La cifra más llamativa está en las restricciones técnicas: 3.614 millones de euros.
Y hay otro dato todavía más revelador.
Mientras la energía movilizada para resolver esas restricciones aumentó un 31,5%, su coste para la demanda creció un 45%. El precio medio ponderado de las restricciones a subir alcanzó 204,67 €/MWh, frente a 74,10 €/MWh de precio medio del mercado diario.
Esto merece una lectura más profunda que decir simplemente que las eléctricas están aumentando sus ingresos.
España está pagando cada vez más dinero para conseguir flexibilidad allí y cuando el sistema eléctrico la necesita.
El mercado diario puede casar económicamente generación y demanda.
Pero después llega la realidad física de la red.
Y alguien tiene que resolverlas.
Red Eléctrica recuerda que las restricciones técnicas son precisamente las que permiten hacer físicamente viable lo que previamente ha negociado el mercado. También señala que su coste depende de las ofertas presentadas por los agentes participantes.
Aquí aparece la oportunidad para BESS
Durante demasiado tiempo se ha analizado la rentabilidad de una batería casi exclusivamente mediante una ecuación:
cargar barato → descargar caro.
Ese modelo se está quedando corto.
Un BESS correctamente situado, dimensionado e integrado puede aportar diferentes capas de valor:
Es decir:
la batería no solo mueve energía en el tiempo. Puede convertir flexibilidad eléctrica en un activo económico.
Y los números españoles empiezan a demostrar cuánto vale esa flexibilidad.
El verdadero problema no son las renovables
La incorporación masiva de renovables transforma radicalmente la operación del sistema.
Según Red Eléctrica, desde 2023 se han incorporado alrededor de 36 GW adicionales de renovables y 7 GW de autoconsumo, mientras que el precio final medio de la energía se ha reducido más de un 15%.
Por tanto, plantear el crecimiento de los servicios de ajuste simplemente como un “coste de las renovables” sería demasiado simplista.
El verdadero reto es otro:
hemos aumentado enormemente la generación renovable, pero todavía necesitamos desplegar con la misma velocidad los recursos capaces de hacerla flexible.
Redes.
Almacenamiento.
Gestión activa de demanda.
Digitalización.
Y generación flexible donde siga siendo necesaria.
De coste del sistema a oportunidad de inversión
Más de 4.200 millones de euros en nueve meses constituyen una señal económica difícil de ignorar.
No significa que todo ese mercado pueda ser capturado por baterías.
Las restricciones son locacionales, existen requisitos técnicos y de habilitación, y diferentes tecnologías competirán por esos ingresos.
Pero sí demuestra algo fundamental:
La flexibilidad ya tiene un valor económico enorme dentro del sistema eléctrico español.
El siguiente paso es conseguir que una parte creciente de ese valor sea proporcionada por tecnologías capaces de almacenar energía renovable y devolverla cuando realmente aporta valor a la red.
Ahí es donde el BESS deja de ser simplemente una batería y empieza a convertirse en infraestructura del sistema eléctrico.
Y quizá la pregunta para los próximos años ya no sea:
¿Son rentables las baterías?
Sino:
¿Cuánto nos cuesta operar un sistema eléctrico cada vez más renovable sin suficiente almacenamiento?
Fuente original: Energías Renovables — “Las eléctricas están haciendo su agosto con los servicios de ajuste”, 2 de octubre de 2026. Datos de Red Eléctrica.

