18 ago 2026

Esperar ya no garantiza un BESS más barato

Durante años, posponer una inversión en baterías parecía tener una recompensa casi asegurada.

La tecnología mejoraba.
La producción aumentaba.
Y el precio por kWh bajaba.

Así que, ante un proyecto BESS que no terminaba de cuadrar, había una respuesta bastante lógica:

“Esperemos un año. Será más barato.”

Pero en 2026 esa regla empieza a dejar de ser segura.

Y el motivo no es que la evolución tecnológica se haya detenido.

Es prácticamente lo contrario:

la demanda de almacenamiento está creciendo tan rápido que empieza a tensionar una cadena de suministro que, al mismo tiempo, está cambiando de generación tecnológica.

De 612 GWh a más de 1 TWh

Según InfoLink Consulting, los fabricantes enviaron 467,84 GWh de celdas para almacenamiento durante el primer semestre de 2026.

Eso supone un crecimiento del 94,8% interanual.

Solo durante el segundo trimestre se alcanzaron aproximadamente 262 GWh, un nuevo récord.

Para entender la velocidad del cambio basta comparar esa cifra con todo 2025:

612,39 GWh.

InfoLink ha elevado ahora su previsión para 2026 hasta 1.026 GWh de celdas de almacenamiento.

Es decir:

el mercado se dirige hacia su primer año de más de 1 TWh.

Pero el verdadero dato importante está detrás de esa cifra.

El exceso de oferta ha desaparecido

Hace no demasiado tiempo, uno de los grandes problemas de la industria china de baterías era precisamente el contrario:

demasiada capacidad productiva.

Eso presionaba los precios a la baja.

Desde la segunda mitad de 2025, la situación empezó a cambiar. InfoLink identifica una demanda superior a la oferta disponible y anticipa que el equilibrio entre ambas seguirá siendo ajustado durante 2026.

Y cuando una industria que crece casi al 100% anual empieza a trabajar cerca de su capacidad disponible, ocurre algo bastante previsible:

el precio deja de caer automáticamente.

Ya tenemos una primera evidencia.

Las celdas LFP de 314 Ah, uno de los formatos dominantes del almacenamiento estacionario, han experimentado una subida significativa.

InfoLink estimaba a comienzos de año un incremento superior al 16% en el precio de transacción respecto a octubre de 2025. Otras observaciones del mercado chino situaban posteriormente el aumento alrededor del 20%-22% en seis meses.

Esto rompe una percepción profundamente instalada en el mercado:

las baterías no siempre bajan de precio.

Pero cuidado: una celda un 20% más cara no significa un BESS un 20% más caro

Aquí conviene evitar una conclusión demasiado fácil.

La celda es solamente una parte del sistema.

Un BESS incluye además:

  • módulos y racks,

  • PCS/inversores,

  • transformadores,

  • HVAC o liquid cooling,

  • protección contra incendios,

  • EMS,

  • integración eléctrica,

  • ingeniería,

  • commissioning,

  • obra y Balance of Plant.

Por eso el aumento del precio de la celda no se transmite automáticamente en la misma proporción al precio final del sistema.

De hecho, InfoLink señala que los precios de integración de sistemas en China han aumentado bastante menos que las celdas, debido a la fuerte competencia entre integradores y a nuevas arquitecturas capaces de reducir otros costes.

Y precisamente ahí aparece la segunda gran transformación.

Mientras sube la demanda, cambia la batería

La industria está migrando rápidamente desde las celdas de 314 Ah hacia formatos superiores a 500 Ah.

Ya aparecen comercialmente capacidades de 587 Ah, 588 Ah y superiores, y InfoLink espera que las celdas de más de 500 Ah ganen una participación significativa en utility-scale durante 2026.

¿La razón?

Una celda mayor puede permitir:

menos celdas para construir el mismo MWh,
menos conexiones eléctricas,
menos componentes auxiliares,
mayor densidad energética
y potencialmente menor coste de integración.

Pero también introduce una consecuencia industrial importante:

los fabricantes tienen que decidir en qué generación tecnológica invertir su nueva capacidad productiva.

Construir hoy enormes líneas adicionales de 314 Ah cuando el mercado está migrando hacia 500+ Ah puede no ser una decisión evidente.

InfoLink señala precisamente esta transición tecnológica como una de las razones por las que los fabricantes están siendo más prudentes a la hora de ampliar capacidad.

Y eso crea una situación poco habitual:

demanda explosiva + capacidad ajustada + cambio tecnológico simultáneo.

El riesgo ya no está únicamente en comprar demasiado pronto

Para un cliente industrial que estudia instalar un BESS, tradicionalmente existía un riesgo evidente:

comprar hoy y descubrir que mañana era más barato.

Ese riesgo sigue existiendo.

La tecnología continuará evolucionando y las economías de escala seguirán presionando costes.

Pero ahora aparece otro riesgo que muchas decisiones de inversión no están considerando:

esperar y descubrir que el sistema que necesitabas no es más barato, tiene más plazo de entrega o llega cuando ya has perdido parte del ahorro que podía generar.

Por eso la decisión correcta no debería depender de intentar adivinar el precio de una batería dentro de doce meses.

Debería depender de algo bastante más sencillo:

¿genera valor el BESS hoy?

Si una instalación puede utilizar almacenamiento para:

  • reducir picos de potencia,

  • aumentar autoconsumo fotovoltaico,

  • desplazar consumo entre periodos tarifarios,

  • evitar vertidos,

  • mejorar resiliencia,

  • optimizar la potencia contratada,

  • participar en mercados de flexibilidad,

  • o aprovechar mejor una conexión eléctrica limitada,

la pregunta relevante deja de ser:

“¿Cuánto más barata será la batería el año que viene?”

Y pasa a ser:

“¿Cuánto dinero pierdo mientras espero?”

El coste de esperar también existe

Supongamos que dentro de doce meses el BESS cuesta un 5% menos.

Fantástico.

Pero si durante esos doce meses la instalación ha seguido pagando picos de potencia, desperdiciando producción solar o comprando electricidad durante las horas más caras, hay que comparar ambas cantidades.

Porque el CAPEX no es la única variable económica.

Existe también el coste de oportunidad.

Y a medida que el BESS acumula más funciones dentro de una instalación, ese coste de oportunidad aumenta.

Estamos entrando en una nueva fase del almacenamiento

Los datos de 2026 empiezan a dibujar un mercado distinto.

467,8 GWh en seis meses.

+94,8% interanual.

Más de 1 TWh previsto para el conjunto del año.

Y una cadena de suministro que ha pasado del exceso de capacidad a trabajar con un equilibrio mucho más ajustado.

Esto no significa que el precio de los BESS vaya a subir indefinidamente.

Sería una conclusión injustificada.

Nuevas fábricas entrarán en producción. Los formatos de mayor capacidad reducirán costes. La competencia entre fabricantes e integradores seguirá siendo enorme.

Pero sí significa algo importante:

ya no podemos asumir que esperar equivale automáticamente a comprar más barato.

Para fabricantes e integradores como SolaX Power, aquí aparece una oportunidad comercial interesante.

La conversación con el cliente no debería empezar por:

“¿Cuánto cuesta el kWh de batería?”

Debería empezar por:

“¿Qué problema energético tienes y cuánto te cuesta no resolverlo?”

Porque cuando un BESS tiene un business case positivo hoy, esperar únicamente con la esperanza de que la batería sea más barata mañana puede terminar siendo una estrategia bastante cara.


Fuentes: InfoLink Consulting, 1H26 Energy Storage Cell Shipment Rankings y 2026 Energy Storage Outlook; PV Magazine/ESS News, agosto de 2026.

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