La transición energética ha dejado de ser únicamente una respuesta a la crisis climática para convertirse en una oportunidad de restauración ecológica. Lejos de la creencia de que las infraestructuras renovables compiten con el entorno, la evidencia actual demuestra que, con una planificación adecuada, los parques fotovoltaicos pueden actuar como auténticos santuarios de biodiversidad.
El Respaldo de los Especialistas: UNEF en el Congreso de los Diputados
Para dar solvencia a este cambio de paradigma, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) organizó recientemente la IV Jornada de Sostenibilidad y Biodiversidad en un escenario de máxima relevancia: el Congreso de los Diputados. En este foro, científicos, administraciones públicas y especialistas del sector coincidieron en que la fotovoltaica no solo genera energía limpia, sino que mejora la calidad ecológica del territorio.
Los datos presentados por los expertos son contundentes. En España, un estudio realizado en la planta Campo Arañuelo III (Extremadura) detectó la presencia de más de 10 especies de mamíferos y hasta 64 especies de aves pequeñas, confirmando que estas instalaciones sirven como hábitats útiles para la fauna local. Este mensaje de "solución conjunta" entre energía y naturaleza es vital para el desarrollo del mundo rural.
¿Qué hace que una planta sea "amiga" de la biodiversidad?
El éxito de estos proyectos radica en la aplicación de la jerarquía de mitigación: evitar el daño, minimizar impactos, restaurar hábitats y, finalmente, crear resultados netos positivos para la naturaleza. Entre las mejores prácticas destacadas por los especialistas europeos se encuentran:
- Gestión del suelo y vegetación: Sustituir el uso de herbicidas y el mantenimiento mecánico agresivo por pastoreo extensivo (generalmente ovejas) y la plantación de praderas floridas autóctonas.
- Apoyo a los polinizadores: La creación de praderas seminaturales bajo los paneles mejora la diversidad de insectos y las funciones del suelo en comparación con la agricultura intensiva convencional.
- Corredores ecológicos: El diseño de vallados permeables y la creación de franjas de vegetación permiten que las especies se desplacen, reduciendo la fragmentación del hábitat.
- Refugios específicos: La instalación de montículos de piedras, cajas nido para aves y estructuras para insectos polinizadores convierte los parques en puntos calientes de vida.
Un Modelo de Éxito Europeo
Este enfoque "nature-positive" no es una teoría, sino una realidad en toda Europa. En Polonia, el proyecto Miasteczko Krajeńskie 2 ha demostrado ser el hogar de al menos 45 especies de aves, donde especies como alondras y jilgueros utilizan los paneles para descansar o cazar. Investigaciones similares en Alemania, Reino Unido y el sur de Francia refuerzan que los parques solares bien gestionados presentan una mayor diversidad de aves e insectos que las tierras agrícolas intensivas circundantes.
En definitiva, la energía fotovoltaica bien planificada no compite con la naturaleza; es parte de su solución. Como se concluyó en la jornada de la UNEF, demostrar que la tecnología y la vida silvestre pueden avanzar juntas es el mensaje más potente para garantizar un futuro sostenible y resiliente para nuestro planeta.
Fuentes principales:
- Unión Española Fotovoltaica (UNEF): Jornada de Sostenibilidad y Biodiversidad en el Congreso.
- Biodiversity-Friendly Solar Farms in Europe: Best Practices for Nature-Positive Design.
- SolarPower Europe: The beauty of solar and nature (Entrevista con Greenvolt).
