La CNMC acaba de completar un cambio silencioso pero importante en el mercado eléctrico español: el mercado intradiario continuo pasará de 24 a 96 rondas de programación.
En otras palabras, los agentes podrán actualizar sus posiciones cada 15 minutos, en lugar de hacerlo únicamente con frecuencia horaria, y acercar esas correcciones hasta aproximadamente una hora antes de la entrega física de la energía.
Para las energías renovables, significa ajustar mejor la producción prevista a la radiación solar o al viento realmente disponibles.
Para el almacenamiento, significa algo más profundo:
el BESS dispone de cuatro veces más momentos para decidir si compra, vende, espera o reserva capacidad.
El mercado eléctrico se acerca al tiempo real
España ya había introducido los productos cuarto-horarios en el mercado intradiario durante marzo de 2025 y en el mercado diario en octubre del mismo año.
Sin embargo, permanecía una incoherencia: aunque la energía se negociaba en intervalos de 15 minutos, las rondas de programación del mercado intradiario continuo seguían siendo 24, heredadas del antiguo sistema horario.
La nueva regulación elimina ese desfase y establece 96 rondas diarias. La modificación afecta a las Reglas de los Mercados Diario e Intradiario y a los procedimientos de operación PO 3.1, PO 7.2, PO 9.1 y PO 14.4.
El objetivo oficial es claro: reducir la diferencia entre la energía programada y la que finalmente se produce o consume.
Cuanto más cerca del tiempo real pueda corregirse una previsión, menor será el desvío y menor la necesidad de recurrir a reservas y servicios de ajuste.
Cuatro veces más decisiones para el BESS
La oportunidad para las baterías no reside simplemente en disponer de más rondas.
Reside en poder reaccionar mejor ante:
cambios repentinos en la producción fotovoltaica o eólica;
errores en las previsiones de demanda;
rampas solares de entrada y salida;
nuevas señales de precio;
desviaciones de plantas renovables hibridadas;
cambios en el estado operativo del sistema.
Un BESS podrá modificar su programa con mayor frecuencia y utilizar su flexibilidad para absorber energía, entregar potencia o corregir la posición de una instalación renovable.
Pero conviene evitar una conclusión demasiado fácil:
96 rondas no significan 96 oportunidades garantizadas de beneficio.
Una mayor frecuencia de negociación también aumenta la competencia y permite que el mercado corrija antes los desequilibrios. Algunos diferenciales pueden aparecer con mayor frecuencia, pero también desaparecer más rápidamente.
El valor se desplaza hacia el software
En un mercado horario, una estrategia relativamente sencilla podía capturar una parte del arbitraje diario.
En un mercado con decisiones cuarto-horarias, ya no basta con cargar barato y descargar caro.
El sistema de gestión deberá evaluar continuamente:
el precio actual y el esperado;
el estado de carga;
la potencia disponible;
la eficiencia del ciclo;
el coste de degradación;
la incertidumbre de las previsiones;
las obligaciones de entrega;
la capacidad reservada para otros servicios.
La ventaja competitiva se desplaza desde la batería aislada hacia el conjunto formado por:
BESS + PCS + EMS + previsión + optimización.
Dos instalaciones con la misma potencia y capacidad energética pueden obtener resultados muy diferentes si una toma decisiones cada 15 minutos y la otra continúa operando con una lógica prácticamente estática.
También existe una contrapartida
La CNMC espera que una programación más precisa reduzca las activaciones de reservas y otros servicios de ajuste.
Esto significa que el cambio no necesariamente incrementará todos los ingresos disponibles para el almacenamiento.
Parte del valor podría trasladarse:
desde los servicios de ajuste hacia el mercado intradiario;
desde la corrección tardía hacia la anticipación;
desde la simple disponibilidad de potencia hacia la capacidad de optimización.
Por tanto, el efecto sobre cada proyecto dependerá de su estrategia de revenue stacking. Una batería excesivamente dependiente de un único mercado podría perder oportunidades frente a otra capaz de redistribuir dinámicamente su capacidad.
La hibridación renovable gana atractivo
El cambio resulta especialmente relevante para los proyectos híbridos.
Una batería asociada a una planta solar o eólica puede reducir desvíos, suavizar rampas y adaptar la entrega al programa comercial más reciente. Eso permite que la batería no dependa exclusivamente del arbitraje entre precios bajos y altos.
Puede generar valor protegiendo la posición de la planta renovable.
Aquí aparece una diferencia fundamental:
el BESS deja de ser solo un activo que mueve energía entre horas y se convierte en una herramienta para gestionar incertidumbre.
La señal que envía la CNMC
El regulador está adaptando el mercado a un sistema con más generación variable y decisiones más próximas al tiempo real.
Eso favorece a los activos rápidos y controlables, pero no convierte automáticamente cualquier batería en un buen negocio.
La capacidad física será necesaria.
La capacidad de decisión será determinante.
España no acaba de crear 96 beneficios diarios para el almacenamiento. Ha creado 96 momentos de decisión.
Y en el nuevo mercado eléctrico, el valor no estará únicamente en tener energía almacenada, sino en saber exactamente cuándo utilizarla.

