La transición energética global está cambiando más rápido de lo que muchos indicadores tradicionales muestran. El informe reciente del think tank Ember propone que medir simplemente la energía primaria —el total de combustibles y recursos energéticos disponibles— no captura la verdadera transformación del sistema. En cambio, sugiere evaluar la energía desde la perspectiva del consumidor, es decir, como energía útil: la energía que finalmente realiza trabajo o genera calor útil para actividades humanas reales.
Este cambio de paradigma, de energía primaria a energía útil, resalta dos tendencias críticas:
La electrificación eficiente está reduciendo el desperdicio de energía en conversiones térmicas innecesarias.
La compatibilidad entre electricidad variable (solar y eólica) y los servicios que exige la red depende del almacenamiento inteligente de energía.
En este contexto —donde la eficiencia y la gestión inteligente de energía son fundamentales— los sistemas de almacenamiento de energía a gran escala (BESS) no son accesorios, sino infraestructura esencial para permitir la electrificación eficiente y la transición hacia un sistema energético más flexible, confiable y rentable.
El reto de la energía útil y los picos de demanda
Según Ember, gran parte de la energía primaria nunca llega como energía útil debido a pérdidas en procesos térmicos tradicionales: centrales térmicas, motores de combustión interna, calderas, etc.
Esto tiene implicaciones claras:
Los modelos que proyectan la energía futura basándose en energía primaria sobreestiman la necesidad de combustibles fósiles.
La demanda efectiva de energía útil puede ser satisfecha con menos energía primaria si esta se electrifica y gestiona eficientemente.
La electrificación —especialmente con tecnologías de alta eficiencia como vehículos eléctricos o bombas de calor— exige que la red sea flexible y capaz de responder a variaciones en generación y consumo.
Ahí es donde los BESS de SolaX Power juegan un papel estratégico: cerrar la brecha entre generación renovable variable y demanda estable de energía útil.
Los sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) de SolaX Power están diseñados para operar a escala utility, es decir, para integrarse con redes eléctricas de gran tamaño que deben equilibrar continuamente producción y consumo.
Características técnicas clave:
Arquitectura modular y contenedorizada, que facilita instalación escalable y mantenimiento eficiente.
Sistemas de gestión de baterías (BMS) con monitorización en tiempo real para maximizar la vida útil y la eficiencia.
Alto rendimiento en ciclos de carga y descarga, con eficiencias que reducen pérdidas energéticas y amortizan el coste del sistema.
Funciones de integración con la red, como regulación de frecuencia, reserva de potencia, arbitraje de energía y respuesta a variaciones rápidas de demanda.
Estas capacidades permiten que un BESS de SolaX:
Almacene excedentes de energía renovable cuando la generación supera la demanda.
Libere energía instantáneamente cuando la demanda supera la generación.
Proporcione servicios auxiliares críticos que antes dependían de fuentes fósiles.
Conexión directa con el enfoque de energía útil
El informe de Ember resalta que el verdadero indicador de progreso no es cuánto combustible entra en el sistema, sino cuánta energía útil se entrega de forma eficiente al consumidor.
Los BESS de SolaX abordan este problema directamente:
✅ Reducen pérdidas al almacenar energía cuando está disponible y liberarla cuando se necesita, evitando que la red dependa de centrales térmicas de respuesta lenta y menos eficientes. ✅ Aumentan la proporción de energía renovable utilizable, lo que reduce la necesidad de combustibles fósiles para respaldo o picos de carga. ✅ Permiten una red más flexible, en la que la electricidad, no el combustible, es la unidad de valor principal.
En otras palabras:
Los BESS de SolaX convierten más energía primaria renovable en energía útil gestionable, maximizando el valor económico y operativo de cada MWh generado.
Beneficios económicos y operativos para utilities
Desde una perspectiva comercial y técnica, los BESS de SolaX ofrecen beneficios que se alinean con la visión del informe de Ember:
Reducción del coste nivelado de almacenamiento y energía (LCOS/LCOE)
Al mejorar la eficiencia del ciclo de vida y reducir pérdidas, los BESS ayudan a:
disminuir el coste total de proveer energía útil,
mejorar la competitividad de las energías renovables frente a activos térmicos tradicionales,
capturar mejores ingresos gracias a arbitraje de precios y servicios auxiliares.
Mejora de la estabilidad de red y respuesta a picos
Los BESS permiten:
respuesta inmediata a eventos de carga/desbalance,
reducción de costos de infraestructura para picos de demanda,
menor dependencia de peajes de última hora o compras caras de energía en mercados spot.
Nuevas fuentes de ingresos
Los BESS no solo almacenan para consumo interno de la red. También pueden participar en mercados:
regulación de frecuencia,
mercados de capacidad,
servicios auxiliares remunerados,
venta de energía en momentos de precio alto.
Estas funciones traducen eficiencia técnica en ingresos comerciales.
Conclusión: una infraestructura que habilita el futuro energético
El enfoque del informe de Ember nos dice que:
la transición energética se define por la eficiencia en entregar energía útil, no por cuánto combustible se consume.
Los BESS de SolaX Power son esenciales para:
traducir generación renovable en energía útil fiable,
reducir la ineficiencia asociada a activos térmicos tradicionales,
apoyar a utilities en la gestión y monetización de sus activos,
y, en términos económicos, maximizar el valor de cada MWh producido y distribuido.
En un mundo donde el valor ya no está en el combustible, sino en la capacidad de gestionar y entregar energía útil de forma eficiente, rentable y predecible, los BESS de SolaX Power representan una pieza fundamental en la arquitectura energética del futuro.
La transición global hacia los vehículos eléctricos (EV) es uno de los cambios tecnológicos más significativos en la historia del transporte, representando más del 20% de las ventas de autos nuevos en 2024. En este contexto, la integración de las energías renovables y la infraestructura de carga es crítica para alcanzar los objetivos de descarbonización. El SolaX Smart EV Charger G2 surge como una solución de nueva generación diseñada para optimizar esta transición, ofreciendo un equilibrio entre eficiencia técnica para el instalador y ahorro inteligente para el cliente final.
Para el Cliente: Máximo Ahorro y Energía 100% Verde
El Smart EV Charger G2 no es solo un punto de carga, sino una herramienta de gestión energética.
Carga con Energía 100% Limpia: El cargador puede utilizar exclusivamente el excedente de energía solar de su instalación fotovoltaica, permitiendo que su vehículo funcione con energía 100% verde.
Optimización de Costos: Mediante la SolaXCloud App, los usuarios pueden programar horarios de carga para aprovechar tarifas eléctricas más bajas o momentos de máxima generación solar, reduciendo significativamente el coste energético doméstico.
Control Total y Remoto: Con conectividad WiFi, 4G opcional y Ethernet, el usuario puede monitorear la carga en tiempo real y gestionar accesos mediante RFID.
Diseño Versátil: Disponible en 4.6kW, 7.2kW, 11kW y 22kW, compatible con instalaciones monofásicas y trifásicas.
V2G / V2H: El Vehículo como Batería Doméstica
El Smart EV Charger G2 está diseñado con hardware preparado para funciones AC V2G, con comunicación digital mediante protocolo ISO15118. Esta arquitectura permite que, mediante futuras actualizaciones de software y vehículos compatibles, el coche pueda actuar como una batería doméstica activa.
Esto abre escenarios energéticos avanzados:
Usar la batería del coche para alimentar la vivienda sin desconectarse de la red
Cargar el vehículo en el trabajo o en horas valle
Utilizar esa energía almacenada durante horas de tarifa alta
Integrarlo como parte del sistema de respaldo energético del hogar
El vehículo deja de ser solo transporte y pasa a ser un elemento clave de la infraestructura energética residencial
Para el Instalador: Flexibilidad, Seguridad y Facilidad de Integración
SolaX ha diseñado la serie G2 pensando en robustez técnica y simplicidad de despliegue:
Balance Dinámico de Carga: Ajuste automático de potencia según consumo del hogar.
Conmutación Automática 1F/3F: Maximiza el uso del excedente solar incluso en sistemas de exportación cero.
Protección Integral: Protección AC 30mA + DC 6mA integrada.
Instalación Adaptable: IP65 / IK10, apto para interior y exterior.
Conectividad Abierta: Soporte OCPP, Modbus TCP/RTU y API abierta para integración EMS.
El Futuro de la Gestión Energética
La infraestructura energética residencial está evolucionando hacia sistemas inteligentes donde inversor, batería, vehículo y red trabajan como una única arquitectura coordinada. Integrado en el ecosistema SolaX, el Smart EV Charger G2 permite a los instaladores ofrecer soluciones completas de Smart Energy Management, preparadas para redes eléctricas modernas, tarifas dinámicas y modelos de autoconsumo avanzados.
La transición global hacia los vehículos eléctricos (EV) es uno de los cambios tecnológicos más significativos en la historia del transporte, representando más del 20% de las ventas de autos nuevos en 2024. En este contexto, la integración de las energías renovables y la infraestructura de carga es crítica para alcanzar los objetivos de descarbonización. El SolaX Smart EV Charger G2 surge como una solución de vanguardia diseñada para optimizar esta transición, ofreciendo un equilibrio entre eficiencia técnica para el instalador y ahorro inteligente para el cliente final.
Para el Cliente: Máximo Ahorro y Energía 100% Verde
El Smart EV Charger G2 no es solo un punto de carga, sino una herramienta de gestión energética. Sus beneficios comerciales clave incluyen:
Carga con Energía 100% Limpia: El cargador es capaz de utilizar exclusivamente el excedente de energía solar de su instalación fotovoltaica, permitiendo que su vehículo funcione con energía 100% verde.
Optimización de Costos: Mediante la SolaXCloud App, los usuarios pueden programar horarios de carga para aprovechar las tarifas eléctricas más bajas o los momentos de máxima generación solar, lo que puede reducir significativamente las facturas de electricidad.
Control Total y Remoto: Gracias a su conectividad de 3 modos (WiFi, 4G opcional y Ethernet), el usuario puede monitorear el estado de la carga en tiempo real y gestionar el acceso mediante tarjetas RFID inteligentes.
Diseño Versátil: Disponible en potencias de 4.6kW, 7.2kW, 11kW y 22kW, se adapta tanto a hogares con corriente monofásica como a instalaciones comerciales trifásicas.
Para el Instalador: Flexibilidad, Seguridad y Facilidad de Integración
SolaX ha diseñado la serie G2 pensando en la robustez técnica y la simplicidad en el despliegue profesional:
Balance Dinámico de Carga: El cargador incluye un control inteligente que ajusta la potencia de carga en tiempo real según el consumo del resto de la vivienda, evitando sobrecargas en el cuadro eléctrico.
Conmutación Automática de Fases: Una de las características técnicas más avanzadas es su capacidad de conmutar automáticamente entre una y tres fases, lo que maximiza la utilización del excedente solar incluso en sistemas de exportación cero.
Protección de Seguridad Integral: Incorpora protección contra fugas de corriente (30mA AC y 6mA DC), eliminando la necesidad de instalar interruptores diferenciales externos costosos de tipo B.
Instalación Adaptable: Su diseño permite la instalación tanto en interiores como en exteriores, con grados de protección IP65 (para versiones con cable) e IP54 (para versiones con toma), además de una alta resistencia a impactos con carcasas IK10.
El Futuro de la Gestión Energética
La inteligencia artificial y el análisis de datos están reconfigurando la infraestructura de carga para mejorar la estabilidad de la red y la experiencia del usuario. Al integrar el Smart EV Charger G2 dentro del ecosistema SolaX (que incluye inversores, baterías y bombas de calor), los instaladores pueden ofrecer una solución de Smart Energy Management completa, preparada para los desafíos de la red eléctrica moderna y las necesidades de sostenibilidad de los clientes más exigentes.
En el actual panorama de transición energética global, los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) han dejado de ser meros componentes de respaldo para convertirse en activos estratégicos fundamentales para la estabilidad de la red y la optimización de costes. SolaX Power se posiciona en la vanguardia de esta transformación como un líder global confiable en soluciones de energía inteligente, ofreciendo una gama completa que abarca desde aplicaciones residenciales hasta proyectos a escala de servicios públicos (Utility-scale).
Uno de los mayores desafíos técnicos en el almacenamiento a gran escala es la gestión térmica, la cual influye directamente en la vida útil y la rentabilidad del sistema. La serie SolaX ORI para aplicaciones de servicios públicos introduce un sistema de refrigeración híbrido inteligente de tres etapas, diseñado específicamente para maximizar la eficiencia. Esta innovación técnica permite reducir los costes energéticos auxiliares hasta en un 28.1%, lo que impacta significativamente en la reducción del Coste Nivelado del Almacenamiento (LCoS).
Optimización Impulsada por IA y Gestión Digital
La arquitectura de los sistemas SolaX no solo se centra en el hardware, sino en la inteligencia que lo gobierna. Mediante la plataforma SolaXCloud y capacidades de VPP (Virtual Power Plant), la compañía permite una gestión de energía avanzada:
Mantenimiento Predictivo: El monitoreo inteligente facilita la identificación temprana de anomalías, permitiendo intervenciones proactivas que aseguran un rendimiento óptimo del sistema.
Optimización de Precisión: El control basado en IA ajusta la operación del BESS en tiempo real para maximizar la eficiencia y la respuesta a las señales de la red o del mercado.
Seguridad Multicapa y Robustez Técnica
La seguridad es el pilar sobre el cual se construye la confianza en la infraestructura energética. Los BESS de SolaX integran un sistema de seguridad contra incendios de múltiples capas, garantizando una mitigación de riesgos integral en todo el enlace del sistema.
Además, los componentes están diseñados para operar en condiciones ambientales exigentes:
Protección Superior: Con clasificación IP66 y protección contra sobretensiones de doble nivel, los equipos están preparados para entornos industriales severos.
Versatilidad Geográfica: La tecnología de SolaX permite instalaciones a altitudes de hasta 5000 metros, asegurando estabilidad y soporte de red incluso en ubicaciones remotas o geográficamente complejas.
Una Solución para cada Segmento
SolaX Power ofrece una escalabilidad técnica que permite adaptar sus soluciones a diversas necesidades:
Residencial: Baterías como la serie T-BAT y sistemas "All-in-one" como el X-ESS G4 optimizan el autoconsumo doméstico.
Comercial e Industrial (C&I): Soluciones como ESS-TRENE, disponibles con refrigeración por líquido o aire, ofrecen flexibilidad para naves industriales y centros de datos.
Utility-Scale: Además de la serie ORI, inversores como el X3-GRAND HV (300-350kW) maximizan la producción fotovoltaica con múltiples MPPTs y tecnología de seguimiento avanzada.
En conclusión, SolaX Power no solo entrega hardware robusto, sino un ecosistema de energía inteligente que reduce la dependencia de la red y acelera el retorno de inversión a través de la eficiencia técnica y la innovación constante.
Según la entrevista con Francesco La Camera, director de IRENA, publicada en El Periódico de la Energía, España mantiene uno de los precios mayoristas de electricidad más bajos de Europa, en gran parte atribuible a la alta penetración de energías renovables en su sistema eléctrico. El propio director de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) afirma que esta situación genera “cierta envidia” entre otros países debido a la competitividad que aporta la generación limpia al mercado mayorista.
Además, la operadora española del sistema, Red Eléctrica de España (REE), ha tenido que activar un modo reforzado de operación, lo que implica mantener más unidades de generación tradicionales (como ciclos combinados térmicos) conectadas para asegurar la estabilidad del sistema ante variaciones de generación renovable. Parte del plan de REE consiste en habilitar plantas renovables con capacidad para control dinámico de tensión con BESS integrados, es decir, que puedan participar activamente en la estabilización de parámetros eléctricos que tradicionalmente gestionaban las centrales térmicas.
El desafío: estabilidad en redes con alta penetración renovable
Las energías renovables variables —como la solar fotovoltaica o la eólica— no aportan inercia física ni control directo de frecuencia y tensión por sí mismas cuando están conectadas a la red a través de inversores electrónicos. Esto plantea desafíos técnicos:
Frecuencia: la frecuencia del sistema debe mantenerse cercana a su valor nominal (por ejemplo, 50 Hz en Europa) para asegurar operación estable. Las máquinas rotativas tradicionales aportan inercia que atenúa cambios bruscos de frecuencia.
Tensión: la tensión debe controlarse constantemente mediante el aporte o absorción de potencia reactiva, algo que históricamente han proporcionado generadores síncronos.
La transición hacia sistemas con más renovables exige soluciones que sustituyan estas funciones, o bien con equipos clásicos (generación térmica o hidráulica) o con tecnologías que emulen sus servicios.
BESS de SolaX: baterías como estabilizadores de red
Los Sistemas de Almacenamiento con Baterías (BESS) son una de las tecnologías más prometedoras para proporcionar servicios de red esenciales en sistemas con alta penetración renovable. A diferencia de las baterías usadas exclusivamente para almacenar energía, los BESS diseñados para servicios de red pueden:
Aportar respuesta de frecuencia en milisegundos: reaccionan mucho más rápido que una turbina térmica, reduciendo desviaciones de frecuencia cuando ocurren perturbaciones en la red.
Proveer inercia sintética o “grid-forming”: ciertas configuraciones de control permiten que un BESS actúe de forma similar a un generador tradicional, estabilizando frecuencia y tensión.
Control dinámico de tensión: mediante el manejo de potencia reactiva en tiempo real, los inversores de los BESS ayudan a mantener la tensión dentro de límites operativos seguros.
Firming y suavizado: al funcionar junto con renovables, los BESS suavizan la variabilidad de la generación solar o eólica, reduciendo rampas bruscas y facilitando la integración de energía limpia.
En conjunto, estos servicios hacen que un sistema renovable + BESS pueda proporcionar estabilidad de red comparable o superior a sistemas dominados por generación térmica tradicional.
Ejemplo comparativo: Australia como caso pionero
Australia, especialmente en Australia del Sur (South Australia), ha emergido como un caso mundial de referencia en la integración de renovables con almacenamiento para estabilidad de red. Algunos puntos clave:
Crisis previa: un apagón importante en 2016, asociado a una red con alta penetración eólica y baja inercia, llevó a que el operador del sistema adoptara enfoques innovadores para garantizar estabilidad.
Hornsdale Power Reserve: la instalación de grandes baterías (incluyendo la conocida Hornsdale Power Reserve) demostró que los BESS pueden responder más rápidamente que plantas térmicas a eventos de frecuencia y amortiguar variaciones de tensión.
Mercado de servicios auxiliares: el mercado eléctrico australiano paga explícitamente por servicios tales como respuesta rápida de frecuencia, lo que crea incentivos para que tecnologías como BESS compitan y aporten estabilidad al sistema de forma rentable.
El caso australiano muestra que, cuando existen marcos regulatorios que valoran servicios más allá de la simple energía (MWh), la combinación de renovables y BESS puede ofrecer estabilidad operativa sólida con menos dependencia de generación convencional.
Conclusión técnica
La experiencia española, como destaca IRENA, demuestra que un mix con alta participación renovable puede resultar en precios mayoristas competitivos. Sin embargo, la estabilidad operativa del sistema exige la provisión de servicios de red caros que antes aportaban principalmente generadores tradicionales.
Los BESS de Solax, especialmente cuando están integrados con plantas renovables o configurados con controles avanzados (grid-forming, control dinámico de tensión y respuesta de frecuencia rápida), representan una herramienta clave para satisfacer esas necesidades de estabilidad.
El ejemplo de Australia ofrece evidencia práctica de que un marco de mercado adecuado puede incentivar la provisión de estos servicios por parte de tecnologías renovables + BESS, abriendo una vía para redes más limpias y estables sin depender exclusivamente de la cara generación térmica.
El reportaje de Can Europe’s infrastructure handle the AI boom?, recoge la preocupación empresarial sobre si la infraestructura europea (especialmente energía asequible y fiable y capacidad de centros de datos) está lista para el crecimiento de la IA.
1) El problema técnico: la IA convierte la electricidad en el recurso crítico
1.1. La demanda sube rápido y se concentra
El crecimiento de IA no sólo “consume más”, sino que concentra demanda en nodos (polígonos, campus de centros de datos) y en franjas horarias concretas. Esa concentración estresa:
Red (conexiones, subestaciones, líneas): los plazos de refuerzo son largos.
Potencia disponible (MW): el problema no es sólo energía anual (TWh), sino potencia instantánea y picos.
Refrigeración y densidad de potencia dentro del propio centro de datos (necesita upgrades). (TechRadar)
1.2. Magnitudes globales (para situar el orden de escala)
La Comisión Europea cita a la AIE: los centros de datos consumieron ~415 TWh (≈1,5% mundial) y podrían superar 945 TWh hacia 2030, impulsados por computación acelerada para IA. (Energy)
La AIE también subraya que la demanda de centros de datos “IA-optimizados” sería el mayor motor del aumento hasta 2030. (IEA)
Idea clave: incluso si Europa tiene electricidad “en total”, el freno típico aparece en conexión y red, y en la capacidad de entregar potencia donde y cuando hace falta.
2) Por qué “solo BESS” no basta (pero sí ayuda)
Un BESS (almacenamiento en baterías) no genera energía: desplaza energía en el tiempo.
Sirve para:
peak shaving (recortar picos),
soporte de estabilidad,
integrar renovables,
ganar margen mientras llega el refuerzo de red.
Pero un escéptico con razón diría: si el problema es estructural (red y oferta firme), el BESS solo es un puente, no el destino.
SolaX comercializa sistemas C&I con BMS/EMS para usos como peak shaving y respaldo.
Un ejemplo concreto es el ESS-TRENE (refrigeración líquida), con 261 kWh y 125 kW (pico 137,5 kW) y posibilidad de escalar a múltiples MWh mediante ampliación.
Esto encaja muy bien como “solución interina” para suavizar picos en instalaciones concretas (campus, naves, edificios), aunque no sustituye un refuerzo de red a escala regional.
Capa B — Medio plazo (2–6 años): red y conexión como prioridad industrial
Objetivo: que la limitación deje de ser el “enchufe”.
Refuerzo de subestaciones, líneas, transformadores.
Digitalización de red (monitorización, control, operación más flexible).
Interconexiones y planificación anticipatoria.
Esto suele ser el verdadero cuello de botella: sin red, ni la generación nueva ni los BESS se aprovechan plenamente.
Capa C — Largo plazo (6–15 años): nueva generación “firme” + renovables a gran escala
Objetivo: que el aumento de demanda no compita con la descarbonización ni con otros sectores.
Generación firme baja en carbono donde sea viable (por país: nuclear, hidráulica, geotermia, etc.).
Contratos a largo plazo (PPAs) para dar estabilidad de precio a proyectos intensivos en electricidad.
La AIE proyecta que la oferta eléctrica para centros de datos crece fuerte y que renovables aportan una parte grande del incremento, con gas/carbón en algunos escenarios y más papel de nuclear hacia el final de la década. (IEA)
Capa D — En paralelo: eficiencia de hardware y software de IA
Objetivo: que cada “token”/inferencia cueste menos electricidad.
hardware más eficiente,
mejor refrigeración,
optimización de modelos (cuantización, routing, batching),
reutilización y especialización (no entrenar “gigamodelos” para todo).
BESS (como los C&I de SolaX) es una palanca muy útil a corto plazo para estabilizar y recortar picos localmente.
Pero la salida real es el combo: BESS + red + generación + eficiencia. Si falta una capa, el sistema vuelve a atascarse.