La contaminación atmosférica perjudica seriamente la salud, repetimos una vez más. En consecuencia, todo tipo de medidas son válidas para hacer frente a este peligro, aunque sean solo parcialmente efectivas, como las restricciones de tráfico en episodios de contaminación en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, París, Londres o Pekín.
Si alguien tiene todavía dudas sobre la múltiple peligrosidad de respirar aire contaminado, bastará con recordar algunos de los estudios científicos publicados en los últimos años al respecto. En un ejemplo de su esfuerzo de divulgación, el Instituto de Salud Global ( ISGlobal ) de Barcelona ha recopilado y ordenado algunos de estos trabajos y sus principales conclusiones.




















