11 may. 2018

El precio del petróleo se dispara tras la ruptura de Trump con el pacto nuclear de Irán

La crisis provocada por la retirada de Estados Unidos del pacto nuclear con Irán ha provocado un aumento del precio del petróleo, cuyo coste ya ha sufrido un incremento del 60% respecto al pasado año a estas alturas, y un 15% sólo en lo que llevamos de 2018. Esta subida está motivada ante el temor de que Estados Unidos vuelva a imponer sanciones económicas a Irán, que fueron levantadas como parte del acuerdo en 2015. Está confirmado que dichas sanciones volverán a entrar en vigor.


Estados Unidos no se verá directamente afectada por esta situación, pues no importan petróleo de Irán. Sin embargo, China y sobretodo la Unión Europa se verán obligadas a defender sus intereses ante la maniobra estadounidense, pues Francia, Italia o España son países que importan grandes cantidades de crudo iraní.

Ante esta situación, sale a relucir más que nunca la política de inacción del gobierno español respecto a las energías alternativas y el coche eléctrico: una mayor inversión en las renovables o un plan de ayudas estables para vehículos 0 emisiones darían al mercado español cierta independencia ante este tipo de problemas cíclicos y reducirían el impacto de las subidas del petróleo como la que estamos viviendo.

Mientras tanto los británicos que han optado por un coche eléctrico disfrutan de un panorama mucho más tranquilo. El propietario de un modelo diésel en Reino Unido, con un consumo medio de 6 litros a los 100 km, debe afrontar un coste de unos 8.6 euros cada 100 kilómetros, mientras que con una tarifa eléctrica media en este mercado de 12 céntimos el kWh, un coche eléctrico con un consumo de 14 kWh a los 100 km tendrá un coste en la misma distancia de 1.68 euros. Todo sin aplicar tarifas nocturnas ni similares.

Unas diferencias que se estima que seguirá creciendo mientras lo haga un petróleo que está en plena fase de ascenso en cuanto a sus precios empujado por las crisis geopolíticas en oriente medio, y también por el cada vez más competitivo precio de la electricidad, gracias la cada vez mayor participación de las energías renovables