El reportaje de Can Europe’s infrastructure handle the AI boom?, recoge la preocupación empresarial sobre si la infraestructura europea (especialmente energía asequible y fiable y capacidad de centros de datos) está lista para el crecimiento de la IA.
1) El problema técnico: la IA convierte la electricidad en el recurso crítico
1.1. La demanda sube rápido y se concentra
El crecimiento de IA no sólo “consume más”, sino que concentra demanda en nodos (polígonos, campus de centros de datos) y en franjas horarias concretas. Esa concentración estresa:
Red (conexiones, subestaciones, líneas): los plazos de refuerzo son largos.
Potencia disponible (MW): el problema no es sólo energía anual (TWh), sino potencia instantánea y picos.
Refrigeración y densidad de potencia dentro del propio centro de datos (necesita upgrades). (TechRadar)
1.2. Magnitudes globales (para situar el orden de escala)
Idea clave: incluso si Europa tiene electricidad “en total”, el freno típico aparece en conexión y red, y en la capacidad de entregar potencia donde y cuando hace falta.
2) Por qué “solo BESS” no basta (pero sí ayuda)
peak shaving (recortar picos),
soporte de estabilidad,
integrar renovables,
ganar margen mientras llega el refuerzo de red.
Pero un escéptico con razón diría: si el problema es estructural (red y oferta firme), el BESS solo es un puente, no el destino.
3) Solución: el “combo realista” (plan por capas)
Capa A — Corto plazo (0–24 meses): BESS + gestión inteligente
Objetivo: reducir picos y acelerar “tiempo a potencia” sin esperar a grandes obras.
BESS en el punto de consumo (centro de datos / parque industrial):
pico de demanda ↓
menos penalizaciones por potencia
mejor resiliencia ante microcortes
Respuesta a la demanda (DR) y control por software: mover cargas no críticas a horas valle, y coordinar con el operador de red.
Capa B — Medio plazo (2–6 años): red y conexión como prioridad industrial
Objetivo: que la limitación deje de ser el “enchufe”.
Refuerzo de subestaciones, líneas, transformadores.
Digitalización de red (monitorización, control, operación más flexible).
Interconexiones y planificación anticipatoria.
Esto suele ser el verdadero cuello de botella: sin red, ni la generación nueva ni los BESS se aprovechan plenamente.
Capa C — Largo plazo (6–15 años): nueva generación “firme” + renovables a gran escala
Objetivo: que el aumento de demanda no compita con la descarbonización ni con otros sectores.
Renovables (gran volumen) + flexibilidad (almacenamiento variado, DR).
Generación firme baja en carbono donde sea viable (por país: nuclear, hidráulica, geotermia, etc.).
Contratos a largo plazo (PPAs) para dar estabilidad de precio a proyectos intensivos en electricidad.
La AIE proyecta que la oferta eléctrica para centros de datos crece fuerte y que renovables aportan una parte grande del incremento, con gas/carbón en algunos escenarios y más papel de nuclear hacia el final de la década. (IEA)
Capa D — En paralelo: eficiencia de hardware y software de IA
Objetivo: que cada “token”/inferencia cueste menos electricidad.
hardware más eficiente,
mejor refrigeración,
optimización de modelos (cuantización, routing, batching),
reutilización y especialización (no entrenar “gigamodelos” para todo).
BESS (como los C&I de SolaX) es una palanca muy útil a corto plazo para estabilizar y recortar picos localmente.
Pero la salida real es el combo: BESS + red + generación + eficiencia. Si falta una capa, el sistema vuelve a atascarse.
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