26 ene 2026

Almacenamiento energético: una palanca clave para desbloquear el futuro renovable en Europa


Europa avanza con decisión hacia un sistema energético cada vez más basado en fuentes renovables. Sin embargo, el rápido crecimiento de la solar y la eólica está poniendo de relieve un reto estructural: la necesidad urgente de más flexibilidad en el sistema eléctrico.

Recientemente, un amplio grupo de asociaciones y empresas del sector energético europeo ha enviado una carta conjunta a la Comisión Europea solicitando un plan de choque para acelerar el despliegue del almacenamiento energético de larga duración. Esta iniciativa refleja una preocupación compartida por todo el sector: sin suficiente capacidad de almacenamiento, la transición energética corre el riesgo de perder ritmo.

Impactos reales: más renovables, pero también más vertidos y cuellos de botella

La situación actual ya muestra señales claras:

  • Aumento de los vertidos de energía renovable, especialmente en horas de alta producción solar y eólica.

  • Mayor dependencia de tecnologías fósiles como respaldo, incluso con capacidad renovable instalada.

  • Retrasos en la electrificación de la industria y otros sectores clave.

Tal como señalan los firmantes de la carta, el desafío no es tecnológico, sino principalmente regulatorio, de mercado y de planificación. Los mercados eléctricos europeos aún no reconocen plenamente el valor del almacenamiento para aportar energía firme, servicios de red y resiliencia.

El papel del almacenamiento: una solución disponible hoy

Desde la perspectiva de SolaX Power, el almacenamiento no es solo una tecnología emergente, sino una solución madura y escalable que ya está demostrando su valor en hogares, empresas y proyectos a mayor escala en toda Europa. Iniciativas recientes de SolaX en mercados como Alemania, España, Polonia y el Reino Unido muestran cómo el almacenamiento:

  • Reduce vertidos renovables.

  • Mejora la estabilidad de la red.

  • Aumenta la autosuficiencia energética.

  • Optimiza el uso de infraestructuras existentes.

Eventos como Intersolar Europe y GENERA 2025 han confirmado el creciente interés del mercado europeo por soluciones integradas de solar + almacenamiento, como parte esencial del nuevo sistema energético.

Riesgos de no actuar

Si el despliegue de almacenamiento no se acelera, Europa se enfrenta a varios riesgos:

  • Mayor congestión en redes eléctricas.

  • Incremento de costes del sistema.

  • Pérdida de confianza de inversores en proyectos renovables.

  • Dependencia prolongada de generación fósil para garantizar suministro.

Estos factores pueden ralentizar el cumplimiento de los objetivos climáticos y energéticos europeos.

Conclusión: almacenamiento ahora, junto a otras palancas estructurales

El mensaje de la industria es claro y SolaX Power lo comparte: el almacenamiento debe desplegarse ya, como una herramienta inmediata para mitigar los cuellos de botella actuales.

Al mismo tiempo, el almacenamiento debe ir acompañado de otras medidas clave:

  • Refuerzo y digitalización de la red eléctrica.

  • Mejora de las interconexiones europeas.

  • Impulso a la gestión activa de la demanda.

  • Marcos regulatorios que valoren adecuadamente la flexibilidad.

El futuro energético de Europa no depende de una sola solución, pero el almacenamiento es, sin duda, una de las más rápidas y eficaces disponibles hoy. Apostar por él ahora es una forma directa de proteger el crecimiento renovable, reforzar la seguridad energética y acelerar la transición hacia un sistema más limpio, resiliente y eficiente.

La UE cierra la puerta al gas ruso en 2027: una oportunidad histórica para acelerar la energía solar y el almacenamiento


La Unión Europea ha aprobado definitivamente la prohibición de las importaciones de gas natural licuado (GNL) ruso a partir de 2027, junto con la eliminación total del gas por gasoducto en otoño de ese mismo año. Esta decisión marca un punto de inflexión en la política energética europea y confirma un mensaje claro: la seguridad energética y la transición renovable ya no son opcionales, son estratégicas.

Desde Solar Power, interpretamos esta medida no solo como un cambio regulatorio, sino como una señal inequívoca al mercado: Europa debe acelerar de forma estructural su despliegue de energías renovables y sistemas de almacenamiento para reducir riesgos, costes y dependencias externas.

Impactos clave para empresas y consumidores

1. Mayor presión sobre el mercado del gas

Aunque el veto será gradual, el gas ruso aún representa alrededor del 13 % de las importaciones de la UE. Su salida definitiva:

  • Reduce la oferta disponible en el mercado europeo.

  • Aumenta la dependencia de proveedores alternativos (EE. UU., Qatar, Noruega).

  • Puede generar volatilidad de precios, especialmente en inviernos fríos o picos de demanda.

2. Riesgo de cuellos de botella en infraestructuras

Más GNL desde otros orígenes implica:

  • Mayor uso de terminales de regasificación.

  • Dependencia logística (buques, contratos spot).

  • Vulnerabilidad ante tensiones geopolíticas o interrupciones.

3. Incentivo claro a la electrificación

Con un gas más caro e incierto, la electrificación de procesos industriales, calefacción y movilidad se vuelve económicamente más atractiva, reforzando el papel de la energía solar y otras renovables.

Los riesgos: qué está en juego

Un escéptico informado señalaría que:

  • Sustituir gas ruso por gas de otros países no elimina la dependencia fósil, solo la traslada.

  • Existe riesgo de “re-etiquetado” del gas y opacidad en el origen.

  • Si las renovables y el almacenamiento no crecen al ritmo necesario, Europa podría enfrentarse a episodios de tensión en precios y suministro.

Estas críticas son relevantes: la prohibición, por sí sola, no garantiza resiliencia energética.

La mitigación: más renovables + más almacenamiento

Desde Solar Power, la solución es clara y técnicamente probada:

Energía solar: generación local y predecible

  • Reduce la exposición a precios internacionales del gas.

  • Aporta costes estables a largo plazo.

  • Refuerza la autonomía energética de empresas y hogares.

Almacenamiento: la pieza clave

  • Permite desplazar energía solar a horas punta.

  • Reduce la necesidad de centrales de gas para respaldo.

  • Aumenta la resiliencia frente a picos de demanda y cortes.

Conclusión: de riesgo a ventaja competitiva

La prohibición del GNL ruso no es solo una medida geopolítica: es un acelerador de la transición energética real. Las empresas que apuesten ahora por:

  • Autoconsumo solar

  • Sistemas de baterías

  • Electrificación de procesos

no solo mitigarán riesgos, sino que ganarán ventaja competitiva en costes, estabilidad y cumplimiento regulatorio.

En Solar Power ayudamos a convertir este nuevo contexto energético en una oportunidad concreta: menos gas, más sol, más almacenamiento y más control sobre tu energía.

25 ene 2026

Copernicus confirma el cambio climático: por qué la inacción sale más cara que actuar ya


El informe Global Climate Highlights 2025 del servicio Copernicus (ECMWF) confirma una tendencia ya inequívoca: los once últimos años (2015-2025) son los once más cálidos registrados. En 2025, la temperatura media global alcanzó 14,97 °C, situándose +1,47 °C por encima del nivel preindustrial (1850-1900). Aunque 2024 sigue siendo el año más cálido, el dato más preocupante es estructural: el promedio 2023-2025 supera por primera vez los 1,5 °C, señal de que el sistema climático se está estabilizando cerca de un umbral que antes se consideraba un límite a largo plazo.

El propio informe muestra que esta situación no se explica solo por variabilidad natural. La persistencia de temperaturas extremas incluso sin un El Niño fuerte apunta a un forzamiento antropogénico dominante, reforzado por el aumento de gases de efecto invernadero, la reducción del enfriamiento por aerosoles y un contenido de calor oceánico excepcionalmente alto.

La inacción no es neutral: es más costosa

Retrasar la acción climática tiene costes crecientes y acumulativos:

  • Económicos: daños por inundaciones, incendios y olas de calor; interrupciones en cadenas de suministro; mayor gasto en reconstrucción e infraestructuras.

  • Salud: más mortalidad por calor, peor calidad del aire y mayor presión sobre los sistemas sanitarios.

  • Sociales y geopolíticos: estrés hídrico, inseguridad alimentaria y migraciones climáticas.

  • Irreversibles: pérdida de glaciares y ecosistemas que no se recuperan en escalas humanas.

Desde un punto de vista coste-beneficio, cada décima adicional de calentamiento multiplica estos impactos. Por eso, mitigar ahora suele ser más barato que pagar después por daños crecientes.

La palanca más eficaz esta década: renovables + electrificación

Entre las medidas disponibles, hay un amplio consenso en que potenciar las energías renovables y la electrificación ofrece una de las mejores relaciones coste-impacto:

  • Electricidad limpia (solar, eólica, hidráulica y, según países, nuclear) ya es competitiva y permite descarbonizar en cascada otros sectores.

  • Electrificación de usos finales (vehículos eléctricos, bombas de calor, parte de la industria) es mucho más eficiente que quemar combustibles fósiles directamente.

  • Redes, almacenamiento y gestión de demanda son esenciales para integrar altos porcentajes de renovables y garantizar fiabilidad.

Aquí entran soluciones tecnológicas de almacenamiento y gestión energética que permiten aprovechar mejor la generación renovable, reducir picos y aumentar la resiliencia del sistema. Propuestas como las que desarrolla SolaX Power —en almacenamiento y sistemas de gestión— ilustran el tipo de infraestructura necesaria para acompañar el despliegue renovable y hacer viable una electrificación a gran escala.

Conclusión

No estamos decidiendo si habrá impactos —ya los hay—, sino cuán grandes y costosos serán. El informe de Copernicus refuerza que la inacción es la opción más cara. Acelerar renovables, electrificar usos finales e invertir en redes y almacenamiento no es solo una estrategia climática: es una decisión económica y de seguridad a largo plazo.

Microredes con BESS en Data Centers: el papel de SolaX en la arquitectura eléctrica moderna

Introducción: de la protección electrónica a la resiliencia del sistema

El crecimiento acelerado de cargas críticas —impulsado por digitalización, automatización industrial y data centers— está transformando los requisitos eléctricos. Tradicionalmente, la continuidad se ha abordado casi exclusivamente desde la óptica de la UPS de doble conversión, centrada en la protección electrónica.

Sin embargo, el nuevo contexto energético introduce retos adicionales:

  • Mayor potencia unitaria por instalación

  • Crecimiento de cargas dinámicas (IA, HVAC de alta densidad, compresores, chillers)

  • Limitaciones de red y plazos de conexión

  • Exigencias de resiliencia frente a microcortes, huecos y eventos de red

  • Integración de renovables y generación local

En este escenario, la continuidad ya no es solo una función de la UPS, sino una propiedad del sistema eléctrico completo. Aquí es donde las microredes con almacenamiento energético (BESS) se convierten en una nueva capa crítica de arquitectura.


La evolución del concepto de continuidad: de UPS a arquitectura multicapa

En las instalaciones modernas, especialmente en data centers e industria crítica, emerge una arquitectura en capas:

Capa 1 — Protección electrónica crítica (UPS certificada)

Sigue siendo imprescindible para:

  • IT

  • Networking

  • Controles electrónicos sensibles

  • Instrumentación y sistemas legacy

Aquí, la doble conversión (VFI) y las certificaciones IEC 62040 garantizan:

  • Acondicionamiento permanente

  • Referencia eléctrica estable

  • Cumplimiento normativo (Tier, auditorías, seguros)

Capa 2 — Continuidad de proceso y gestión de potencia (Microred + BESS)

Es en esta capa donde SolaX aporta un valor diferencial:

  • Continuidad de cargas de potencia

  • Soporte durante microcortes

  • Gestión de arranques y picos

  • Optimización de grupos electrógenos

  • Integración con fotovoltaica y red

Esta capa no sustituye a la UPS electrónica, sino que resuelve un problema distinto y cada vez más relevante: la continuidad del proceso y la estabilidad de la infraestructura eléctrica.


El papel de SolaX: de BESS a infraestructura de microred

Las soluciones C&I de SolaX, como TRENE, combinadas con sistemas de control y conmutación como Nexus Zero, permiten construir una microred industrial con capacidades avanzadas:

24 ene 2026

La energía: el gran reto europeo… y su gran oportunidad


Durante los últimos años, Europa ha descubierto algo que durante décadas dio por sentado: la energía no es solo un bien económico, sino un pilar de soberanía, competitividad y estabilidad política. La crisis energética derivada de la guerra en Ucrania no creó el problema, pero sí lo hizo visible de forma brutal.

Hoy, la Unión Europea se enfrenta a un desafío histórico: reconstruir su modelo energético para que sea seguro, asequible y propio. La buena noticia es que, por primera vez, las herramientas para lograrlo están realmente al alcance.


Los grandes retos energéticos de Europa

1. Dependencia externa y vulnerabilidad geopolítica

Durante años, la UE apostó por importar energía barata, especialmente gas. Esa estrategia redujo costes a corto plazo, pero creó una dependencia estratégica que hoy se ha demostrado peligrosa. Cuando la geopolítica cambia, la factura no es solo económica: es política e industrial.

2. Infraestructuras insuficientes

Europa no construyó un verdadero mercado energético integrado. Las redes eléctricas, los almacenamientos y las interconexiones entre países han avanzado demasiado lento. El resultado es paradójico: hay zonas con abundancia de energía y otras con escasez, pero sin capacidad suficiente para compartirla.

3. Permisos lentos y fragmentación regulatoria

Mientras Estados Unidos y China aceleran proyectos energéticos e industriales, Europa sigue atrapada en procesos administrativos largos y complejos. Esto retrasa inversiones clave justo cuando el tiempo es un factor estratégico.

4. Pérdida de competitividad industrial

La energía cara no solo afecta a los hogares. Afecta directamente a la industria: acero, química, automoción, fertilizantes. Sin energía competitiva, Europa corre el riesgo de perder tejido industrial y, con él, peso económico y geopolítico.


La gran oportunidad: el nuevo mapa energético europeo

Aquí es donde el panorama cambia. A diferencia del pasado, hoy Europa tiene algo que antes no tenía: una fuente de energía estratégica abundante, propia y limpia.

1. España y Portugal: el gran motor solar y eólico de Europa

La Península Ibérica es uno de los mayores activos energéticos de la UE:

  • Altísima radiación solar

  • Excelente recurso eólico

  • Costes de generación renovable muy bajos

España y Portugal pueden producir electricidad renovable más barata que muchos países del centro y norte de Europa. Esto no es solo una ventaja nacional: es una ventaja estratégica para toda la UE.

En términos energéticos, Iberia puede ser para Europa lo que el gas del Mar del Norte fue en el pasado, pero de forma limpia, sostenible y sin dependencia externa.


2. Interconexiones: la reclamación histórica

Aquí está el cuello de botella clave.

Desde hace décadas, España y Portugal reclaman mayor capacidad de interconexión con Francia y el resto de Europa. Sin esas líneas:

  • La energía barata ibérica no puede fluir al resto del continente

  • Los precios no convergen

  • El mercado único energético queda incompleto

Esta no es una cuestión técnica menor: es una decisión estratégica europea pendiente.

Invertir en interconexiones no es solo infraestructura:

  • Es integración real

  • Es seguridad energética

  • Es competitividad industrial

Es, literalmente, completar el mercado único.


3. Redes, almacenamiento y velocidad administrativa

Las renovables requieren algo más que paneles y aerogeneradores:

  • Redes eléctricas modernas

  • Almacenamiento (baterías, hidráulica, hidrógeno)

  • Permisos rápidos y predecibles

Aquí Europa puede ganar mucho sin inventar nada nuevo: simplemente acelerando y coordinando mejor.


4. Una transición pragmática

Mientras las renovables escalan, muchas voces defienden mantener tecnologías de respaldo como la nuclear durante más tiempo. No como contradicción climática, sino como puente de estabilidad para garantizar precios razonables y seguridad de suministro.

Esto no es ideología: es gestión del riesgo.


Un nuevo contrato energético europeo


Europa no está condenada a la decadencia energética. Al contrario: tiene una oportunidad histórica de reconstruir su modelo sobre bases más sólidas:

  • Energía propia

  • Integración real

  • Infraestructura moderna

  • Menor dependencia geopolítica

España y Portugal pueden ser protagonistas de esta nueva etapa. Pero para que eso ocurra, Europa debe cumplir una promesa largamente aplazada: conectar de verdad la Península Ibérica con el corazón energético del continente.

No es solo una obra pública.
Es una decisión estratégica sobre qué tipo de Europa queremos: una Europa dependiente y vulnerable, o una Europa integrada, competitiva y energéticamente soberana.

Por primera vez en décadas, la energía no es solo un problema. Puede ser una de las mayores palancas de fortaleza europea del siglo XXI.



Cómo el BESS de SolaX está desbloqueando capacidad en Data Centers

De la energía al verdadero cuello de botella: la potencia

Introducción

El crecimiento de los data centers en Iberia —especialmente en Madrid, Aragón y Cataluña— ya no está limitado por la demanda de clientes, sino por un factor mucho más crítico: la disponibilidad de potencia eléctrica. En muchos proyectos, el acceso a red, los tiempos de refuerzo de infraestructura y los límites de acometida se han convertido en el principal freno al crecimiento.

En este contexto, el Battery Energy Storage System (BESS) está dejando de ser una herramienta de ahorro energético para convertirse en un activo estratégico de infraestructura eléctrica.


El problema real: power constraint y time-to-revenue

Tradicionalmente, la conversación sobre energía en data centers giraba en torno a:

  • eficiencia (PUE),

  • costes energéticos,

  • sostenibilidad.

Hoy, el problema prioritario es otro:
No poder crecer por falta de potencia disponible.

Esto genera tres impactos directos en el negocio:

  1. Retraso en la puesta en marcha de nueva capacidad IT.

  2. Capex elevado en subestaciones, transformadores y refuerzos de red.

  3. Pérdida de ingresos por time-to-market.

Aquí es donde el BESS empieza a jugar un papel crítico.

En un mercado donde el cuello de botella ya no es el UPS sino el acceso a potencia, el BESS se convierte en una herramienta de crecimiento, no de continuidad IT.


BESS como “virtual substation upgrade”

Un BESS detrás del contador (behind-the-meter) permite a los operadores:

  • Diferir ampliaciones de red.

  • Gestionar picos de demanda.

  • Suavizar rampas de carga.

  • Aumentar capacidad IT efectiva sin nueva acometida inmediata.

En la práctica, el BESS actúa como una subestación virtual, proporcionando potencia adicional cuando la red no puede hacerlo.

Esto transforma el caso de negocio:

  • De un proyecto de ahorro energético

  • A un proyecto de optimización de infraestructura eléctrica y aceleración de ingresos.

Smarter and More Resilient Data Centers: How SolaX Solutions Transform Backup into a Strategic Asset


Data centers are, by definition, critical infrastructure. Electrical continuity is not just a technical requirement, but a core element of SLA compliance, operator reputation, and customer trust. In this environment, backup systems (UPS, batteries, and generators) are mandatory. Traditionally, however, they have been treated as a defensive cost: necessary, but non-productive.

SolaX energy storage and microgrid control solutions enable data center operators to go one step further: transforming backup infrastructure into an intelligent resilience and flexibility platform, capable not only of protecting operations, but also of creating additional business value.

Beyond batteries, SolaX provides an architecture designed for modern data centers, where reliability, control, and adaptability are just as important as installed capacity.


Total continuity: real protection against micro-outages and transitions

In a data center, not all electrical events are full blackouts. In fact, many of the most disruptive incidents are:

  • Micro-outages

  • Voltage sags and dips

  • Unstable transitions between grid, UPS, and generators

  • Short events that do not always trigger traditional backup protocols

These situations can create stress on systems, partial resets, alarms, and long-term degradation of electrical infrastructure.

SolaX solutions, combined with systems such as Nexus Zero, enable the creation of an internal microgrid with 0 ms transfer capability between grid, batteries, and backup generation. This delivers:

  • Cleaner, more controlled transitions

  • Higher internal electrical stability

  • Reduced stress on UPS and critical equipment

  • Effective protection against micro-events

In practice, the data center gains an additional layer of resilience, designed not only for major failures, but also for the small, frequent events that impact power quality and service reliability.


From passive system to active energy control platform

Traditionally, backup systems remain idle most of the time. With SolaX C&I solutions, this infrastructure can evolve into an active energy management platform, capable of:

  • Coordinating multiple backup systems

  • Managing power and peak demand

  • Prioritizing critical loads

  • Operating as a controlled internal microgrid

This allows the data center not only to react to failures, but to operate more intelligently under normal conditions, improving the overall stability of the internal electrical system.


Nexus Zero: the brain of the data center microgrid

One of the key elements of SolaX’s value proposition for data centers is Nexus Zero, the microgrid switching and control system that acts as the operational brain between:

  • The utility grid

  • Battery systems

  • UPS

  • Generators

  • Critical loads

With this architecture, the data center can:

  • Ensure instant power transitions

  • Coordinate multiple energy sources

  • Operate in island mode when required

  • Maintain full control over electrical topology

This effectively turns the data center’s electrical system into a high-reliability industrial microgrid, designed to minimize unwanted events and maximize operational control.