La batalla por el nuevo Real Decreto de centros de datos acaba de subir otro nivel.
Grandes empresas vinculadas al desarrollo de estas infraestructuras están cuestionando las condiciones planteadas por el Gobierno, mientras Spain DC advierte de que existen alrededor de 9.000 millones de euros de inversiones concretas en riesgo y cerca de 66.900 millones de inversión prevista hasta 2030.
Pero reducir el debate a:
“renovables contra centros de datos”
sería un error.
El verdadero problema es bastante más interesante:
¿Puede España exigir consumo renovable hora a hora sin disponer todavía de suficiente almacenamiento y flexibilidad para hacerlo posible de forma competitiva?






