7 jun. 2017

Cambio climático: China y la UE se unen contra Trump

China ha puesto la primera y acelera con fuerza. Tiene todas las papeletas para desbancar a Estados Unidos y convertirse en el principal fabricante de tecnología solar del mundo. De ser así, supondría un duro golpe para el sector económico y de empleo de Estados Unidos, ya que durante el segundo mandato de Obama había crecido vertiginosamente.

Alemania por otra parte, pretende hacer algo similar, pero liderando el sector de la energía eólica. De esa manera podrá contribuir junto con China y otros países comprometidos, a implantar estas dos fuentes de energía en muchas zonas del mundo y en tiempo record.

Tanto China como Europa también se han comprometido a ayudar a países en desarrollo a reducir su huella de carbono con nuevas tecnologías. Pero no solo se trata de llegar a cumplir los acuerdos de Paris 2016 con creces, se trata de generar miles y miles de puestos de trabajo en estos sectores, algo que en Estados Unidos estaba ocurriendo a un ritmo endiablado y que con las políticas que plantea Trump sufrirá sin duda una seria desaceleración.

Lo positivo de todo esto, si se puede ver así, es que mientras Trump se pierde en su propia nube de dióxido de carbono, el resto del mundo reacciona como nunca lo ha hecho para implementar nuevas fuentes de energía limpia.

La vitamina Trump, por muy agría que sepa, está dando alas a muchos gobiernos y ciudadanos del mundo que saben lo importante que es cumplir con los históricos acuerdos planteados en Paris 2016 idependiente de que otros remen contracorriente.