India acaba de poner encima de la mesa una medida difícil de ignorar.
A partir del 1 de julio de 2027, el borrador regulatorio de la Central Electricity Authority propone que los nuevos proyectos públicos de solar y eólica terrestre incorporen almacenamiento en baterías equivalente, como mínimo, al 10% de su potencia durante dos horas.
En 2029, la duración mínima subiría a cuatro horas.
Y hay un segundo elemento posiblemente aún más relevante: los nuevos proyectos deberán incorporar capacidades grid-forming. (Reuters)
No estamos hablando simplemente de instalar más baterías.
Estamos hablando de un cambio en la definición misma de lo que constituye una nueva planta renovable.






