La IEA deja una señal bastante clara: la próxima frontera del data center no será solo consumir más electricidad, sino aprender a gestionarla.
Durante años hemos hablado de los centros de datos como una nueva gran carga eléctrica.
La conversación sigue siendo válida, pero empieza a quedarse corta.
El Global Energy Review 2026 de la IEA muestra que en 2025 el consumo eléctrico de los data centers creció alrededor de un 17%, unos 70 TWh adicionales en un solo año. En Estados Unidos fueron responsables de aproximadamente la mitad de todo el crecimiento de la demanda eléctrica.
Hasta aquí, la historia conocida:
AI → more compute → more electricity.
Pero el mismo informe contiene otro dato que cambia bastante la perspectiva.
108 GW de BESS nuevos en un año
La IEA califica al battery storage como:
“the fastest growing power technology today.”
En 2025 se instalaron 108 GW de nueva capacidad BESS, un 40% más que en 2024.
La capacidad instalada mundial es ya once veces superior a la de 2021. Además, aproximadamente el 90% de las nuevas instalaciones utilizan química LFP, especialmente adecuada para aplicaciones con cycling frecuente.
Pero hay un segundo dato todavía más interesante.
45 GW de baterías ya entraron en los data centers
La IEA estima que los sistemas UPS basados en baterías —principalmente utilizados en data centers— añadieron otros:
45 GW en 2025
+30% interanual
Y aquí la propia IEA hace una distinción fundamental.
Un UPS generalmente proporciona respaldo de corta duración hasta que entra otra fuente de emergencia.
Un BESS, por el contrario, puede participar activamente en la gestión energética del sistema.
No son activos equivalentes.
Pero la escala resulta difícil de ignorar.
Los 45 GW de nuevos UPS equivalen aproximadamente al 42% de los 108 GW de BESS instalados mundialmente ese mismo año.
Ese 42% es un cálculo derivado de las cifras de la IEA; el informe no realiza esta comparación.
Y plantea una pregunta bastante interesante:
¿Tiene sentido que decenas de GW de baterías instaladas detrás del contador permanezcan conceptualmente aisladas del resto del sistema energético del data center?
UPS ≠ BESS
Conviene evitar una conclusión demasiado fácil.
No se trata simplemente de decir:
“Utilicemos el UPS del data center para arbitraje eléctrico.”
Eso puede ser técnicamente incorrecto.
La batería asociada al UPS tiene una misión prioritaria: availability.
Su SOC mínimo, redundancia, degradación, garantías y condiciones de operación deben proteger esa función.
Un data center Tier III o Tier IV no debería comprometer resiliencia para obtener unos euros adicionales en el mercado eléctrico.
Pero existe otra posibilidad mucho más interesante:
coordinar UPS, BESS, generación y red manteniendo funciones claramente diferenciadas.
Algo así:
Grid↕BESS↕On-site generation↓UPS↓Critical IT load
El UPS sigue siendo la última línea de defensa.
El BESS pasa a gestionar energía.
Y la generación aporta capacidad firme cuando la duración del almacenamiento deja de ser suficiente.
Porque el verdadero problema no parece ser únicamente la energía
La generación solar mundial aumentó aproximadamente 600 TWh en 2025, el mayor incremento anual de cualquier fuente eléctrica registrado fuera de periodos excepcionales de recuperación económica.
Eso es aproximadamente 8,6 veces el crecimiento anual del consumo de electricidad de los data centers.
De nuevo: es una comparación derivada, no realizada por la IEA.
Esto no significa que tengamos “solar de sobra” para alimentar data centers.
Porque el problema no es solamente cuántos TWh existen.
Importan:
dónde, cuándo y con qué firmeza están disponibles.
Un data center consume las 24 horas.
Una planta solar no.
Y una red congestionada puede tener energía disponible en el sistema pero no capacidad suficiente para entregarla en un nodo determinado.
Por eso el problema empieza a cambiar:
Energy availability → Power availability → Grid capacity → Flexibility
La duración del almacenamiento también empieza a cambiar
La mayoría de los BESS siguen concentrándose alrededor de las dos horas de duración.
Pero la IEA observa un crecimiento de proyectos capaces de operar durante cuatro horas o más.
La explicación que ofrece es especialmente relevante:
el valor de la flexibilidad aumenta a medida que crece la penetración fotovoltaica.
Tiene lógica.
Más solar significa más energía disponible durante determinadas horas.
Pero también mayores diferencias entre:
El almacenamiento desplaza energía entre ambos.
España es un laboratorio especialmente interesante
España añadió aproximadamente 14 GW de nueva capacidad solar en 2025, un 50% más que el año anterior y aproximadamente una quinta parte de todas las nuevas instalaciones fotovoltaicas de la Unión Europea.
Al mismo tiempo, España quiere atraer nueva capacidad de data centers.
Esa combinación puede generar una paradoja:
Mucha energía renovable disponible durante ciertas horas
pero
dificultades para obtener grandes conexiones eléctricas firmes 24/7.
Aquí el BESS puede cambiar el enfoque.
No necesariamente sustituyendo la red.
Sino permitiendo utilizarla mejor.
De conexión firme a conexión gestionada
El modelo tradicional del data center ha sido sencillo:
necesito X MW firmes de red y después construyo el data center.
Pero cuando los proyectos empiezan a solicitar cientos de MW en zonas con capacidad limitada, aparece otra pregunta:
¿necesito realmente esos X MW de red durante todas las horas del año?
Un sistema con:
BESS + generación local + gestión energética
podría potencialmente reducir determinados picos de importación, absorber excedentes renovables o trabajar dentro de límites dinámicos de conexión.
Esto no lo afirma el Global Energy Review 2026.
Es una implicación que surge al conectar sus datos de crecimiento de data centers, almacenamiento, renovables y necesidad de flexibilidad.
Y BESS tampoco resuelve todo
Hay otro mensaje importante en el informe.
Durante 2025, Europa sufrió menor producción hidráulica y eólica, lo que provocó mayor utilización de generación fósil.
La IEA concluye que estos episodios demuestran la creciente importancia de:
power system flexibility and dispatchable capacity
en sistemas con mayor penetración renovable.
Es una distinción importante.
Un BESS de dos o cuatro horas puede resolver:
peak shaving, rampas, arbitraje, frecuencia, congestión intradiaria o solar shifting.
Pero no necesariamente varios días con poca generación renovable.
Para una carga 24/7 crítica, la arquitectura probablemente seguirá necesitando una combinación de:
Grid + BESS + dispatchable generation
El cambio de paradigma
El data center tradicional puede representarse así:
Grid → Data Center
El nuevo data center empieza a parecerse más a esto:
Grid ↔ BESS ↔ Generation ↔ Data Center
Y ahí cambia algo fundamental.
El data center deja de ser exclusivamente:
a large electrical load
para convertirse potencialmente en:
an energy asset containing load, storage and generation.
De la Age of Electricity a la Age of Flexibility
La IEA señala que la demanda eléctrica mundial creció aproximadamente 3% en 2025, más de dos veces más rápido que la demanda energética total, confirmando lo que denomina:
“The Age of Electricity.”
Pero la electricidad tiene una particularidad.
Debe producirse y consumirse prácticamente al mismo tiempo.
Cuanta más generación variable introducimos y cuanto más grandes y concentradas son las nuevas cargas, mayor valor adquiere la capacidad de mover energía en el tiempo.
Por eso probablemente estemos entrando en una segunda fase:
The Age of Electricity is becoming the Age of Flexibility.
Esa frase no es de la IEA.
Es la conclusión que podemos extraer de sus datos.
Y los data centers pueden acabar siendo uno de los lugares donde esa transición resulte más visible.
Porque quizá el próximo gran avance no consista simplemente en conseguir más MW.
Puede consistir en conseguir que cada MW disponible sea más utilizable, más flexible y más valioso.
Fuente principal: International Energy Agency, Global Energy Review 2026, revised May 2026.

