1 oct 2026

Más redes, sí. Pero también más flexibilidad: el verdadero reto de los centros de datos


Las grandes eléctricas españolas han lanzado un mensaje claro: España necesita acelerar la inversión en redes eléctricas para poder absorber la enorme demanda asociada a los centros de datos.

Endesa, Iberdrola y EDP coinciden en que la falta de capacidad de red y, especialmente, los largos plazos administrativos pueden hacer que inversiones vinculadas a la inteligencia artificial y la digitalización terminen instalándose en otros países.

El diagnóstico es difícil de discutir.

Pero probablemente sea incompleto.

Porque ante el enorme crecimiento previsto de la demanda eléctrica, la respuesta no debería ser únicamente:

más demanda → más red.

Debería ser:

más demanda → más red + almacenamiento + flexibilidad + mejor utilización de la infraestructura existente.

6,3 GW que todavía no consumen electricidad

El debate llega precisamente cuando Red Eléctrica acaba de mostrar la magnitud del fenómeno.

Los centros de datos concentran aproximadamente 6,3 GW de capacidad de acceso concedida, alrededor del 34% de toda la nueva capacidad de demanda concedida en la red de transporte.

Pero existe una característica fundamental:

esa capacidad todavía no representa 6,3 GW de centros de datos funcionando.

Estamos ante una enorme cantidad de capacidad eléctrica reservada para proyectos que todavía deben construirse, conectarse y entrar progresivamente en operación.

Eso convierte la capacidad de red en un recurso estratégico.

El nuevo cuello de botella se llama “time-to-power”

Durante muchos años, el sector de los centros de datos compitió principalmente alrededor del time-to-market.

Quién podía diseñar y construir antes.

La llegada de la inteligencia artificial está introduciendo otra variable:

time-to-power.

Es decir:

¿cuándo puedo disponer realmente de los MW necesarios para operar mi infraestructura?

Y ahí empieza el problema.

Las eléctricas consideran imprescindible anticipar las inversiones en redes. Iberdrola ha advertido de que plazos administrativos que pueden alcanzar años son incompatibles con las decisiones de inversión industrial.

Una infraestructura digital puede construirse relativamente rápido.

Una nueva infraestructura eléctrica de transporte o distribución, no siempre.

Por eso disponer de suelo ya no es suficiente.

Incluso disponer de energía renovable barata puede no ser suficiente.

El verdadero factor limitante puede ser simplemente:

¿hay potencia disponible en ese nodo?

Construir más redes es imprescindible

España necesitará inevitablemente reforzar sus redes eléctricas.

La electrificación del transporte, la industria, los edificios, el hidrógeno, los centros de datos y otras nuevas cargas hacen prácticamente imposible afrontar las próximas décadas únicamente con la infraestructura existente.

Las grandes eléctricas tienen razón en reclamar planificación anticipada, digitalización de redes y mayor agilidad administrativa.

Pero existe otra pregunta que deberíamos plantearnos al mismo tiempo:

¿Estamos utilizando eficientemente cada MW de red que ya tenemos?

Aquí el almacenamiento empieza a adquirir una dimensión mucho mayor.

BESS no es solamente almacenamiento de energía

Tradicionalmente se ha explicado una batería de forma sencilla:

se carga cuando existe electricidad abundante o barata y se descarga cuando la energía es escasa o cara.

Es correcto.

Pero insuficiente.

En sistemas donde el recurso escaso empieza a ser la capacidad de conexión, un BESS también puede actuar sobre la potencia.

Puede ayudar a:

  • reducir picos de demanda;

  • limitar la potencia máxima importada desde la red;

  • absorber producción renovable en determinados periodos;

  • proporcionar respaldo durante restricciones;

  • desplazar consumo entre horas;

  • y mejorar el aprovechamiento efectivo de una conexión eléctrica.

Una batería, por tanto, no solo permite desplazar energía en el tiempo.

También permite gestionar potencia en el tiempo.

Y esa distinción puede convertirse en una de las claves del futuro desarrollo de los centros de datos.

Un centro de datos tampoco es necesariamente una carga rígida

Existe otra simplificación que merece revisarse.

Un centro de datos moderno no es simplemente una instalación que demanda continuamente una determinada cantidad de MW.

Contiene múltiples sistemas energéticos:

IT.
Refrigeración.
BESS.
UPS.
Generación de respaldo.
Generación renovable.
Sistemas térmicos.

Y cada vez existen mayores capacidades de control sobre algunos de ellos.

Eso significa que empieza a ser posible pensar en el centro de datos no únicamente como una carga, sino como un sistema energético gestionable.

La cuestión deja entonces de ser:

¿Cuántos MW necesita este centro de datos?

y empieza a ser:

¿Cuántos MW necesita realmente importar de la red en cada momento?

La diferencia puede ser enorme.

Más red y mejor utilización de la red

BESS no sustituirá las inversiones necesarias en redes.

Pretenderlo sería técnicamente incorrecto.

Pero construir exclusivamente más infraestructura eléctrica sin aprovechar la flexibilidad de las nuevas cargas tampoco parece la solución óptima.

El futuro probablemente estará en combinar ambas estrategias:

reforzar la red donde sea necesario y utilizar mucho mejor cada MW disponible.

Esto implica integrar almacenamiento, generación local, gestión térmica, renovables y cargas controlables dentro de una estrategia energética común.

España tiene una oportunidad excepcional

Las eléctricas españolas consideran los centros de datos una oportunidad industrial y tecnológica que puede atraer inversión y aumentar la electrificación del país. También advierten de que esas inversiones son móviles y pueden dirigirse hacia otros mercados si España no ofrece condiciones competitivas.

Ahí está probablemente el verdadero reto.

España dispone de abundantes recursos renovables.

Tiene capacidad tecnológica.

Tiene empresas energéticas capaces de realizar inversiones importantes.

Y tiene una posición geográfica atractiva para nueva infraestructura digital.

Pero nada de eso servirá si los nuevos proyectos necesitan esperar años para conseguir potencia.

Por eso el debate no debería reducirse a:

“Necesitamos más redes”.

La pregunta más interesante es otra:

¿Cómo conseguimos que cada MW de red permita desarrollar más actividad económica?

Y ahí, inevitablemente, el almacenamiento y la flexibilidad tendrán mucho que decir.

Porque en la próxima generación de infraestructuras digitales, disponer de energía será importante.

Pero disponer de potencia, exactamente cuando se necesita, puede ser todavía más importante.

Fuente principal: El Periódico de la Energía, 1 de octubre de 2026: declaraciones de Endesa, Iberdrola y EDP durante el VIII Congreso de Aelec.