3 oct 2026

España ya tiene 33 GW de baterías con acceso a red. Ahora empieza la carrera de verdad

España acumula ya alrededor de 33 GW de proyectos de baterías con acceso a la red eléctrica. Pero solo una fracción mínima está realmente conectada. El almacenamiento ha dejado de ser una promesa tecnológica: el reto ahora es convertir permisos en activos capaces de generar valor para la red, las renovables y la nueva demanda industrial.

Los números empiezan a ser espectaculares.

Los proyectos de almacenamiento mediante baterías que cuentan con acceso a la red en España alcanzan ya unos 33 GW, según publica El Español-Invertia. La cifra supera incluso la potencia eólica instalada en el país.

Pero hay otro dato mucho más importante.

A finales de agosto apenas 260 MW de baterías estaban conectados, frente a decenas de gigavatios en distintas fases de desarrollo.

Y precisamente ahí está la verdadera historia.

33 GW de permisos no son 33 GW de baterías

El mercado español de almacenamiento está entrando en una nueva fase.

Durante los últimos años, gran parte de la carrera consistía en conseguir terrenos, puntos de conexión y permisos. Ahora comienza una selección mucho más exigente:

¿qué proyectos podrán realmente construirse y operar de forma rentable?

Tener acceso a red no garantiza financiación, equipos, autorización ambiental, infraestructura de conexión ni un modelo de ingresos suficientemente robusto.

La carrera deja de ser simplemente por conseguir megavatios.

Empieza la carrera por conseguir megavatios bancables.

Y el valor del BESS también está cambiando

El almacenamiento se asociaba tradicionalmente a una combinación relativamente sencilla:

comprar electricidad barata → almacenarla → venderla cuando vale más.

Ese modelo sigue existiendo, pero se está quedando pequeño.

Un BESS moderno puede combinar varias funciones:

**Energy arbitrage

  • ancillary services

  • balancing

  • renewable firming

  • congestion management

  • demand flexibility

  • grid support.**

Es decir: la batería empieza a ser una infraestructura energética multifunción.

Red Eléctrica lo expresa de forma bastante clara: considera el almacenamiento como una demanda flexible para el sistema eléctrico y señala su importancia para proporcionar flexibilidad, seguridad y una mayor integración de generación renovable.

Y aparece un nuevo cliente enorme: los centros de datos

Aquí la historia se vuelve todavía más interesante.

España está preparando una regulación específica para los grandes centros de datos. La propuesta establece que las instalaciones afectadas deberán respaldar al menos el 80% de su consumo con nueva generación renovable y demostrar esa cobertura hora a hora, mientras la penetración renovable nacional permanezca por debajo del umbral establecido.

La norma propuesta no dice simplemente que todos los centros de datos tengan que instalar una batería.

Pero introduce algo probablemente más importante:

correlación horaria.

Un PPA solar puede garantizar energía renovable anual.

No puede hacer que el sol produzca a las diez de la noche.

Ese problema transforma completamente el valor del almacenamiento.

Solar + wind + BESS deja de ser simplemente una forma de optimizar el coste de electricidad.

Puede convertirse en una arquitectura para proporcionar renewable energy when the load actually needs it.

Y hablamos de una nueva demanda eléctrica gigantesca.

Red Eléctrica acaba de publicar que los centros de procesamiento de datos ya representan el 34% de la capacidad de acceso otorgada a nueva demanda en la red de transporte.

La convergencia empieza a ser evidente:

AI → Data Centers → Electricity Demand → Renewables → Flexibility → BESS.

La próxima batalla no será por instalar más renovables

España ya dispone de uno de los mayores recursos solares de Europa y continúa aumentando rápidamente su generación fotovoltaica.

En septiembre, la fotovoltaica volvió a liderar el mix eléctrico español con un 26,3% de la generación, mientras las renovables alcanzaron aproximadamente la mitad de la producción eléctrica.

El siguiente problema es diferente:

cómo utilizar esa energía cuando realmente se necesita.

Y ahí el almacenamiento cambia las reglas del juego.

No sustituye a la red.

No sustituye a las renovables.

Las hace más útiles.

De 33 GW administrativos a gigavatios reales

Los 33 GW actuales demuestran que el capital y los desarrolladores ya han identificado la oportunidad.

Pero también anticipan una fuerte selección de proyectos.

Los ganadores probablemente no serán simplemente quienes tengan una batería y un punto de conexión.

Serán quienes puedan combinar:

hardware competitivo + EMS inteligente + revenue stacking + integración renovable + servicios de red + clientes industriales de largo plazo.

Ahí está la verdadera oportunidad.

Porque España no necesita simplemente más baterías.

Necesita almacenamiento capaz de convertir una generación renovable cada vez mayor en electricidad gestionable, flexible y disponible cuando la economía realmente la necesita.

Y si la electrificación industrial, la inteligencia artificial y los centros de datos continúan creciendo al ritmo actual, esos 260 MW conectados frente a 33 GW con acceso pueden terminar siendo vistos no como una burbuja de proyectos…

sino como el comienzo de una nueva infraestructura energética.

Fuente principal: El Español-Invertia, Laura Ojea, 2 de octubre de 2026.
Fuentes complementarias: Red Eléctrica de España y MITECO.