España ha pasado muchos años preguntándose cómo producir más electricidad renovable.
La siguiente pregunta puede ser bastante más incómoda:
¿Qué hacemos cuando ya tenemos la energía, pero no podemos utilizarla?
José Donoso, director general de UNEF, acaba de poner una cifra sobre la mesa que merece atención. En una entrevista publicada por HOY, afirma que existen plantas fotovoltaicas en Extremadura que, debido a restricciones técnicas, llegan a desperdiciar hasta el 60% de su energía.
Conviene precisar el dato: no significa que Extremadura esté perdiendo el 60% de toda su producción solar. Donoso habla de determinadas plantas sometidas a restricciones especialmente severas.
Pero precisamente por eso el dato resulta interesante.
Porque muestra hasta dónde puede llegar el problema cuando generación, red y demanda dejan de crecer de manera coordinada.
El cuello de botella está cambiando
Extremadura se aproxima a los 9 GW de potencia fotovoltaica instalada y es una de las regiones con mayor penetración solar de España. Donoso señala tres actuaciones necesarias para aprovechar mejor esa capacidad:
electrificación, refuerzo de las redes y almacenamiento.
No es un argumento aislado.
UNEF señalaba este mismo mes que la fotovoltaica aporta ya cerca del 23% del mix eléctrico español y situaba precisamente la electrificación y el almacenamiento entre las principales palancas de la siguiente fase de desarrollo del sector.
La transición energética empieza así a cambiar de naturaleza.
Durante su primera fase, la prioridad era instalar generación renovable.
En la segunda, el reto es mucho más sistémico:
hacer que esa generación pueda ser absorbida, desplazada en el tiempo y convertida en energía útil cuando realmente se necesita.
Y aquí las baterías dejan de ser un complemento.
Empiezan a convertirse en infraestructura.
Generar al mediodía ya no es suficiente
Una planta solar produce cuando hay sol, no cuando necesariamente existe mayor demanda.
Cuando miles de megavatios producen simultáneamente, pueden aparecer precios muy bajos, congestiones y restricciones técnicas.
El almacenamiento permite introducir algo que hasta ahora faltaba en gran parte del sistema:
tiempo.
Una batería puede absorber electricidad durante las horas de elevada generación y devolverla posteriormente, cuando existe mayor demanda o cuando la red dispone de capacidad.
Pero tampoco conviene caer en la simplificación contraria.
Las baterías no sustituyen a las redes.
Un BESS mal ubicado o limitado por su propio acceso a red tampoco elimina automáticamente una congestión. La solución necesita planificación conjunta de generación, almacenamiento, redes y demanda.
Ese es probablemente uno de los grandes cambios conceptuales que veremos durante esta década.
Y entonces aparecen los centros de datos
La entrevista de Donoso introduce además otro elemento particularmente interesante.
La demanda.
Según el director general de UNEF, los centros de datos representan una oportunidad para aumentar el consumo eléctrico en regiones con abundante generación renovable. Al mismo tiempo, considera que el proyecto de Real Decreto actualmente en tramitación puede dificultar esas inversiones si sus requisitos no se flexibilizan.
El debate merece algo más que un simple “regulación sí” o “regulación no”.
El proyecto del Gobierno exige, mientras las renovables no superen determinado nivel del mix, que los nuevos centros de datos cubran una parte muy elevada de su consumo mediante nueva generación renovable y con correlación horaria. La propuesta presentada por MITECO establece como referencia un 80% del consumo, junto con criterios de adicionalidad.
El objetivo declarado es evitar que grandes nuevas demandas ocupen capacidad de red necesaria para otros usos y garantizar que su crecimiento vaya acompañado de nueva generación renovable.
UNEF comparte el principio de vincular centros de datos y renovables, pero propone una aplicación más gradual: ampliar el periodo admitido para la adicionalidad, introducir una transición para la correlación temporal, reconocer restricciones técnicas y facilitar la participación del almacenamiento y distintas modalidades de PPA.
Y aquí aparece la paradoja.
Podemos tener generación renovable que no conseguimos aprovechar y, simultáneamente, nueva demanda eléctrica buscando dónde conectarse.
La oportunidad está en conectar ambos mundos
La respuesta probablemente no consiste simplemente en construir más paneles.
Tampoco en conectar centros de datos sin condiciones.
Consiste en crear un sistema donde diferentes recursos puedan trabajar coordinadamente:
Solar + BESS + red + demanda flexible + PPAs + gestión energética inteligente.
Un centro de datos capaz de modular determinadas cargas, combinar almacenamiento con generación renovable y adaptar parcialmente su consumo a las condiciones de la red puede convertirse en algo diferente de una carga eléctrica convencional.
Puede convertirse en demanda flexible.
Y esa diferencia será cada vez más importante.
Del megavatio instalado al megavatio útil
Durante años hemos medido el éxito de la transición energética contando gigavatios instalados.
Quizá tengamos que empezar a medir otra cosa:
cuántos de esos megavatios podemos realmente utilizar.
Porque una planta solar limitada por congestiones no aporta todo el valor que podría aportar.
Una batería sin una estrategia adecuada tampoco.
Y una gran demanda que no puede conectarse porque la red está saturada tampoco resuelve el problema.
El siguiente salto de la transición energética española no será simplemente producir más electricidad renovable.
Será conseguir que generación, almacenamiento, redes y consumo funcionen como un único sistema energético flexible.
El dato señalado por José Donoso —plantas que pueden llegar a perder hasta un 60% de su producción por restricciones técnicas— es extremo.
Pero precisamente por eso funciona como advertencia.
La abundancia renovable, por sí sola, no garantiza un sistema energético eficiente.
La próxima batalla ya no es únicamente por generar más energía.
Es por no desperdiciar la que ya somos capaces de generar.
Fuente principal: entrevista a José Donoso, director general de UNEF, publicada por HOY el 27 de septiembre de 2026. Contexto adicional: UNEF y MITECO.

