España acaba de ofrecernos una fotografía bastante clara de cómo será el sistema eléctrico del futuro si aumentamos renovables, electrificación y demanda sin desplegar suficiente capacidad flexible.
Este martes 6 de octubre, a las 19:43, Red Eléctrica activó el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD).
Primero fueron 832 MW.
A las 20:02 llegaron otros 943 MW.
En total:
1.775 MW de demanda industrial retirados del sistema.
Es exactamente toda la potencia actualmente adjudicada al SRAD para el segundo semestre de 2026.
Y no hablamos de un episodio aislado.
Es ya la décima activación del SRAD en 2026 y la octava durante los últimos tres meses.
¿Qué estaba ocurriendo?
La explicación proporcionada por fuentes de Red Eléctrica combina dos circunstancias:
baja producción renovable + elevada indisponibilidad térmica.
La fotovoltaica prácticamente había desaparecido al llegar la noche.
La eólica estaba produciendo menos de 3 GW.
Los ciclos combinados aportaban más de 13 GW, pero no existía suficiente capacidad adicional disponible.
El bombeo hidroeléctrico comenzó a turbinar intensamente.
Y España redujo considerablemente las exportaciones que mantenía con los países vecinos.
Cuando todas esas herramientas no fueron suficientes para mantener la reserva requerida, apareció la última gran herramienta flexible disponible:
la propia demanda.
La industria dejó de consumir.
Y aquí aparece la paradoja
Ese mismo día el mercado mayorista español alcanzaba un precio medio de:
201,99 €/MWh.
Máximo anual.
Pero resulta todavía más interesante mirar las horas.
A las 16:00:
147 €/MWh
A las 21:00:
281,31 €/MWh
La producción solar reduce el precio durante las horas centrales del día y, pocas horas después, la desaparición de esa producción contribuye a tensionar enormemente el sistema.
Y ahí está probablemente una de las preguntas energéticas más importantes de los próximos años:
¿Por qué seguimos pensando fundamentalmente en producir más energía cuando una parte creciente del problema consiste en poder trasladarla en el tiempo?
Ahí entra el almacenamiento
Imaginemos un sistema diferente.
Durante las horas solares:
Horas después:
Eso no significa que 1,775 GW de baterías hubieran evitado automáticamente la activación del SRAD.
Sería técnicamente incorrecto afirmarlo.
Importan la localización de las baterías, el estado de carga, la duración disponible, las restricciones de red y las necesidades concretas de reserva del sistema.
Pero sí significa algo importante:
un sistema con varios GW adicionales de almacenamiento tendría una herramienta flexible más antes de recurrir a reducir la producción industrial.
Y hay otro dato importante
Red Eléctrica solicitó 2.339 MW de capacidad SRAD para este semestre.
Solo consiguió adjudicar 1.775 MW.
Es decir:
76 % de la capacidad requerida.
Además, cada activación puede durar hasta dos horas.
La propia estructura del mecanismo nos está diciendo algo.
El sistema necesita disponer de potencia rápidamente movilizable durante periodos relativamente cortos.
Precisamente uno de los terrenos naturales del BESS.
No se trata de sustituir la respuesta de la demanda
La respuesta de la demanda es necesaria.
El bombeo es necesario.
Las interconexiones son necesarias.
Los ciclos continuarán siendo necesarios durante la transición.
Y las redes necesitan reforzarse.
El error sería convertir esta discusión en una elección entre unas tecnologías y otras.
Lo que necesitamos es un sistema con muchas más fuentes de flexibilidad compitiendo entre ellas.
Y ahí el almacenamiento electroquímico tiene una característica especialmente interesante:
puede reaccionar en milisegundos, absorber energía cuando sobra y devolverla cuando realmente tiene valor para el sistema.
De generar energía a gestionar energía
Durante décadas el sistema eléctrico se diseñó fundamentalmente alrededor de una pregunta:
¿Tenemos suficiente generación para cubrir la demanda?
La penetración renovable está cambiando esa pregunta.
Ahora debemos añadir otra:
¿tenemos suficiente energía disponible exactamente cuando la necesitamos?
Porque disponer de 1 MWh a las 14:00 no significa disponer de ese mismo MWh a las 21:00.
Y el mercado está comenzando a poner precio a esa diferencia.
Red Eléctrica cifra en 3.906 millones de euros los ingresos de las generadoras asociados a restricciones técnicas y regulación secundaria entre enero y septiembre de 2026.
La flexibilidad empieza a convertirse en uno de los productos más valiosos del sistema eléctrico.
La señal es cada vez más difícil de ignorar
Tenemos simultáneamente:
⚡ más renovables,
🏭 más electrificación industrial,
🚗 más movilidad eléctrica,
🏢 nuevos centros de datos,
🌡️ mayor demanda eléctrica,
y una generación cada vez más variable.
El desafío ya no consiste únicamente en instalar más MW de generación.
Consiste en conseguir que esos MW estén disponibles cuando realmente hacen falta.
Y cuando un país tiene que retirar 1.775 MW de industria mientras el precio de la electricidad alcanza 281 €/MWh unas horas después del periodo solar, la discusión sobre almacenamiento deja de ser una conversación sobre el futuro.
Es una conversación sobre lo que está ocurriendo hoy.
Fuente principal: El Periódico de la Energía, 6 de octubre de 2026. Datos complementarios: Red Eléctrica.

