15 abr 2020

España tiene un filón en la economía verde

Green Complexity Index rankings over time (1995 - 2014)
La cuestión es que lo sepa aprovechar o no. Economistas de la Universidad de Oxford (Reino Unido) han realizado una clasificación de la capacidad de producción ecológica de cada país –medida pionera en el mundo– y con esta nueva medida, bautizada como Índice de Complejidad Verde, se demuestra que España es uno de los países con mayor potencial para beneficiarse de una economía verde. Gracias, en gran medida, a su capacidad para producir y mejorar en productos ligados a las energías renovables o a las tecnologías de tratamiento y conservación del agua.

España ocupa actualmente la 12º posición mundial en el Índice de Complejidad Verde. Sin embargo, su potencial para avanzar posiciones es elevadísimo; de hecho, el estudio sitúa a nuestro país como el tercero con mayor potencial para mejorar.  Para ello, debería avanzar en el desarrollo de productos verdes y tecnológicamente avanzados, como los ligados a las energías renovables, al tratamiento y conservación del agua (el estudio cita, en concreto, lo medidores de líquidos y las válvulas reductoras de presión) y otros productos, como los compresores de aire, que se utilizan para transportar o extraer el aire contaminado.

De acuerdo con este nuevo índice, China, Italia, Reino Unido o Estados Unidos son otros países con un gran potencial para beneficiarse de la economía verde.

Culmina un proyecto europeo para aumentar la cuota de mercado del autoconsumo


El PV-Prosumers4Grid (PVP4Grid), un proyecto lanzado en 2017 y financiado por la Unión Europea (programa H2020) en el que UNEF participa junto con otras 11 organizaciones de varios países europeos, ya ha llegado a su conclusión.


El objetivo principal de PVP4Grid es aumentar la cuota de mercado del autoconsumo, impulsando la integración de estas instalaciones en el sistema eléctrico. Para alcanzar este objetivo, los integrantes del proyecto han desarrollado una serie de documentos y material audiovisual, disponibles en siete idiomas, que se pueden descargar gratuitamente en su web.

Entre los informes elaborados, destacan las guías para autoconsumidores y para los operadores de sistema, así como las recomendaciones de política energética para responsables políticos nacionales y europeos sobre cómo definir el marco regulatorio adecuado para impulsar la generación distribuida, y los informes que analizan el impacto del autoconsumo en la red. Además, se ha creado una herramienta en línea para que los consumidores obtengan una evaluación económica de los proyectos de autoconsumo y se ha desarrollado un vídeo para explicar los beneficios económicos y en términos de autosuficiencia energética que supone esta tecnología.

Asimismo, se ha llevado a cabo un análisis cuantitativo mediante simulación para los países miembros del proyecto, lo que ha permitido comparar los resultados en cada uno, teniendo en cuenta condiciones iniciales diferentes, como horas de funcionamiento, diseño de la tarifa y coste de la energía. Esta simulación ha puesto de manifiesto como las comunidades energéticas ayudan a reducir los gastos totales anuales en términos de inversión inicial para la instalación de fotovoltaica y baterías, costes asociados al consumo de energía de la red y costes fijos de mantenimiento de la instalación y de la red.

El autoconsumo fotovoltaico es uno de los pilares de la transición energética, al permitir la generación de energía limpia y la reducción de emisiones de gases contaminantes, y es el primer paso hacia un nuevo sistema basado en redes inteligentes, gestión integrada de la demanda, movilidad eléctrica y ciudades inteligentes, donde los consumidores son más responsables de la generación y del consumo de energía. Además, la combinación del autoconsumo fotovoltaico con los sistemas de almacenamiento de energía y las infraestructuras de recarga de los vehículos eléctricos, permite alcanzar altos niveles de independencia energética.

14 abr 2020

¿Compensan las baterías en las instalaciones fotovoltaicas actualmente?


Nos preguntamos si non recomendables y/o necesarias las baterías de almacenamiento en instalaciones fotovoltaicas actualmente. Nos basamos para las presente líneas en un artículo de NCYT Amazings. Pero también en la opinión de Pablo Corredoira, un especialista en el tema y asesor de Energy News.

Pablo nos ha explicado que las baterías de almacenamiento son aún caras. Las baterías vivirán una bajada de costes a medio plazo, así como aumentarán en eficiencia energética. Pero no a corto plazo. Considera que entonces sí serán imprescindibles para el autoconsumo.

Sin embargo, el plazo de amortización sigue siendo largo, en la actualidad. En su opinión, las baterías todavía hoy no son indispensables y retrasan el plazo de amortización.

No obstante, sí las recomienda para diferentes casos. Por ejemplo, en viviendas aisladas, para evitar el uso de grupos electrógenos. También para el “peak shaving”, es decir, para modular los excesos de potencia de las instalaciones.

En cuanto a plazos de amortización, Pablo nos indica que depende de cada caso. También añade que las instalaciones de autoconsumo necesitarán un respaldo a medio plazo, para dentro de dos o tres años. Y asegura que en ese plazo habrá sistemas más económicos y eficientes.

Ahora, opina, es más rentable lanzar a la red el excedente de energía y tirar de la red cuando se necesite. Y termina explicándonos sobre instalar baterías de almacenamiento:

“Sí tiene sentido para casos concretos, como puede ser el “peak shaving”, para instalaciones aisladas. Pero, a día de hoy, para el ahorro en el consumo, porque el sobrecoste de la batería no lo justifica. A menos en el corto plazo, pero sí, seguro, en el medio y largo plazo”.

Las nuevas baterías Blade de BYD logran una densidad energética de 140 Wh/kg, y un precio por debajo de los 100 dólares el kWh

Hace unos días conocíamos los detalles de las nuevas baterías de BYD. Un diseño que pretende revolucionar el uso de la química litio-ferrofosfato (LiFePO4) con unas celdas alargadas que hace posible eliminar el uso de módulos. Una tecnología que mejora la densidad energética y volumétrica de un tipo de química que sobre todo destaca por su bajo precio y larga vida útil.


Ahora conocemos más datos de este interesante proyecto que como recordamos nos propone unas celdas extra largas que pueden contar con un tamaño por unidad de entre 60 centímetros y 2.5 metros, y que además cuentan con otro punto a su favor como es su elevado nivel de seguridad.

La pregunta hasta ahora era al prescindir de módulos hasta dónde llegaría la densidad energética. Según los últimos datos las baterías de BYD logran alcanzar los 140Wh/kg en pack. Algo que permite a esta química situarse a la misma altura que las baterías formadas por celdas de níquel, cobalto y manganeso (NCM) que son las usadas por la mayor parte de los grandes fabricantes.

Pero sin duda la parte más interesante que nos llega desde China es la cuestión del precio. Según los últimos datos, los precios de las celdas de litio-ferrofosfato han logrado romper la barrera de los 100 dólares el kWh, siendo en estos momentos 85 dólares el kWh. Una cifra que los expertos indican será la que permita que los coches eléctricos igualen en precio a sus equivalentes con motor de combustión.

Algo que podría llevar a muchas marcas a replantearse su apuestas por las químicas con níquel o cobalto, y optar por las más rudimentarias pero económicas de litio-ferrofostato.

Almacenamiento Energético: la reducción de costes impulsa el crecimiento

A juzgar por las previsiones de Bloomberg NEF el descenso de los precios va viento en popa. En un informe publicado el pasado mes de diciembre, la consultora publicaba los datos de una encuesta sobre precios de las baterías. 

Estaban por encima de 1.100 dólares por kWh en 2010, y que, tras haber caído un 87% en términos reales había llegado a los 156$/kWh en 2019. 
Para 2023, los precios medios estarán cerca de los 100$/kWh. 

Según BNEF, “la reducción experimentada en 2019 se debe al aumento del tamaño de los pedidos, el crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos y la penetración continua de baterías de alta densidad. Los nuevos diseños y la caída de los costes de fabricación reducirán los precios en el corto plazo”. 

La encuesta pronostica que cuando la demanda acumulada supere los 2 TWh en 2024, los precios caerán por debajo de los 100$/kWh. Ese es el precio estimado para que los vehículos eléctricos comiencen a alcanzar la paridad de precios con los vehículos de combustión. 

El análisis de BNEF revela que ya está en marcha el círculo virtuoso por el cual, a medida que las baterías se abaratan, más sectores se electrifican. Lo que conducirá a una mayor diferenciación en las especificaciones de esas baterías, con aplicaciones comerciales y de alta gama que miren más la vida útil y los ciclos de carga que las continuas bajadas de precios. “Pero para el despliegue masivo del coche eléctrico, el objetivo más crítico seguirá siendo el de conseguir baterías con precios bajos”.

13 abr 2020

Alemania, Francia y Grecia se suman a la petición de usar el Pacto Verde como palanca de recuperación

Alemania, Francia y Grecia se han sumado a la carta hecha pública este jueves, firmada por España, Austria, Dinamarca, Finlandia, Italia, Letonia, Luxemburgo, Holanda, Portugal y Suecia, en la que solicitan a la Comisión Europea que analice qué elementos de los que integran el Pacto Verde pueden ir adelantándose para acelerar una recuperación verde y una transición justa.


Así lo han confirmado este viernes a Europa Press fuentes del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, después de que este jueves estos países hicieran un llamamiento a la Comisión Europea (CE) para que utilice el Pacto Verde (European Green Deal) como «la gran palanca para la recuperación económica de Europa tras la crisis provocada por el COVID-19», en palabras de la Vicepresidenta Cuarta y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera

Los países consideran que el Pacto Verde europeo aporta soluciones para dar respuesta a la crisis económica provocada por el virus del COVID-19 «y transformar Europa en una economía sostenible y climáticamente neutra», según el Ministerio para la Transición Ecológica.

«Necesitamos ampliar las inversiones, especialmente en los campos de la movilidad sostenible, las energías renovables, la rehabilitación de edificios, la investigación e innovación, la recuperación de la biodiversidad y la economía circular», afirman los ministros firmantes.

Este conjunto de estados europeos recuerdan que aumentar el objetivo de reducción de emisiones a 2030, fortalecer el marco regulatorio europeo de lucha contra el cambio climático o reforzar los estándares ambientales, implica situar a los países europeos «a la vanguardia del nuevo desarrollo económico bajo en carbono».

Señalan además que la Unión Europea debe «enviar una señal política al mundo y a sus ciudadanos de que la UE liderará con el ejemplo, incluso en momentos difíciles como el actual, el camino hacia la neutralidad climática y el cumplimiento del Acuerdo de París».

«LECCIONES» DEL COVID-19

Los países consideran que la crisis del COVID-19 manifiesta «la importancia de dar respuestas tempranas, de trabajar juntos y de manera solidaria, al igual que ocurre ante la crisis climática y ambiental».

«Los esfuerzos para frenar la crisis climática y ecológica deben ser prioridad en esos planes de recuperación. Es imprescindible que la UE mantenga su ambición para mitigar los riesgos y los costes de la inacción frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad», inciden.

La carta concluye que la protección y conservación de la biodiversidad deben de ser parte fundamental de la respuesta a la crisis global y medioambiental, «ya que son vitales para garantizar el bienestar y supervivencia de nuestras sociedades», sostienen.

12 abr 2020

Las nucleares entran en pérdidas por los impuestos y la caída de precios

Las centrales nucleares españolas afrontan un año complicado que las llevará previsiblemente a pérdidas. Los precios del mercado mayorista y el incremento de los impuestos han puesto en jaque las cuentas de estas estratégicas plantas para el sector eléctrico.


Los bajos niveles que está registrando el mercado mayorista de la electricidad por la fuerte caída del petróleo y del gas, así como por la mayor producción de las energías renovables suponen un problema para este tipo de plantas cuyos costes son superiores a los del resto de tecnologías.

A esta situación se suma la fuerte carga impositiva que soportan estas centrales. A lo largo de este año, la docena de impuestos que gravan la actividad nuclear superarán los 1.200 millones. Esta cantidad indica que las plantas deben ingresar 21,5 €/MWh para cumplir únicamente con sus obligaciones tributarias. Si tenemos en cuenta que durante el primer trimestre el precio del mercado mayorista se ha situado en los 28 €/MWh, la carga impositiva supone ya un 75% de los ingresos.

Esta situación además se prolongará durante el segundo semestre del año, tal y como indica el mercado de futuros, aunque podría aligerarse levemente a finales de año.

En este contexto, el margen que obtienen las nucleares no es capaz de cubrir sus costes fijos, los variables de producción ni las inversiones pese a ser un activo clave para el funcionamiento del sistema eléctrico.

Fuentes del sector indica que la entrada masiva de fuentes de generación renovables a la red, en los próximos años, llevará aparejada una bajada de los precios de mercado de la electricidad, impactando en la rentabilidad de las nucleares. La producción nuclear en el primer trimestre se ha mantenido en sus niveles habituales, pese ver reducidos sus ingresos de mercado. Adicionalmente, sus costes fijos son muy superiores a los variables, y estos últimos no han variado ya que las centrales no se ven afectadas por las reducciones de coste de los combustibles.

Enresa desmantelará la central nuclear de Garoña entre 2022 y 2031
La instalación se encuentra en situación de parada definitiva desde 2017 y encara ya su desmantelamiento. De hecho, Enresa, la empresa pública encargada de hacerlo, indica que ultima la documentación para pedir al Ministerio para la Transición Ecológica que Nuclenor le ceda la titularidad de la central, algo que espera hacer durante este trimestre. El borrador del séptimo Plan General de Residuos Radiactivos señala que el coste de desmantelar todas las centrales del país ascenderá a unos 4.224,9 millones de €, sin considerar gestión de residuos.