Y ahí el almacenamiento con baterías pasa de ser “una opción interesante” a convertirse en infraestructura crítica.
IRENA estima que en 2025 se instalaron alrededor de 112 GW / 307 GWh de nueva capacidad de almacenamiento en baterías, un 48% más que en 2024. El organismo destaca que los BESS permiten absorber excedentes, descargar energía cuando el sistema lo requiere, reducir congestiones y contribuir a la estabilidad de red.
El dato económico es todavía más potente. El coste de los sistemas de almacenamiento completamente instalados cayó casi un 30% entre 2024 y 2025 y alrededor de un 95% desde 2010, hasta situarse en torno a 140 USD/kWh. Al mismo tiempo, la combinación de solar + almacenamiento ya representó aproximadamente una cuarta parte de la nueva capacidad solar utility-scale instalada en 2025.
Esto empieza a cambiar por completo la comparación tradicional entre renovables y generación térmica. IRENA señala que la solar con almacenamiento capaz de ofrecer alrededor de un 95% de fiabilidad ya se sitúa en algunos emplazamientos entre 54 y 82 USD/MWh, con nuevas reducciones previstas hacia 2030.
Pero quizá el dato más importante está en las redes.
IRENA calcula que serán necesarios entre 874.000 y 981.000 millones de dólares anuales entre 2026 y 2030 en redes y flexibilidad, categoría que incluye transmisión, distribución, smart meters, bombeo hidráulico y almacenamiento en baterías.
No es casualidad. A nivel mundial existen ya aproximadamente 2.500 GW de proyectos renovables, almacenamiento y grandes cargas avanzadas esperando conexión a red.
La lectura es clara:
El BESS permite desacoplar producción y consumo, absorber energía cuando sobra y devolverla cuando el sistema la necesita. En mercados con mucha solar, como España, esto puede convertirse en una pieza esencial tanto para mejorar la rentabilidad de las plantas renovables como para facilitar nuevas cargas industriales y centros de datos.
La transición energética ya no será solo una carrera por instalar más megavatios renovables.
Será una carrera por conseguir megavatios gestionables.
Y en esa carrera, las baterías tienen cada vez más papeletas para convertirse en una de las infraestructuras estratégicas de esta década.
Fuente: IRENA, COP31 Presidency & Global Renewables Alliance — Delivering on the UAE Consensus: Tracking progress toward tripling renewable energy capacity and doubling energy efficiency by 2030, 2026.


