31 ago 2026

España no tiene un problema de renovables. Tiene un problema de cómo aprovecharlas.


Durante años hemos medido el éxito de la transición energética en gigavatios instalados.

  • Más solar.
  • Más eólica.
  • Más generación renovable.

Pero llega un momento en el que instalar más generación deja de ser suficiente.

Antonio Delgado, CEO de AleaSoft, lo resume perfectamente:

“No basta con tener mucha generación renovable. Hace falta también red, almacenamiento, interconexiones y nueva demanda.”

Y probablemente ahí esté una de las claves del próximo ciclo energético español.

El problema ya no es producir electricidad

España tiene uno de los mejores recursos solares de Europa, buen recurso eólico y una enorme cartera de proyectos renovables.

Pero un sistema eléctrico no funciona únicamente produciendo energía barata.

Hay que conseguir que esa electricidad pueda:

transportarse, almacenarse y consumirse cuando realmente está disponible.

Cuando esas tres piezas no crecen al mismo ritmo aparecen los síntomas que ya conocemos:

excedentes renovables, precios muy bajos o negativos en determinadas horas, congestión de red y generación que potencialmente podría producir pero no encuentra demanda suficiente.

Mientras tanto, existe una paradoja.

España quiere atraer precisamente lo que puede ayudar a resolver parte del problema:

nueva demanda eléctrica industrial.

  • Data centers.
  • Gigafactorías.
  • Electrificación industrial.
  • Hidrógeno.
  • Movilidad eléctrica.

AleaSoft lo plantea claramente: si España desarrolla correctamente renovables + almacenamiento + nueva demanda industrial, esa combinación puede convertirse en una ventaja competitiva extraordinaria.

Y aquí cambia el papel del BESS

Una batería ya no debería entenderse simplemente como un activo que compra electricidad barata al mediodía y la vende unas horas después.

Ese modelo es demasiado limitado.

Delgado introduce otra idea fundamental:

el futuro económico del BESS estará en el revenue stack.

  • Arbitraje.
  • Servicios de ajuste.
  • Mercado de capacidad.
  • Contratos a largo plazo.

Y posiblemente nuevas formas de integración con grandes consumidores.

Porque existe además una realidad incómoda.

No podemos coger los spreads actuales y multiplicarlos durante veinte años.

Cuando entren muchos gigavatios de baterías, las propias baterías reducirán algunos de los diferenciales de precio que justificaron inicialmente su inversión.

Lo mismo sucederá en determinados mercados auxiliares.

Por eso la pregunta está cambiando.

Antes era:

¿Tiene punto de conexión?

Después:

¿Cuánto dinero puede ganar?

Ahora empieza a ser:

¿Son bancables esos ingresos?

Pero quizá exista otra pregunta todavía más interesante

¿Y si el BESS no estuviera únicamente junto a la generación?

Pensemos en un data center.

Un gran consumidor puede disponer de:

  • demanda eléctrica elevada,
  • capacidad de almacenamiento,
  • sistemas de respaldo,
  • cargas parcialmente gestionables
  • y conexión permanente con la red.

Si integramos correctamente esos activos, el data center deja de ser simplemente una carga.

Puede convertirse en una infraestructura energética activa.

Un BESS puede cargar cuando existe abundancia renovable.

Puede reducir la potencia demandada de la red durante periodos críticos.

Puede desplazar parte del consumo.

Puede participar, cuando la regulación y la operación lo permitan, en servicios del sistema.

Y puede ayudar a convertir una conexión limitada en una infraestructura mucho más flexible.

Esta última conexión es una interpretación mía; AleaSoft no plantea literalmente este modelo en la entrevista.

Pero la propia entrevista apunta en esa dirección cuando defiende señales económicas más precisas para los grandes consumidores según cuándo y cómo utilizan la red, con el objetivo de reducir congestiones y aprovechar mejor la infraestructura existente.

España tiene una oportunidad poco habitual

Tenemos simultáneamente:

☀️ abundante recurso renovable
🔋 una nueva ola de almacenamiento
🏭 creciente electrificación industrial
💻 fuerte interés por nuevos data centers
⚡ y una red cuya capacidad se está convirtiendo en un recurso escaso.

Podemos tratar cada problema por separado.

Construir renovables por un lado.

BESS por otro.

Red por otro.

Y conectar nuevos consumidores cuando aparezca capacidad.

O podemos empezar a diseñarlos como partes de un mismo sistema.

Porque quizá el verdadero activo energético de España no sea simplemente disponer de electricidad renovable barata.

Sea disponer de electricidad renovable + almacenamiento + demanda flexible.

Ahí es donde tecnologías BESS como las que estamos desarrollando e integrando desde SolaX Power pueden dejar de ser únicamente almacenamiento.

Y convertirse en una pieza de infraestructura para habilitar nueva demanda.

La próxima carrera energética española quizá no sea instalar más gigavatios.

Será aprender a conectar los que ya tenemos con los gigavatios de demanda que queremos atraer.

Y hacerlo sin esperar a que la red resuelva por sí sola toda la ecuación.

Fuente: entrevista a Antonio Delgado, CEO de AleaSoft Energy Forecasting, publicada por El Periódico de la Energía, 31 de agosto de 2026.