4 nov 2019
Los costes del almacenamiento de energía caen más rápido de lo esperado en todo el mundo y amenazan al gas natural
Los rápidos avances en la tecnología de baterías están listos para acelerar el ritmo de la transición energética global y desempeñar un papel importante en el tratamiento de la crisis climática. Con más de $ 1.4 mil millones invertidos en tecnologías de baterías solo en la primera mitad de 2019, las inversiones masivas en la fabricación de baterías y los avances constantes en tecnología han puesto en marcha un cambio sísmico en la forma en que organizaremos los sistemas de energía a partir de 2030.
De acuerdo con la evidencia detallada en el Informe Breakthrough Batteries de RMI , las mejoras en el costo y el rendimiento están superando rápidamente las previsiones, ya que el aumento de la demanda de vehículos eléctricos (EV), el almacenamiento conectado a la red y otras aplicaciones emergentes alimentan aún más el ciclo de inversión y la disminución de costos y establece el escenario para la adopción masiva.
La inversión total en fabricación, tanto anterior como planificada hasta 2023, representa alrededor de $ 150 mil millones de dólares, y los analistas esperan que el costo de capital para la nueva capacidad planificada de fabricación de baterías disminuya en más de la mitad de 2018 a 2023. Esto está abriendo nuevos mercados, ya que el rendimiento y los costos mejorará y llevará las tecnologías de iones de litio (Li-ion) y nuevas baterías a través de umbrales competitivos más rápido de lo previsto.
3 nov 2019
Los hogares españoles pagan la mayor subida de la luz de Europa: el recibo aumentó un 66,8% entre 2008 y 2018
El alza acumulada en la última década para los consumidores domésticos en España es muy superior a la media de la UE, que fue del 28,2%, según el supervisor europeo de la energía, ACER.
Respecto al gas, España es el tercer país europeo con la mayor subida para los usuarios domésticos entre 2008 y 2018: un 25,4%, frente al 9,1% de media en Europa.
2 nov 2019
El colapso de la revolución industrial basada en combustibles fósiles ocurrirá antes del 2030
Toda nuestra civilización está basada en combustibles fósiles. Hemos invadido el subsuelos de la era carbonífera, hace 300 millones de años, y tomamos esos cuerpos de animales y plantas en forma de gas o carbón. Con esto hacemos pesticidas, fertilizantes, productos farmacéuticos, materiales de construcción, energía, transporte. El calor y la luz. Todo es combustible fósil desde hace dos siglos.
Pero este mismo año el coste de la energía solar y eólica ha caído por debajo del de los combustibles fósiles y va a seguir bajando. Según Citigroup puede haber 100 billones de dólares en activos obsoletos. No combustibles fósiles, sino toda la industria que le rodea, como los vehículos de combustión interna. Todas las refinerías, los gaseoductos que no se usarán. Ya hay sectores clave que se alejan de los combustibles fósiles y dependen de energías renovables más baratas.
Hay una burbuja del carbono que si no se desinfla podría provocar una pérdida de la riqueza mundial de entre uno y cuatro billones de dólares. La mayor de la historia. Esto no son solo mis proyecciones, hay estudios que lo avalan. El colapso de la revolución industrial basada en combustibles fósiles podría ocurrir en algún momento entre 2023 y 2030.
Los gobiernos ni siquiera tienen que subir los impuestos de la energía. Pero sí deben acabar todas las subvenciones a los combustibles fósiles. Deben preparar la transición hacia una tercera revolución industrial de carbono cero: el "Green new deal". Cada país debe establecer una hoja de ruta y construir la infraestructura verde necesaria para la tercera revolución industrial y la era postcarbono.
Los jóvenes dicen a los políticos, ¿nos estáis tomando el pelo? ¿Cómo podría haber otras prioridades cuando vemos la extinción masiva de la vida en la Tierra? Lo que tienen que hacer es mantener las protestas, mantener la presión.
1 nov 2019
El futuro de la energía es un modelo solar y distribuido y tiene muchos enemigos
Si bien todo empezó con pequeñas redes eléctricas aisladas entre sí para alimentar empresas, pueblos o incluso calles, históricamente la red eléctrica siempre se ha gestionado de forma centralizada. Es decir, transportando la electricidad desde centrales convencionales de gran tamaño hasta los consumidores, en un proceso que se conoce como generación, transporte, distribución y consumo. Sin embargo, en los últimos años, y gracias a la irrupción de las energías renovables (principalmente la solar), esa tendencia histórica está cambiando. Ahora, cada vez es más habitual ver instalaciones de generación situadas cerca de los puntos de consumo (o incluso dentro de los propios puntos de consumo).
Este tipo de instalaciones, denominadas como generación distribuida, están copadas casi al 100% por la tecnología solar fotovoltaica, que gracias a su modularidad y escalabilidad es válida para prácticamente cualquier tamaño de instalación, desde un pequeño cargador para móvil hasta una gigantesca planta con la potencia (no confundir con energía) de una central nuclear.
El auge y la promoción de la generación distribuida siempre se ha justificado en los beneficios que ofrece tanto a nivel de red eléctrica como económicos y medioambientales:
- Beneficios en la red eléctrica. Aquí, donde más hincapié se hace es en la reducción de pérdidas en la red.
- Beneficios económicos. A la generación distribuida se le atribuye la capacidad de reducir el precio del mercado mayorista de electricidad
- Beneficios medioambientales. Aquí podemos enumerar todos los inherentes a las energías renovables como la reducción de emisiones de CO2 y otros gases contaminantesTodo esto ha hecho que la generación distribuida haya sido uno de los pilares sobre los que se ha apoyado la transición energética en muchos países, que han promovido con políticas públicas este tipo de instalaciones.
En España ya se ha legislado la posibilidad de recibir una compensación por los excendentes vertido a la red, pero el sistema todavía no está activo.
La generación distribuida está llamada a tener un papel importante en los sistemas eléctricos del futuro. La propia Agencia Internacional de la Energía prevé que se alcancen los 100 millones de hogares con paneles fotovoltaicos en el techo en los próximos cinco años. Además, la reducción de precio y la popularización de los sistemas de las baterías domésticas harán todavía más atractivas este tipo de instalaciones, acercándonos al momento donde generar tu propia electricidad será más barato que comprarla de la red.
España, el mejor mercado del mundo para invertir en energía solar fotovoltaica
Fitch Solutions Macro Research, una división de Fitch Group, ha hecho público su informe “Industry Trend Analysis – Solar Power Investment Hotspots: Outperformers And Markets To Watch”, en el que destaca a España como el mercado fotovoltaico con los mejores resultados del mundo.
El informe, que adelanta la publicación PV Magazine, también destaca a Brasil por los resultados de la última subasta de energía, en la que los precios de la solar han batido al resto de las tecnologías, y a Vietnam como “mercado a seguir”, ya que creen que la notable explosión de actividad solar de este año no ha sido algo excepcional.
El informe sitúa a España en la categoría de “superproductores”, que los autores definen como aquellos mercados que registrarán un crecimiento sustancial de la capacidad durante los próximos diez años. Las previsiones para el sector solar español se han mejorado claramente, pues como señala el informe, “el crecimiento se acelerará a medida que los esfuerzos conjuntos del sector privado y el gobierno desbloqueen un crecimiento sustancial en el mercado”.
Los analistas esperan un creciente número de acuerdos privados de compra de energía (PPA) en el mercado español, así como proyectos de paridad de red que vendan electricidad directamente en el mercado spot. En concreto, Fitch espera que la capacidad solar de España “registrará un crecimiento neto de la potencia solar de casi 11.400 MW entre 2019 y 2028”.
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