13 mar. 2018

Convertir España a la energía limpia cuesta menos que la indemnización por el almacén Castor


Renunciar al carbón y la energía nuclear en el año 2025 cuesta 1.181 millones de euros. Es mucho dinero, pero está por debajo de los más de 1.700 millones de euros que cuesta el fiasco del almacén de gas submarino Castor.


Los cálculos para que el sistema eléctrico español abandone fuentes sucias de energía los ha realizado el Instituto de Investigación Tecnológica de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Comillas de Madrid, a petición de la organización Greenpeace. "Cuando hay voluntad política, esa cantidad se incluye en los presupuestos del Estado. No es un problema técnico, ni tampoco lo es económico", cuenta Raquel Montón responsable del proyecto de la ONG tras recibir el informe de los ingenieros. ''Además, la factura de la luz no subiría como amenaza el Gobierno siempre que se habla de abandonar el carbón o las nucleares'', explica Montón. 

Lo que el estudio siempre subraya es que España necesita un sistema de producción de electricidad más flexible para echar mano de diferentes fuentes de energía con más facilidad –las nucleares, por ejemplo son muy poco flexibles, no se apagan o encienden sencillamente–. También se apunta a la importancia de ahorrar electricidad y que los aparatos que la usan sean más eficientes: menos consumo para hacer lo mismo.

2025 es un horizonte cercano. Un sistema más limpio impone una previsión y un plan. Lo que la ONG ha querido probar ''con números'' es que ''técnicamente'' es posible.

El Gobierno está en proceso de elaboración de una ley de cambio climático y transición energética. En una fase aun preliminar, la ONG entiende que el articulado debería incluir el objetivo de abandonar el uranio y el carbón en siete años.