados.
Por tanto:
Spread bruto ≠ beneficio neto del BESS.
Pero sí nos dice algo fundamental: cuánto valor económico existe potencialmente en desplazar energía dentro del día.
Y el mercado diario es solo una parte
Además, reducir el business case de una batería al arbitraje day-ahead sería quedarse corto.
Un BESS puede combinar ingresos procedentes de diferentes fuentes:
- arbitraje en mercado diario e intradiario;
- servicios de ajuste y balance;
- gestión de congestiones;
- capacidad y flexibilidad;
- peak shaving;
- optimización del autoconsumo;
- respaldo y resiliencia;
- servicios detrás del contador para industria y centros de datos.
La verdadera evolución del almacenamiento estará probablemente en el revenue stacking: utilizar el mismo activo para capturar diferentes fuentes de valor según las condiciones del sistema.
La señal importante
Lo verdaderamente significativo de este anuncio quizá no sea el índice en sí.
Es que el propio operador del mercado considera suficientemente relevante el fenómeno como para crear una métrica específica y publicarla diariamente.
OMIE señala además que esta información cobra especial relevancia ante la creciente penetración renovable y el mayor protagonismo de recursos de flexibilidad como almacenamiento energético y gestión de demanda. Omie
La transición energética está entrando en una nueva fase.
Primero necesitábamos instalar renovables.
Ahora necesitamos flexibilidad para integrarlas.
Y ahí el almacenamiento deja de ser simplemente un complemento tecnológico para convertirse en una infraestructura económica del sistema eléctrico.
Una paradoja interesante
Cuanto mayores sean inicialmente los desequilibrios temporales entre generación y consumo, mayor puede ser el spread y, por tanto, mayor el incentivo económico para instalar almacenamiento.
Pero a medida que aumenta el número de baterías, esas mismas baterías comprarán durante las horas baratas y venderán durante las caras.
Es decir:
el BESS monetiza el spread, pero al mismo tiempo contribuye a reducirlo.
Ese es precisamente el mecanismo mediante el cual el mercado puede empezar a financiar parte de la flexibilidad que necesita el sistema eléctrico.
Conclusión
El nuevo índice de OMIE no demuestra por sí solo que todos los proyectos BESS sean rentables.
Pero proporciona algo cada vez más importante: una señal pública, transparente y cuantificable del valor temporal de la electricidad.
Y para un sector que vive precisamente de trasladar energía en el tiempo, esa señal merece mucha atención.
Fuente: OMIE, “OMIE lanza un índice diario de spreads de precios para el mercado ibérico”, 3 de septiembre de 2026. Omie

