28 mar 2024

En 2023 se instalaron en el mundo 345,5 GW fotovoltaicos, según IRENA

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ha publicado este miércoles las Estadísticas de Capacidad Renovable 2024 en las que recogen que 2023 marcó un nuevo récord en el despliegue de energías renovables en el sector eléctrico al alcanzar una capacidad total de 3.870 GW en todo el mundo. Con 473 GW, las renovables representaron el 86% de las adiciones de capacidad.

La energía solar sigue dominando la expansión de la capacidad de generación renovable con el 73% del crecimiento total. La fotovoltaica aumentó en 345,5 GW, mientras que la energía termosolar aumentó en 0,3 GW. Solo China añadió 216,9 GW a la expansión total. Así, se alcanzaron los 1.419 GW en todo el mundo, seguida de la energía eólica, con un 24% de la expansión renovable, que en 2023 ha instalado 116 GW.

En cuanto a la electricidad no conectada a la red, la capacidad en regiones fuera de Europa, Norteamérica y Eurasia creció un 4,6%, hasta alcanzar los 12,7 GW, dominada por la energía solar, que alcanzó los 5 GW en 2023.

A pesar del mencionado récord en el despliegue renovable, muchos países están aislados de los beneficios de las transiciones energéticas, ya que el crecimiento se distribuye de forma desigual en todo el mundo, lo que indica una tendencia lejos del objetivo de triplicar la energía renovable para 2030.


El Director General de IRENA, Francesco La Camera, ha declarado que “este extraordinario aumento de la capacidad de generación renovable demuestra que las energías renovables son la única tecnología disponible para ampliar rápidamente la transición energética en consonancia con los objetivos del Acuerdo de París. Sin embargo, los datos también sirven como una señal reveladora de que el progreso no se está moviendo lo suficientemente rápido como para añadir los 7,2 TW de energía renovable necesarios en los próximos siete años. Se necesitan urgentemente intervenciones políticas y una corrección del rumbo a escala mundial”.

Para acercarse al escenario de 1,5 °C de IRENA, la Agencia recomienda un aumento masivo de la financiación y una fuerte colaboración internacional para acelerar la transición energética, así como dar prioridad a los países en desarrollo. Se necesitan inversiones en redes eléctricas, generación, flexibilidad y almacenamiento. “El camino hacia la triplicación de la capacidad de energía renovable para 2030 requiere un refuerzo de las instituciones, las políticas y las competencias”, concluyen.