¿Qué significa “vertido” en energía renovable?
El término vertido o curtailment se refiere a la reducción programada de generación renovable incluso cuando esta energía está disponible. Esta situación puede ocurrir cuando:
La producción supera la demanda en el área o región;
La red no puede transportar la energía disponible hacia zonas con demanda;
Los precios en el mercado eléctrico caen a valores negativos, desincentivando la inyección de energía.
Aunque desde una perspectiva puramente técnica esta energía no “desaparece”, el sistema pierde la oportunidad de aprovechar recursos renovables que ya han sido generados, lo cual tiene implicaciones económicas y de eficiencia del sistema energético.
Causas principales del incremento de vertidos
El informe de Montel Analytics identifica varias causas que, en conjunto, han elevado los niveles de vertido en estos países:
Expansión de capacidad renovable sin flexibilidad paralela: El rápido crecimiento de fotovoltaica y eólica ha generado picos de producción en horas de baja demanda, especialmente en períodos solares intensos o noches ventosas.
Estructuras de mercado rígidas: Algunos mercados eléctricos, como el francés, todavía cuentan con una alta participación de tecnologías inflexibles como la nuclear, lo que limita la capacidad de reconfigurar la oferta ante subidas bruscas de la generación renovable.
Redes con capacidad limitada de transporte: Las congestiones en las redes de alta y muy alta tensión impiden el movimiento eficiente de energía desde zonas de alta producción hacia centros de consumo.
Precios negativos frecuentes: Estos precios reducidos o negativos en el mercado diario desincentivan la integración de energía disponible, llevando a los operadores a recortar generación para evitar pérdidas económicas.
Impacto económico y de transición energética
El vertido de 3,9 TWh no solo supone una pérdida de generación limpia, sino también ingresos no percibidos por productores y una señal de ineficiencia en la integración de renovables. Desde una perspectiva de política energética, esto indica que no basta con añadir más capacidad renovable, sino que es crucial construir un sistema capaz de integrar esa energía de manera eficiente.
Hacia soluciones integrales: opciones eficaces para minimizar vertidos
Para avanzar hacia un sistema energético competitivo, eficiente y descarbonizado, es necesario abordar el vertido desde múltiples frentes. Las siguientes soluciones, basadas en análisis de coste-beneficio y experiencias operativas, son complementarias y pueden implementarse de forma escalonada.
1. Gestión activa de la demanda (Demand Side Response)
Una demanda eléctrica flexible permite adaptar el consumo a la disponibilidad de energía renovable. Herramientas y mecanismos incluyen:
Tarifas dinámicas que incentiven el consumo en horas de alta generación.
Programas de respuesta a la demanda en grandes consumidores industriales.
Integración de vehículos eléctricos y bombas de calor que puedan ajustar sus horarios de carga.
Esta flexibilidad funcional no depende exclusivamente de almacenamiento, es económica y reduce la necesidad de vertido estructural.
2. Ampliación y modernización de redes eléctricas
Una red robusta y bien interconectada facilita el transporte de energía desde zonas de alto recurso renovable hacia áreas con demanda. Inversiones clave incluyen:
Refuerzos de líneas de alta tensión.
Interconexiones transfronterizas para equilibrar flujos entre países.
Implementación masiva de sistemas avanzados de control y gestión de red.
3. Almacenamiento energético estratégico
Si bien no es práctico almacenar la totalidad de la energía vertida, el almacenamiento sí puede:
Suavizar picos de generación diarios.
Integrar mejor renovables distribuidas.
Proveer servicios auxiliares al sistema.
Sin embargo, el almacenamiento debe ser dimensionado según valor económico marginal y su contribución real a la eficiencia del sistema, no como solución única al vertido.
4. Flexibilización del mercado eléctrico
Adaptar las reglas de mercado para premiar flexibilidad y servicios auxiliares puede orientar mejor las señales económicas hacia tecnologías y prácticas que reduzcan vertidos. Esto incluye:
Mercados intradiarios más dinámicos.
Precios que reflejen mejor el valor de la flexibilidad.
Instrumentos como subastas de capacidad y de reservas flexibles.
5. Aceptación de cierto nivel de vertido como coste del sistema
Un punto de debate técnico relevante es que buscar verticalmente eliminar todo vertido puede no ser óptimo. En determinados escenarios, permitir cierto nivel de vertido puede resultar más económico que instalar grandes volúmenes de almacenamiento o infraestructuras sobredimensionadas. Este enfoque requiere análisis de coste total del sistema a largo plazo.
Conclusión
La cifra de 3,9 TWh de renovables vertidos en 2025 en Alemania, Francia y los Países Bajos es una llamada de atención sobre la necesidad de avanzar más allá de la mera expansión de capacidad. La transición energética exitosa exige una combinación de gestión de demanda, modernización de redes, mercados flexibles y almacenamiento estratégico. Reconocer que el vertido puede ser un síntoma de desequilibrios estructurales —y no un fracaso tecnológico per se— permite diseñar soluciones más eficientes y económicamente sostenibles.
