28 jul 2026

El almacenamiento mundial se multiplicará por seis: la batería deja de ser un complemento y pasa a ser infraestructura crítica

La nueva fase de la transición energética no consiste únicamente en producir más electricidad renovable, sino en decidir cuándo utilizarla

La capacidad mundial instalada de almacenamiento energético en baterías se multiplicará aproximadamente por seis entre 2025 y 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 42 %.

La previsión procede de la fuente original GlobalData, concretamente de su informe Strategic Intelligence: Batteries in Power (2026), presentado públicamente el 27 de julio de 2026. China y Estados Unidos ya concentraban conjuntamente el 74,6 % de la capacidad BESS mundial al cierre de 2025.

No estamos, por tanto, ante una tecnología experimental ni ante un mercado de nicho. Estamos ante la construcción acelerada de una nueva capa de infraestructura eléctrica mundial.

Del almacenamiento de dos horas al nuevo estándar de cuatro horas

Uno de los cambios más importantes identificados por GlobalData es la evolución desde sistemas de dos horas hacia baterías capaces de suministrar energía durante cuatro horas.

La razón es sencilla: los sistemas eléctricos necesitan algo más que una respuesta rápida de unos minutos. Necesitan almacenar grandes cantidades de electricidad solar producida durante las horas centrales del día y trasladarla hasta el pico de consumo de la tarde y la noche.

Las baterías dejan así de depender principalmente de los servicios rápidos de regulación de frecuencia y pasan a participar en mercados de energía, potencia firme y capacidad.

California ya utiliza mayoritariamente proyectos de cuatro horas en sus programas de almacenamiento. Australia está incorporando requisitos multihorarios en sus concursos públicos, mientras Reino Unido evoluciona desde la regulación de frecuencia hacia ingresos asociados a la energía y la capacidad.

La cuestión ya no es simplemente cuántos megavatios tiene una batería.

La pregunta decisiva es:

¿Durante cuántas horas puede desplazar energía y qué valor puede capturar durante ese periodo?

Solar y almacenamiento: la conexión que multiplica el valor

GlobalData también señala que las plantas híbridas de generación solar y almacenamiento se están convirtiendo en el modelo de referencia.

Compartir terreno, infraestructura eléctrica y punto de conexión reduce costes y riesgos de desarrollo. Pero la ventaja principal es operativa: la batería puede capturar la generación solar que habría sido limitada o vendida a precios muy bajos y entregarla posteriormente durante las horas de mayor demanda y precio.

Además, permite sobredimensionar la generación fotovoltaica detrás de una conexión limitada. La planta puede producir por encima de su capacidad de evacuación, almacenar el excedente y descargarlo más tarde sin superar el límite autorizado de conexión.

Esta lógica es especialmente relevante para España.

El país dispone de uno de los mejores recursos solares de Europa, pero esa ventaja pierde valor cuando miles de instalaciones producen simultáneamente. Cuanta más energía solar se incorpora al sistema, mayor es la necesidad de disponer de activos capaces de trasladarla a otras horas.

Sin almacenamiento, más renovables pueden significar más vertidos, más congestión y precios más bajos precisamente cuando las plantas están produciendo.

Con almacenamiento, esa misma producción puede convertirse en energía gestionable.

La batería también desbloquea industria y centros de datos

El crecimiento del BESS no estará impulsado únicamente por las renovables. GlobalData identifica la electrificación industrial y la expansión de los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial como nuevos motores de demanda.

En estas instalaciones, la batería puede evolucionar desde su función tradicional de respaldo breve —similar a un UPS— hacia un papel mucho más activo.

Puede limitar los picos de potencia, mantener el consumo dentro de la capacidad de conexión disponible, responder en milisegundos ante alteraciones de tensión o frecuencia y sostener la instalación durante la transición hacia otros sistemas de generación de emergencia.

Esto cambia por completo la forma de analizar una conexión eléctrica.

Una red saturada ya no tiene que significar necesariamente que un proyecto industrial o un centro de datos sea inviable. Mediante una combinación adecuada de BESS, generación local y gestión inteligente de cargas, puede ser posible aprovechar mejor la capacidad disponible y reducir los picos que condicionan el acceso a la red.

La batería no sustituye automáticamente una ampliación de red, pero puede reducir su urgencia, mejorar la calidad del suministro y permitir que determinadas instalaciones comiencen a operar antes.

De vender kilovatios hora a gestionar energía

La conclusión más importante del análisis de GlobalData es que el desplazamiento temporal de energía se está convirtiendo en el eje económico del almacenamiento.

Las baterías ya no deben entenderse solamente como equipos que se cargan y descargan. Su valor depende de la inteligencia con la que puedan coordinarse con la generación fotovoltaica, el consumo del edificio, los precios de la electricidad, los límites de conexión y, progresivamente, los mercados de flexibilidad.

Para viviendas, comercios e industrias, esto supone pasar de un modelo pasivo a otro gestionable:

  • producir cuando existe recurso solar;

  • almacenar cuando la electricidad tiene menor valor;

  • reducir compras durante los periodos caros;

  • controlar los picos de demanda;

  • mantener una reserva para respaldo;

  • y participar, cuando la regulación lo permita, en servicios agregados mediante plataformas VPP.

En este contexto, fabricantes como SolaX Power, con soluciones de generación, almacenamiento y gestión energética para los segmentos residencial y comercial e industrial, se sitúan en una posición estratégica.

El producto ya no es solamente el inversor o la batería.

El verdadero producto es la capacidad de controlar la energía.


España no debe limitarse a instalar más fotovoltaica

La previsión de GlobalData contiene una advertencia implícita para el mercado español.

Continuar ampliando la generación solar sin desplegar almacenamiento al mismo ritmo puede reducir progresivamente el valor económico de cada nuevo megavatio fotovoltaico. No basta con producir electricidad limpia: es necesario poder almacenarla, desplazarla y entregarla cuando el sistema realmente la necesita.

El BESS permite transformar una fuente variable en un recurso parcialmente gestionable. También puede aliviar congestiones, reducir vertidos, mejorar la resiliencia y aprovechar conexiones eléctricas que de otro modo quedarían infrautilizadas.

Por eso, el almacenamiento no debe considerarse un accesorio de la transición energética.

Es la infraestructura que permite que la siguiente ola de renovables, electrificación industrial y centros de datos pueda conectarse al sistema eléctrico.

El mercado mundial se multiplicará por seis hasta 2030, pero el cambio más profundo no será cuantitativo.

Será conceptual:

la energía más valiosa ya no será necesariamente la que se produce más barata, sino la que puede entregarse exactamente cuando se necesita.

Fuente original: GlobalData, “Global battery energy storage installed capacity to rise sixfold by 2030”, basada en el informe Strategic Intelligence: Batteries in Power (2026), publicada el 27 de julio de 2026.