15 feb 2026

Centros de datos en Europa: retos energéticos y regulatorios, y cómo los BESS de SolaX pueden convertirlos en ventaja



1) El “nuevo problema” de los centros de datos en Europa

En Europa, el crecimiento de capacidad (cloud + IA) está chocando con dos frentes:

  • Energía y red: puntos de conexión saturados, picos de demanda caros y exigencias crecientes de estabilidad.

  • Normativa y transparencia: la UE ya no trata el consumo del data center como una “caja negra”; obliga a medir, reportar y publicar KPIs de energía/sostenibilidad (y lo hace con un esquema común a nivel UE). (EUR-Lex)

En particular, la Directiva (UE) 2023/1791 introduce la obligación de seguimiento y reporting del rendimiento energético de centros de datos, y el Reglamento Delegado (UE) 2024/1364 despliega la primera fase del esquema común de rating/reporting y sus anexos de indicadores. (EUR-Lex)
(En España, MITECO resume el esquema y fechas del reporting a la base de datos europea). (MITECO)


2) Retos energéticos clave y por qué un BESS SolaX encaja

Reto A — Picos de potencia, congestión de red y costes

Los data centers tienden a contratar y consumir potencia “para el peor minuto”. Resultado:

  • facturas elevadas en horas punta,

  • más dificultad para obtener potencia adicional,

  • y más fricción con el operador de red.

BESS (almacenamiento) ayuda con:

  • Peak shaving (recortar picos) y load shifting (mover consumo a horas baratas),

  • reducción de penalizaciones por maxímetro y optimización de potencia contratada,

  • soporte a la estabilidad interna (menos eventos de microcortes a IT).

Punto crítico: el valor real aparece cuando el BESS se gobierna con un EMS (Energy Management System) y una estrategia tarifaria/operativa, no solo como “batería de backup”.


Reto B — Eficiencia demostrable y reporting de KPIs (energía, renovables, agua, calor)

El marco UE empuja a medir y reportar de forma comparable (KPIs y metodología del esquema común). (EUR-Lex)

BESS ayuda de dos formas:

  1. Operativa: mejora perfil de consumo y facilita aumentar el % de energía renovable “útil” (por ejemplo, almacenando excedentes onsite o de PPA en ventanas favorables).

  2. Datos: un BESS moderno aporta telemetría (energía cargada/descargada, potencias, disponibilidad) que encaja bien con auditorías internas y reporting.


Reto C — Resiliencia con menos diésel (y mejor reputación local)

Europa no prohíbe “de golpe” el diésel de backup, pero el listón social/ambiental sube. Un BESS puede:

  • absorber microcortes sin arrancar generadores,

  • reducir pruebas y arranques,

  • bajar emisiones locales y ruido en operación normal.

Importante: hoy, para autonomías largas, el diésel suele seguir existiendo; el enfoque práctico es “menos horas de diésel, más inteligencia eléctrica”.


3) Enfoque SolaX Power: BESS modular para C&I y escalado a MWh en entornos exigentes

SolaX Power cubre varios “tamaños” típicos que aparecen en ecosistemas de data center (edge, instalaciones auxiliares, campus, colocation con cargas compartidas), con productos C&I integrados y escalables:

Opción 1 — Armario C&I integrado (edge / cargas auxiliares / quick wins)

ESS-AELIO: gabinete híbrido C&I en rangos 50/60 kW con 100/200 kWh (ampliable según configuración). 
A nivel de integración, el ecosistema incluye inversor híbrido X3-AELIO (familia 49.9–61 kW), con conmutación rápida para modos on/off-grid (útil para continuidad en cargas seleccionadas). 

Dónde encaja en data center (modelo realista):

  • edge sites, salas técnicas, telecom, soporte a HVAC/auxiliares,

  • reducción de picos y “suavizado” de carga sin tocar el core eléctrico principal al inicio,

  • base rápida para empezar a generar datos y disciplina energética.

Opción 2 — Escala MWh para campus/colocation (flexibilidad + ROI energético)

ESS-TRENE (liquid cooling): sistema C&I/large-scale con 261 kWh por unidad y 125 kW (pico superior), pensado para crecer a múltiples MWh.
SolaX describe TRENE como arquitectura integrada (batería + electrónica + control + protecciones), orientada a estabilidad y O&M optimizados.

Qué aporta en un data center:

  • recorte de picos en MW parciales (según dimensionamiento),

  • absorción de rampas (por ejemplo, cargas variables de refrigeración),

  • base para servicios de flexibilidad (si el marco local lo permite) y para estrategias de autoconsumo/PPA.

(Nota técnica honesta: el dimensionamiento exacto depende de tu potencia IT, redundancias, topología eléctrica (2N/N+1), curva de carga y tarifas. No hay “talla única”.)


4) Modelo de negocio BESS SolaX + data center

Un BESS en un centro de datos suele tener tres capas de retorno. La clave es diseñarlas para que no se estorben entre sí.

Capa 1 — Ahorro directo (la base del ROI)

  • Peak shaving / reducción de potencia contratada

  • arbitraje horario (cargar barato, descargar caro)

  • reducción de penalizaciones por picos y mejor factor de potencia (según esquema local)

Este retorno es el más “defendible” porque depende de tu curva de carga y tarifas, no de promesas futuras.

Capa 2 — Resiliencia como valor económico (no solo “seguridad”)

En data centers, la continuidad tiene un coste (SLA, reputación, penalizaciones). Un BESS bien orquestado:

  • reduce eventos de microcortes en cargas críticas seleccionadas,

  • puede disminuir arranques de generador y estrés del sistema.

Esto no siempre aparece como “ingreso”, pero sí como reducción de riesgo cuantificable.

Capa 3 — Ingresos por flexibilidad

Aquí el data center pasa de consumidor a activo energético:

  • servicios a red (regulación, respuesta rápida, balancing),

  • programas de demanda flexible,

  • agregación (vía terceros) para mercados.

Esto puede ser muy rentable… o muy volátil. Por eso se suele plantear como “upside”, no como base del business case.


5) Cómo aterrizarlo en un proyecto

Un enfoque práctico (y típico) para entornos críticos:

  1. Fase 1 — “Quick win” medible: instalar BESS C&I (p. ej., AELIO) en cargas auxiliares/edge y empezar a capturar datos operativos y ahorro. 

  2. Fase 2 — Escalado y estrategia: ampliar a MWh con TRENE para recorte de picos más ambicioso y soporte a integración renovable/PPA. 

  3. Fase 3 — Flexibilidad/mercados: si el país lo favorece, activar monetización adicional (agregación/servicios).

  4. Reporting y gobernanza: alinear instrumentación/telemetría con el reporting de KPIs requerido por el esquema UE (lo que reduce fricción con auditorías y cumplimiento). 


Europa está empujando a los centros de datos hacia una operación más medible, más flexible y más integrada con la red. En ese contexto, un BESS deja de ser “solo backup” y se convierte en una palanca para coste, resiliencia y cumplimiento.

La propuesta de SolaX Power encaja bien cuando buscas modularidad (de decenas de kW a MWh), integración (armarios all-in-one para C&I) y un camino por fases: empezar con ahorro y datos, y luego escalar a flexibilidad y mayor impacto energético.