26 feb 2026

Las nuevas directrices de SolarPower Europe y el nuevo estándar para proyectos híbridos PV + BESS


El mercado europeo de almacenamiento está entrando en una nueva fase. Ya no basta con instalar baterías junto a una planta fotovoltaica: ahora se exige trazabilidad técnica, análisis de riesgos estructurado y verdadera bancabilidad.

La reciente publicación de nuevas guías por parte de SolarPower Europe para proyectos híbridos PV + BESS marca un punto de inflexión. No son solo recomendaciones técnicas: son una señal clara de madurez del mercado.

De la instalación al activo financiero

Las nuevas directrices ponen el foco en dos aspectos clave:

Esto implica que un sistema BESS ya no se evalúa únicamente por potencia (MW) o capacidad (MWh), sino por:

  • Arquitectura eléctrica y estrategia de integración

  • Seguridad del sistema (BMS, PCS, protecciones)

  • Gestión térmica y control de degradación

  • Ciberseguridad y monitorización

  • Capacidad de cumplir exigencias ESG

  • Documentación técnica apta para financiación

En otras palabras: el almacenamiento deja de ser un componente y pasa a ser un activo financiero analizado bajo lupa.

¿Qué cambia realmente en el mercado?

Estas guías elevan la barrera de entrada. Un escéptico podría preguntarse:
“¿No son simplemente recomendaciones más?”

La diferencia es que el mercado financiero las va a utilizar como referencia. Fondos e inversores institucionales ya exigen:

  • Modelos de rendimiento verificables

  • Garantías claras de degradación

  • Trazabilidad de componentes

  • Integración segura con plantas solares existentes

Los proyectos híbridos mal integrados o con soluciones ensambladas sin coherencia de diseño tendrán más dificultades para cerrar financiación.

El desafío técnico del híbrido real

Integrar PV y BESS no es solo conectar una batería a un transformador común.

Un proyecto híbrido sólido requiere:

  • Coordinación entre EMS, inversores solares y sistema de almacenamiento

  • Estrategias de control para peak shaving, arbitraje o servicios de red

  • Diseño térmico y eléctrico coherente

  • Sistemas de protección coordinados

Aquí es donde se separan los integradores ocasionales de los fabricantes con tecnología propia.

El papel del fabricante en este nuevo entorno

Con un marco más exigente, el fabricante de BESS debe aportar:

  1. Integración vertical real (control sobre hardware y software)

  2. Certificaciones y cumplimiento normativo europeo

  3. Capacidad de modelización técnica para due diligence

  4. Soporte técnico estructurado para proyectos utility y C&I

  5. Visión a largo plazo en fiabilidad y seguridad


En este contexto, en SolaX Power hemos apostado por soluciones BESS diseñadas desde el origen para integración híbrida, con:

  • Arquitectura optimizada para proyectos PV + almacenamiento

  • Sistemas avanzados de gestión energética (EMS)

  • Diseño enfocado en seguridad y estabilidad operativa

  • Soluciones escalables tanto para C&I como utility

El objetivo no es solo suministrar baterías, sino aportar soluciones preparadas para un mercado donde la calidad técnica y la bancabilidad son decisivas.

Conclusión

Las directrices de SolarPower Europe no son una simple actualización documental. Son una señal de que el almacenamiento está dejando atrás la fase experimental para consolidarse como infraestructura crítica.

La pregunta ya no es si un proyecto incluye BESS.
La pregunta es si ese BESS está preparado para superar una due diligence real.

El mercado europeo se está profesionalizando.
Y en este nuevo escenario, la diferencia no la marca el precio por kWh, sino la solidez técnica y estratégica del sistema.