Durante años hemos asociado el crecimiento del almacenamiento a una idea muy sencilla:
Nueva planta solar → nuevo BESS.
Pero el próximo gran mercado puede seguir una lógica diferente:
Renovable existente → añadir BESS → transformar el activo
España tiene ya decenas de GW solares y eólicos conectados. Muchos comparten los mismos problemas:
precios bajos en horas de máxima producción, curtailment, congestión y una conexión utilizada de forma muy desigual durante el día.
La oportunidad ya no consiste únicamente en construir más generación.
Consiste en hacer gestionable la que ya tenemos.
Acciona acaba de mostrar el camino en España
ACCIONA Energía ha anunciado dos nuevos sistemas de almacenamiento junto a instalaciones renovables existentes:
En total:
33 MW / 66 MWh de almacenamiento
con entrada en operación prevista para finales de 2027.
Los números no son gigantescos.
El modelo sí puede serlo.
La conexión existente es uno de los activos más valiosos
Desarrollar una nueva planta renovable puede implicar:
terreno → permisos → estudios → acceso → conexión → construcción.
Pero existen miles de instalaciones donde buena parte de ese trabajo ya está hecho.
La planta está construida.
La subestación existe.
La conexión existe.
La generación existe.
Lo que falta es flexibilidad.
Añadir almacenamiento puede aumentar el valor de una infraestructura que ya está operativa sin necesidad de empezar desde cero.
De vender cuando produce el sol a vender cuando interesa
Una planta solar convencional tiene un problema estructural.
Produce precisamente cuando muchas otras plantas solares también producen.
El resultado puede ser:
más solar → más oferta simultánea → menor precio capturado.
En las horas más extremas pueden aparecer precios cero o negativos y restricciones de producción.
Con almacenamiento:
Solar → BESS → mercado unas horas después
El productor deja de estar obligado a vender toda su energía exactamente cuando se genera.
El BESS introduce tiempo dentro del activo renovable.
Y el tiempo tiene valor.
El retrofit BESS protege el valor de la planta
Imaginemos una instalación solar que produce 100 MWh durante horas de muy bajo precio.
Sin almacenamiento:
100 MWh × precio deprimido
Con BESS:
una parte puede almacenarse y desplazarse hacia horas con mayor demanda y menor producción solar.
El objetivo ya no es únicamente producir más MWh.
Es conseguir:
más valor por cada MWh producido.
Ese cambio será cada vez más importante a medida que aumente la penetración renovable.
También permite aprovechar mejor la conexión
Una planta renovable rara vez utiliza su conexión al máximo durante las 8.760 horas del año.
Una instalación solar puede alcanzar su potencia máxima durante unas pocas horas y utilizar muy poco la conexión durante la noche.
El BESS permite aprovechar esos periodos.
Durante producción elevada:
Renovable → Grid + BESS
Posteriormente:
BESS → Grid
La potencia física de la conexión no cambia.
Pero aumenta su utilización temporal.
El mismo punto de conexión puede transportar energía durante muchas más horas.
De activo pasivo a activo gestionable
Aquí está el verdadero cambio.
Una planta renovable convencional depende fundamentalmente del recurso natural.
Hay sol → produce.
Hay viento → produce.
Con almacenamiento aparece una segunda capa:
decidir cuándo entregar la energía.
El activo evoluciona desde:
Renewable Generator
hacia:
Dispatchable Renewable Asset
No completamente despachable —la disponibilidad energética sigue dependiendo del recurso y del tamaño del BESS—, pero sí mucho más controlable comercialmente.
Y aparecen nuevas fuentes de ingresos
El almacenamiento puede añadir distintas capas de valor:
Arbitraje energético
Comprar o almacenar barato y vender en horas más valiosas.
Curtailment recovery
Capturar energía que de otra forma podría perderse.
Peak shifting
Desplazar generación hacia periodos de mayor demanda.
Servicios de ajuste
Utilizar potencia disponible para participar en mercados de flexibilidad cuando regulación y conexión lo permitan.
Control de rampas
Suavizar variaciones rápidas de producción.
Gestión de la conexión
Mantener importación o exportación dentro de límites establecidos.
La clave está en combinarlas.
Revenue stacking cambia el business case
El error sería justificar una batería utilizando únicamente arbitraje.
El nuevo modelo es:
BESS VALUE = Energy + Flexibility + Grid + Capacity + Connection Value
No todos esos ingresos estarán disponibles simultáneamente ni en todos los mercados.
El EMS debe decidir cuál ofrece más valor en cada momento respetando garantías, degradación, estado de carga y restricciones de conexión.
Por eso el software empieza a ser tan importante como la batería.
El PPA también puede evolucionar
El almacenamiento introduce otra posibilidad especialmente interesante.
Una planta solar convencional vende un perfil muy concentrado alrededor de las horas solares.
Una planta solar+BESS puede entregar un perfil diferente.
Por ejemplo:
Solar 12:00 → Battery → Delivery 19:00
Eso permite diseñar productos energéticos más adaptados al consumo del comprador.
El PPA deja de valorar únicamente:
MWh renovables
y puede empezar a valorar:
cuándo se entregan esos MWh.
Para consumidores industriales y data centers, esa diferencia puede ser especialmente importante.
El mercado potencial ya está construido
Éste es probablemente el argumento comercial más potente.
No necesitamos esperar a los próximos 50 GW solares para crear mercado para almacenamiento.
Existe una enorme base instalada de:
☀️ plantas fotovoltaicas;
🌬️ parques eólicos;
🏭 instalaciones industriales con generación propia;
🏢 sistemas C&I;
que pueden analizarse como candidatos para almacenamiento.
Cada instalación existente es potencialmente una oportunidad de BESS retrofit.
SolaX Power
La conversación comercial puede cambiar.
En lugar de preguntar únicamente:
“¿Está desarrollando una nueva planta solar?”
podemos preguntar:
“¿Qué activos renovables tiene ya operativos?”
Y después analizar:
perfil horario de generación;
precios capturados;
curtailment;
capacidad de conexión;
potencia exportada;
restricciones;
degradación esperada;
mercados disponibles.
A partir de ahí se dimensiona:
BESS + PCS + EMS
para maximizar el valor del activo existente.
No todos los proyectos necesitan una batería
También hay que evitar el entusiasmo fácil.
Añadir BESS no será rentable automáticamente.
Dependerá de:
spread de precios + curtailment + CAPEX + ciclos + degradación + conexión + regulación + servicios disponibles.
En algunas plantas, el retrofit tendrá mucho sentido.
En otras, no.
Por eso el primer producto no debería ser una batería.
Debería ser el análisis económico del activo.
De vender baterías a aumentar el valor de renovables
Ese cambio comercial es importante.
El mensaje deja de ser:
“Tenemos un BESS de X MWh.”
Y pasa a ser:
“Podemos aumentar la flexibilidad y el valor de su planta renovable existente.”
El hardware sigue siendo fundamental.
Pero el cliente compra un resultado:
menos energía desperdiciada;
mejor precio capturado;
mayor utilización de la conexión;
más flexibilidad;
nuevas fuentes potenciales de ingresos.
Conclusión
La primera fase de la transición energética consistió en instalar enormes cantidades de generación renovable.
La siguiente será hacerla gestionable.
Y para conseguirlo no necesitamos empezar siempre desde cero.
Las plantas ya existen.
Las conexiones ya existen.
Las subestaciones ya existen.
Los MW renovables ya están produciendo.
Ahora podemos añadir la pieza que falta:
BESS + EMS
ACCIONA Energía está añadiendo almacenamiento junto a activos solares y eólicos existentes en España. Es una señal concreta de hacia dónde puede evolucionar el mercado.
El próximo boom del almacenamiento podría no llegar únicamente con la próxima generación de plantas renovables.

